-Mamá entra e un negocio de ropa, y la vendedora rellenita ella le pregunta muy amable: ¿Que desea señora ? Mamá responde muy ingenua y despistada: “Perdón pero busco a la otra vendedora más gorda que vos “ -Yo, hablando con mi vecino mientras arreglaba la enredadera y él me ayudaba le comento: “Ahaaa, este trabajo lo podría hacer mí hijo, pero el pendejo está con las hormonas a full, necesita sacarse las ganas con alguna piba y listo se arreglo el problema “Al día siguiente, recuerdo el dialogo y lo rojo de la cara de mi vecino Ayyyy , no me di cuenta que el tiene dos hijas mujeres de la edad del mío ¡!!! Continua...Hay mucho más...
martes, 31 de julio de 2007
Despistados genéticos
miércoles, 25 de julio de 2007
Cuentos breves. Un viaje más...
martes, 24 de julio de 2007
Mis poesías : Otoñal
Las hojas del reciente otoñono se han dado cuenta denaday tú tampoco, como yo estamos perdidospor laberintos de luces ysombrasCon tantos colores tusmejillasse iluminan en conjunto,abrase visto semejante desparpajola natura y tú ambos peleándose.Si tuviera diez años menosmihombre, como besaría esos labiospero me detengo, lo deseo y me reprimosiempre será así, no me resigno.Seré siempre una fruta madurasolo para que la saboreesla comasy la disfrutesy yo seguirélas huellas de tus pasos
sábado, 21 de julio de 2007
Recuerdos...Las desesperanzas
Vienen a mi mente tantos recuerdos y anécdotas de mi niñez, ya dije algo sobre mi hermano, tan tímido y retraído, parecía un cachorrito en busca de afecto. En cambio
yo parecía a la mirada de los demás, muy fuerte y con carácter, nadie sabia que era un escudo para poder enfrentar al mundo e inspirar miedo, y la que sentía miedo era yo, nos suele pasar a muchos, los escudos impenetrables, se hacen corazas y después murallas, que lastima no poder abrir el alma y dársela en la mano a todos los que se nos acercan. Mis primeros recuerdos se deben de remontar a mis tres años, con mi padre, como lo extraño, salimos de paseo y de compras, juntos de su mano, que segura y protegida y querida me sentía. Fue el día más espléndido, y al llegar a la juguetería, era todo tan pero tan inmenso a mis ojos, no lo podía creer. Entonces papá dijo : “ Bueno Kity , elegí la muñeca que te guste “ Ooooh , que indescriptible aquel momento , poder “elegir “ y si elegí la mas linda y la mas grande , al paso de los años era pequeña y en mis ojos de niña , claro todo era enorme , hasta la juguetería , pasé en frente muchas veces mas adelante y es tan pequeña .
Los ojos de un niño todo lo ven mas grande, las cosas buenas como las malas. Era como mis tíos, yo los veía gigantes, algunos buenos y algunos demasiado malos con nosotros dos, vivían la mitad, de la parte paterna, en Entre Ríos y el resto en Buenos
Aires como nosotros, cuando viajábamos en tren al “campo” para visitarlos, era una aventura increíble, un viaje larguísimo, parecía no tener fin y era eso lo que nos gustaba.
La larga travesía, primero colectivo, subte, tren y otro tren mas grande, este si era el que llegaba hasta el campo, pero no nos dejaba ahí, había que esperar que pase algún conocido de papa o ir caminando siete kilómetros.Ajaja , que aventuras en esas horas de viaje. Recuerdo que esperando en un almacén de ramos generales , así los llamaban porque se podía encontrar cualquier cosa que uno necesitara , bueno ahí estuvimos esperando un buen rato y nos hicimos amigos de un perro marrón claro , peludo y cariñoso , no sabíamos como hacer para llevarlo con nosotros , lo único que nos trajimos fue una hermosa foto de los tres .
Ese día, ningún conocido paso en carro, así que nos fuimos a pie, cortando camino y por fin llegamos a casa de los abuelos.