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lunes, 17 de enero de 2011

Anexo a mi Top 10 del año



No es la primera vez, ni seguro que la última, que me pasa. Acabo de confeccionar mi lista con los mejores del 2010, y poco después escucho un disco de ese año que no conocía y que encuentro sensacional (y lo peor: que hubiera incluido bien arriba en mi lista).
Es el caso del último disco de My Chemical Romance, un cuarteto procedente de Nueva Jersey y, no se rasguen las vestiduras por favor (especialmente Mr. Brown, je je), de la escena emo...
Dejando de lado su pasado, tengo que reconocer que su evolución ha ido de menos a más. Reconozco que les empecé a seguir con su disco anterior, "The Black Parade", un notable tercer álbum en el que dejaron su vena más emo para abrazar influencias más clásicas de Bowie y Queen.
Pues bien, con "Danger Days: The true Lives Of the Fabulous Killjoys", se han soltado todavía más el pelo, y han facturo el disco perfecto de punk pop. Y es que el disco tiene unos hitazos alucinantes: juzguen sino los irresistibles pelotazos sonoros de "Na na na na..." (que parece sacado de unos Hives hipervitaminados), el electrorock irresistible de "Planetary (GO!)", la rabia guitarrera de "Party Poison", el groove hardcore de "DESTROYA" o el demoledor corte rockero final, "Vampire Money". Definitivamente, de lo mejorcito del 2010

DISFRUTA DE LOS DÍAS MÁS PELIGROSOS!!!!!!!

jueves, 13 de enero de 2011

One Big Holiday

Los reyes también me trajeron el vinilo de "It Still Moves" (con copia de Cd en su interior), uno de los discos imprescindibles de la pasada década y cada mañana lo pincho mientras conduzco para entonarme.
Creo que es una obra con una atmósfera ideal para estos días soleados de invierno, en los que se genera una luz tan especial tanto con la salida como con el ocaso del sol. Ante determinados paisajes, ¿no os ha asaltado ninguna vez la impresión de estar viviendo en un videoclip?

lunes, 22 de noviembre de 2010

Arcade Fire + Fucked Up (Palau Sant Jordi, 21/11/10)




Hay shows en los que es muy difícil explicar con palabras todo lo que se vive en poco menos de dos horas. Hay bandas a las que sigues desde que empezaron, y cuando ves hasta donde han llegado, sientes una extraña mezcla de orgullo, alegría, y también rabia, porqué ya no son TU grupo, sino el de miles de personas. Hay conciertos que trascienden más allá de la propia música, y se convierten en un momento inolvidable que va a estar ahí para siempre. Todo eso, y mucho más, ha sido parte de lo que hemos vivido los privilegiados que hemos estado esta noche en el Palau Sant Jordi de Barcelona...

Fucked Up

La noche ha empezado dura, con el hardcore punkarra de Fucked Up. Muchos se preguntaban qué hacía una banda tan diferente a Arcade Fire teloneándoles, pero supongo que el secreto de todo está en su origen (también son canadienses). Aunque musicalmente su propuesta haya descolocado a muchos (empezando por un servidor), no se puede negar que su actitud y entrega están fuera de toda duda. Especialmente la de su orondo cantante Damian Abraham, una rock star en potencia, que ha bajado varias veces entre el público y se ha dejado la voz en cada canción.

Arcade Fire

Y después han salido en escena Arcade Fire. 8 jinetes del apocalipsis intercambiándose constantemente los instrumentos y que desde las primeras notas de 'Ready To Start' se han propuesto hacer una clase multitudinaria de aeróbic masivo, cantos corales e introducción a la épica. No hace falta que diga que lo han conseguido de sobras, ¿no? Los canadienses se apoyaban en una pantalla con proyecciones de fondo, y en un juego de luces sobrio, y es que no hacía falta más: cuando tienes canciones, y derrochas entrega y pasión a raudales, no necesitas de grandes argumentos extramusicales para hacer crecer tu show como un souflé. Y probablemente los dos grandes éxitos de Arcade Fire sean esos: primero, unas composiciones enormes, que son un billete a la épica y a la euforia desmedida; y segundo, esa actitud de dejarse hasta la última gota de sudor en el escenario para conseguir que tú también te las dejes en la pista o en la grada. Y es que cuando les ves cómo disfrutan mientras tocan, es imposible que no te vengan ganas de sumarte a la fiesta. Y la fiesta ha sido grande, muy grande. Han equilibrado el show entre las canciones de 'The Suburbs' (un total de 7) y las de su debut y, probablemente, mejor disco de la última década, 'Funeral' (también 7 canciones), dejando un poco de lado 'Neon Bible' (del que sólo han tocado 'No Cars Go', 'Intervention' y 'Keep The Car Running'). Y aunque temas nuevos como 'Ready To Start' o 'The Suburbs' ya se presumen como nuevos clásicos de la banda, han sido temazos como 'Rebellion', 'Tunnels', 'Crown Of Love' o 'Laika' los que han levantado el vuelo por encima de los demás. El bis con 'Keep The Car Running' y 'Wake Up' ha sido la puntilla a una noche para el recuerdo. No tiene que ser fácil tener a 14.000 personas activas durante una hora y cuarenta minutos. A las 21:40h habían salido en escena 8 tipos que decían llamarse Arcade Fire y que han saludado con un 'bona nit, Barcelona'. Y a las 23:20h ha dejado el escenario la banda más grande sobre la faz de la tierra...

Setlist:

1. Ready To Start
2. Laika
3. No Cars Go
4. Haiti
5. Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)
6. Modern Man
7. Rococo
8. The Suburbs
9. Crown Of Love
10. Intervention
11. We Used To Wait
12. Power Out
13. Rebellion
14. Month Of May
15. Tunnels

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16. Keep The Car Running
17. Wake Up


martes, 26 de octubre de 2010

Guns N' Roses: profesional, muy profesional

He leído un par de críticas de El Periódico y El País sobre el concierto del pasado sábado de Guns N' Roses en Badalona. En ambas no salen demasiado bien parados (especialmente en la de Luis Hidalgo, pero eso era de prever). Dejemos las cosas claras: todo el mundo sabe que los actuales Guns son más bien la Axl Rose Band. Pero los ¡siete! mercenarios que acompañan al jefe son ante todo músicos. De acuerdo, serán unos subordinados, unos asalariados, pero también son unos músicos muy competentes.
Habrá quien se eche las manos a la cabeza diciendo que es un grupo sin alma. Puede que tengan razón, pero también es cierto que, a nivel musical, la actuación fue impecable. Será todo lo programada que quieran, no hay ninguna concesión a la espontaneidad ni al caos de antaño, sí. Pero no se puede decir que sonaran mal. Al contrario: los guitarristas Richard Fortus, Ron Thal 'Bumblefoot' y DJ Ashba replicaron a la perfección los solos de Slash (que no su carisma, claro). Pese a sus irritantes posturitas, musicalmente cumplieron, que es lo que importa.
También se ha insistido, en ambas críticas de los diarios ya mencionados, que la voz de Axl estaba bajo mínimos. No estoy de acuerdo. Quizás no estaba pletórico, vale, pero tampoco cantó tan mal. Aún se defiende muy bien. Otra cosa son sus constantes cambios de vestuario (americanas -a cada cual más hortera-, camisetas, camisas y sombreros), más propios de una diva del pop...
En cuanto al repertorio, nada nuevo: la mitad dedicado al "Appetite" y la mitad al "Chinese Democracy", así como sus habituales versiones de "Live and let die" (brillante), "Knockin on heaven's door" (muy alargada en plan reggae, pero siempre efectiva) y, novedad, "Whole lotta Rosie" de AC/DC (yo hubiese preferido el "Mama kin" de Aerosmith, ya puestos). Lógicamente, en los temas del "Chinese", la tensión bajó enteros, pero sonaron bien (otra cosa es su calidad). Tampoco faltaron un par de temas del "Use your illusion" ("Don't cry" y una magnífica "You could be mine").
También me sobraron los largos solos de los guitarristas, a todas luces innecesarios.
Pero en definitiva, fue un show largo, de dos horas y medias, y, ¡sorpresa!, sin retrasos: empezaron a las 22h15 (yo iba preparado para lo peor...). En resumen, una notable actuación de Axl y acólitos que sirivió para recordar tiempos mucho mejores.




Por cierto, el telonero Sebastian Bach (ex vocalista de los imprescindibles Skid Row) estuvo fabuloso.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Limp Bizkit vs. Eels: del infierno al paraíso

En dos días he podido asistir a dos conciertos radicalmente distintos: el jueves estaba en Razzmatazz viendo a Limp Bizkit, grupo denostado por muchos del que admiro sus primeros álbums. Y pese a que su cantante Fred Burst es un bocazas y chulopiscinas de mucho cuidado, su rap-metal de finales de los noventa marcó una época gloriosa. Veremos como será su nuevo álbum "Gold cobra" (un craso error el girar sin tenerlo acabado), pero lo que sí que es seguro es que el bolo del jueves dejó mucho que desear. Y es que no es de recibo que una banda como ésta, que ha vendido millones de elepés (pese a que se cambió de sala por la escasa venta de entradas, el Razz estaba bastante lleno), encare con tanta desgana un concierto. Con un sonido infame, lo que más me molestó del show que ofrecieron Limp Bizkit fueron las continuas paradas entre temas, injustificadas totalmente, que acabaron por romper completamente el ritmo del bolo. Cuando se ponían a dar caña eran atronadores, pero sinceramente abusaron de la paciencia del respetable.
Suspenso pues para los de Jacksonville. Lo más demencial: las pintas inenarrables de su guitarrista Wes Borland, un ser sencillamente de otro planeta.

En las antípodas de este concierto, ayer disfruté junto a mis dos compañeros leopardos de una de las mejores actuaciones de este 2010 (junto a las de Rage Against The Machine del Rock in Rio Madrid y Faith No More en el BBK Live de Bilbao). Nada más y nada menos que Eels, o Mark Oliver Everett. En el 2001 ya lo voté como mejor concierto de ese año (y su "Souljacker" fue también mi elepé preferido en la lista de la extinta revista Rock Sound), y tuvo lugar también en la misma sala Bikini.
Con las entradas agotadas desde el verano, Mr E. presentó a una banda más rockera que nunca, y con un look excepcional: todos barbudos como él, con traje y gafas de sol. Mientras que E llevaba una bandana calada literalmente hasta las cejas (o más bien hasta sus gafas de sol), que le daba un extraño aire a un cruce imposible entre un miembro de Suicidal Tendencies y ZZ Top.
Empezó él solo, en plan calmado, y al cuarto tema se le unieron esas bestias pardas y la adrenalina subió hasta cotas insospechadas. Seguro que más de uno, que esperaba algo mucho más intimista y alternativo, se debió quedar a cuadros, mientras esperaba su hit "Novocaine for the soul", que lógicamente no tocaron (no cuadraba con su nuevo planteamiento 100% rock). Incluso algunos de sus temas más antiguos y pausados fueron reversionados a altas revoluciones. Y tampoco faltaron unas cuantas versiones (el clásico "Summertime", o el estupendo "Summer in the city" de Joe Cocker, entre otras). Tan solo un pero: tocaron un poco menos de hora y media, y supo a poco. Por lo demás, un diez rotundo. E es un monstruo sobre las tablas y nuevamente volvió a demostrarlo. Además, se le notó con muchas ganas pese a ser muy parco en palabras. Pero en la presentación de sus músicos sí que se apreció su particular carácter muy propenso a la coña marinera. Genio y figura. Palabra.

Grinderman 2: el retorno del Nick Cave más fiero




Tras una sola escucha del segundo disco de Grinderman, el grupo paralelo de Nick Cave que apuesta por el rock más descarnado, puedo afirmar que "Grinderman 2" es la ratificación del mejor proyecto del australiano en décadas. Igual de demoledor, aunque un poco más variado que su predecesor, estoy seguro que este álbum se encontrará en mi lista de los mejores del año.

"Hurley": el retorno de Weezer al clasicismo


Tengo una teoría respecto a Weezer, uno de mis grupos favoritos. Sus discos impares son clásicos, mientras que los pares son más raros o experimentales. Su debut, conocido como el álbum azul, sería un clásico. Por ello me refiero a su característico power pop vitaminado y sentimental. En cambio, "Pinkerton", su continuación, es mucho más cruda (aunque no deja de ser un grandísimo -e incomprendido- disco). Sigamos con su tercer elepé, más conocido como el ábum verde. Éste es un claro retorno al clasicismo de su debut. Su cuarto elepé, "Maladroit", es una nueva sorpresa: cuenta con un sonido inusualmente endurecido. Continuamos con el quinto, "Make believe", que es otro retorno al clasicismo sentimental y musical. En cambio su sexto álbum, que por tercera vez no tiene título y se le conoce como el álbum rojo, es de lo más marciano, aunque igualmente notable (Weezer no han hecho nunca un mal disco).
Es aquí donde se rompe esta regla infalible: "Raditude", su séptimo largo, tendría que ser otro retorno al clasicismo, y nada más lejos de esto: es el más comercial y a la vez variado que han hecho nunca. En cambio, su flamante último elepé, "Hurley" sí que es de los clásicos, y por tanto se parece más a los mencionados anteriormente.
Por cierto, que la historia de la curiosa portada (Hugo de "Lost") tiene tela: en principio tenía que venderse solo en tiendas de la marca Hurley (filial de Nike), pero al final (y afortunadamente para nosotros), no ha sido así. Pero un evidente compromiso ha hecho que se inventasen algo de los más friki para justificar el título. Y aquí es donde entra el Hurley de "Perdidos".
En fin, que el octavo disco de Weezer vuelve a ser un bombazo. Aquí tenéis la prueba.

¡¡¡A DISFRUTAR CON EL GORDO DE LOST!!!

viernes, 20 de agosto de 2010

Nuevo video de Arcade Fire






Video grabado en el Hackney Empire de Londres de 'Ready To Start'. Es el segundo single de 'The Suburbs', el álbum que ha obrado el milagro de ser nº 1 en EEUU, Reino Unido... y nº 2 en España!!! ¿Algo estará cambiando en el país de los triunfitos? De hecho, en Madrid ya han agotado las entradas para su concierto del 20 de noviembre, y en Barcelona ya no quedan tickets de pista para el show del día siguiente. Y si no, tenéis la oportunidad de verles gratis el 5 de septiembre, en el festival Monte Do Gozo de Santiago de Compostela. Por cierto, los leopardos tampoco nos explicamos como han cedido la exclusiva del video al diario fachorra en cuestión...

viernes, 16 de julio de 2010

El Rey Solomon




Hay días en que te vas a dormir pensando "hoy he estado en el momento justo en el sitio adecuado". Y hoy es una de esas noches. Me enteré de este concierto por casualidad, en una charla telefónica con mr. Brown Blind Leppard hará cosa de una semana; conocía lo justo de la discografía de Solomon Burke (y cuando digo lo justo, hablo de canciones concretas...); pero tras escuchar su música las últimas horas en la red, y después de uno de esos días extraños en que vas rallado y no sabes bien por qué, al salir del curro he enfilado el camino al Apolo. Con una L más y 50 años atrás en Harlem, poder decir eso mismo tuvo que ser un lujazo enorme para los que ahora lo puedan explicar...


...y es que dentro de este leopardo verde habita un negro que se quedó ahí adentro en el momento de salir al mundo. Y ahora él es quién me mueve, y quién me marca el ritmo, y quién hace que noches como la de hoy vaya a quedar para la memoria de los grandes conciertos. A sus 70 años y sus 180 kg., mr. Solomon Burke ha salido al escenario en la penumbra empujado en su silla de ruedas por una alfombra roja guardada para las grandes estrellas como él. Una vez sentado sobre su trono de Rey del Soul, ha empezado su show de seductor, flanqueado por dos enormes ramos de rosas que ha ido repartiendo entre el público femenino, además de decenas de collares y alguna que otra camiseta. Público, por cierto, tremendamente variopinto, y que iba desde veinteañeros a coetáneos de Burke; y desde locales a foráneos.


Y me ha impresionado por lo bien que conserva su voz, y por su enorme carisma y capacidad de conectar con el público, consiguiendo una atmósfera happy happy de 'what a wonderful world'. Te girabas alrededor y sólo veías sonrisas y sudores. Buena señal. Ha tenido tiempo de felicitar a España por el Mundial; de hablar de las maravillas de este país que ha recorrido en carretera para poderlo disfrutar; de hacer subir a un montón de gente al escenario para bailar y cantar con él (impresionante el baile del mítico 'Flowers', o los besos de adoración que le daban las chicas antes de bajar); de elogiar a grandes del soul como Joe Tex, Wilson Pickett, Percy Sledge, Aretha, Otis Redding... o hasta de marcarse un meneo de cintura y muletas cuando le han levantado para llevárselo en su silla de ruedas tras una hora y 40 minutos de concierto. Impresionante.


Y he dejado para el final el repertorio, pero ha sido otra de las claves para hacer de ésta una noche redonda. Aparte de varios de sus clásicos ('Everybody Needs Somebody To Love', 'Down In The Valley', 'Got To Get You Off Of My Mind', 'That's How I Got To Memphis', 'None Of Us Are Free', 'A Change Is Gonna Come'...), también ha hecho una magnífica revisión de muchos clásicos del género, y del rock'n'roll: 'In The Midnight Hour', 'Proud Mary', 'Tutti Frutti', 'Sittin' In The Dock Of The Bay', 'Mustang Sally', 'Georgia On My Mind', 'Spanish Harlem', 'What A Wonderful World'... acompañado de una enorme banda de 11 grandes músicos, incluyendo 2 teclistas, un batería, 3 miembros a la sección de vientos, dos chicas violinistas, y dos coristas de la familia: Sofía (una de sus... 84 nietas!!!), y Candy (la más pequeña de sus... 21 hijos!!!, y que ha cantado... 'I Will Survive'!!). Cuando, al final, y mientras se iban retirando todos los miembros de la banda, el público ha coreado espontáneamente durante varios minutos el 'When The Saints Go Marchin' In' como si estuvieran en un campo de fútbol, señal de que el Rey Solomon ha ganado por goleada. Muchísimas gracias, señor Burke, y siga siendo usted hasta el fin de sus días. Esa será una gran lección para todos nosotros, que hemos salido pensando: "yo, cuando tenga su edad, quiero ser como él"...






miércoles, 14 de julio de 2010

Faith No More en Bilbao: concierto del año



No dudé ni un instante en desplazarme hasta Bilbao, ciudad que me sorprendió gratamente, para ver a uno de mis grupos favoritos y que todavía no había visto nunca en directo: Faith No More.
Tras más de una década separados, el año pasado decidieron volver al ruedo. Y visto que su gira veraniega, titulada con mucha coña "The second coming" no pasaba por Barcelona, no quise perdérmelos esta vez.
Y no me equivoqué, porque el bolo que ofrecieron el pasado sábado fue antológico. Y si algún pero se les puede achacar, es el número quizás excesivo de versiones (lentas) que tocaron: hasta ¡5! en un setlist de 21 temas. Aunque esto demuestra que hacen lo que les da la gana: son capaces de alternar momentos de thrash puro y duro con auténticos baladones soul.
Mike Patton se merece un monumento: un showman en toda regla, con un gracioso acento latino, capaz de cantar en todos los registros posibles.
Seguramente, el momento más brutal fue cuando en "Midlife crisis" se tiró al público y recorrió el tramo comprendido entre la mesa de sonido y el escenario siendo volteado y arrastrado por el público mientras seguía cantando como si nada con un micro de ¡cable! Incluso hubo un momento delicado, cuando el mismo cable casi decapita a una seguidora que estaba subida a las espaldas de su compañero (un servidor se encargó de apartar la peligrosa soga).
Si pensaba que el de Rage Against The Machine en Madrid fue lo mejor de 2010, la verdad es que el eclecticismo de Faith No More y la entrega de Patton merecen tal puesto. Para quitarse el sombrero.

    1. Reunited (Peaches & Herb cover)
    2. From Out of Nowhere
    3. Land of Sunshine
    4. Caffeine
    5. Evidence
    6. Surprise! You're Dead!
    7. Chinese ArithmeticAdditional Information: with Poker Face
    8. Last Cup of Sorrow
    9. Cuckoo for Caca
    10. Easy (The Commodores cover)
    11. Ashes to Ashes
    12. Ben (Jackson 5 cover)
    13. Midlife Crisis
    14. The Gentle Art of Making Enemies
    15. King for a Day
    16. Epic
    17. Just a Man
    18. Encore:
    19. Chariots of Fire (Vangelis cover)
    20. Stripsearch
    21. Digging the Grave
    22. Encore 2:
    23. This Guy's in Love with You (Burt Bacharach cover)





viernes, 9 de julio de 2010

Contraportada histórica de El Periódico: ¡¡¡entrevista al Garantías!!!


Ayer por la mañana recibí un sms de un colega con un notición: "El Garantías" salía entrevistado en El Periódico!!!

Ya había hablado en ocasiones de esta persona, asidua a TODOS los conciertos de rock habidos y por haber (y que no es crítico musical). Y hacía tiempo que exigía una entrevista que le diera a conocer al gran público.

Pues bien, ya la tiene. La copio a continuación.

Por cierto, esta noche me lo he encontrado, como no, en el conciertazo que han dado los británicos Gomez en Bikini. Vaya semanita gloriosa que llevo con éstos y con Alice in Chains... Y el sábado, Faith No More...



GENTE CORRIENTE

Ingeniero. Este caballero es un clásico de las salas de concierto de Barcelona. Si él está, los críticos respiran. 'El Garantías' le llaman.

Joan Corbera: "Adapto mi agenda profesional a los conciertos"


Hará cosa de 15 años, la revista Rock-publicó una foto de Joan Corbera (Sant Iscle de Vallalta, 1949) entre el público de Zeleste. El pie de foto decía: «Su presencia garantiza la calidad de los conciertos». ¡Misterio! Resulta que este ingeniero industrial es un irredento aficionado al rock. Tanto, que desde los años 70 no se pierde una cita ¿2.000 euros al año le cuesta la broma¿. Si hay tres conciertos el mismo día, el bueno es el que él elige. Por eso los críticos de música le llaman El Garantías. Un dato: nunca le verán en las primeras filas.


¿Infalible usted.

¿Eso dicen. Pero me puedo equivocar, ¿eh?

¿Me chivan que no.

¿Tengo mi criterio. Eso es todo. Un criterio elaborado a base de años de ir a conciertos, de leer revistas especializadas y de comprar muchos discos [atesora unos 10.000].

¿Cuándo empezó todo esto?

¿Una vez acabado el proyecto de fin de carrera. Antes no tuve ni dinero ni tiempo. Hasta que empecé Ingeniería, estuve interno en los Salesianos de Mataró. Recuerdo que allí trajeron los primeros discos de los Beatles. Los machacaban tanto en la radio que los odiaba. Entonces me gustaban más los Stones...

¿Pero, ¿qué le metió el veneno en el cuerpo?

¿El concierto de King Crimson en el Palau d'Esports de Granollers, en 1973. A partir de ahí, he intentado no desaprovechar la ocasión de oír y ver a los que me gustan.

¿Quiénes son los agraciados?

¿Mi gusto ha ido cambiando. Inicialmente fui más rockero ¿Cream, Ten Years After, Grand Funk¿; en los años 80 me interesó el punk, el afterpunk y la new wave, y ahora me inclino por el indie rock y el rock con raíces, pero también por el jazz más arriesgado, el soul de la Stax.

SEnDHabrá conciertos que marcan...

¿Los que más marcan son los que nunca has visto: Led Zeppelin, John Lee Hooker... Entre los que he visto, quizá The Clash, Ian Dury y Neil Young en el Palau d'Esports; Leonard Cohen, en el Palau d'Esports, en Benicàssim y en el Palau Sant Jordi; Lou Reed en el Palau d'Esports; Nick Cave en Zeleste...

¿Cuando le gusta alguien, ¿va a muerte, haga lo que haga?

¿Todo tiene su momento. Ahora Springsteen no me interesa para escucharlo. A veces voy a verlo. Estuvo muy bien en el Palau d'Esports en el 81. Pero desde The River, hizo un bajón y luego siempre hace lo mismo. No puedo comprender la cantidad de fans que sigue teniendo.

¿¿A cuántos conciertos habrá ido?

¿A unos 4.000, quizá. La media es de 150 al año. A principios de mes me hago una chuleta y adapto la agenda profesional ¿soy asesor de gestión ambiental y seguridad alimentaria¿ a lo que me interesa. Hay clientes que no saben de mi afición.

¿¿Vergüenza?

¿No. Antes no estaba bien visto ir a un concierto, te miraban como a un raro. Ahora hasta queda bien.

¿A uno sí, pero a tantos... ¿No le estresa elegir?

¿Lo difícil es compaginar tres conciertos en un día. He llegado a ir primero al Rocksound, luego al Apolo y más tarde al Sidecar. A veces he hecho 10 días seguidos de conciertos.

¿¿Sin ayuda química?

¿No, yo no bebo. No aguantaría.

¿Pocas parejas resisten eso.

¿Hasta los 50 años estuve soltero.

¿¿Por culpa de la música?

¿No, pero ayudó. Y mi mujer, que es 13 años menor que yo, ya me conoció así y es muy comprensiva.

¿Oiga, ¿no es algo mayorcito para estos trotes?

¿¿Por qué? Hay cosas que no hago... Hace 10 años en un festival de Benicàssim en el que tocaban los Chemical Brothers y todos saltaban hasta las 4 de la madrugada, decidí que no repetiría en el futuro. Cuestión física. Pero en líneas generales no me he cansado. Además, toda la vida he ido con gente más joven que yo.

¿Gente apiñada que suda y poguea.

¿No siempre es así. A veces incluso creo que falta más público para que el artista dé más. Recuerdo un concierto de Gary Lucas en Luz de Gas en el que éramos cuatro en los palcos y yo, sentado en los escalones.

¿¿Y dónde no se le encuentra nunca?

¿En un concierto de música clásica. El brit pop me ha dejado de interesar y tampoco le veo sentido a un concierto de disck jockey. Si vas a bailar vale, pero yo no bailo.

¿¿Quién le da garantía a El Garantías?

¿Me fío de algunos críticos.

sábado, 12 de junio de 2010

Rock in Rio Madrid sí que rockea

Acabo de volver de un viaje relámpago a Madrid para ver a Jane's Addiction y Rage Against The Machine en el festival Rock in Rio. Antes de entrar en la parte musical, me gustaría elogiar a la organización de dicho evento, así como al metro de Madrid, mil veces más eficiente (y además más barato) que el de Barcelona.
Para llegar hasta Arganda del Rey, localidad a las afueras de la capital, tomé unos de los numerosos autocares gratuitos que salían del Bernabeu. Una vez en el recinto, enorme, me sorprendí gratamente al comprobar que no habían colas de ningún tipo: ni para los lavabos, ni para pedir tickets, ni para comprar comida ni bebida. Inaudito. También es cierto que la entrada de ayer ha sido la más baja hasta la fecha (30.000 personas, que tampoco es moco de pavo).
En fin, que entre comprar bebida y un bocata, al llegar al escenario Mundo, el más grande y alejado de la entrada, me quedé sin ver a Cypress Hill, que actuaron poquísimo rato (no llegaron a una hora). En fin, no estaba allí por ellos, sino por los dos grupos siguientes.
Pude colocarme sin ningún problema entre las primeras filas para disfrutar de Jane's Addiction, que empezaron incluso unos minutos antes de la hora prevista. A toro pasado, debo decir que aunque disfruté mucho del bolo, no fue lo mismo que cuando los vi hace siete años en Razzmatazz 1. Seguramente fue porque el público estaba muy frío (la gran mayoría esperaba a Rage Against The Machine), y porque el cantante Perry Farrell no parecía tan entregado como en otras ocasiones. Fue un gran concierto, en el que tocaron cuatro temas de sus tres primeros elepés (y ninguno de su más reciente "Strays", algo significativo). También fue corto, pues apenas superó la hora. Farrell, contoneándose provocadoramente como es habitual en él, se dejó acompañar por dos bailarinas asiáticas cañón. Pero incluso este numerito parecía algo impostado, no me acabó de convencer.
En cambio, el nuevo bajista, Duff McKagan (ex Guns N' Roses), pese a lo chupadísimo que estaba, demostró un poderío a las cuatro cuerdas y una actitud demoledora.
Por su parte, el estupendo guitarrista Dave Navarro se movió más de lo habitual, cosa de agradecer. Y la máquina de Stephen Perkins a la batería también rindió como suele acostumbra: a todo trapo. Por tanto sólo falló la voz y actitud de Farrell, que no dejó de beber una botella de vino en todo el concierto. Quizás si el público hubiese estado más receptivo se hubiese entregado más. Lo único que dijo, aparte de dar las gracias, es animar a los Lakers...
Lo que tengo claro es que un festival de estas características no es el lugar más idóneo para escuchar a este grupo. Me queda por ver la actuación grabada por la tele, a ver si mejora mi opinión. Eso sí, sonaron todos sus clásicos.
Y luego, con unos veinte minutos de retraso, llegaron Rage Against The Machine. Era la tercera vez que los veía, y por tercera vez volvieron a noquearme. No creo equivocarme al afirmar que seguramente éste será mi concierto del 2010.
Pese a no presentar nuevas canciones (Jane's Addiction tampoco), Zach de la Rocha y sus tres compañeros consiguieron hacer lo que parece imposible: que 30.000 cuerpos salten al unísono todos y cada uno de sus temas. Me encontraba un poco más alejado esta vez, pero no me salvé de los pogos, los empujones y los saltos. Por un momento volví a mi adolescencia y me vi botando sin poder parar. La gran lástima es que el grupo no dejó grabar para la televisión su tremebunda actuación. Fueron cayendo todos sus clásicos, incluso hubo sitio para un par de versiones (aunque se echó de menos el "How I could just kill a man" de Cypress Hill, que podían haber cantado con éstos, pese a que su batería tocó como invitado la percusión en un par de temas).
En fin, que fue una actuación grandiosa de principio a fin, musicalmente hablando.
Otras cuestiones serían las políticas, porque no deja de ser curioso que un grupo que pregona el anticapitalismo, se lucre a base de hacer giras sin tener ni siquiera un nuevo disco... Eso sí, no faltó la simbología habitual: estrella roja, puño cerrado en alto, el himno de la Internacional... Todo ello en medio de un festival hipermercantilizado... Pese a sus contradicciones político-económicas, RATM siguen siendo una auténtica bomba en directo. Un respeto total para ellos.



Salida desde el Bernabeu...



Autovía hasta Arganda del Rey. A lo lejos, Torre España



La entrada al recinto



Jane's Addiction con Perry Farrell en acción


Los tres fantásticos: Duff, Dave y Perry



Uno de los pocos momentos en que pude fotografiar a RATM




Una go-go de la zona electrónica



Fuegos artificiales para clausurar el festival