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miércoles, 5 de octubre de 2011

PIANO JAZZ (y 4)




Son muchas las mujeres pianistas que han dejado su impronta en el jazz. Carla Bley, practicante del free jazz, Diana Krall,  Nina Simone, Carmen McRae, Diane Schuur, Shirley Horne, Elliane Elias o Geri Allen, son un pequeño exponente de este colectivo.

       Mención aparte merece el panorama jazzístico japonés  con pianistas como Makoto Ozone, Yosuke Yamashita, Aki Takase, Hiromi Uehara  o Haruku Nara.

No olvidemos la infinidad de veces que un o una  cantante se han acompañado exclusivamente de un piano tanto en grabaciones como en actuaciones en directo. Se crean momentos mágicos. Recomiendo los dos discos de Tony Bennett con Bill Evans o los que grabó Jenne Lee con Mal Waldron.

Son muchos los pianistas que dejo en el tintero, Scott Joplin, Bud Powell, Keith Jarrett, el incomparable Thelonius Monk, Tete Montoliu, Michel Petrucciani, Brad Meldhau  y muchos más.

Pero ¿qué sería de un pianista sin el piano?. Son varias las marcas de piano de prestigio: Petroff, Yamaha, Bechstein, Haway, por citar sólo algunas. EL pianista austriaco Rudolf Buchbinder, dijo  "Un pianista sin un Steinway, para mi, es lo mismo que un cantante sin voz”. Quizás sea esta compañía, Steinway & Sons  la de mayor prestigio de entre todos los  fabricantes de pianos.

Fundada en 1853 en Manhattan  (New York) por el inmigrante alemán Heinrich Engelhard Steinway (fabricó su primer piano en la concia de su casa)  ha sido galardonada en multitud de certámenes. Sus 12.116 piezas conforman el piano elegido por nueve de cada diez pianistas de concierto  e incontables intérpretes y compositores de todo el mundo. Ninguno de ellos es patrocinado por Steinway & Sons.

Escuchen a pianistas, disfruten de las posibilidades musicales  que ofrece este instrumento, déjense llevar por su sonido.

“A veces un Steinway toca mejor que el pianista y esto es, entonces, una maravillosa sorpresa”.  
Marta Argerich

lunes, 26 de septiembre de 2011

PIANO JAZZ (3)




La forma de interpretar el piano de jazz ha sufrido una evolución paralela a la que ha llevado a cabo el propio jazz. En 1921 comienza el auge de los cantantes de blues acompañados principalmente de pianistas como James P. Johnson, uno de los pioneros del estilo stride y  Fletcher Henderson; ambos fueron  dos de los más solicitados.

En los años 40, Duke Ellington da un giro al piano con creaciones llenas de color que conforman un universo sonoro particular, cercano a la naturaleza, a la que describe de forma inigualable (recuérdese el llamado estilo jungle) a través de una forma de interpretar  muy reconocible.

Algunos pianistas se han especializado en la formación de tríos, como Oscar Peterson, un referente entre los pianistas. A finales de los 40 surge el estilo cool  de la mano entre otros de Lennie Tristano, pianista blanco y renombrado profesor de gran creatividad.

El hard bop trae nuevos nombres a la escena pianística; Red Garland, Horace Silver, y Mal Waldrom entre otros. También destaca Horace  Parlan que con su mano derecha paralizada por una poliomielitis, ha potenciado sus interpretaciones  con la mano izquierda, añadiendo acordes muy bien colocados con su mano paralizada.

Y como no, uno de los pianistas más influyentes de su época y de épocas posteriores, Bill Evans (no confundir con el saxofonista de mismo nombre). Evans ya había coqueteado con experiencias modales junto a Miles Davis, pero fue McCoy Tyner, pianista del cuarteto de  John Coltrane, quien desarrollara un estilo  modal de gran influencia en los pianistas posteriores.

Pianistas cantantes, como Nat “King” Cole, Hoagy Charmichael, el alter ego de Duke Ellington, han dado paso a  otros actuales como Jammie Cullum , Ben Sidran o Harry Conick Jr que también se acompañan al piano.

jueves, 15 de septiembre de 2011

PIANO JAZZ (2)


Cuando el  piano se sitúa en un escenario, su protagonismo está garantizado. Su sola presencia ya es todo un espectáculo. Tanto si es como solista,  en cuyo caso es el dueño de la escena,  como si es en  dúo o  en trío, en cuyo caso ese protagonismo queda algo matizado, al menos en apariencia, pues el piano marca el camino a seguir a sus acompañantes.

Cuando forma parte de sextetos, octetos, nonetos o incluso si se integra en  una  big band,, evidentemente su posición se diluye entre el resto de componentes si bien,  la mayoría de las veces, suele jugar un papel relevante.

En cualquier caso, un buen pianista solista debe ser un buen acompañante, aunque a algunos no les gustara este papel (Ar Tatum). Por el contrario y aunque no es demasiado frecuente, los hay que han hecho dúo con otros pianistas,  como Herbie Hancock-Chick Corea o Hank Jones –Tommy Flanagan entre otros. En general, los pianistas de jazz son grandes solistas y se adaptan perfectamente a otras formaciones.

Como he comentado, en los inicios del jazz, la formación del pianista era más completa que la del resto de músicos, lo que propició que fueran grandes compositores y arreglistas.

Quizás el origen de la improvisación en el jazz esté en los pianistas. Las largas sesiones de hasta 12 horas que soportaban aquellos  en los salones y burdeles,  agotaba su repertorio, por lo que se veían obligados a alargar sus interpretaciones a base de improvisaciones.

viernes, 9 de septiembre de 2011

PIANO JAZZ (1)


Si tuviera que elegir un instrumento de entre todos, sin duda sería el piano. Este instrumento  ha estado presente en los más nobles salones y salas de concierto y en los burdeles de más baja estopa. Ha sido tocado por  los más ilustres compositores e intérpretes  así como por otros, digamos que,  de menos alta alcurnia. Su uso se ha cultivado más en determinados estilos o épocas, véanse los barrocos o los  clásicos, pero también es muy común en el  jazz, el blues y hasta en el pop, pasando por infinidad de estilos etiquetados como new age, trip hop, soul, rock y un largo etcétera.

Desde un aspecto teórico, los pianos tienen  88 teclas si bien los hay que disponen  de algunas más. La nota más baja de un piano vibra con una frecuencia de 27.5 hercios y la más alta a 4.186 hercios lo que le convierte en un instrumento con un  registro amplísimo. Los otros instrumentos utilizan subconjuntos de los tonos disponibles. Esta circunstancia influye en la capacidad tan enorme que tiene este instrumento para  comunicar emociones.

Centrándonos en el jazz, el piano ha tenido desde sus inicios un gran protagonismo. Ha sido parte integrante de este estilo, jugando un papel multifacético siendo una herramienta muy importante para la comprensión de la teoría del jazz y contribuyendo de forma decisiva en la composición y arreglos. No conviene olvidar que  el ragtime incipiente estilo jazzístico allá por 1897, se componía básicamente para piano y se interpretaba con piano.

En el jazz, al pianista siempre se le ha considerado como el más “culto”, así en argot americano a los pianistas,  además de llamárseles los eighty-eighter (88 teclas) también se les llamó  (Nueva Orleáns) los professor.