Es Criminal un catálogo de subgéneros dentro de la serie negra: los atracos, la venganza, mujeres fatales, el boxeo, el ambiente rural y muchos más... El respeto a la tradición no es un impedimento para revitalizar el género negro con un enfoque actual.
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miércoles, 4 de noviembre de 2009
Mis comics negros. (14) Criminal.
Es Criminal un catálogo de subgéneros dentro de la serie negra: los atracos, la venganza, mujeres fatales, el boxeo, el ambiente rural y muchos más... El respeto a la tradición no es un impedimento para revitalizar el género negro con un enfoque actual.
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comic negro,
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serie negra
martes, 18 de marzo de 2008
Este es el camino, Bru. (Y parte 2)
El tercer jalón en la carrera de Ed Brubaker es, para mi gusto, Sleeper. Otro híbrido, en este caso de cómic de superheroes y de espionaje, que consigue atrapar al lector en un universo en el que reina la paranoia y la corrupción. El arte de Sean Philips se adapta a la perfección al relato. Esto hace de esta pareja una de las que mejor química demuestran en el panorama del mainstream americano.
Gotham Central (co-escrita con Greg Rucka) es una muestra de un comic policiaco procedural, con la intervención casi a modo de Deus ex Machina de Batman y sus secuaces, que recuerda a las séries norteamericanas de comisarías como Hill Street Blues y sus seguidoras. Lark, a los lápices, hace un buen trabajo especialmente en los tres primeros arcos argumentales.
En su etapa Marvel, la más desconocida por mí, Brubaker ha cosechado elogios por la manera en que ha conseguido dotar de sentido a la "Muerte del Capitan América" y también por la forma en que ha sustituido a Bendis en Daredevil otra vez con Michael Lark como cómplice.
Cobarde, el primer episodio de Criminal, es una vuelta de tuerca a Sleeper. En el apartado gráfico, Sean Philips depura su estilo buscando una aparente sencillez para conseguir una narrativa elegante, limpia y clara. En el temático, Brubaker se olvida de los superhéroes para ofrecernos un relato de género negro puro, al estilo Dennis Lehane o Michael Connelly, con personajes muy creibles y situaciones no por reconocibles, menos emocionantes. La portadas de Philips son impresionantes.
A falta de ver lo que nos deparan las siguientes entregas de Coward (Lawless), Ed Brubaker sigue siendo la gran esperanza del comic comercial americano. Si además de sus argumentos inteligentes, de su prosa emocionante el guionista americano se adentra otra vez en el género negro sin aditivos ni edulcorantes a los lectores nos nos queda más que animarle en su empeño.
miércoles, 12 de marzo de 2008
Este es el camino, Bru. (Parte 1)
Bueno aquí estoy de nuevo. Algo mas descansado una vez he acabado de perseguir políticos durante mas de veinte días. (Gracias por los ánimos, pablo)
Pero vamos a lo que importa.
Esta primera entrega de Criminal publicada por Panini lo tiene todo. La edición es buena, muy buena, la historia de Brubaker genial y el arte de Sean Philips de lo mejor que ha realizado este artista hasta el momento, sobre todo en lo que se refiere a storytelling, a narrativa. Clara y precisa.
Me detendré un poco en el fenómeno Ed Brubaker; nació el año 1966 en el estado de Maryland y vive actualmente en Seattle. Su primera obra importante fue Lowlife, obra independiente con influencias underground y autobiográfica escrita y dibujada por él, que no he leido y que acabaré por hacerlo porque todo lo que hace este tipo es interesante.
Su primer gran acierto fue La Escena del Crimen, una minisérie publicada en el sello Vertigo compuesta por cuatro números y una historia corta. El dibujante es Michael Lark y el entintador Sean Philips. Es una obra de puro género negro, con detective carismático con pasado, personajes secundarios con personalidad y una trama eficaz que nos enseña una parte oscura y triste del gran mosaico norteamericano. Lo mejor su atmósfera trágica y pesimista que envuelve la historia de manera inexorable como el hedor de las cloacas cuando se acerca la tormenta.
A destacar la historia corta titulada Dios y los pecadores, una obra maestra del comic, corto o no, que fue publicada en la recopilación Vertigo: al filo del invierno 2. Brubaker dibuja la sordidez de las ciudades americanas y por ende las occidentales que engullen sus víctimas predilectas (los niños), con una dureza y sencillez abrumadoras. Es imposible contener la emoción despuès de leer la última frase de la obra.
Catwoman será otra cumbre de este autor. Secundado por grandes dibujantes como Darwyn Cooke, Cameron Stewart o Javier Pulido, el bueno de Ed transforma un personaje anodino, que sólo había conocido la gloria en la serie televisiva de los sesenta, en un auténtico personaje capital dentro de el universo de Gotham City. Partiendo de la premisa de Miller en Batman, año uno y de la novela gráfica de Darwyn Cooke, El Gran Golpe; Brubaker dota de humanidad y motivaciones el personaje, llena de vida las calles de su ciudad y compone historias como la de Rentless que se convierten momentos capitales del universo DC como pueden haberlo sido La Muerte de Elektra, La Lección de Anatomía de Swamp Thing o la Llegada de Galactus en otros momentos y otras editoriales.
Criminal 1. Cobarde. 2006-7
Guión: Ed Brubaker; arte: Sean Philips.
Color: Val Staples.
Editorial Panini. 15€. Color.
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