He ido con Tere al Museo de la Ciencia de Valladolid, para visitar la exposición Darwin vive, pensada sobre todo para niños.
Aunque la sorpresa de hoy sucedió minutos antes: coincidí con Cristina Juesas y César Calderón. Me ha alegrado mucho conocerlos y, según la feliz expresión de Cristina, desvirtualizarlos.
