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jueves, 22 de mayo de 2014

Dubrovnik (1)

 Claustro del Monasterio Franciscano
"La perla del Adriático", como la definió Bernard Shaw, Dubrovnik es una impresionante ciudad localizada en la región croata de Dalmacia, declarada Patrimonio de la Humanidad por sus peculiares calles de mármol, sus fuentes renacentistas, sus iglesias barrocas y su espléndida muralla medieval.

Fuente de Onofre y Monasterio Franciscano.
El Monasterio Franciscano está ubicado en la entrada por la puerta de Pile. De estilo románico en sus orígenes, en el XVII se reconstruyó al estilo gótico tardío. En el interior destaca especialmente su claustro que presenta ocho columnas en cada uno de sus lados, dotadas de capiteles adornados con diferentes motivos. También destaca la farmacia que continúa abierta desde 1317, siendo considerada la botica más antigua en activo.



Palacio del Rector
También llamado Palacio de los Regidores, es de estilo gótico-renacentista y está situado junto a la Catedral. Durante la época de la República de Ragusa fue sede del Gran Consejo y actualmente acoge el Museo de la ciudad.




martes, 26 de marzo de 2013

Zadar


Este viejo asentamiento de los ilirios y antigua capital de la región de Dalmacia, es hoy día una bulliciosa ciudad de unos 80.000 habitantes.




El órgano del viento u órgano marino es obra del arquitecto Nikola Basic. Se trata de un mecanismo subterráneo de 35 tubos que hace que el aire, presionado por el agua del mar que entra por el lateral de un paseo escalonado, produzca acordes musicales que se pueden escuchar en plena ronda pública a través de estos agujeros verticales.


El actual trazado urbano se debe a los romanos. Precisamente el momumento mas simbólico de la ciudad se construyó sobre el foro romano. Se trata de la iglesia de San Donato, de finales del s. IX,  un templo de planta circular considerado uno de los mejores ejemplos de arquitectura de influencia bizantina.


Por no hablar de sus grandes equipos de baloncesto. Quizás cuando recuerde mi paso por Sibenik, me anime a hablar un poco de Drazen Petrovic, como pretexto para dar rienda suelta a mi afición por este deporte.