lunes, 8 de octubre de 2012
Blur, primera confirmación del Primavera Sound 2013!
viernes, 23 de septiembre de 2011
20 años de 'Nevermind'... y muchos más!
sábado, 27 de noviembre de 2010
Suede (Razzmatazz, 26/11/10)
lunes, 8 de noviembre de 2010
Pulp, primer gran nombre del Primavera Sound 2011!!
jueves, 4 de junio de 2009
The Stone Roses, 'The Stone Roses' (1989)
¡Joder! Leyendo el Mondosonoro, me acabo de dar cuenta de que hace ya... ¡¡¡20 años!!! de la publicación del debut de Stone Roses (en agosto reeditan edición especial con caras B, rarezas, libretos...). Dos décadas enteritas. Y parece que fuera ayer. Bueno, de hecho, este felino verde les descubrió unos años más tarde, porqué por aquél entonces todavía era muy virgen en esto de la música (como en otros campos de la vida). Pero a ningún fan del pop británico se le escapará la importancia de los de Manchester, y su influencia en un montón de bandas posteriores.
sábado, 20 de diciembre de 2008
Clásicos del brit-pop: Blur, 'Parklife' (1994)
Amigos leoPOPpardos, estamos de enhorabuena: tras 7 años sin tocar juntos, Blur ha anunciado un concierto de retorno en Hyde Park para el próximo 3 de julio. No sé si eso significará también la inminente salida de un nuevo disco, pero eso, sinceramente, ya no me importa tanto. La verdad es que los últimos trabajos de la banda londinense me dejaron bastante frío, pero su época inicial fue suficiente para poner una optimista e ingenua banda sonora a nuestra adolescencia tardía.
Corría el año 1994, y todos estábamos imbuídos por el espíritu del grunge. Vestíamos tejanos rasgados, camisas de cuadros desgarbadas, y proclamábamos a los cuatro vientos que la vida era una mierda. Un servidor pasaba cada día por la calle Pelai de camino a la facultad, y quedaba maravillado por los pósters en las paredes que anuciaban discos y conciertos de grupos que desconocía: aquella lavadora con el nombre de Sonic Youth, aquella especie de perro fregona que saltaba una valla al ritmo de Odelay, aquél Pop Festival en el Parc de Can Solei de Badalona... acompañaron mis paseos entre el metro y clase en mis años de facultad. Como también lo hizo un curioso póster de dos galgos de carreras en primer plano, y con el nombre de Blur en la portada...
...uno, que era fanático de Sputnik (una de las pocas ventanas al rock que había en la TV en aquellos tiempos sin internet), una semana vio que anunciaban un concierto para el programa siguiente: Blur. "¿Estos no son los de la portada de los galgos? Pues lo grabaré, y a ver de qué van..." Y lo grabé. Y lo ví, y me encantó. Y lo volví a ver. Y otra vez. Y me compré el disco. Y lo escuché. Y lo volví a escuchar. Y otra vez. Y lo empecé a escuchar en mis noches en el Sr. Lobo, en el A Saco (hoy, Razzmatazz), en el New York, en el Panams, en el Karma... y me compré 'Modern Life Is Rubbish'. Y 'Leisure'. Y un documental en VHS. Y les ví en concierto unas cuantas veces. Y me compré sus camisetas. Y les grabé los discos a mis amigos. Y me frustré cuando el tormentón en Benicassim '97 que obligó a suspender su show. Yyyyy... se convirtieron en una de mis bandas de cabecera, incluso por encima de unos Oasis a los que descubrí un poco antes por casualidad en la Virgin Megastore, en una tarde de campana de clase de inglés...
Y es que 'Parklife' estaría entre mis 5 discos de pop de la última década del siglo XX: recuperando el espíritu de los Kinks, o de Madness, o de los Jam... Damon Albarn y compañía se curraron un discazo de pies a cabeza, con hits revientapistas como 'Girls & Boys' o 'Parklife' (junto al protagonista de 'Quadrophenia', Phil Daniels), baladas de gallina de piel como 'This Is A Low', 'End Of A Century' o 'To The End' (junto a la Stereolab Laetitia Sadier), pelotazos como 'Jubilee' o 'Bank Holiday', enganchosas joyitas pop como 'Tracy Jacks' o 'Magic America', y hasta marcianadas como 'The Debt Collector' o 'Lot 105'. Y claro, llegamos a creernos que la vida podía ser divertida...
jueves, 20 de noviembre de 2008
Clásicos del brit-pop: Hefner, 'The Fidelity Wars' (1999)
Me llamo Darren, aunque algunos me llamen nerd. Mi belleza está en el interior, y si las gafas de pasta me quedan como el culo ni me doy cuenta. Me encanta mirar a las chicas fumando en mi cama, y cada marca me recuerda una cosa diferente. Quizás por eso haga himnos a los cigarrillos y al alcohol. Dios debería proteger tu hogar, y ya me entiendes a qué me refiero. Aunque luego me arrepienta de lo que digo y lo que hago cuando me pones los cuernos con un bebedor de whisky, y me pongo triste. No soy lo suficientemente bueno para tí, y por eso te enviaría al infierno.
Hice un montón de fotos durante el viaje, y también a una chica en el autobús, pero el rollo era defectuoso y la cámara no funcionaba, así que las perdí todas. Menos a ella. 23 años, gracia, ingenio... ¿quién podría resistirse? Aunque hice algo malo. Y también viví una mentira, y el verano se congeló en tristes melodías de pérdida. Una nota que no ví, y una falsa esperanza que acaba por desesperar. Y así no me extraña acabar follando en un lavabo con una gorda graciosa que parecía bella anoche, con un par de copas más.
Promesas que no cumpliste con el paso de las estaciones. Vino y lágrimas no podrán con nuestro optimismo y nuestra esperanza, que es lo último que se pierde. Lo primero que se pierde es la dignidad. Por muchas perrerías que me hagas (y que quizás merezca), te sigo queriendo solo a tí, y creo que el sexo está sobrevalorado. Pero claro, me llamo Darren, y algunos me llaman nerd. Y en la radio suena una canción de Beck: "In the time of chimpanzees I was a monkey..."
Darren Hayman y Jack Hayter tocarán por última vez sus canciones de Hefner en el Primavera Club:
Jueves 11 de diciembre, Sala Apolo (BARCELONA)
Viernes 12 de diciembre, Sala El Sol (MADRID)
viernes, 10 de octubre de 2008
Clásicos del Brit-pop: Suede, 'Dog Man Star' (1994)
Segundo disco de la trilogía imprescindible de Suede. Si el primero era más rock de guitarras descarnadas, este segundo es melancolía y tormento de piano grandilocuente. Editado tan solo un año después de su predecesor, éste fue el disco de la ruptura entre Brett Anderson y Bernard Butler, que abandonó la banda poco después de editarse este álbum, a causa de las tensiones y choques constantes entre las dos mentes pensantes del grupo. Para bien o para mal, las rupturas y momentos de crisis suelen ser los más proclives a que salga el duende creativo, y sin duda que éste también fue el caso, puesto que 'Dog Man Star' es una obra monumental de pop épico que se hizo adulto de golpe y por fuerza.
El revestimiento orquestado de la Sinfónica de Londres y los arreglos de cuerda y viento de Brian Gascoigne (nada casual, puesto que había trabajado en su día con el mismísimo Scott Walker) son claves en la majestuosidad que adquiere el sonido de la segunda entrega de Suede. Como pasaba con otros reyes del género como The Smiths, el sonido es frío, reverberado, dando una sensación de soledad y vacío como el que acompaña a los personajes que protagonizan las letras de Anderson. Amas de casa, decadentes heroínas de cine, prostitutas, amantes o hasta James Dean pasean por este álbum de título conceptual, referido a los 3 estadios por los que pasa el hombre: primero, perro; luego hombre; y al final, estrella.
Los zarpazos eléctricos del debut quedan reducidos a unas pocas canciones ('We Are The Pigs', 'Heroine', 'New Generation'...), dando mayor protagonismo a tristes pero bellísimas baladas, pomposas, melancólicas pero a la vez sublimes: 'The 2 Of Us', 'The Asphalt World', 'The Power' o, sobretodo, las monumentales 'Still Life' y 'The Wild Ones' son perfectos escaparates para el lucimiento vocal de un Brett más crooner que ídolo juvenil, y para arrancarnos de cuajo una parte de nuestras almas en pena y llevarnos al éxtasis de las sensaciones tortuosas.
NO SEAS PERRO, HOMBRE, Y VERÁS LAS ESTRELLAS
jueves, 9 de octubre de 2008
Clásicos del Brit-pop: Suede, 'Suede' (1993)
Tras casi 5 días de sufrido apagón internáutico involuntario, y una vez recuperada la normalidad, tengo varias consideraciones que hacer: 1) Yo también odio a Bill Gates; 2) Soy un jodido yonqui de internet, pero me llena y me hace tremendamente feliz sentir que puedo dar la vuelta al mundo en 80 clicks; 3) Con la condición de yonqui del punto 2, tengo un mono importante de escribir y 2 días festivos por delante, así que prepararos, lectores leopardos; 4) Estoy completamente enganchado al disco de The Monolators que colgué hace unos días; 5) La supuesta crisis me quita tanto el sueño que en las últimas semanas me he comprado un colchonazo de látex, un disco duro externo, un ipod de 120 GB, dvd's y discos varios...; y 6) Acabamos de llegar a 2.500 visitas en ¿5 o 6? semanas de vida del blog, y me ha hecho especial ilusión ver que nos han visitado desde... Australia!! Pero al ver que el Reino Unido es uno de los puntos de mayores lectores leopardos, me he dado cuenta que hasta ahora casi no hemos colgado nada de pop británico, y como gran adepto que soy, he decidido inaugurar una nueva sección de clásicos del brit-pop. Y, por supuestísimo, la inauguro con mis favoritos: Suede.
Londres. Capital musical europea. Ciudad de paso obligado para cualquier estrella del rock en gira. La ciudad del Arsenal de Nick Hornby, Henry (cuando era bueno) o Cesc Fábregas. La de los 1000 museos, las 1000 tendencias, las 1000 razas y culturas. Y la ciudad desde la cual el dueto mágico Brett Anderson-Bernard Butler, acompañados por Mat Osman al bajo y Simon Gilbert a la batería gestaron esta bestia parda llamada Suede.
Barcelona. 1993. Un joven leopardo verde se siente magnéticamente atraído por el videoclip de un grupo que viste de cuero y desprende energía por los 4 costados, los 5 sentidos y los 1000 chorretones de sudor. Se compra el cassete de la banda por 800 pesetas en una tienda que duró pocos meses debajo de su casa, y tras escucharlo por primera vez piensa: "¿esto qué coño es?". Pasan meses (¿o quizás años?) hasta que recupera ese disco y se da cuenta de lo imbécil que ha sido ignorando ese diamante en bruto. 15 años después, pondría la mano en el fuego a que, casi seguro, debe ser el disco que más veces ha escuchado en su vida.
Guitarras carnosas. Melodías irresistibles. Hedonismo y melancolía. Himnos generacionales. Falsetes bien entendidos. Ambigüedad sexual. Sonido heredado directamente de Bowie y el glam. Terciopelo y chupas de cuero (la primera que tuve fue por ellos). Flequillos ladeados (el primero que tuve fue por ellos). Energía y entrega total en los conciertos. Actitud y poses de rock-star. Histerias colectivas... y 'So Young'. Y 'Animal Nitrate'. Y 'Moving'. Y 'Pantomime Horse'. Y 'The Drowners'. Y 'Metal Mickey'. Y 'Animal Lover'. Y 'The Next Life'. Y...
SIENTE EL NITRATO ANIMAL LEOPARDO
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