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jueves, 26 de marzo de 2015

Tarazona (1)

Iglesia de la Magdalena y casco antiguo.
El origen prerromamo de Tarazona y su temprana designación como sede episcopal han condicionado el casco antiguo de la ciudad como un espacio monumental de gran valor histórico y artístico, que va desde el S. I hasta nuestros días. Situada al noroeste de la provincia de Zaragoza, es capital de la Comarca de Tarazona y el Moncayo. Durante siglos ha tenido gran importancia estratégica debido a su posición fronteriza entre Aragón, Navarra y Castilla.

Fachada lateral del Palacio Episcopal, situado al lado de la Iglesia de la Magdalena, dos de los edificios más emblemáticos por su posición dominando toda la ciudad y el valle.


Tarazona está a tan solo 15 km. del Monasterio de Veruela, y prácticamente en las faldas del Moncayo que, con sus 2315 m., es el pico mas alto del Sistema Ibérico.


Panorámica de la ciudad vista desde lo alto del casco antiguo. Se observa al fondo la Catedral de Ntra. Sra. de la Huerta, llamada la Capilla Sixtina del renacimiento español por las pinturas únicas que alberga en la cabecera y en el cimborrio, descubiertas tras su reciente restauración. Ya dediqué una entrada a esta increíble Catedral.
También se ve la plaza de toros vieja, del siglo XVIII, en la que destaca su planta octogonal. Incluía viviendas cuyos dueños las alquilaban para los festejos taurinos. Actualmente sigue habitada.

viernes, 15 de junio de 2012

La Catedral de Tarazona


La Catedral de Santa María de la Huerta de Tarazona tiene su origen en los tiempos del cristianismo primitivo. Su nombre le viene de su ubicación en la huerta de la ciudad, fuera del originario recinto protegido por la muralla.


Se trata de una de las obras más características del mudéjar en España, y fuértemente influenciada por otros estilos. Básicamente gótico y renacentista.


Clausurada desde 1992, se encontraba en una situación límite de deterioro, que precisó el apuntalamiento de parte de su estructura. Un grupo de 40 personas, dirigido por los arquitectos Fernando y José Ignacio Aguerri, sentaron las bases para la restauración, ejecutada con aportación pública y privada entre los años 1996 y 2011.


El trabajo resultó de una complejidad extraordinaria, precisando andamiaje tanto interior como exterior, lo que permitió acumular mucha información sobre la construcción, características decorativas y revestimiento de pinturas.


Fue también necesaria la intervención del subsuelo para eliminar la humedad que tanto había afectado a los cimientos y muros. No fue lo de menos el trabajo de reparación de los daños causados por restauraciones anteriores. Destacaré también la recuperación de la sillería del coro, de los ventanales platerescos y de las vidrieras de alabastro policromado.


Cuando visité y tomé estas fotografías, hace dos meses, el claustro estaba cerrado al público. A fecha de hoy ya se encuentra abierta una parte del mismo. Una razón más para volver, y para recomendar con entusiasmo que la visiten a quienes todavía no lo hayan hecho.