Debe ser cierto eso que se dice.
Tal vez seamos un pueblo mediocre y poco serio y por eso nos rodeamos de gestores mediocres e ineficaces que en vez de hacer con seriedad su labor se dedican a echar balones fuera y a culpar de todo a los que estuvieron antes. El lema preferido por nuestros gobernantes es el de "Y tú más".
Tal vez sea eso.
Pero también es cierto que a los ciudadanos nos gustaría que se sentasen y se pusieran de acuerdo en los grandes temas nacionales. En la educación por ejemplo. Porque no es de recibo que en pocos años hayamos tenido tantas leyes educativas que, más que fruto del consenso parecen nacidas del enfrentamiento entre los dos grandes partidos (Lode, Logse, Loce, Loe...)
Y ahora, con la que está cayendo, con esta crisis que amenaza hacer retroceder el país a los años 50, sería más que conveniente una actitud consensuada, unas medidas fruto del entendimiento entre todos, pues lo que tenemos es una situación de emergencia nacional que requiere que todas las fuerzas políticas, sindicales y mediáticas arrimen el hombro para sacarnos del pozo en el que nos encontramos.
Pero también es cierto que a los ciudadanos nos gustaría que se sentasen y se pusieran de acuerdo en los grandes temas nacionales. En la educación por ejemplo. Porque no es de recibo que en pocos años hayamos tenido tantas leyes educativas que, más que fruto del consenso parecen nacidas del enfrentamiento entre los dos grandes partidos (Lode, Logse, Loce, Loe...)
Y ahora, con la que está cayendo, con esta crisis que amenaza hacer retroceder el país a los años 50, sería más que conveniente una actitud consensuada, unas medidas fruto del entendimiento entre todos, pues lo que tenemos es una situación de emergencia nacional que requiere que todas las fuerzas políticas, sindicales y mediáticas arrimen el hombro para sacarnos del pozo en el que nos encontramos.
Diálogo y consenso. Es la única solución.
Como fueron fruto del entendimiento aquellos "Pactos de la Moncloa" o la propia Constitución.
En 1977 la situación económica era preocupante, con una inflación que rondaba el 20%, fruto de la crisis del petróleo. Como dijo el entonces vicepresidente para asuntos económicos Enrique Fuentes Quintana "o la democracia acaba con la crisis o la crisis acabará con la democracia". De ahí que representantes de todos los grupos parlamentarios, patronal y sindicatos, en mayor o menor medida, se pusieran de acuerdo en unos principios mínimos para salvar la economía del país.
Los firmantes del pacto de la Moncloa fueron: Adolfo Suárez en nombre del gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo (por UCD), Manuel Fraga (por Alianza Popular), Felipe González (por el Partido Socialista Obrero Español), Santiago Carrillo (por el Partido Comunista de España), Enrique Tierno Galván (por el Partido Socialista Popular), Josep María Triginer (por el Partido Socialista de Cataluña), Joan Reventós (por Convergencia Socialista de Cataluña), Juan Ajuriaguerra (por el Partido Nacionalista Vasco) y Miquel Roca (por Convergència i Unió). Los acuerdos fueron refrendados posteriormente por el Congreso de los Diputados y por el Senado.
¿Sabrán estar nuestros políticos de ahora a la altura que estuvieron aquellos otros durante los primeros años de nuestra democracia?
¿Sabrán estar nuestros políticos de ahora a la altura que estuvieron aquellos otros durante los primeros años de nuestra democracia?