Mostrando las entradas con la etiqueta discos de culto. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta discos de culto. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de abril de 2009

Joy Division, 'Unknown Pleasures' (1979) y 'Closer' (1980)




Acabo de ver 'Control', recomendada hace pocos días por mr. Black Deaf Leppard en este mismo blog. Aunque me gustó más el documental de Grant Gee que también reseñamos en su día por aquí, es un buen complemento (junto a la muy recomendable '24 Hours Party People', por supuesto) para meterse en el oscuro universo de Joy Division. Una banda de la que hace tiempo que tengo sus dos discos, pero a la que no recurro muy frecuentemente. Supongo que son de esos grupos que se tienen que escuchar en circunstancias muy especiales para disfrutarlos plenamente y sacarle todo el jugo (que es mucho) a su música. Y hoy llueve, y hace frío, y ha sido uno de aquellos días solitarios, ideal para inyectarse cercanos placeres desconocidos...



'Unknown Pleasures' es el que más me gusta de los dos. Supuso su álbum de debut, y tiene temazos imprescindibles de la banda como 'Disorder', 'She's Lost Control', 'Shadowplay' o 'Interzone', quizás la canción más punk de su discografía. El ambiente que se respira en las canciones es asfixiante, oscuro, angustioso y a la vez, poético, a partir de la increíble sensibilidad de Ian Curtis que transpiran sus letras. Las lineas de bajo son increíbles (y mira que son simples), y ese sonido hueco, metalizado y con un montón de ruiditos y matices, te permite enriquecer cada escucha del disco. Sin duda, en las tinieblas del alma deben sonar canciones como éstas.



'Closer' se editó un año después, otra vez con el productor Martin Hannet, y nuevamente para la Factory Records de Tony Wilson (aunque la banda había tenido ofertas millonarias de majors para editar su álbum). En estos días, Curtis ya vivía envuelto en una vorágine autodestructiva, totalmente deprimido por los problemas que le causaba su epilepsia, y la petición de divorcio de su mujer Deborah, tras conocer su relación sentimental con la belga Annik Honoré. En ese contexto es fácil entender réquiems como 'Isolation', 'Atrocity Exhibition', 'The Eternal', 'Twenty Four Hours'... 


Curiosamente, el gran éxito de Joy Division, 'Love Will Tear Us Apart', se editó de manera póstuma, un mes después del suicidio de Curtis, aquél fatídico 18 de mayo de 1980. Al día siguiente, la banda iniciaba su primera gira por EEUU que podría haber supuesto el trampolín definitivo al éxito masivo que nunca tuvieron en vida (su concierto más voluminoso fue para 1.200 personas). Tras la muerte de Ian, Joy Division se convirtieron en banda de culto, y el resto de miembros formaron los exitosos New Order. Pero eso ya es otra historia...














viernes, 31 de octubre de 2008

Leopardos lisérgicos (7): Charles Manson, 'Lie' (1970)


Estamos en vísperas de Halloween, Todos Los Santos, o como queráis llamarlo. Sea como sea, este disco (para muchos, de culto) podría ser una buena banda sonora para la noche de los muertos. Charles Manson, uno de los psycho-killers más sanguinarios de la historia (si bien él no mató directamente a nadie), tenía alma de rock-star y esa, precisamente, fue una de sus obsesiones que acabó plasmando en diversas grabaciones que son auténticas pesadillas sonoras (tanto discos en solitario, como junto a las chicas de la familia Manson). Al margen de su calidad más o menos discutible, lo cierto es que carisma no le falta, porqué luego le han versionado decenas de artistas como Guns'n'Roses, Marilyn Manson, GG Allin, Redd Kross, Lemonheads...


Las conexiones de Manson con la historia del rock son varias: por ejemplo, su obsesión por los Beatles (de ellos tomó prestado el nombre y disparatados conceptos supuestamente ocultos en las letras de los fab four, para su apocalíptica teoría del 'Helter Skelter' que provocó los asesinatos de la actriz y mujer de Roman Polanski, Sharon Tate, amigos de ella y, por otra parte, el matrimonio Labianca). O la tozuda idea de Manson por conocer al productor musical Terry Melcher (hijo de Doris Day) le llevó a conocer al miembro de Beach Boys Dennis Wilson y convivir de gorra en su casa junto a parte de su séquito (la famosa 'Familia Manson'). De hecho, Manson acusa a Wilson de robarle la canción 'Cease To Exist', grabada también por los Beach Boys bajo el nombre 'Never Learn Not To Love' (y, curiosamente, cantada por Dennis):


Clavaditas, ¿eh?

'Lie' es el debut discográfico de Manson. Fue grabado entre 1967 (curiosamente, un 11 de septiembre) y 1968, pero no se editó hasta 1970, aprovechando el tirón mediático que estaba teniendo su juicio por los crímenes Tate-Labianca, cometidos en 1969. Supongo que conociendo un poco la historia del personaje es inevitable tener una percepción del disco totalmente condicionada. Así, es muy fácil que la música de Manson te haga sentir escalofríos, al imaginarte al personaje en su contexto criminal.

La verdad es que las composiciones, de aires folk con guitarra acústica y coros de alguna de las chicas de la familia, suenan realmente a oscuras y perversas canciones chamánicas para hipnotizar a sus fieles. Títulos como 'People Say I'm No Good', 'Don't Do Anything Illegal', 'Eyes Of A Dreamer'... destilan una ironía tétrica, y las letras tampoco tienen desperdicio. La técnica y el talento de Charlie son realmente limitados, pero consigue transmitirte su angustia y un mundo interior exhuberantemente desequilibrado y enfermizo, que te desborda y te lleva a un estado de mal rollito ciertamente chocante. Yo de tí no me pondría el disco de noche, a oscuras, y estando a solas en casa...