Ya está aquí. Por fin tras más de 20 años de espera tengo en mis manos el primer volumen de una edicíón adecuada del
Tarzán de
Russ Manning.
La editorial
IDW en su colección
The Library of American Comics publica esta colección de cuatro volúmenes que abarcará toda la etapa de Manning a cargo de la serie de prensa. Concretamente estamos hablando del período comprendido entre el 11 de diciembre de 1967 hasta 29 de septiembre de 1972 en las tiras diarias y del 14 de enero de 1968 hasta el 29 de enero de 1978 en las páginas dominicales. Tanto las tiras como las dominicales tienen su propia línea argumental y la editorial ha decidido publicar los álbumes con ambas aventuras, en los tres primeros, y con sólo las sundays en el último tomo ya que la etapa de Manning en las dailies finalizó antes.
Las tiras diarias abrieron el fuego. Tras una interesante etapa en los comic books de Dell y más tarde en Gold Key, Manning toma el mando en la strip y comienza por las dailies.
Su primera tira lo resume todo. "He pasado demasiado tiempo viviendo aventuras en tierras extrañas, es hora de volver al mejor de los sitios; a casa". Es un regreso a los orígenes, a las esencias, un verdadero back to basics para lanzarse de cabeza a la aventura.
(primera tira de Russ Manning 11/12/1967)
Tras una breve inspección por sus dominios, Tarzán vuelve a la ciudad de Opar en busca de Jane, la pareja se pierde más tarde en Pal-Ul-Don donde las diferentes tribus se enfrentan montados en gigantescos animales prehistóricos como los triceratops y los indricotherium. Allí se reecuentran con su hijo Korak que rescata a Jane y parte en busca de su padre perdido. Y es que una de las características de las tiras diarias es el marcado protagonismo de Korak en contraste con las dominicales donde reina Tarzán. Caníbales, renegados y unos curiosos hombres alados - un cruce a tres bandas entre humanos, gallos y murciélagos - completan el menú sin olvidarnos de unos carismáticos hombres-mono montados en avestruces.
La impresión de las tiras es excelente y se ha mimado especialmente la reproducción de las tramas mecánicas y manuales. Su tamaño es el adecuado, tres tiras por página, y en general el conjunto es magnífico.
La páginas dominicales son otra cosa, de otro mundo. Russ Manning inicia su etapa de manera más directa sumergiéndonos en la aventura desde la primera viñeta. La tierra de los hombres-hormiga atacada por gigantescas mujeres de las cavernas, el retorno de Dagga Ramba y sus seguidores con cabezas de animales como los mismísimos dioses egipcios y unas chicas extrañas que dominan a los elefantes componen el trío de historias que podemos encontrar en este volumen.
Las planchas dominicales, más espectaculares que las tiras, nos muestran todo el arte del autor de Magnus Robot Fighter que se luce en cada viñeta y nos atrapa con sus historias fantásticas y llenas de aventura. Y es que como dice William Stout en el prólogo del libro, a menudo el Manning artista oculta al Manning escritor; uno de los mejores de su época.
Existen hasta tres formatos de sundays en esta serie dependiendo de lo que demandaban los diferentes periódicos. La dominical original era apaisada y a mitad de página, luego existía la de un tercio de página con menos viñetas y la tipo comic book con las viñetas remontadas. En esta edición se usa la correcta, la primera que he mencionado, ya que es la completa como podemos ver en los ejemplos de abajo.
Para evitar que los lectores perdieran información el autor se inventaba una acción secundaria en las dos primeras viñetas superiores donde incluía además el logo y hacía el resumen en la tercera viñeta que para la versión más reducida era la primera.
La reproducción de las páginas dominicales es muy correcta (nada que ver con los ejemplos que ilustran este post sacados de fuentes anteriores) y el arte de Manning luce en todo su esplendor. La mancha - superficie de la página impresa sin los bordes - es algo mayor que la de las tiras y se aprecian perfectamente tanto los detalles del dibujo como la rotulación. Los colores están bien escogidos y respetan las paletas usadas en la época sin grandes modificaciones ni moderneces. El conjunto en general, como con las dailies, vuelve a ser excelente y supone un acontecimiento artístico si se compara con las voluntariosas pero decepcionantes ediciones anteriores algunas incluso en blanco y negro que desvirtuaban la obra completamente.
Estamos ante una edición histórica y modélica. Un acontecimiento que ningún aficionado al comic debe dejar escapar. Y más si tenemos en cuenta lo que nos espera. En el segundo volumen, por ejemplo, podremos conocer la versión de Manning del primer encuentro entre Tarzán y Jane...
Si queréis más información podéis visitar
este sitio donde encontrareis innumerables ejemplos del arte de
Russ Manning en su etapa a cargo de
Tarzán.
Salut! (día 17 con la pata chunga)