Con mis alumnos trabajo en clase el tema de la Ilustración, repasando sus características y las emblemáticas figuras de Montesquieu, Rousseau y Voltaire, padres entre otros del pensamiento político moderno, a los que debemos ideas tan importantes como:
- La división de poderes, remedio eficaz contra el abuso de los gobernantes, contra la corrupción y contra la tiranía.
- La separación Iglesia- Estado, para evitar la confesionalidad del Estado y garantizar la libertad en igualdad de condiciones de otras creencias.
- El contrato social que se establece entre gobernantes y gobernados, siendo el voto de los ciudadanos el medio utilizado para elegir a nuestros gestores y sellar así ese pacto o compromiso.
- Los derechos naturales e inalienables de los ciudadanos, como el poder opinar y manifestar las propias creencias.
Las ideas de estos grandes pensadores se materializaron posteriormente en la creación de listados de derechos (Virginia Bill of Rights, Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano...) y constituciones escritas, liberales en un principio, demócráticas más tarde. De tal manera que las sociedades modernas actuales serían las herederas de aquel pensamiento.
Así, por ejemplo, podemos leer:
Temas de mucho calado como vemos:
- LA ACONFESIONALIDAD DEL ESTADO
- LA DIVISIÓN DE PODERES
- LA LIBERTAD
- LA SOBERANÍA DE LOS CIUDADANOS...
Hasta aquí la teoría.
Es natural que, con los tiempos que corren, muchos ciudadanos sean críticos y planteen dudas, siendo reticentes a aceptar que en nuestra sociedad democrática actual esos principios funcionen y se cumplan de verdad.
Y se comenta que...
- La división de poderes no existe totalmente en la medida en que el ejecutivo y el legislativo los controla el partido en el poder si cuenta con una holgada mayoría y el poder judicial no es del todo independiente (ocupación progresiva de ese espacio por el mundo político a través de órganos como el CGPJ).
- La separación Iglesia- Estado no existe realmente cuando un credo determinado es favorecido por los gobiernos de turno (exención del pago del IBI, dinero público para pagar a los profesores de religión, trato de favor y dinero del Estado para la Iglesia, etc.)
- El sufragio universal y el concepto de soberanía nacional se pervierten cuando se incumplen las promesas que se hicieron en campaña electoral o cuando los mercados derriban o imponen gobernantes (caso de Grecia con Lucas Papademos y de Italia con Mario Monti)
- No se han conseguido erradicar viejos vicios como los privilegios y las prebendas (Sin ir más lejos, hasta sesenta y cuatro diputados cobran una dieta de alojamiento de 1823,26 euros al mes teniendo vivienda propia en Madrid).
- Como en el Antiguo Régimen sigue vigente la corrupción que, lejos de estar eliminada, está instalada en el sistema político como un cáncer que amenaza con hacer metástasis y pervertir todas las instituciones.
- Algunos políticos y medios de comunicación demonizan las manifestaciones populares donde se expresan ideas contrarias a las suyas, llegando incluso a proponer limitar ese derecho.
Ante estos razonamientos, sólo cabe argumentar que las ideas de aquellos hombres de la Ilustración eran positivas porque nos descubrieron un camino más justo y equitativo que debía recorrer la humanidad.
Y que ese camino a veces está lleno de obstáculos.
Y de personas que ponen palos en las ruedas.
Y de gentes aprovechadas y sin escrúpulos.
Y que todavía nos queda mucho por hacer.
Y que si queremos vivir con derechos y libertades y salvar nuestro sistema democrático hay que regenerarlo de cabo a rabo.
REGENERACIÓN... un concepto ya viejo en nuestra historia.
Porque como diría Churchill, tal vez la democracia sea el menos malo de los sistemas posibles.
Pero habrá que cuidarla y trabajar por ella para que no desaparezca.
