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martes, 8 de febrero de 2011

Mis comics negros. (17) Gotham Central.


Gotham Central es una serie de 40 números de DC Comics escrita a duo por Ed Brubaker y Greg Rucka. El dibujante Michael Lark diseñó el estilo visual y dibujó, además, dos tercios de los episodios. Stefano Gaudiano le ayudó en algunos números siendo Greg Scott y el español Kano (José Ángel Cano) los que dibujaron la etapa final.
Esta serie publicada de 2003 a 2006 explica los casos que han de resolver los dos turnos de la Unidad de Grandes Casos - todos los que tienen que ver con los supervillanos - de la comisaría central de la ciudad de Gotham. Brubaker se encarga del turno de noche y Rucka del de día. Toda la serie esta narrada con un estilo casi documental que la convierte en un claro ejemplo de serie policiaca procedural.


El policiaco procedural.



La serie negra tiene en su historia varios subgéneros como el hard-boiled (duro y en ebullición), el de protagonismo criminal o el carcelario. El procedural es otro de ellos y se caracteriza por describir de manera realista, casi documental, el trabajo de las fuerzas del orden algunas veces con fines propagandísticos, otras con clara intención de denuncia. En la novela el subgénero nace de la imaginación del norteamericano Ed McBain (Salvatore Lombino) y su extensa serie sobre la Comisaría del Distrito 87. El otro pilar del subgénero lo edificaron la pareja sueca formada por Maj Sjöwall y Per Walhöö con su colección de 10 libros del comisario Martin Beck en el que se sustenta gran parte de la literatura negra europea posterior. Seguidores tanto de McBain como de la pareja sueca podemos citar, cada uno con su estilo personal, a Ian Rankin, Tony Hillerman, Henning Mankell, Martin Cruz Smith, Michael Conelly, Lorenzo Silva, Peter Robinson y tantos otros.

En el comic existen varios ejemplos como la casi desconocida tira de prensa Radio Patrol de Eddie Sullivan y Charles Schmidt publicada del 1933 al 1950. Dick Tracy de Chester Gould también participa de este estilo principalmente en la época inicial y la otra tira diaria pionera del género, Secret Agent X-9, creada por Dashiell Hamett y Alex Raymond, con una trayectoria más irregular pero que se convirtió en la época de Mel Graff (1938-1960) en un excelente relato de los procedimientos policiales del F.B.I.


En el cine existen varios ejemplos como la famosa F.B.I. contra el imperio del crimen (The F.B.I. story) dirigida por Mervyn LeRoy, un segmento muy significativo de Al rojo vivo (White Heat) de Raoul Walsh y T-Men de Anthony Mann. Más recientemente podemos destacar obras como Chantaje a una mujer de Blake Edwards, La noche cae sobre Manhattan de Sidney Lumet o L.627 de Bertrand Tavernier.




Otro momento de esplendor de este subgénero lo encontramos en los años 80 en la televisión norteamericana con la ésplendida Hill Street blues. Revolucionó el enfoque y la estética de las series policiacas centrándose en las rutinas profesionales y problemas personales de los personajes con un marcado caracter crítico y un estilo semidocumental. Series como Ley y orden, C.S.I. o The Wire son sus dignas sucesoras.

Gotham Central, un procedural híbrido.

Gotham Central
participa de las caracteristicas de las anteriores obras citadas ya que sus autores son perfectamente conocedores de la tradición policiaca pero con una peculiaridad y es que al ser una serie inscrita en la continuidad de una editorial como DC Comics los superhéroes y los supervillanos están presentes.


Sin embargo los guionistas utilizan la excusa superheroica como un telón de fondo y se centran en los conflictos cotidianos de los policías y en las trabas que un entorno burocratizado y corrupto les ocasiona para realizar su trabajo. Como dificultad añadida se encuentran con la competencia desleal de los heroes enmascarados - especialmente Batman tratándose de Gotham - que son percibidos más como un estorbo y como generadores de fustración profesional.

El arco argumental titulado Media vida (nºs 6 a 10) es emblemático en este aspecto. El supervillano es un mero motor de la trama y actua con la misma metodología que un criminal sin superpoderes. Al mismo tiempo Rucka se centra en los problemas personales de los personajes y consigue reflejar un perfecto retrato social de una ciudad norteamericana y denunciar las discriminaciones cotidianas que sufren los protagonistas centrándose en el personaje de Renee Montoya que junto con Crispus Allen forman una de las parejas profesionales con más protagonismo en la serie.


Agentes, comisarios, forenses, confidentes... son los personajes que pueblan las páginas dibujadas con un perfecto estilo documental por Michael Lark. El dibujante realiza aquí un extraordinario ejercicio de invisibilidad y cede todo el protagonismo a las historias que narra y se centra en aportar legibilidad y realismo a las tramas policiales y a los dramas personales que le presentan los guionistas. Sin embargo se luce en un montón de escenas de acción, nocturnas y urbanas. Es Gotham Central uno de sus mejores trabajos y se entiende que tanto Rucka como Brubaker lo consideraran imprescindible para iniciar el proyecto.

A partir del número 15 los dibujos de Lark se alternan con los de Greg Scott en un principio y finalmente con los de Kano; realizando este último un trabajo muy meritorio, sin embargo su etapa se ve empañada por el hecho que tanto la editorial como sus creadores han asimilado que la serie tenía el final muy próximo.

Otra historia que yo destacaría es la titulada Caso sin resolver (nºs 19 a 22) donde tanto Brubaker, Lark y Gaudiano se sumergen en un antiguo caso policial, resucitan a un personaje del pasado - Harvey Bullock - y dan protagonismo a otra pareja de policías importante en la serie como son Josie MacDonald y Marcus Driver. Finalmente el arco argumental titulado Robin muerto (nºs 33 a 36) puede considerarse como el último gran momento de la serie con el dibujante español rayando a gran altura.

En España Norma Editorial publicó tres álbumes que comprendían los tres primeros arcos argumentales; del primer episodio al 15. Planeta deAgostini retomó la serie hasta el número 40 final.
Existe un spin-off de la serie titulado Gotham Central, Josie Mac publicado en Detective Comics entre los números 763 y 772 que es muy interesante. Estructurado en episodios de 8 páginas narra el secuestro del nieto de un capo mafioso y se centra casi exclusivamente en la detective Josephine MacDonald -¿ un homenaje a Ross MacDonald?. Esta historia está escrita por Judd Winick y dibujada con mucho talento por Cliff Chiang. Planeta deAgostini la ha recopilado en un único tomo muy recomendable.

Gotham Central supuso la confirmación de que el género negro tenía su público en el ámbito del comic mainstream norteamericano. Unió comercialidad y calidad y nos ha dado un montón de páginas llenas de buenas historias y casi siempre dibujadas con talento. Poco más se puede pedir a un tebeo sea superheroico o no.

martes, 14 de diciembre de 2010

Las portadas del mes. (especial Serie Negra 2)

Éstas son las 10 portadas que he escogido para completar la segunda parte del post dedicado a la serie negra. Hay un poco de todo; desde europeo a serie B estadounidense, actual y clásico y desde el subgénero carcelario al procedural tipo Hill Street blues o puro hard-boiled. Que las disfrutéis.

Top Secrets #8 Bob Powell.



Les enquetês de Sam Pezzo, tomo 2 Vittorio Giardino.


Batman: streets of Gotham #1 Dustin Nguyen.


Creepy #68 Jordi Bernet.


Kane #10 Paul Grist.


Gotham central #22 Michael Lark.


100 Bullets #57 Dave Johnson.



Human Target #6 Cliff Chiang.



Sensational Police Cases #3 Everett Raymond Kinstler.


The Spirit magazine #23 Will Eisner.


Bueno, ésta es la última selección del año. El que viene volveremos al tema libre, pero eso sí con la misma pretensión de calidad. Antes espero poder contar con la presencia del maestro del Shock, el mago del Suspense, el amo del Crimen y el cuidador de la bóveda... el gran Johnny Craig.

domingo, 21 de febrero de 2010

30 comics para una década. Del 5 al 1.

A continuación podéis leer los 5 primeros puestos de este ranking de las mejores obras de la primera década del siglo XXI. Es una lista personal, subjetiva e imperfecta pero espero que útil y clarificadora para navegar en las miles de novedades publicadas en los últimos diez años. Como ya insinuado en los comentarios anteriores me gustaría que a partir de ahora hiciéseis vosotros la vuestra - con 10 comics bastaría - y con ello confeccionar un ranking muy interesante. Se puede utilizar la lista que incluí en los dos primeros comentarios de este post y los comics incluidos en los slides de promoción para tener una guía. Ánimo y a refrescar la memoria.
Yo os dejo con mis cinco favoritos.


1. Lupus de Frederik Peeters (2003-2006)



Lupus es un comic sobre dos amigos, sobre el fracaso y sobre los sacrificios que supone seguir vivo. Uno cree encontrarse ante una historia con un típico triángulo amoroso pero en realidad acaba leyendo un relato sobre una bellísima amistad. Lupus tiene uno de los finales más conmovedores que recuerdo en los comics - Big Man de David Mazzucchelli puede estar a la altura - y es además un prodigio de dibujo y de fluidez narrativa. Frederik Peeters saca lo mejor que tiene dentro y tomando como punto de referencia a sus maestros (Mézières, Moebius y también el Carlos Giménez de Érase una vez el futuro) llega a un punto de madurez artística que le hace uno de los autores más importantes de la década pasada y esperemos que de ésta que empezamos. Peeters dibuja como los ángeles, narra como un experto y teje historias llenas de emoción. Lupus es una obra soberbia que describe con absoluta fidelidad, a lo largo de los 4 álbumes que la componen, la evolución experimentada por este nuevo maestro del comic europeo.


2. Ghost of Hoppers de Jaime Hernandez (2001-2005)



Aviso a la población: este comic no está editado en España.
Cuando a mediados de los noventa Jaime Hernandez cerraba el primer ciclo de su obra Locas tras más de diez años de constante evolución parecía que esta serie había llegado a su fín o al menos a su techo de calidad. No obstante el mejor (para mi gusto) de los hermanos Hernandez no había abandonado a sus personajes y volvía a la carga con las historias de la vida de Maggie y Hopey que tan subyugados nos tienen a algunos. Ghost of Hoppers condensa lo mejor de la primera etapa (emoción, intensidad, frescura...) con nuevos aciertos (madurez, precisión, síntesis...) para explicarnos una historia con reminiscencias del pasado, concretamente el ciclo titulado La muerte de Speedy, y presentarnos nuevos personajes tan maravillosos como la volcánica Vivian.
Con un dibujo soberbio, las elípsis marca de la casa y el blanco y negro más exquisito del comic mundial Jaime Hernandez nos presenta a unas locas más maduras pero con sus acostumbrados lios sentimentales.
Nuevo aviso a la población: este arco argumental de Locas no está publicado en España, el siguiente, La educación de Hopey, sí. Hay cosas que no cambian ni en diez años.


3. La guerra de Alan de Emmanuel Guibert (2000-2008)



La guerra de Alan narra la transición que experimentó Alan Ingram Cope de la adolescencia a la edad madura en plena II Guerra Mundial. Emmanuel Guibert narra las aventuras de su protagonista partiendo de un relato oral en primera persona del propio Alan. Es éste un comic relexivo, emotivo, melancólico y profundo que atrapa al lector gracias a la sutil cadencia narrativa que le imprime Guibert. Así imperceptiblemente nos sumergimos en una narración casi kafkiana de una guerra en donde Alan casi no pega ni un tiro pero que no por eso deja de afectarle y que le marcará para el resto de su vida. Los mejores momentos de este gran comic son cuando el protagonista junto a sus compañeros de odisea son transportados por paisajes que desconocen a destinos que desconocen por razones también desconocidas. En el apartado gráfico Guibert experimenta con la mancha y los contraluces llegando a resultados similares a los del mejor Alberto Breccia que hacen de los tres volúmenes de esta obra una experiencia visual muy gratificante.


4. Blanco Humano de Peter Milligan/ Edvin Biukovic, Javier Pulido, Cliff Chiang... (1999-2005)



Peter Milligan toma un oscuro personaje de los años 70 para hacer una profunda reflexión sobre la identidad del ser humano. Blanco Humano es además una durísima descripción del estado de la nación norteamericana de principios del siglo XXI, no en vano uno de los ciclos argumentales se titula Vivir en Amerika. Los argumentos de esta serie son temas como la prostitución infantil, la inmigración ilegal. las sectas destructivas, el terrorismo de izquierdas norteamericano, el racismo hacia lo musulmán o la manipulación del miedo que invadió el país tras los atentados del 11-S. Es un retrato del lado oscuro de Estados Unidos. Es significativo que un autor inglés haya sido el que mejor haya cuestionado el lado brillante (Factor-X) y el oscuro (Blanco Humano) de su país de adopción pero ésto ya pasó con Alan Moore, Neil Gaiman o Grant Morrison en el comic o Alfred Hitchcock, Charles Chaplin y Fritz Lang en el cine. En el apartado gráfico Edvin Biukovic, Javier Pulido y Cliff Chiang realizan un trabajo sobresaliente. Frank Zappa explicaba que en su tierra se aplicaba la invisibilidad a las obras que no eran adecuadas según el establishment, este ocultamiento era una forma de censura mucho más sutil pero efectiva. Puede ser una explicación para el hecho de que una obra como Blanco Humano haya pasado tan desapercibida.


5. Fábulas de Bill Willingham/Lan Medina, Mark Buckingham, Steve Leilahola... (2002-2009)



Fábulas se ha convertido en la serie en curso más estimulante del sello Vértigo. Su mezcla de realismo y fantasía ha cautivado tanto a los amantes del comic comercial como a los degustadores de obras más independientes. Las crónicas sobre la lucha que mantienen los seres imaginarios para ocultarse de la sociedad humana y al mismo tiempo reconquistar sus territorios míticos componen una obra entretenida e inteligente guiada con pulso firme por su guionista Bill Willingham. Pero es en el dibujo donde esta serie brilla con luz propia. A partir del segundo arco argumental Mark Buckingham realiza un trabajo impresionante ayudado a menudo por Graig Hamilton y Steve Leilahola y muy cercano a los mejores momentos de Alex Raymond, Leonard Starr o Matt Baker y convierten esta serie en un festín visual. Los 75 primeros números de Fábulas son un deleite para la vista y un entretenimiento inteligente sólo nos queda pedir que los próximos números esten a la altura para que dentro de una década pueda estar en una lista similar a ésta.

Quedan fuera de este ranking Scalped, R.G., Endurance, La extraña historia de la isla Panorama, Las serpientes ciegas... obras muy meritorias llenas de calidad y también Invencible, Louis Riel, Ice Haven o The Umbrella Academy comics fallidos. Es lo que tiene disfrutar de un medio tan diverso y variado que está viviendo una edad de oro por su aportación de ideas frescas e innovadoras al panorama cultural contemporáneo.

domingo, 30 de agosto de 2009

Mis comics negros. (11) Blanco Humano.

Un oscuro personaje de los comic-books de los años setenta (creado por Len Wein y Carmine Infantino) que incluso tuvo serie televisiva en los 90 le sirvió a Peter Milligan para escribir una de las mejores obras de la década que se extingue.

Durante poco más de 5 años y con la colaboración de grandes dibujantes el guionista inglés exploró las contradicciones internas de Christopher Chance conocido como el Blanco Humano y de paso puso en solfa a la sociedad norteamericana en su destructiva carrera hacia el éxito.
El primer arco argumental, compuesto de 4 números, primorosamente ilustrado y narrado por el croata Edvin Biukovic (1969-1999), explora el desequilibrio de Chance que ve cada vez más a menudo desdibujada su propia personalidad al tener que sustituir a sus clientes para protegerlos de las amenazas de muerte.
La presión que sufre Chance es demasiado para su ayudante Tom McFadden que le sustituye en algunos encargos y que se rompe para convertirse en un exiliado de su propia personalidad.
Milligan aprovecha este drama para visitar el mundo de los barrios negros de Los Angeles con sus predicadores y sus bandas callejeras con música de fondo de rap.



Al morir Biukovic, la serie es dibujada por el español Javier Pulido que realiza un trabajo sobresaliente. Pulido al que se compara con Alex Toth y David Mazzucchelli se aproxima aquí, tanto en su grafismo como en su narrativa, a dos grandes maestros tan grandes como los citados pero mucho más olvidados como Harvey Kurtzman y Andrea Pazienzia.


La novela gráfica The Final Cut está situada en el mundo de las producciones hollywoodienses de bajo presupuesto y comienza a marcar la caracteristica principal de la serie que es la exploración de la sociedad norteamericana a través de la vida de los clientes de Chance. En el 2003 empieza la serie regular que durará 21 números.

De los tres primeros arcos argumentales, dibujados por Javier Pulido haciendo el mejor trabajo de su carrera, destaca la historia titulada El Hombre Recompuesto que explora la hipocresía que se instaló en gran parte de la sociedad estadounidense tras los atentados a las Torres Gemelas. Una gran reflexión, lúcida y valiente que pasó completamente desapercibida, evidentemente. En el arco siguiente Milligan habla del dopping y las apuestas en el mundo del beisbol. Es palpable que el guionista inglés utiliza esta serie para explorar las sombras más profundas que proyectan los brillantes focos que iluminan el sueño americano.


A partir del número 6 Cliff Chiang sustituye a Pulido. Con un dibujo más clásico y una narrativa más convencional, Chiang realiza también un grandioso trabajo poniéndose al servicio de los cada vez más interesantes guiones de Milligan.


Su primera historia trata del abuso sexual que sufrieron muchos niños y adolescentes por parte de sacerdotes de la iglesia católica norteamericana. Sin embargo su mejor arco argumental se titula Hacia donde sopla el viento que se adentra en el desconocido mundo de los activistas de extrema izquierda norteamericanos en un tratamiento muy parecido a la interesantísima película de Sidney Lumet titulada Un lugar en ninguna parte (1988) protagonizada por River Phoenix.

En Cruzando la frontera Milligan y Pulido denuncian el secuestro de los niños mexicanos que intentan cruzar la frontera para reunirse con sus padres y que son explotados por las mafias de la prostitución infantil para abastecer a sus clientes norteamericanos. Una durísima historia que evidencia el modo en que el gigante norteamericano desangra a su corrupto vecino del sur.
La serie concluyó en el número 21 cerrando de una manera coherente el enfrentamiento entre Cristopher Chance y Tom McFadden que Milligan comenzó en los primeros números de la serie.

La gran calidad de esta serie de denuncia es una prueba de que en establishment de los E.E.U.U. se producen series que pueden ser muy críticas con el sistema; que pasen tan desapercibidas como lo fue Blanco Humano es consecuencia de que esta crítica no sirve nunca para cambiar las cosas...

Arcos argumentales destacados:

- Human Target, 1999 Peter Milligan/Edvin Biukovic. (2 álbumes formato prestigio titulados Blanco Humano. Norma Editorial)
- El Hombre Recompuesto, 2003 Peter Milligan/Javier Pulido. (en el álbum Blanco Humano, Zonas de Guerra de Norma Editorial)
- Hacia donde sopla el viento, 2004 Peter Milligan/Cliff Chiang. (en el álbum Blanco Humano, Vivir en Amerika de Norma Editorial)
- Cruzando la frontera, 2005 de Peter Milligan/Javier Pulido. (en el álbum Blanco Humano, En el nombre del padre de Norma Editorial)