Todo el día en Madrid. Me han hecho una entrevista para la televisión, con motivo de un documental sobre Ramón Barce. Siempre resulta artificioso hablarle a una cámara. Igual que tocar para unos micrófonos. Prefiero las clases, las conferencias y los conciertos.
Me acompañaron mis hermanos Pablo y Álvaro. Antes de la entrevista fuimos al Museo del Prado, al Thyssen y, naturalmente, a la Casa del Libro (Gran Vía). En el Prado vimos la exposición de Patinir, sus paisajes inabarcables, además de las obras de Goya (cuántas veces habré estado frente a sus Pinturas negras), El Bosco... En el Thyssen, nos deslumbró el virtuosismo de Richard Estes, y no pudimos ver la temporal de Van Gogh porque las colas eran gigantescas.
Y una factura para recordar: en la cafetería del Palace, una coca-cola y dos cafés, 20,33 €.
Qué inocentes somos...