Hace varios años que tengo la cajita y el bordado terminado, en la época en la que aún hacía punto de cruz. Pero al cortar la tela, la dejé corta y ahí se quedó. Me había costado mucho elegir los colores que combinaran, para luego fastidiarlo de esta manera. Todos estos años la he tenido en mi mesita en la sala, dentro de su cajita de cartón, al lado de mi costurero, nunca quise esconderla porque sabía que algún día la acabaría.
Pues el domingo pasado al limpiar la mesita, le llegó el momento. No tenía claro ni como colocar la tela en el hueco pero entre las tijeras con punta, un ganchillo, pegamento de tela, conseguí que encajara perfectamente. Luego un cordoncillo hecho con los mismos hilos del bordado para asegurar el borde y tapar mi fallo.
La cajita es de Cross Country Stitching, es preciosa, la madera está muy bien acabada y está forrada por dentro e imantada (aunque ahora no la encuentro en su catálogo os dejo el enlace por si vuelven a tenerla). Me va perfecto para las agujas de lana y punto de cruz que son muy gruesas para clavarlas en el alfiletero.