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lunes, 27 de junio de 2016

Sos vos, Martino

Lo primero que debió decir Martino luego de una nueva derrota en una final es “renuncio". Lo segundo: “buenas noches". El ostracismo no sería castigo suficiente y los estados modernos han abandonado esa sana costumbre medieval del destierro, así que descartados los castigos ejemplares, solo queda masticar bronca.

Tampoco existe un organismo que pueda ordenar la excomunión de Martino o romperle en pedazos el carné de DT, cuando la AFA no existe. No se trata de una metáfora, la AFA existe en Zurich solo porque aún no nos desafiliaron, pero Angelici, Tinelli, D'onofrio y la jueza Servini con anuencia de Macri están haciendo lo posible porque ello ocurra. Volvamos al fútbol.

Martino es un caso único: no existe otro DT que haya chocado tres equipos que contaran con Messi en cancha. Quizás cuando le realizaron el transplante capilar le injertaron los pelos a demasiada profundidad, afectando su lóbulo frontal; será un misterio que deba resolver la ciencia. Preferentemente post mortem y dentro de poco. Aclaramos que es joda porque con el macrismo no podés saber: lo lee un servicio, se lo pasa a un juez y te citan por cualquier pelotudez.

Ya en Santiago de Chile la Selección sufrió a Martino, quien eligió preocuparse antes por desactivar los circuitos chilenos que por generar fútbol. ¿La “idea"? Bien, gracias, con un poquito de tos pero haciendo reposo. Ahora, en Nueva Jersey, pareció haber comprendido y el equipo fue agresivo en el pressing, arriba. Pero nuevamente se equivocó. Puso en cancha a tres mediocampistas averiados: Di María, quien dio pena, Banega, que fue una sombra, y Biglia, quien debió ser ajusticiado por algún lone wolf yanqui munido de algún arma de repetición y, en cambio, jugó casi todo el partido con una parsimonia que recordó al peor Verón de 2002. Demasiada ventaja: Argentina solo recuperó espíritu, toque y presión con el ingreso de Kranevitter. Aún asi, durante la Copa, las eliminatorias o la anterior copa América, el equipo solo mostró un patrón de juego frente a equipos débiles. Jugó como Argentina debería únicamente frente a EEUU. Lo contraponés al juego asociado de Chile, con movimientos ensayados, ocupación de espacios más aprovechamiento de los vacíos y parecieran dos deportes distintos. ¿El problema es Messi que te obliga a no jugar al fútbol y solo pararte para ver qué hace cuando se la das? No, el problema es el DT que no los mueve para convertirlos en receptores. Con Martino en el banco no hubo nunca el compromiso que les supo arrancar Sabella para funcionar en bloque y no como espasmos individuales.

Luego, los imponderables del fútbol: un pésimo arbitraje, horrible, de un pelado brasileño que quería protagonismo y seguro que estuvo a favor del impeachment a Dilma. Argentina ingresó entonces golpeada al segundo tiempo, y Chile agrandada. La expulsión de Díaz había sido justa y la de Marcos Rojo, en cambio, no. La injusticia golpea y destruye el ánimo. La selección chilena, en cambio, asimiló la situación como un empate que te potencia. ¿Dirá Martino que no supo, no pudo o no quiso levantar la moral de su equipo? No creemos: no es tuitero ni tampoco juega a intenso de la política.

¿Cuánto habrán pesado en la cabeza de los futbolistas las pasadas finales perdidas? ¿O será que la mamá no los abrazó lo suficiente de chicos, Laura Gutman? Pesaron en la de Higuaín, que volvió a fallar como en Brasil pero nunca dejó de buscar y presionar. Pesaron en la de Agüero, que resolvió la que tuvo como el Pipa pero sin poner nunca ganas, como si el espíritu de Verón lo hubiera poseído al igual que frente a Alemania. ¿Pesaron en la de Messi al patear el penal o fue el cansancio? Lo cierto es que durante el partido, quienes no sintieron ese peso fueron los de mejor rendimiento: el propio Lionel, Romero, Otamendi, Kranevitter, Mascherano, Funes Mori y Mercado, que fueron, en ese orden, los mejores de la Selección en cancha.

Ahora renunció Messi, y ni el DT o quienes pelean por AFA se hacen cargo del mensaje. Rompieron al mejor del mundo. Hay que poner una bomba atómica y empezar todo de nuevo, si es que AFA no desaparece y la Selección termina jugando como los Globetrotters, para divertimento de los ganadores del modelo de la globalización. Deberemos sufrir a los que gritan “poné a los pibes que tienen hambre", a los que dicen “es sólo un juego, no pasa nada" y a Aranguren diciendo que al equipo le faltó energía y entonces hay que subir nuevamente las tarifas. A todos ellos, que los mee un elefante con diabetes insípida.

Nos vemos en Rusia2018, si llegamos.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Tostão, otro contra de Martino

Se impusieron algunas —pocas— lecturas luego del partido empatado por la Selección frente a Brasil. Me parece demasiado optimista decir que la Selección jugó bien el PT cuando fueron algunos minutos de manejo de balón y, fundamentalmente, con los defensores pasándosela en media cancha. Algunas cosas se vieron por izquierda, combinaciones entre Banega y Rojo, algo aportó Funes Mori (quien cumplió el rol de Mascherano y Demichelis en algunos pasajes, siendo el jugador que da el primer pase). Teniendo tres números 5 en cancha, por todo mediocampo, me parece que es un dato para preocupar aunque sea muy bienvenido, por necesario, lo de Ramiro.

Sigue leyendo mal los partidos, sigue cambiando mal y tarde Martino. El mediocampo que lo explique él, aunque me dicen que iba a jugar Pastore por Banega (una buena; pero se lesionó, una mala). Ahora, ¿cómo se explica que el primer cambio después del empate sea uno de hombre y no de esquema por algo más ofensivo o que te permita atacar distinto? Argentina debía fabricar la superioridad numérica antes de llegar al área brasileña y no, en cambio, permitir que una defensa llena de dudas y errores groseros se reagrupara en su área para defender mejor. ¿Cómo se explica, además, estar en tu cancha, a 10 minutos del final, empatando con un Brasil horrible que llegaba únicamente cuando Neymar podía tocar o con cambios de frente (valga la aclaración: los hicieron desde el primer tiempo, es todo lo que intentaron, casi, ¿y no lo vimos para corregir?), cómo se explica entonces que saque a Higuaín y ponga a un petiso más como Dybala? Entró, tiró dos centros en el área y, claro, no había nadie para empujarla. Planificación no estratégica. El único atenuante del domingo fue retrasar a Di María para permitirle explotar sus cualidades, y no seguir desperdiciándolo como extremo, tal su metejón durante el último año calendario.

No se qué pensará Martino, que con lo que hay alcanza para clasificarse y que en el Mundial tendrá tiempo de armar un equipo, qué se yo. Pero los equipos campeones, España, Alemania, vienen armados desde antes y con variantes para ejecutar por si acaso. Mismo caso Holanda. Un Mundial se gana antes con un proceso previo y un esquema sólido y no colocando al espectáculo futbolístico adelante del carro.

En fin, Martino será un excelente padre de familia, un tipo ejemplar, pero se tiene que ir. Basta de poner "la idea" por encima de esquema, táctica, funcionamiento o de los mismos jugadores. Para verso ya tenemos bastante con esta campaña electoral. Por si fuera poco, está quemando jugadores llamados a ser recambio como Paulo Dybala. Cerremos con el peronista de von Clausewitz, Tostão:

«No primeiro tempo do clássico, o Brasil não jogou nada. A Argentina foi superior, fez um gol e poderia ter feito outro. No segundo, com a saída de Ricardo Oliveira, que tocou duas vezes na bola, o Brasil melhorou, mas só teve uma chance, a do gol. Tata Martino, com suas substituições, acabou com as esperanças de vitória da Argentina, ao colocar reservas dos reservas, ainda sem condições de jogar pela seleção...

...Críticos, de todas as áreas, costumam opinar mais pelo que gostariam de ver, pelo que imaginam e pelo ideal do que pelo que viram, pelo que se poderia fazer de diferente naquele momento e pela realidade...»

Y Martino parece más preocupado por ser un comentarista de la Selección que por efectivamente transformarla. Ya lo decía Perón, cuando se refería a la belleza de las ideas que no bajaban a plasmarse en la realidad. Martino es, así, un adelantado del macrismo (!). Y debe agradecer, en la intimidad de su atormentado corazón, por la campaña electoral en curso que impide ver la necesidad impostergable de ajusticiarlo públicamente en alguna plaza del país. Propongo una que está a cuatro cuadras de mi casa porque no quiero verlo por TV.

sábado, 4 de julio de 2015

#AndateMartino

Están los pelotudos que critican a Messi, los imbéciles que dirán que con Tévez éramos campeones. Son hijos de primos o tienen un crayón inserto en el lóbulo frontal. Lo cierto es que los penales son una lotería, pero los chilenos estaban mejor preparados para patearlos...

Pero el partido se perdió antes. Se lo ganó Sampaoli a Martino. Chile estuvo a la altura de las circunstancias y de lo que la Historia le exigía. Argentina no. Chile impuso su juego y la Selección no. Fuera de Bravo en los penales y dos atajadas, no hubo figura en la cancha. Tampoco nadie desentonó. Lo ganó Sampaoli, lo perdió Martino.

Estamos a tiempo de no desperdiciar el último mundial de Messi. Volvé, Sabella. Perdonalos por no hacer fila para chuparte la pija a la vuelta de Brasil.

PD a los que me puteaban por criticar a Martino acá: vayan formando la fila.

sábado, 27 de junio de 2015

Argentina vs. Colombia, o Martino contra las viudas de Sabella

En apenas tres partidos (el de Jamaica cuenta como entrenamiento con público visitante) Martino pudo confirmar que es la continuación de Batista por otros medios. Esa parece ser su intención al menos, cuando luego del empate desempatado en penales afirmó que el equipo debía seguir así: ah, el dulce néctar del poeta, del artista, el goce del sufrimiento y la exaltación del honor en la derrota heroica. No perdimos, pero esnifamos el nauseabundo hedor de la ignominia en la eliminación tempranera. Siguiendo a von Clausewitz —o a otro filólogo de la política y la guerra como Carlos Salvador Bilardo—, podemos afirmar que el Tata está haciendo todo mal, pero a propósito, con el claro horizonte de llevar a la praxis todos los yerros tácticos y estratégicos que puedan cometerse para arribar a Rusia 2018 con la mochila vacía de errores. Crack de la planificación. Pero vamos por partes:

1. El árbitro: Orozco calculó mal y se equivocó de partido. Si uno desea inscribir su nombre en la Línea Histórica Colón - Hernán Cortés - Codesal - Rizzoli, debe esperar con paciencia a una final de campeonato. Bombear así en Cuartos solo deja al descubierto el cagazo de los hermanos chilenos, compatriotas de la vereda con vista al mar, que piensan ganar su primera Copa América apelando a las artes del fingering esfinteriano y el amañamiento arbitral.

2. Colombia: Pekerman hizo lo imposible por obtener una nueva oportunidad de dirigir a la Selección pero, como el árbitro, también se equivocó. Entregó el partido proponiendo marcación personal, algo indigno de su capacidad y confirmó que sigue siendo el mismo: no puso a Messi frente a Alemania y sacó a Teo a los 20' del PT. Ramón Díaz, en cambio, pretendió ganarle a la Selección, sumando así algunos puntos en su vano intento por convertirse algún día en el DT del combinado nacional. Junto a Emiliano. Tiene razón Chilavert.

3. Argentina: difícil tarea la que encara el Tata Martino, que debe lidiar con la superabundancia arriba al tiempo que debe aplacar(nos) a las viudas de Sabella. Viene mal: equivocando planteos tácticos, conformando demagógicamente al plantel, sin una idea de juego (el famoso a qué jugamos), leyendo mal los partidos y metiendo la pata horrible con los cambios.
Si con Sabella, Argentina tenía un sólido esquema defensivo con los mismos nombres, con Martino dejó dudas varias frente al único equipo que lo presionó, aun sin luces, Paraguay. Tenía la de Pachorra una salida limpia con Demichelis, que alternaba el primer pase con Mascherano. Otamendi será parecido a Zangief (Street Fighter II), pero no está capacitado para suplir a Micho en esa función.

El 4-3-3, con Di María de puntero izquierdo es un error conceptual grave: los equipos anchos, con extremos, necesitan por definición (y para terminar las jugadas), de un 9 hecho y derecho, no un mediapunta goleador como Agüero. El único capacitado para jugar entre los centrales, abrir espacios y aportar peso en el área, en esta generación, es el Pipa Higuaín. El de Tévez, entonces, fue otro de los cambios equivocados de Martino, como la locura de incluir al mismo tiempo al Pipa y a Carlitos frente a Paraguay, cuando el partido pedía mediocampistas y pausa. Así e' veri dificul, eh..Por si no bastara, la posición de Angelito en el terreno oblitera sus mejores virtudes: al Di María crack lo vimos arrancando desde atrás, con terreno y recorrido para explotar su gambeta en velocidad y pase en profundidad.

Podríamos continuar enumerando semejanzas entre esta Selección y la de Batista (los tres números 5, Masche, Biglia y Banega que terminaron frente a la poderosa Colombia que se nos venía encima (!) mientras Lamela e Higuaín, o aun Roberto Pereyra, reposaban el sueño de los héroes en el banco) pero, como atenuante, Martino comprendió que Messi debe jugar más arriba y alguien (Pastore en este caso) debe hacer la transición en mediocampo. Está consumiendo crédito, Martino. No, en los medios no, el crédito que otorga este blog antes de dedicar esfuerzos en la remoción de un DT, como sufrieran en carne propia Basile y Batista. Ganar el torneo es todavía una posibilidad cierta, a pesar de los errores tácticos y conceptuales, porque ningún equipo ha demostrado argumentos mejores, pero deberá mejorar y mucho el trabajo del técnico para convencer a las viudas de Sabella.

lunes, 14 de julio de 2014

Perdimos la final pero recuperamos el respeto para la Selección

Como esos noviazgos apasionados, que duran lo que un suspiro y aun así te marcan; y duelen después, pero con un dolor dulce, cálido (¿es más fácil superar esos amores que no dejan un vacío en el pecho?), así fue este equipo. Para muchos, durante este mes que pasó, esta Selección se transformó en la primera novia. Me incluyo: era chico en 1990. Recuerdo entonces el llanto de mi hermano. Yo lo miraba sin comprender. Nunca había gustado del fútbol como yo, tenía que rogarle que abandonara los autitos y camiones para armar un partido. Pero es que la Selección –lo comprendí luego– involucra sentimientos que van más allá del gusto por el fútbol. Y por eso duele ahí, claro, en el pecho, en el corazón. Pero mientras escribo siento tristeza y no bronca. Y será trillado (¿qué despedida amorosa no lo es?), pero perder así, poder mantener la frente alta con el pitazo final, ser reconocidos por la hidalguía, por haber conformado un equipo solidario, sacrificado, aplicado, con hambre de gloria antes que un mero rejunto de individualidades, es motivo de orgullo. ¿Qué decís? ¿Las de Higuaín, Messi y Palacio? Seguro, hubieran cambiado el partido. ¿El penal de Neuer al Pipa? No lo quisieron cobrar, y no van a darlo de oficio tampoco.

HOLA, FIFA. DAME UN PENAL DE OFICIO
Se dio la lógica: el campéon es Alemania. ¿Es Justicia? No necesariamente. Argentina –lo sabemos–, pudo ganar. ¿Hubiera sido acaso injusto? No. Hablemos entonces de fútbol, como una manera de exorcizar los demonios que esta noche no me dejarán dormir. Antes un pedido: si lo estás puteando a Messi, si pensás que Sabella se equivocó al plantear el partido, si creés que ser subcampeón es un fracaso o vergüenza, no sigas leyendo. Este post no es para vos. Descargate, es comprensible. Volvé después, si querés.

Argentina jugó una gran final de Copa del Mundo. Pará, empecemos de nuevo: Argentina jugó una final de Copa del Mundo. ¿Se entiende? Y el planteo de Sabella, el funcionamiento del que dotó al equipo fue el adecuado considerando el plantel, circunstancias y contrincante/s. Como contra Holanda –y el partido por el 3er. puesto lo confirmó–, la Selección supo plantear el partido que más le convenía. Antes del Mundial sosteníamos que Argentina contaba con jugadores para resolver de contra, pero el problema residía en que no contaba con un mecanismo defensivo que diera soporte a esa estrategia. Durante el Mundial, a partir de la ronda eliminatoria, lo consiguió. Pero quiso el destino que los 4 fantásticos, ese diamante letal que metía miedo a las defensas rivales, no llegara a la cita mundialista en óptimas condiciones. Agüero fue un fantasma de quien es, Di María se lesionó, Higuaín llegó mal y fue poniéndose en forma sin terminar de amigarse con la red. De Messi recibimos pinceladas que, con los otros tres en buen estado, quizás hubieran bastado, pero no, y sus mejores aportes cayeron en los pies de Palacio o Maxi Rodríguez. Aun así no creo injusto el Balón de Oro: este sería para alguno de los seis aspirantes que disputaron la final, y no podemos decir que el torneo de Müller o Kroos fuera superior al de Lionel. Premio consuelo entonces, con sabor a nada. Pero debería reconfortarnos saber que estuvimos a la altura de las circunstancias.

Algunos análisis puntuales:

1. Argentina llevó a los mejores jugadores de esta generación. Y los que más se adaptaban a la idea que Sabella pretendía poner en práctica. De todos modos, la diferencia de categoría entre titulares y suplentes fue evidente.

2. Aquí saludamos siempre la decisión del DT de privilegiar el grupo por sobre las individualidades. El compromiso de los jugadores evidencia que supieron reconocerlo.

3. Durante la fase inicial, este pareció el Mundial de los blitzkieg. Pero a la final llegaron los equipos mejor armados y triunfó el que contaba con mejor mediocampo. Aun así, hasta el gol de Goetze, las mejores chances habían sido de nuestra Selección.

4. Messi. Jugó un buen Mundial. No uno consagratorio. ¿Eso lo desmerece? Si la respuesta es sí, no deberías haber leído este post. Lionel jugó con poca compañía arriba porque Argentina no tiene jugadores para jugar de otro modo. También porque fue el jugador más y mejor marcado del torneo. Y algo para reconocer: jugó mucho para el equipo aunque el equipo no jugara mucho para él.

5. Mascherano. Aquí lo sostuvimos antes que nadie: el mejor jugador argentino en el Mundial (no el más determinante).

6. Qué columna vertebral. No la de Neymar, sino Romero, Demichelis, Garay y Mascherano. Grandísimo lo de Rojo. Correctísimo en los últimos dos partidos lo de Zabaleta. Bien Biglia y actuaciones conmovedoras las de Enzo Pérez y Lavezzi. Los actores de reparto posibilitaron el arribo a la final. Mérito de los jugadores y de Alejandro Sabella.

7. Perdimos la final pero recuperamos el respeto para la Selección.

8. Esta actuación estelar de Alemania se prefigura desde hace tiempo, y más aún con las actuaciones del Bayern y el Dortmund en la Champions 2013.

9. Neuer y el que le pega flor de murra a Biglia en el primer tiempo debieron ser expulsados. El fantasma de Codesal.

10. Fue –casi casi– el mejor Mundial de los últimos 25 años. ¿Cómo puta hacemos para dormirnos ahora? ¿Y cómo hacemos para seguir sin el Mundial? El miércoles juguemos un amistoso con Brasil y que empiece el torneo de AFA el próximo domingo por decreto.

jueves, 10 de julio de 2014

La línea Zubeldía-Bilardo-Sabella* nos depositó en la final


El día después de un triunfo como el de ayer frente a Holanda puede encontrar a la euforia convertida en alegre calma: al quemarse energía por la inyección adrenalínica el cansancio es regla luego. Entonces aquí creemos que el kirchnerismo durmió al no decretar feriado mundialista hasta el domingo. No importa: ganamos el domingo y Boudou 2015, Ricardo Jaime gobernador de Córdoba y D’Elía Secretario General de la ONU.

Sí, “Brasil decime qué se siente…”, “brasilero brasilero, qué amargado se te ve…” y “Máxima, la tenés adentro…”, pero lo importante es que Argentina está en la final y a 90 o 120’ minutos de la gloria y de la Historia. De todos modos, ya son héreos. Digo, para el video que seguro está en edición. Romero y Mascherano a la cabeza. Sabella también, y ya recibió “perdones” desde las redes sociales, desde banderas en las canchas y hasta los propios periodistas deportivos le transmiten estas sensaciones. Acertó bancando a Romero (acá sosteníamos que debía ser el arquero “a pesar…”), a Rojo, la revelación del equipo, al Pipa Higuaín, cuando todos pedían banco para él (y acá exponíamos argumentos en contra), y dándole minutos y la titularidad a Enzo Pérez, de grandísimo partido ayer, justo una en semifinal (¿es el Negro Enrique de este equipo?). Ah, la confianza, ese regalo que se paga con compromiso.

Recientemente citábamos a Michel Platini y su frase “el fútbol está hecho de errores, porque el partido perfecto es 0 a 0”. Sabella y Van Gaal la probaron cierta. Desde el punto de vista táctico, impecable el planteo de Sabella. Holanda –aunque parezca increíble si estuviste prestando oídos a los rebuznos periodísticos– también jugó su mejor partido en la Copa. Los aspectos anímicos engloban desde el sacrificio de Higuaín, Lavezzi y Enzo Pérez hasta los esfuerzos monumentales, hercúleos de Mascherano, Biglia y toda la defensa. Rojo y Zabaleta contenidos, Garay impasable por arriba y nuevamente saludamos la inclusión de Demichelis, que cambió para bien el engranaje inicial del mecanismo argentino: no sólo aporta desde lo defensivo, sino que por manejo y visión (queda claro que se desempeñó como mediocampista central) se alterna con Mascherano para conducir la salida, ese primer pase que es tan importante si un equipo quiere ser ordenado.

Con seguridad el triunfo, el cansancio, la conciencia de un triunfo epopéyico habilitan el abandono del cassette porque Sabella, Mascherano y Romero mostraron puños triunfalistas cargados de verdades en sus contactos con la prensa: “inteligencia”, “suerte” en los penales, y algo que resultó fundamental para anular la mejor virtud de Holanda que es el contraataque letal a campo traviesa: la sabia ocupación de los espacios en el campo de juego. En ese ítem se encontró el principal déficit de Brasil durante todo el campeonato, y lo que le permitió a Alemania –sumado a la virtud de sus jugadores– conseguir una goleada histórica en el estadio Mineirao. Contrario a lo que cierta prensa especializada considera, aquí creemos que Argentina – Alemania puede ser más parecido a la semifinal de ayer que a la del martes. Los germanos no comen vidrio y saben que Messi, Higuaín y compañía no son Fred y Hulk. Vaya si no.

El domingo pasado mencionábamos que la aplicación táctica de la Selección frente a Bélgica hacía a las esperanzas de alcanzar los objetivos trazados. Este partido frente a Holanda las confirma, y estamos seguros de que Alemania, entre los otros dos semifinalistas, prefería enfrentar a Holanda. ¿Parten los germanos como favoritos? Seguramente tendrán el apoyo del público local. Gracias, hermanos brasileños: eso sólo agranda a nuestro equipo. Si la principal duda de éste antes del inicio de la Copa era el aspecto defensivo, ésta fue despejada gratamente; si se extrañaba la mística que contagiaba Maradona desde adentro o afuera del campo, estas victorias, el sacrificio del alma del equipo, de ese jugador que nos emocionó hasta las lágrimas cuando cortó ese avance último de Robben, de Mascherano hablamos, claro, está también presente luego de esta semifinal definida en la agonía de los penales. Y tenemos a Messi. Sólo falta un punch en el aspecto ofensivo, y para conseguirlo tenemos un partido por delante. Con todo esto, existen elementos para creer que es posible ver a Lionel levantar la Copa y traerla de una buena vez y para siempre a la Argentina.

A un solo paso de la gloria, muchachos. Vamo’ que se puede.

* Debemos el título a Nando Bonatto. Y de paso recordamos que hace 4 años y 3 meses pedíamos esto que nos entrega hoy el montonero Sabella: una Selección peronista que honre las verdades 2, 3, 6, 7, 8 y 9.

domingo, 6 de julio de 2014

Cruzamos el Rubicón (Sabella, re-loco, se compara con Julio César)


1. El fútbol es la… suplantación de la guerra por otros medios.


Hay formas de la felicidad que involucran lo individual, lo familiar, o aún celebraciones como el carnaval (que se vive con mayor intensidad en el NOA o en el NEA) que difícilmente puedan servir como paralelo para la que genera una victoria como la de Argentina hoy. Suelen en cambio trazarse comparaciones entre las competiciones deportivas y la guerra. Ciertamente ante cada Olimpiada se recuerda que los conflictos bélicos eran puestos en pausa. Y quizás el sentimiento que genera este triunfo de la Selección, cómo involucra a lo colectivo, pueda ser comprendido en esos términos, como la emergencia triunfal de alguna batalla. Allí está la famosa foto del beso, y los yanquis que nos emocionaron hasta las lágrimas en cuanta película pusieran a francesitos engominados a agradecerles por el regalo de la recuperada liberté luego del Día D. Entonces la definición de Sabella: “cruzamos el Rubicón”, es exquisitamente adecuada. En términos poéticos y desde una mirada histórica, claro. Como Julio César, el DT argentino entiende que éste era el hito que la historia de la Selección demandaba, y ahora alea jacta est. Lo que viene sólo puede ser ganancia.

2. La pasión de Bergoglio.

Le relatan a este cronista una escena de los festejos en Salta capital. Unos jóvenes y mochileros alemanes se acercan a un grupo de folcóricos salteños por fuego. Sobre la ropa visten camisetas de Argentina y portan una vuvuzela a la que uno de los germanos sopla cuando considera que debe sumarse a la algarabía. La sorpresa del grupo local no es mayor que la de los alemanes, quienes relatan que en las tierras de Hitler y Goebbels no festejan así, que un festejo de esas características se reserva para el triunfo al final de la competición. La vergüenza los desanima, dice, a pintarrajearse la cara o celebrar cuando aún no triunfaron. “Ah…” –acota uno de los salteños, comprendiendo– “es que esto es pasión”, les explica. ¿Se puede explicar? Seguramente sería imposible sin observar el fenómeno. Empirismo para Todos.

3. Pipa corazón, aquí tenés los pibes para la festejación.

Insistía Alejandro Apo en los comentarios de Holanda – Costa Rica, en referencia al tiempo suplementario que nos entregará a los holandeses de Van Gaal más cansados, con el “alargamiento”. Si tuviera que apostar diría que revisó su email justo antes de la transmisión y la palabra se imprimió en su retina. Esperaba entonces alguna mención al Viagra que, por suerte, no llegó. Pero nada de esto tiene que ver con la figura del partido frente a Bulg… ¡Bélgica!, Gonzalo Higuaín. Consciente de las críticas, de su propia deuda de gol, el 9 argentino se señaló en su carrera alocada pero no con la actitud arrogante de un Cristiano Ronaldo: “Sí, lo hice yo”, le decía al mundo el Pipa, pero antes y después del tanto del triunfo jugó su mejor partido en este Mundial. Había tenido un gran primer tiempo contra Nigeria, que prolongó ahora durante los 80’ que permaneció en el terreno de juego. Aportando justo lo que aquí señalábamos como las virtudes que sólo él puede entregar en este plantel, pero sumando despliegue y aún retroceso, conducción y descarga ante la salida obligada de Ángel Di María. Es justo el hincha cuando critica a un goleador por la falta de gol. Es injusto el análisis cuando critica a un jugador como Higuaín sin reconocer su aporte al equipo en lo que va de la competición. Bienvenido al amor populista entonces, Pipa.

4. Argentina 1 – Bélgica 0

El gol tempranero simplificó el plan argentino, colocando la presión por el resultado sobre los hombros de la Selección belga. Supo Argentina defenderse ordenadamente, haciendo de la aplicación táctica (nunca una de sus constantes históricas) un valor a ser rescatado. Lavezzi por izquierda y Di María por derecha, Messi por el centro e Higuaín como primer defensor entregaron una imagen del equipo que, si bien no sirve al lucimiento, hace a las esperanzas de cumplir el objetivo de pasar a la final primero y levantar la Copa después. No le tocó a Mascherano recrear el partido inmenso que jugó frente a Suiza, más ayudado por Biglia en esta ocasión que por Gago entonces. El volante que revistó filas en el Anderletch belga funcionó al modo del Lobo Ledesma en River y descomprimió la labor del subcapitán argentino. En ese andamiaje defensivo deben ser destacados los centrales: Garay jugó para un 10 aún si no tuviera a Tamara Gorro para cebarle unos mates y Demichelis resultó un gran acierto de Sabella. Nos animaríamos a afirmar que se ganó el puesto y no sólo por su aporte aéreo y ubicación, sino porque entrega orden y una salida más prolija que Fernández (eso también descomprime a Mascherano). Basanta no desentonó y hasta Zabaleta estuvo más correcto en la marca, sin tanto espacio a su espalda para cubrir en carrera alocada mientras observa la espalda del delantero rival.

Los interrogantes frente a Holanda no son tantos entonces, y podemos resumirlo en uno: ¿quién será el reemplazante de Di María? De las opciones, aquí sólo abominamos (sí, es el término adecuado) de Maxi Rodríguez, único posible causal de un #LaConchaDeTuMadreSabella. Pueden ser Enzo Pérez, cubriendo el sector como durante este partido, o Ricky Álvarez, quien puede intercambiar lugares con Messi o Lavezzi de acuerdo al desarrollo del encuentro. Retornará Rojo y podemos apostar que Holanda esperará a nuestra Selección para salir rápido de contraataque. El partido a estudiar entonces, Sabella, es el que los holandeses le robaron con aquel penal regalado al México de Rafa Márquez.

A dos pasos de la gloria, muchachos.

miércoles, 2 de julio de 2014

Los educados LTA de Sabella

La parábola del héroe es la que relata un viaje atravesado de penurias y contratiempos de los cuales el protagonista emerge fortalecido. Cuando arriba a su destino carga con esa experiencia y puede entonces valorar, en su justa dimensión, con sabiduría, las mieles del triunfo. Con excepción de ese dulce sabor final, fue ese el tránsito de la Selección en Italia '90. No tanto así en México 1986, donde disfrutamos de un fixture en los papeles liviano como ahora, y sólo debimos enfrentar a Inglaterra en Cuartos de final. Entonces, difícilmente pueda decirse ahora que Argentina esté transitando el camino al Peloponeso. Pero aún así, como en México, tiene posibilidades ciertas de saborear el néctar de la victoria, ese dulce fruto reservado para los campeones en esta y en cualquier Copa del Mundo.

Cortemos con lo dulce —que hubo poco, además—: como contra Irán, Argentina adoleció de dinamismo y combinaciones que le permitieran vulnerar una defensa cerrada y aplicada. No fue esta vez la incapacidad para abrir la cancha, puesto que contó con Lavezzi, Di María (siempre estacionado sobre el lateral) y Rojo para hacerlo. Vale destacar que se intentó. También que se abusaron de los centros ante la imposibilidad de penetrar, y no contamos con un Palermo o CR7.

Vamos con los pros: Romero responde, Rojo es la revelación del equipo y Mascherano es, en lo que va de Mundial, el mejor jugador argentino (no el más determinante: ese es Messi). Así como Sabella mandó dos educados LTA al destacar en la conferencia post partido a los discutidos —en la previa— Rojo y Romero, el 14 de Argentina podría también apelar al maradonismo, ya que se debatió en algún momento si debía permanecer en el mediocampo u ocupar un lugar entre los centrales como en su club. Con sacrificio, corte, distribución, relevos y voz de orden para el equipo, demuestra que no olvidó cómo jugar en su puesto y es, para mí, el mejor mediocampista central del torneo. Es de los que se agrandan en paradas bravas.

En el debe: Higuaín. Si al finalizar las eliminatorias el consenso señalaba lo maravilloso del ataque y lo sórdido (?) del aspecto defensivo, en estos cuatro partidos es la delantera la que está en deuda. Agüero nunca fue Agüero, Messi apareció siempre en los momentos justos (fue el artífice de todos los triunfos) pero nunca se comió la cancha y Di María, por suerte, luego de un inicio irregular, está encontrando su mejor nivel. Pero volvamos al actualmente cuestionado Higuaín. Es fácil decirlo ahora, pero antes sólo este humilde DT amateur y campeón del baby fútbol señalaba la conveniencia de contar con un centrodelantero suplente. Ni Palacio, Lavezzi o Agüero pueden aspirar al papel. El Pipa no está en su nivel, es cierto, pero no contamos con alguien como él, que aún cuando no encuentra el gol colabora abriendo espacios, arrastrando marca, en defensa ante cada córner y es preocupación permanente para los centrales rivales. El diagnóstico entonces: aunque falto de ritmo, cavenaghizado, Higuaín es insustituible en este esquema y plantel.

Cerremos con una proyección del partido contra Bulgaria. Sus delanteros rápidos, la lentitud de Fernández y el vortex que crea Zabaleta a sus espaldas (debido al esquema pero también al Mundial horrible que está haciendo) podrían inclinarnos a pensar en modo Playstation y colocar a Mascherano en la zaga central, Campagnaro de lateral derecho, Biglia en mediacancha y Di María como extremo derecho. Un 4-2-3-1 con Lavezzi, Palacio o Ricky Álvarez por izquierda. Suena bien, ¿no?, pero no formaría nunca parte del recetario sabelliano. Y está bien que así sea: variar demasiado, sin tiempo para practicar, puede ser una invitación al suicidio. Por eso la referencia al modo Playstation de pensar el fútbol, cuando las variantes de confianza, costumbre y seguridades individuales deben ser a veces superlativas respecto a planteos de pizarrón. Este razonamiento, claro, fue también el aplicado por la Selección de Maradona en Sudáfrica, lo que demuestra que a Priori lo están sodomizando en la cárcel junto a Seguro. Aquí nos inclinamos a pensar que serán los mismos once (con Basanta por Rojo) los que ingresen al campo este próximo sábado a las 13 hora local. Y que el Papa, nuevamente, nos ayude.

sábado, 21 de junio de 2014

El partido casi perfecto de Irán vs Argentina (#LaConchaDeTuMadreSabella #3)

La letra chica del entendimiento con Irán especificaba un triunfo por la mínima diferencia sobre tiempo de descuento, sufrido y pobre para el criterio estético. Podemos descartar entonces el #LaConchaDeTuMadreSabella y reemplazarlo por un más adecuado #LaCajetaDeTuViejaTimerman.

El consenso alcanzado por el periodismo deportivo y en las redes sociales indicó que Argentina jugó decididamente mal. Claro, no goleamos a Irán, ergo somos de lo pior. Nos saquemos del Mundial de la oreja, sólos, para protegernos. Por el contrario, los hinchas a la salida del estadio analizaban mejor el juego y, sobre todo, el resultado. La internet (apesta) le atribuye a Michel Platiní esa frase que reza que “el fútbol está hecho de errores, porque el partido perfecto es 0 a 0”. Suena más bilardeana, entiendo, pero bien mirada encierra mucho de la magia del deporte más popular del planeta y de la Historia y explica, además, por qué éste se resiste tanto a las estadísticas y a todo aquello que los ratones taxonimistas de biblioteca aman: en 90 minutos puede ocurrir que Uruguay le gane una final de visitante a Brasil, que España pierda con Chile y que Italia reciba una lección de fútbol de buen gusto costarricense y el periodismo pirlo/barcelonista deba guardar sus alabanzas para ocasiones mejores. Vos también la tenés adentro, Corvino. Este humilde escribiente, un 10 poco gambeteador pero de pase-gol exquisito en épocas de IMC ideal, entiende que Argentina no jugó mal. Tampoco jugó muy bien, es claro, pero si no somos capaces de comprender que el rival también juega es que toda la experiencia futbolera que tenemos se resume a la Playstation o a leer el Olé. E Irán sí que jugó muy bien. Felicitaciones por ello y por no intentar parar a Messi con coches bombas o esas armas de destrucción masiva que les enseñan a ensamblar ya en el jardín de infantes yihadista. Khomeini hijo de puta. No, bueno, este… buen chango, Khomeini buen chango (texto recomendado por mi asesor legal para evitar represalias).

Irán puso a disposición de Caruso Lombardi, para su estudio, un sistema defensivo bien aceitado, solidario, pleno de transpiración (¿qué es el calor del trópico comparado con el del desierto arábigo?) y, sobre todo, de hombres adentro del área: el sistema táctico podría ser dibujado con un tenístico 6-4 en el que nunca hubieron dentro del área iraní menos de 5 defensores. Aún así Argentina pudo barcelonearla un poco durante el primer tiempo para que Agüero le pegara con un diario mojado a esa cesión corta de Higuaín. Claro que Argentina no se lució, pero su déficit no estuvo en el volumen de juego sino en la creación de espacios allí donde el espacio no existía. Aunque es difícil pronosticar qué hubiera ocurrido en caso de crearlos, quizás los once iraníes se hubieran amurallado bajo los tres palos o hubieran mostrado los chalecos cargados de dinamita que ocultaban bajo sus camisetas. Pero ustedes vieron el partido, no necesitan que yo se los relate (si lo necesitan no deberían estar leyendo esto siquiera: ¡fuera, cucha, vayan a ver a Huirapuca, los Pumas o a jugar al Pato, malditos aristócratas! ¡A volar en parapente, chuchi…). Pueden, en cambio, leer este resumen en inglés del amigo Otto Rock o apelar a la síntesis magistral del tuitero estrella @CineBraille: Deus ex machina. Sí quiero que observen la repetición del gol y se olviden de la trayectoria de la pelota: miren al 5 iraní desplomarse cual muñeco al que le desconectan la batería. Simboliza lo que puso Irán y qué cerca estuvo su apuesta de pagar.

Vamos ahora sí, al Uno x uno que todos esperan (?):

Romero (10): los iraníes no se la mandaron a guardan nunca pero Chiquito se las mandó a guardar a todos sus detractores. Tres tapadas de arquero de equipo grande y para todos los gustos. Ahora todos dicen “ah, la Selección ahora sí tiene arquero” pero desde aquí siempre lo bancamos (a falta de uno mejor, je).

Zabaleta (3): no puede tirar un centro bien ni para rematar un chiste. Todos mencionan el sector izquierdo de la defensa pero, hasta ahora, las situaciones más peligrosas arribaron por derecha. Poné a Campagnaro, Sabella.

Fernández (6): correcto. Preocupó a los iraníes, como el resto de la defensa, en el juego aéreo. Fuera de eso, sólo podemos agregar que no sale con un minón terrible

Garay (10): porque sale con un minón terrible.

Rojo (7): uno de los puntos altos del rendimiento argentino. Aportó más que descarga en ataque. Vayan las disculpas, luego de ser uno de los más criticados por este portal.

Gago (5): nos recordó más al reciente Gago de Boca que al del partido con los Bosnios.

Mascherano (6): nada, qué se yo, jugó.

Di María (5): partido flojo del Fideo. No pudo aportar mucho en ataque porque Argentina no necesitó su transición veloz desde defensa hacia ataque: jugamos en la puerta del área iraní prácticamente durante todo el partido.

Agüero (5): levantó su nivel luego del paupérrimo papel frente a Bosnia.

Higuaín (4): incómodo, rodeado de iraníes, sólo colaboró en la cesión hacia Agüero. Debió permanecer en cancha igual.

Messi (10): porque fue el Deus de Deus ex machina. Su festejo callado, distinto al eufórico frente a Bosnia también alimentará los análisis semióticos apócrifos del periodismo deportivo que debería realizar una autocrítica antes de que sea demasiado tarde y los utilicen como carnada para narcos en las favelas.

Palacio y Lavezzi, como solían decir en El Gráfico, jugaron demasiado poco para ser calificados. Mah sí, eso es verso. Un 5,5 para los dos.

Como consideraciones finales: si empatábamos con Irán se imponía una autocrítica, compañeros, en nuestro rechazo a la invasión norteamericana. Sabella debió sacar a Zabaleta y no a Higuaín: ¿de qué sirve crear espacios atacando por los costados si en el área no vamos a tener a nadie que la empuje? Y, finalmente, un consejo para los que dicen “si así piensan que Argentina…”: callensé la boca, putos, y recuerden Italia 2006, Brasil 2002 y, si no les parece un sacrilegio, también España 2010.

lunes, 16 de junio de 2014

#LaConchaDeTuMadreSabella II: la rabona de Marcos Rojo

Las estadísticas marcan poco en el fútbol. Como Fede Fernández en el gol bosnio. Aún así, Argentina supo padecer dificultades en el pasado para vencer a seleccionados balcánicos: un 0 a 0 resuelto por penales en Italia '90, un magro 1 a 0 frente a Croacia en Francia '98 y la excepción que confirma la regla: el 6 a 0 frente a Serbia y Montenegro durante Alemania 2006. Entonces, a pesar de la amistad de Diego con Davor Suker y de los mimos del público snob argentino para Kusturica, Bosnia contribuyó para que el primer partido resultara más duro de lo imaginable. Pero no tanto como Argentina, que puso más de su parte para ello.

Como para todo, hay que comenzar por el principio: #laconchadetumadreSabella, ¿qué es eso de jugar con 5 defensores contra Bosnia? El Checho Batista utilizaba tres números 5 y acá lo matábamos. Antes del partido racionalizábamos tu decisión: es el modo de soltar a Di María, la solución a los espacios que se le abren al rival por detrás de la línea de 3 mediocampistas, la respuesta a un Higuaín entre algodones. La fiebre mundialista provoca alucinaciones y uno se encuentra pensando, casi en trance místico, que puede tratarse una genialidad de Sabella capaz de revolucionar el fútbol mundial, la superación del doble volante central por un retorno al líbero. Claro, después rememoramos que hasta la Bolivia de Azkargorta tenía mejores laterales/volantes en Rimba y Cristaldo y nos queremos matar. Pero sobre todo asistimos al peor primer tiempo de una Selección Nacional en un Mundial, con un 5-3-2 marcadísimo, y entonces preferimos matar a Sabella. Aunque en su defensa debemos señalar que no le tembló el pulso para reconocer su error y retornar a su equipo fetiche del 4-3-3 para el segundo tiempo.

Antes de eso sufrimos la falta de dinámica de nuestros jugadores, concentrados detrás de la línea media, con Mascherano y sus limitaciones haciendo de Gago cuando éste quiere hacer de Pirlo, y Maxi Rodríguez haciendo de Verón cuando éste iba a demorar aquel córner contra Suecia. La soledad de Messi y Agüero arriba entristecía y más cuando disponían del balón y 30 metros los separaban entre sí y del compañero más cercano. En definitiva, todo era una puesta en escena para que esta vez fuera TN el que apelara al #SeJuegaComoSeVive.

Argentina sobró el partido en el PT y la prueba más acabada fue la rabona defensiva en el corazón de nuestra propia área de Marquitos Rojo. El taco de Oscar Ahumada en la Libertadores inmediatamente se reconfortó, al sentirse acompañado en el Olimpo de los Excesos Infames por parte de Jugadores No Talentosos. Los pelados panzones que intentan bicicletas y tropiezan para risa de sus rivales y compañeros en las canchitas de fútbol 5 que asolan los suelos de la Patria, también.

Luego de los cambios en el entretiempo, Argentina recuperó parte de la memoria y hasta Bosnia recordó que no puede dar más de tres pases seguidos sin alterar el orden inmanente del Cosmos y poner en riesgo la línea espacio-temporal de este Universo.

Vamos con el Uno x uno:

Romero (6): fue aquel que se levantó a Eliana Guercio en el cabezazo que sacó abajo, en el primer palo, y no puede decirse que el gol de Bosnia fuera responsabilidad suya. Pero un arquero de equipo campeón la hubiera sacado.

Zabaleta (5): intentó siempre. No pudimos saber muy bien qué, porque nunca llegó a concretar nada.

Campagnaro (5): una corajeada en mitad de cancha, y ese protector bucal que no tiene mucha explicación. Pensamos que puede tener dientes sensibles.

Fernández (5): lento en el gol de Bosnia. El corte de pelo moderno ya ha destruido carreras promisorias como la de Rogelio Funes Mori. Debe raparse con urgencia.

Garay (10): porque Tamara Gorro. Crack mundial.

Rojo (1): si yo hubiera sido bosnio, o herzegovino, luego de esa rabona le practico una artroscopía con los tapones de los botines.

Maxi Rodríguez (3): porque todavía recordamos aquel golazo a México. Si no, el puntaje hubiera sido un 2.

Mascherano (6): aprobado. Cortó, distribuyó y hasta le pegó al arco mejor que el Kun Agüero.

Di María (5,5): alternó buenas y malas. Como positivo: fue el único que intentó jugar al fútbol en el primer tiempo. Lo negativo: cuando la cámara lo enfoca de cerca.

Messi (10): porque en la vida hay que elegir y acá elegimos creer que casi todo depende de él. Su grito desahogado luego del gol permitirá que el periodismo deportivo llene páginas y horas al aire con análisis psi berretas y semiología de cabotaje.

Agüero (1): tan desconocido que hasta la Princesita Karina puteó a Sabella por no ponerlo. Tan intrascendente que nos recordó la intrascendencia de Tévez sin atisbo alguno de melancolía.

Gago (6): nos recordó que a veces un esquema a priori más conservador, y un jugador más defensivo, pueden ser más ofensivos.

Higuaín (6,5): mayor movilidad, profundidad y mejor comprensión con Messi. Aún con un esquema de dos delanteros debe jugar siempre.

Basanta (x): no ingresó y se entretuvo comprando alfajores antes, durante y después del partido.

domingo, 15 de junio de 2014

El primer #LaConchaDeTuMadreSabella


El Mundial comenzó bien: las protestas no provocaron el infarto de Blatt... me corrijo: comenzó bien, pero no tan bien. Lo bueno: triunfo cuestionado de Brasil, con un primer gol en contra y un penal que sólo Lunati podría cobrarle al poco dotado en artes dramáticas Daniel Villalba; paliza de Holanda a esa mentira llamada España, que intentó exitosamente copiar el fútbol total de la Naranja Mecánica sin contar con sus talentos (por si todavía quedan dudas, el Niño Torres es parte aún del equipo, lo que equivaldría a la inclusión del Jardinero Cruz para jugar contra Alemania en Cuartos contra un equipo local). El único inconveniente que encuentro en la victoria de Van Persie, Robben & Co. es que provoca a 678 para retornar al laureado #SeJuegaComoSeVive. Nada es perfecto. Sigamos. Perdió Uruguay, para decepción de quienes presentan a Mujica y ese paraíso fiscal como abanderado, aunque nos haya provisto de Natalia Oreiro, y Didier Drogba demostró que todos aquellos que lo denominaban el Niño Torres Negro no existen. Porque es cierto: no existen. Nunca nadie le dijo así. Venció también Colombia, que es el equipo más parecido de la Historia a la Riverción de Francia ’98. Ramón Díaz sabrá adjudicarse méritos si el equipo de Pekerman supera Octavos. Emiliano, directamente, se sentirá campeón del mundo.

El fútbol, vemos, salva hasta ahora a la fiesta del Mundial, que suele apelar a la parafernalia antes que al deporte mismo para ser espectáculo. Raro. Muchos goles, equipos con vocación ofensiva, Brasil vestido de overol intentando tribunear para comprar el amor de su gente que, sin embargo, idolatra a Messi como nunca quiso a Rivaldo. No debería significar tanto: Sorín fue ídolo en Brasil y hasta Leo Astrada dejó una gran imagen. Lo malo, entonces, fueron la apertura y la canción oficial. Que nos hace extrañar el Waka Waka. A Gerard Piqué también: luego de ese cierre blandito y digno de Loeschbor frente al pelado Robben, puede despedirse de los dunga-dunga de Shakira para siempre. Antonito De la Rúa, a la distancia y tiempo, saborea helada su venganza.

Dicen, los que dicen saber, que los Mundiales, para equipos como Argentina, comienzan luego de la primera ronda. Por historia reciente diríamos que para nuestra Selección comienza en Cuartos. Excepto para la Selección de Bielsa, claro. Dicen, los que dicen saber, también, que el fixture ha sido benévolo con la Selección de Messi, Sabella y compañía. Aquí sostenemos que no existe partido fácil, rival vencido de antemano y que incluso hasta el Huracán más José María Aguilar de la Historia puede complicar al candidato más unánime. Siempre y cuando Morel Rodríguez ayude a sus rivales, por supuesto.

Nada falta para que Argentina haga su presentación, y las noticias del combinado albiceleste giraron alrededor de los ensayos de Sabella que involucran a un 5-3-2 que deja afuera a Higuaín. Lo cual prueba que el fútbol es dinámico y que un blog que ya provocó las renuncias de Basile, Batista y Ramón puede comenzar a militar el reemplazo de Sabella antes de que Sara Carbonero abandone a Casillas por el belga Courtois. Como sostuvimos en Twitter, esto con el Rey Juan Carlos no pasaba. Y con Scioli Presidente, Tévez sería el 9 de la Selección, Pimpinella y no Tan Biónica hubiera cantado la canción argentina para el Mundial y los naranjas holandeses igual les hubieran estropeado el esfínter anal a Xavi, Iniesta y Co. con mucha fe, esperanza y trabajo. Y teniendo al tiempo como gran ordenador: tres años y once meses después, Holanda es el primer Campeón del Mundo con Delay.

Antes del estreno de Argentina, exterioricemos nuestros miedos esperando que no se cumplan: ¿Romero será el que se levantó a Eliana Guercio o el dubitativo arquero de sus últimas presentaciones? ¿Garay compartirá a su novia con el plantel en caso de triunfo? ¿Di María será el de la final de la Champions o el de Sudáfrica 2010? En definitiva, sólo una certeza podemos inteligir para este partido del Seleccionado Nacional frente a Bosnia: Maxi López y Mauro Icardi no lo verán juntos comiendo un asado.

jueves, 15 de mayo de 2014

¡Tévez estará en Brasil 2014!

¡Carlitos está feliz!: consiguió una promoción ida y vuelta en clase business y compartirá palco en Brasil junto a Ibrahimovic, Gareth Bale y Arbeloa en algunos partidos falopa de primera ronda (no, no está confirmada su presencia a partir de octavos: las entradas de reventa cotizan a precio Guaymallén luego del Chino Maidana). Si quiere pisar el verde césped, el de Fuerte Apache deberá esperar que la propuesta de este bloguero (seria, eh, posta) a la FIFA prospere: un partido exhibición de despedida entre el equipo campeón y una Selección Resto del Mundo integrada por los arriba mencionados junto a Lewandoski, Nasri y el resto de tomuers que se quedaron afuera por maletas o por haber nacido en un país lleno de troncos.

Entendemos a quienes se sienten decepcionados por la ausencia de Carlitos en la lista, pero Sabella dio sus razones y son más que atendibles. Dijo el DT, refiriéndose a lo estrictamente futbolístico: “la culpa es de Brenda Asnicar exclusivamente: rompe todo lo que toca. Fíjense cómo Laurita Esquivel pasó de Patito Feo a Tu Cara Me Suena, esta vez le tocó a Tévez, que va a mirar el Mundial desde su LED de 12 mil pulgadas, y yo le diría a los del Partido Obrero que se preocupen un poquito también, eh...".

Pero vamos a lo importante: la lista de Sabella tiene menos sorpresa que un programa de Julián Weich. Los únicos sorprendidos pueden ser Mercado o Fabián Rinaudo. Consultados por este cronista y el politólogo sueco amigo de Wainfeld, lo negaron de plano. Transcribimos lo charlado:

Yo: Gabriel, la posta, ¿no te sorprendió verte en la lista de Sabella?
Mercado: ¿Sorprendido, yo? No, si hay un montonazo de Chinos Garcé en esta lista. Fijate Basanta...
Yo: ¿Quién?
Mercado: Basanta...
Yo: (...) Pará, me lo decís como si fuera Messi y lo conocieran todos. Tirame algún centro...
Mercado: No, dejá, si te tiro un centro y lo ve Sabella me desconvoca en el acto.
Yo: Ah, claro, porque no le gusta que filtren información...
Mercado: No, porque los centros los tiro a la concha de la lora... ¡En la segunda bandeja terminan...

Rinaudo respondió en sintonía:

Yo: Fabián, ¿te sorprendió la convocatoria?
Rinaudo: estamos bien, tenemos que ir paso a paso, esto es mérito del grupo, quiero dedicárselo a mis compañ...
Yo: No, si te sorprendió la convocatoria, te pregunto...
Rinaudo: Ah, sí, una bocha.
Yo: ¿Y por qué pensás que te convocó Sabella?
Rinaudo: Y... creo que Ariel nos abrió el camino a todos...
Yo: ¿Ariel... Ortega? ¿Sos del interior?
Rinaudo: ¡Ariel Garcé, el Chino! ¡Mostro! Gracias totales, Diego, por bajar la vara. La tenés adentro, Kranevitter. Sos un amargo...
Yo: Ah, qué lindo juego de palabras. Lo decís por bitter, amargo.
Rinaudo: ¿A quién le decís amargo, capo?
Yo: No, por la traducción de bitter, Kranevitter...
Rinaudo: soy Fabián Rinaudo, vieja... Te estás confundiendo...
Yo: No, digo que bitter, en inglés, es amargo...
Rinaudo: No se de qué me estás hablando, fiera, pero me estoy calentando...

Bueno, suficiente. Intentemos algo más serio ahora: Sabella hizo la típica de casi todos los DTs antes de un Mundial: ya tiene el grupo armado, convoca a 4 de copas que no van a generar expectativas, los desafecta luego y todos contentos. Excepto Tévez. Ja. Veamos algunos puntos del listado:

1. No es difícil predecir que hay 20 que, de no mediar imprevistos, estarán en Brasil: los tres arqueros (Romero, Andújar y Orión), la defensa titular (Zabaleta, Fernández, Garay y Rojo) más Campagnaro y Basanta, los cuatro cincos (Mascherano, Gago, Banega y Biglia) junto a Di María y Maxi Rodríguez y los delanteros, la única esperanza de esta Selección: Messi, Agüero, Higuaín, Lavezzi y Rodrigo Palacio. A ver, 1, 2, 3... sí, 20. Quedan 3 lugares tres, quedan. Cuatro, si Sabella entra en razón y desafecta a Palacio, cuyo lugar en la lista sólo comprenden Sabella, Rodrigo y el pueblo de Boca. Pero seguro va, para patinar como en Alemania '06.

2. Este cronista (el politólogo sueco amigo de Wainfeld no, porque es sueco) sólo se vería decepcionado si dos de esos tres lugares no fueran para Ricky Alvarez y José Sosa. José Sosa, mirá lo que te digo. Es que el déficit principal de esta lista está en el mediocampo, adonde deberían haber estado Pastore y Lamela. Poné a Pastore, Sabella. No, ya se, no va a estar. Pachorra hijo de puta (?). Un análisis rápido de este factor nos permite aventurar que el DT pretende un equipo de transición rápida, casi de contrataque. Y cuando debamos defendernos con la pelota bajará Messi, entrará Banega, Sosa para tocar para atrás o el mismo Pachorra. La apuesta, entonces, es la que se preveía: Lio, Pipa, Kun, Angelito, salgan campeones ustedes solos, putos.

3. Muchos comparan la actual situación con la Selección del '86, pero aquella era Maradona + defensores. Esta prescinde de lo último (más no hay, muchachos: se trata de la alvearización del Seleccionado Nacional (!)) y bueh, quizás nos vaya bien, quién sabe.

4. El resto de nombres, como dijimos, es accesorio: Di Santo sólo podría integrar la lista de 23 si antes se murieran Palacio de calvicie precoz, Lavezzi de cholulismo messiril y el Kun se deprimiera porque lo abandonó la Princesita Karina por Icardi. Demichelis sólo podría aspirar a estar en Brasil como compañero de palco de Tévez y Enzo Pérez deposita sus esperanzas en su enorme talentEN SU PASADO EN ESTUDIANTES. Quienes tienen chances son Mercado y Otamendi. El Chino Garcé también, si Sabella se soñara abrazado a él y levantando la Cop... bah, cómo se lo extraña al Diego.

A propósito de Gabriel Mercado, este portal (!) tuvo acceso a una charla telefónica entre el 4 y el 3 de River. La transcribimos:

Mercado: Leonel, ¡te convocó Sabella!
Vangioni: ¿¡EN SERIO!?
Mercado: ¡¡NO, ME CONVOCÓ A MÍ!! ¡¡JAAAAA!!
Vangioni: Sincuello de mierda... Andá a hacerte redondear la cabeza, marciano hijo de puta...

viernes, 9 de mayo de 2014

La previa mundialista más aburrida I: Argentina desde EE.UU. hasta Sudáfrica

Asistimos a la previa mundialista más aburrida y previsible de la historia. Si el kirchnerismo se alveariza, lo de la Selección es una sciolización lisa y llana; para peor sin el ponehombrismo de la fe, el trabajo y la esperanza (aún a pesar de que la segura ausencia de Tévez en la lista de Brasil 2014 sea —lloren de felicidad, compañeros y correligionarios massistas— la primera derrota de Scioli hacia 2015, eh. Volveremos sobre eso). ¿Debemos achacarlo al clima político electoral? ¿A la ausencia de cuña mundialista en Avenida Brasil? ¿A la mala temporada del Barcelona? ¿Es culpa de que Mascherano contagia menos mística ganadora que Barovero? No a todo. No. El problema de la Selección, el Mundial y la falta de épica expectante es la normalización, la disipación de las tensiones que la celeste y blanca solía acumular en previas mundialistas anteriores. Llegamos como si se tratara del cumpleaños de una tía segunda que nos saludó por última vez en nuestro bautismo. Hagamos memoria:

1. EEUU '94: después de las Copas Américas del '91 y '93 Basile tenía más crédito que Maradona en un boliche saudita. Pero llegó Colombia, nos bailó y la clasificación frente a Australia la consiguió el equipo Amigos del Diego con el Colorado McAllister. Y fuimos al Mundial con el Bati, Cani, Redondo, Ruggieri en andador, las viseras y el maradoneano clima de joda, expectativas y nos cortaron las piernas. Nos mandó a casa Rumanía con muy poquito. Decepción, cuando en Italia habíamos sido cebollitas subcampeones.
Posición final: campeones morales. Héroes Otra Vez Igual, yanquis de mierda, fuera de Irak.

2. Francia '98: la joda habilitada por el basilismo en descomposición, en pleno síndrome de pato rengo durante la competencia, hizo llegar a un duro a la Selección. El Osvaldo Granados, el Berni del fulbo por entonces: Passarella. Renovó el plantel luego del maradonismo a pura rinoscopía y corte de pelo militar. Quiso imponer a Crespo sobre Batistuta y esa fue la crítica principal. Hernán llegó lesionado a la competencia y dignamente llegamos a Cuartos, donde el hijo de puta de Van der Saar le metió un terrible mentonazo a la cabeza del Burro Ortega y el Ratón Ayala quiso confundir a Bergkamp con una finta. Lástima que era el holandés el que llevaba la pelota y se la mandó a guardar al Lechuga Roa antes de que éste decidiera atajar penales para el equipo de Tata Dió'.
Posición final: el mejor campeonato de River en un torneo internacional después de la Intercontinental del '86.

3. Corea-Japón '02: los que todavía esperamos que John Verón tire el corner, recordamos que Argentina llegaba entre las favoritas, todos pedían por una delantera Batistuta-Crespo y que a Bielsa lo terminó consolando Gallardo luego de que un sueco del que ni su madre recuerda el nombre nos clavara un tiro libre a lo Messi. Las viudas de Bielsa todavía lo lloran y son casi tan insufribles como los riquelmistas emocionales (una clara contradicción estos últimos, porque la mamá le prohíbe a Juan Román cualquier demostración emocional que desmitifique que es un robot venido del futuro como Schwarzenegger).
Posición final: apoyados sobre rodillas y manos, con el rosquete reventado como gato pidiendo entrar al Bailando.

4. Alemania '06: fue el Mundial del Jardinero Cruz. Merecidísimo. Los hinchas recibieron al equipo en Ezeiza al grito de “¡Messi es argentino, Pekerman hijo de mil putas!". Cuentan algunos hijos de Hitler, en Bariloche, que escucharon leyendas que relatan como el fantasma de Crespo todavía merodea el área del Estadio Olímpico de Berlín, a la espera del pase de Riquelme que nunca llegará.
Posición final: ¡Y yalové, y yalové... somos octavos otravé...!

5. Sudáfrica '10: Basile, Batista, “los bajitos" y el sueño de barcelonizar la Selección chocaron con Uruguay en la Copa América y llegó el mejor DT de la Selección desde los tiempos de Menotti y Bilardo: el Diego. Metió magia, gol de Palermo contra Perú digno de película de Campanella (con Darín haciendo del Titán financiado por el Incaa de la tiranía dicttorial) y todo fue alegría, mística, diversión y cuatro pepas contra Alemania debido a un equipo descompensado. Tévez obligó a optar por un abandono del mediocampismo, ese lugar que los relatores, confundiendo el fútbol con ajedrez, colocaron desde siempre como el campo de batalla, y Messi volvió compungido para probar que es argentino y no un vasco como decían, coño. Lo importante es que después le ganamos un amistoso a la España campeona del mundo porque los gallegos no dejaron títere con cabeza en su raid porteño de desenfreno y depravación sexual.
Posición final: cabizbajos volvimos a casa para seguir chupandolá como el Toti Pasman, que festejó cada gol de esos nazis de mierda como si fuera el de Burruchaga en México '86.

Para el próximo, es promesa, el análisis que nos interesa: por qué y cómo les vamos a romper el culo a todos en el Mundial, y vamos a poner a los grones brasileños a enderezarnos las bananas en la reedición de un nuevo Maracanazo. Como por Argentina hago más, esta noche voy a ver nuevamente esa película donde empoman a Xuxa, como para ir entrando en clima.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Mundial Brasil 2014: núcleo de coincidencias mínimo para disfrutar del fútbol en las redes sociales

Como todo espectáculo de envergadura mundial, el ídem de fútbol puede significar un dolor de cabeza si antes no se establecen una serie de reglas que permitan ordenar y encauzar la alegría que, esperemos, nao tendrá fim pra nosotros. Así, antes de disponer los preparativos para asados y picadas varias, vayan algunas consideraciones previas que, esperemos, Sabella sepa tener en cuenta. Luego, sí, el reglamento para disfrutar de este Mundial que se avecina en el -¡jo!- vecino país:

a. Se sugiere la convocatoria urgente de Wanda Nara, quien puede perfectamente desempeñarse a dos puntas (Maxi y Mauro) y es experta en desmarcación, y de Jesica Cirio, jugadora de área (metropolitana de Bs. As.). Se aconseja vigilancia constante pues puede ser difuso el límite entre la felicidad del plantel y el surgimiento de these-putas internas.

b. No nos tocó el grupo de la muerte (aunque algunos sindican a Tan Biónica como tal), pero sí podemos afirmar que siempre nos ponen en el grupo con más equipos: Bosnia, Herzegovina, Nigeria e Irán. Con Argentina suman cinco. Ya había ocurrido con Serbia y Montenegro. Por suerte -me apunta Carlos Reymundo Roberts- la Jefa, con mirada estratégica, propició el acuerdo con Irán que rendirá frutos en junio del próximo año. Un acuerdo similar encauzado por Obama nos permitirá jugar relajados, sabiendo que los iraníes no jugarán sucio con alfileres y/o armamento atómico escondido en las medias.

Pasemos ahora sí al núcleo de coincidencias mínimo que permitirán disfrutar el espectáculo deportivo también a través de las redes sociales. Este blog, un servidor público, tiene el agrado de informar a la amable blogoplatea que, efectivo a partir de este mismo momento:

1. Quedan inhabilitados para opinar acerca de cuestiones futbolísticas todos aquellos que jueguen rugby, polo o vivan en San Isidro (prov. de Bs. As.).

2. Tampoco podrán emitir comentarios relacionados al fútbol todos aquellos que sigan en Twitter o Facebook al grupo adolescente cheto-cumbianchero Agapornis, debido a inhabilitación moral, estética y filosófica.

3. Asimismo, no podrán opinar sobre fútbol aquellos que jueguen hockey o se llamen Martín Liberman.

4. Bajo apercibimiento de cárcel y violaciones salvajes por hordas de nerds hambrientos de sexo desenfrenado, quedan terminantemente prohibidas las consultas acerca de la regla del orsai y los tiros libres directo e indirecto.

5. Se considerará culpable doloso, con pena de 5 a 25 años de cárcel, a quien preguntare si determinada jugada fue penal. Agravada con apedreamiento opcional si la falta ocurrió afuera del área.

6. Se estipula cadena perpetua sin goce de 3G a quien organizare actividades en horario de partido.

7. Como excepción a (6), se considerarán funerales y casamientos de familiares en primer grado. Siempre que haya un televisor cerca y con el volumen al taco.

8. Se declaran suspendidas, hasta agosto del próximo año, las internas del peronismo. También las cuentas de Twitter de Alicia Kirchner y María José Lubertino: nadie necesita citas de Jauretche o conocer los detalles de un proyecto sobre el inodoro de doble descarga cuando Messi está por patear un tiro libre.

9. Se instaura el régimen de censura previa, a cargo de tribunal ad hoc a conformar, sobre los twitts con foto adjunta de Elisa Carrió. Nadie quiere un tuit que diga “Goooooollll, putos!!!" junto a una foto de Lilita saliendo de la ducha.

10. Se inaugura en Twitter el hashtag #LaConchaDeTuMadreSabella, para desde allí dirigir sugerencias al DT de nuestra Selección, Alejandro Sabbatella. Pueden ir desde tópicos futboleros (¡pone a Lavezzi, #LaConchaDeTuMadreSabella!) hasta recetas de cocina (el arroz queda más rico agregando un toque de curry, #LaConchaDeTuMadreSabella).

Imprímase, archívese y difúndase.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Argentina clasificada a Brasil 2014; pero te pido que vuelvan Hernán Díaz y Altamirano

La Selección se clasificó a Brasil, primer objetivo cumplido. Un tránsito relativamente apacible las últimas fechas, cuando el equipo pachorrístico comenzó a asentarse y se desplegó el sabellismo. ¿O no es sabellismo el 4-3-3 que plantea el DT? Si nos atenemos a sus equipos previos, no: lo de Sabella era el 4-4-2 y el equilibrio, planificar sobre las debilidades del rival y un gran compromiso táctico de sus 11 elegidos. En la Selección, el sabellismo tuvo que adaptarse y renovarse -probablemente también una consecuencia del resultado de las PASO (!)- haciendo todo lo contrario (si es que puede hablarse de "contrarios" en el fulbo): 4-3-3, bastante librado arriba a la genialidad de los interpretes, sufrimiento defensivo y un estilo de juego que utiliza al mediocampo como un peaje que, si podemos evitar pagar, mejor. Transiciones rápidas, muchos goles de contragolpe y, si el juego se entretiene en toques, es en 3/4 de cancha a la espera del estiletazo de Messi en forma de pase o gambeta.

No es el Barcelona. Tampoco el Bayern Munich o el Borussia Dortmund, Barcelonas a velocidad y eficacia teutona (y sin el carisma del equipo vasco). Si debemos enlazarlo a alguno de los modelos predominantes hoy debería ser al mourinhismo antes que al guardiolismovicentedelbosquista (!!). Nos pongamos en cientólogos y afirmemos que las condiciones de posibilidad de un equipo con vocación por el contragolpe son una gran presión y un mecanismo defensivo ordenado y que le aporte equilibrio al desequilibrio propuesto en ataque. Pocas cosas más importantes en un contragolpe que, por supuesto, terminarlo en gol, pero, si no es así, los relevos defensivos son lo que le sigue en importancia. Para ejemplo, el segundo gol del modestísimo (irreconocible) Paraguay (¡cuánto lo extraña al Tata Martino!).

Retornemos a Argentina. Al finalizar el partido Messi debió responder a la que es, sin duda, la pregunta más importante de aquí hasta Brasil: ¿ahora qué? Pregunta estúpida, ¿no? ¡¡No, si te acabo de decir que es la más importante!! Traduzcamos qué significa para nosotros (¿quienes?), los peronistas de Messi e Higuaín (¡ah!) (!!!), la pregunta. Si la lista, como dicen, está más o menos definida, si la basestá, si sabemos que Romero; Zabaleta, Garay, Fernández, un tres (que no sea Rojo, Tata Dió', te lo pido por Dalma y Giannina); Gago, Mascherano, Di María; Messi, Agüero e Higuaín es el equipo, si quedan pocas sorpresas, ¿significa que está todo bien o que con eso debemos conformarnos o que nada debe cambiar ya? A tu mama, entonces. Que la clasificación no tape el bosquecito, porque subsisten los problemas ya planteados. Dejemos de dar vueltas y presentemos el planteo: ¿debe jugar Argentina, en Brasil, con un 4-3-3 con los 4 fantásticos arriba? ¿Está obligada a hacerlo? ¿Es lo que mejor resultado daría? ¿O podemos pensar en un 4-4-2 más conservador y equilibrado, que otorgue menos ventajas en esas áreas sensibles ubicadas entre los laterales y el mediocampo de 3 hombres? Son muchas preguntas. Sigamos: ¿jugamos con un 4-3-3 porque pretendemos intercambiar golpe por golpe, porque no tenemos un 8, porque Agüero debe acompañar sí o sí a Messi e Higuaín como Tévez en Sudáfrica?

Demasiadas preguntas. Entreguemos una certeza para el final: Argentina no tiene un banco de suplentes acorde al nivel del equipo titular. Sólo Banega y Lavezzi podrían estar a la altura, en promedio, de los 11 que entran al verde césped. ¿Y Lamela? ¿Pastore está tachado porque el equipo no juega con la posesión del balón, porque juega a otra velocidad? ¿Es Pastore, con Sabella, el Riquelme de Bielsa? ¿Qué hacemos si se resfría Higuaín, jugamos sin 9? Si mañana a Di María le cae un piano de cola en la cabeza, ¿perdemos la transición, vertiginosa, hacia el ataque? Braña, Guiñazú (no convocado esta vez), Ansaldi... ¿no son demasiados Chinos Garcé para una sola una lista? ¿Y Vangioni? ¿Se acostó con la hija de Pachorra, le pateó el perro a Grondona, le quiso afanar la Princesita Karina al Kun Agüero? Como ven, demasiadas preguntas como para que floten tantas certezas a un año todavía del Mundial. Si tuviera que pedirles que contestaran dos (que es lo que estoy haciendo), serían estas: ¿debemos jugar con un 4-4-2 y, en ese caso, Álvarez o Lamela pueden ser el 8 que le está faltando a la Selección?

Como nota de color: cómo se salvó Sabella del tradicional y exitoso clima destituyente (cuando no directamente golpista) de este blog, ¿eh?

sábado, 8 de junio de 2013

¡Volvé, Maturana! ¡Te perdonamos!

El 0-5 de la seleccióncolombiachícotómateuncafetico, doloroso como fue, tuvo la virtud de remover el avispero de una autocomplaciente selección Argentina modelo '93, comandada por un autocomplaciente Coco Basile que tuvo que entregar la manija del repechaje a Maradona & friends (la primera experiencia de Diego como DT y un prólogo de sus equipos de showbol) para después sí, en el Mundial, armar un equipo más competitivo.

Hoy, de la lista de 23 para Brasil 2014, dicen, hay 18 fijos. O casi. Montillo puede ser uno de esos. Dan ganas de juntarse a comer un asado con Guille Lobo, mirá lo que te digo...

Parece un guión de George Romero: vas 0 a 0, mirás el banco de suplentes que acompaña a Sabella de un tiempo a esta parte y llorás como si River se hubiera ido al descenso nuevamente. Sigue Braña ahí sentado: I rest my case your honor y el jurado aconseja perpetua con un régimen de visitas similar al que sufrió Menem el 27 de abril de 2003 en su búnker de campaña. Guiñazú es uno de los primeros cambios, fijate vos que parece una broma cruel del Dios Pelé. ¡Sabella debe ser brasileño, dejémonos de joder! ¡Y nadie dice nada! Ponés Fox, TyC, ESPN, y todos hablan bien de la selección haciendo la salvedad de que si nos agarran Alemania o España nos sodomizan de parados. ¿¡No hay libertad de expresión, serádeDiosss, que nadie dice que el banco de suplentes se va a la B si jugara un repechaje contra Independiente!? Hasta el Chino Garcé merece un llamado, fijate.

Señalemos los problemas:

1. Sabella es cagón. Tiene más huevos que Batista, es cierto, pero es poco decir. Prefiere jugar a empatar antes que arriesgarse a perder intentando ganar. Con un equipo mucho más humilde Simeone intercambiaba golpe por golpe en el River del 33er. campeonato. Hoy prefirió arriesgar a Messi antes que bancar que la prensa y el público lo criticara por empatar dejando a la Pulga en el banco. ¡Poné a Lamela! ¡Sacá a Zabaleta y ponelo a Augusto Fernández! ¡Ponéapastóre (en la lista), laputáqueteparió!

2. Higuaín no cuenta con reemplazante en la lista. Se resfría, lo expulsan, aparece Mourinho a saludar en la concentración y tenemos que regresar al fallido barcelonismo chechobasilista de “los bajitos"... Qué mal le hizo al fulbo el Pep Guardiola. Si Barcos va a ser el otro 9, llamenlo al Jardinero Cruz. No digo Funes Mori (!) sólo porque Rogelio todavía no explotó (!!), pero ya van a ver (!!!), putos (!!!!).

3. Sin Messi no hay conducción. Cirigliano es más que el tándem Montillo+Biglia y Di María es vertigo, no pausa o razón. Si a eso le sumamos que Agüero hizo hasta lo imposible por recordarnos a Tévez al hacer siempre una de más, sólo restar resignarse a Gago o Banega. ¿Y si nacionalizamos a Gundogan a cambio de entregar a Ingrid Grudke? Digo.

Acabemos con esta farsa y vayamos a los bifes: hay que preguntarle a Blatter cuánto hay que poner. En anteriores Mundiales se tomó la eliminación en Cuartos como un fracaso. Con este equipo, en el que la defensa ofrece menos garantías que Demichelis colgado pensando en la surtida wue le pegó a la Anderson, con laterales que tienen menos salida que los personajes de The Big Bang Theory y un mediocampo con menos ideas que Jelinek de Fariña, si llegamos a Cuartos tiremo' cuete'.

Posdata: a modo de análisis serio, mientras Argentina tuvo 11 en los primeros 15-20', atacó bien y -para mi sorpresa- retrocedió bien armada (aunque perdiera los mano a mano). No sabe a qué jugar sin Messi, pero si aprende a defenderse puede hacer un papel decoroso en Brasil. Que la prensa deportiva se harte hablando del fracaso de haber desperdiciado a Messi un Mundial más, ¿a quién le importa lo que digan el Toti Pasman o el Gordo Palacios? ¡Ni al Chino Garcé, que estuvo en un Mundial!

Que vuelvan Cagna y el Pepe Basualdo de los primeros Bocas de Bianchi. O el inglés John Verón. Que se ponga los cortos el Tata Martino, qué jugador, señores. Y señoras, que si no se me enoja Cristina...

domingo, 3 de junio de 2012

Selección: los 4 fantásticos y el sillón de Francisco Olazar

Elvis Messi
Si el famoso Sillón de Rivadavia es el asiento más peligroso en el que alguien puede sentarse en nuestro país, el Sillón de Olazar (lo bautizo así a falta de otra referencia: Olazar fue el DT argentino en el Mundial de Uruguay 1930, cebollita subcampeón) debe, seguramente, ir a la zaga. Los DTs, como primeros fusibles de recambio, conviven con la hoja de la guillotina sobre sus cuellos. Desde la salida de Pekerman, la estabilidad laboral de los técnicos dejó de ser la regla: Sabella conoce los antecedentes de Basile, Maradona y Batista. Y qué cerca hubiera sentido el filo si no hubiera incluído a Higuaín en la formación titular de ayer. Este blog ya instauró el clima destituyente que acabó con el Checho Batista y no dudaremos en reiniciar nuestra cruzada golpista. Lo repetimos: a comparación nuestra, Biolcatti parecerá el más demócrata de los presidentes de la SRA.

El PT de Argentina - Ecuador resultó un festín para los ojos. Sobre todo a partir del primer gol, pero ya antes la Selección mostró algo de lo que carecía: mucha movilidad, desmarque y una inteligente ocupación del ancho del terreno. El 4-3-3 que paró Sabella privilegió los nombres por sobre el esquema y, aún así, de mitad de cancha hacia adelante, la Selección pareció un relojito. Al privilegiar apellidos por sobre su preferido (y más equilibrado) 4-4-2, Sabella demostró que entiende de política y que, a través de ella, pretende cimentar su relación con el público. Al contrario de Batista, que hacía política desde y para Grondona y la AFA. Que el primer cambio fuera Agüero enseña que, al contrario de Basile, Batista y Maradona en sus primeros partidos, el DT entiende que un equipo no puede prescindir de un 9 de área. Aunque más no sea para flotar en el área propia en los corners en contra.

El mismo esquema, el 4-3-3, y la noche olvidable de los players (Basile dixit) de atrás hizo que, desde el medio hacia nuestra área, el equipo recordara a aquel inolvidable River del Pipo Gorosito que fue, en realidad, más de José María Aguilar. Y Oscar Ahumada. De todas maneras quiero vindicar a Gorosito por decir que Clarín Miente, je. Mientras arriba Messi conducía, limpiaba rivales y entregaba pases bochinescos, mientras Higuaín pivoteaba, se desmarcaba, se sacrificaba tácticamente y presionaba, mientras Agüero y Di María acompañaban, abajo Zabaleta, Fernández y Clemente parecían mirar el corso de morochos que los limpiaban como si fueran Messis. Sólo a Garay rescato, apenas aprobado. Romero debió auxiliar a su defensa con tres o cuatro pelotas. Bien. Es que con el número telefónico ocurre lo mismo que ocurrió en Sudáfrica 2010: quedan huecos enormes entre los mediocampistas y los laterales. No repetiremos, para no aburrir, la ausencia de laterales que defiendan y ataquen. Hay que nacionalizar a algún brasileño. O secuestrar a algún filho de Roberto Carlos. Para el 2018, quizás.

Messi. Hoy todos los medios hablan de que se inició el romance entre Lio y el público argentino. Papanatas. Zanahorias. Huevos fritos. Y todos los insultos mafaldescos que se les ocurran. Esa línea argumentativa es absolutamente estúpida, ya que asienta en el prejuicio de algunos estúpidos que reniegan de Messi. Messi no sólo es indiscutible, así juegue un 10% de lo que hace en Barcelona, sino que también lo sería así estuviera enyesado y con anteojeras. Periodismo basura, que sigue estimulando preconceptos de Doñas Rosas que entienden tanto de fútbol como yo de astrofísica. Bueno, de astrofísica se un toco, pongámosle nanotecnología. No, de eso también se. Eh... de... ¡futbol! Ah, no, cierto que soy un 10 habilidoso, un DT en potencia y el mejor aguatero al que cualquier equipo podría aspirar. Bueno, digamos astrofísica nomás y continuemos. Porque como Messi existe, es argentino y juega en el Barcelona, las Doñas Rosas de este país pretenden que la Selección juegue como el Barcelona. ¡Estúpidos! ¡Imberbes! ¡Fuera de la plaza, carajo! El partido contra Chile y este contra Ecuador demostraron que la Selección es infinitamente más efectiva cuando, como el Real Madrid, aprovecha los contrataques. Hay que mourinhizar el discurso. Preguntarle más a Di María e Higuaín que a Messi.

Y finalicemos diciendo que el equipo, en cancha, es más o menos el que cualquiera podría armar, pero el banco de suplentes, mamita, qué mishiadura, que economicidad de recursos. ¡Si hay pobreza que no se note, Sabella! Lo hubieras puesto a Lavezzi como único suplente. Está bien, a Sosa también. Pero basta de Sosa, Pachorra, que uno no puede reprimir el anti-Sabellismo para siempre.

martes, 15 de noviembre de 2011

Sabella, yo te vi festejar como si hubieras pasado a cuartos de final


También te vi a vos, Messi, ganar el partido. Aunque dos antiMessi me hayan dado unfollow en twitter, voy a seguir bancándote. Porque en la Selección jugás mejor que en el Barcel... ehm, no, pará. Me parece que me estoy yendo de mambo.

¡Por fin una! Le ganamos -increíblemente, hay que reconocerlo- a un mal equipo colombiano. Si los amarillos hubieran pisado el acelerador después del primer gol, podrían haber sentenciado el partido con un segundo. Pero Colombia jugó, de local y al igual que Argentina, a no perder. La diferencia a favor de nuestra Selección fue Messi, superior a Yeims Rodríguez (no James, como le decían los locutores. No saben nada de fútbol).

De entrada Sabella dió muestras de su... ¿cómo decirlo amablemente? Cagonazgo. Ahí tenés. Lo incineró a Demichelis, dejándolo en el banco. Armó un mediocampo combativo, sacando a Gago y colocando al limitado Braña (que juega porque esto es la Estudianteción), lo cual, inevitablemente, le restó el escaso volúmen de juego que el equipo había demostrado ante Bolivia. Sosa también juega porque esto es la Estudianteción. El nacional y popular Mariano Closs lo señaló varias veces, al criticar la salida de Guiñazú. Por suerte para Sabella, y para la Selección, los colombianos fueron igual de precav... de cagones, bah. No se entiende que Gutiérrez no haya jugado. Con Falcao y Moreno la historia podría haber sido distinta.

Y ahora preste atención, querido y amable lector, querida y amable lectora, que voy a iluminarlo. Prepárase para La Verdad revelada. Siéntese y deguste el concepto como si de un buen malbec se tratara: Messi no termina de explotar en la Selección porque la pelota le llega al pie y no al vacío. Qué Xavi ni Iniesta. ¡Ni esta! Cuando a Lavezzi le llegó en movimiento la metió contra Bolivia. Cuando a Higuaín le llegó al vacío, la clavó contra Chile. De nada. Sí, ya se que soy el má' mejor, el ídolo, el master entre los capos. Basta, que me incomoda, por favor.

Si alguna enseñanza debe extraer Sabella de los partidos jugados (por lo puntos) hasta ahora, es que no debe -repito, NO DEBE- armar el equipo de acuerdo a los rivales. Debe armar, primero, un equipo. Luego sí, podemos introducir variantes leves pero, hasta no tener un funcionamiento, una idea de juego -de la cual Sabella aún no dió indicio alguno-, cambiar por cambiar nos llevará a sufrir más de la cuenta en este camino a Brasil 2014.

Acabás de comprar un par de meses de tranquilidad, Pachorra. Disfrutalos.

PD: una lástima lo de Burdisso. Fuerza, Nicolás.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Banco a Demichelis

El tribunerismo es uno de los males endémicos de nuestro país, sólo comparable a la hipertensión y el quejismoenlacoladelbanco. El tribunerismo, contrariamente a lo que se pueda pensar, no corresponde a una de las formas del saber popular sino a una de sus degradaciones (ya parezco Morales Solá). Tribunero es aquel que aplaude al que va al piso, al que corre como Jonás Gutiérrez y aquel que dice que su equipo es Mascherano +10. Sí, Diego. Perdoname. Dame 11 Chichos Serna, te dicen, y conquistaré el mundo. Es mentira, señora. No deben haber jugado el fútbol jamás.

De jugadores tribuneros están llenas las tapas de los diarios deportivos. Juan Pablo Sorín y Carlos Tévez son apotegmas de este tipo de jugador. No quiero colocar a Clemente Rodríguez en ese grupo. Hoy jugó muy bien, es verdad, pero cómo me revienta la hinchada cuando premia a uno por castigar al resto. Los comentaristas deportivos no colaboran: si Tévez es tribunero, los "analistas del desarrollo del juego" son Tévez elevado a la enésima potencia luego de una sobredosis de anfetaminas.

Hoy Bolivia se cerró atrás y Argentina no supo entrar por los costados. Como sucede desde hace tiempo, en estas situaciones los jugadores buscan a Messi y salvános, Lio. Después el Sabio Comentarista Deportivo tira, como quien no quiere la cosa, un "hace rato que Messi no toca la pelota...". Matate, gil. ¿A quién le ganaste? ¿A quién le ganaste vos, que silbás a Demichelis?

Oba Martins, Ricky Martin, Matías Martin... Odio a todos los Martins...

Messi tiene que jugar arriba y no en mediacancha. Basta de buscar agradar a la tribuna, Lionel. No saben nada de fútbol. Una lástima el resultado, me gustaron Ricky Álvarez y Pastore. Estos partidos son los que determinan que luego la prensa pida por Schiavi, Riquelme, Tévez y el Coco Ameli de central. No saben nada de fútbol y sí de negocios. Sátrapas (uy, qué antiguo).

Yo lo banco a Demichelis. Lo quiero como titular contra Colombia y en los próximos partidos también. A ver si te hacés hombrecito, Sabella. El que no puede seguir jugando es Mascherano. Banco -y no banca- para él. Y no te olvidés, Sabella, que el equipo tiene que ser más corto. La agarraba un boliviano a la pelota e Higuaín tenía que llamar por teléfono para comunicarse con Burdisso. Así no se puede.

Viva mi Patria Bolivia.



No saben nada de fútbol.

miércoles, 12 de octubre de 2011

¿Cómo, no éramos la Naranja Mecánica?

¿Contradicciones del fútbol o planteos tácticos incongruentes? La primera opción disculpa a Sabella y responsabiliza al azar, la segunda no.

Frente a Chile, Argentina planteó un 4-4-2 con doble cinco, un esquema en el que Banega distribuiría la pelota para darle salida al equipo y la posibilidad de progresar en base a la tenencia de balón. En lugar de eso jugamos de contragolpe y ganamos. ¿Contradicciones del fútbol? No importó: ganamos. Frente a Venezuela, Argentina se plantó con un 3-5-2, con Sosa y Di María pensados como una dupla de armadores, capaces de salir en velocidad y colocar una pelota para el dúo de delanteros. Un esquema más preparado para el contragolpe que para la tenencia, si Zabaleta y Rojo fueran Cafú, claro. ¿Se trató de un esquema inapropiado para el partido?

Estas también nos hubieran ganado hoy...

Un PT paupérrimo demostró que no somos el equipo que le ganó 4 a 1 a una Selección chilena que tampoco fue la de Bielsa. Ni Di María ni Sosa pudieron capitalizar el juego. Zabaleta o Rojo, por los costados, a la manera de carrileros, demostraron que no pueden cumplir esa labor. ¿Se trató de una precaución excesiva por parte de Sabella, jugar con 5 en el medio? Para mi gusto, sí. El equipo fue siempre demasiado largo. Los jugadores parecieron contrariados desde el inicio del cotejo y, si tuvimos la pelota 10', fue porque la Selección de Farías no había ajustado las marcas todavía. El primer tiempo fue francamente decepcionante.

Aclaración: todo lo anterior fue escrito en el entretiempo. Con algo de resignación ya.

El ST fue, al principio, un calco del primero. Equipo largo, desconectado, sin pelota y sin marca. Se jugó a pedir de Farías y los venezolanos que saltaban en las tribunas. Chávez puto. Se anunció la entrada de Banega y dije bien, sale uno de los pseudo-laterales y armamos un 4-4-2 como contra Chile. No, iba a entrar por Sosa. Cualquiera, Sabella. ¿No estabas mirando el partido, picarón? Apurate que en cualquier momento van a decir que el DT de Estudiantes era Verón. El gol que nos encajó Venezuela hizo que el DT argentino reconsiderara el cuadro y se decidiera por Zabaleta. ¡Rojo tenía que salir, Pachorra! Pero bueno; parecido. Luego entró Palacio. Tarde. Y luego Pastore. Ni lo hubieras puesto ya, para eso. Chávez re-puto y trolo. El Pochi, digo, ¿eh? Tranquila, Alicia Castro. Andá y abrazate con el maestrico González. En fin, que el análisis este, sesudo, coherente, respetuoso de los avates del fútbol, se fue por la canaleta del juego y la droga. Porque tuve que clavarme un fernet para soportar el ST. Suavecito, tampoco es para tanto...

Perdimos. Las razones, para resumir: un buen esquema y una correctísima puesta en práctica del equipo caribeño y un pésimo esquema y una fallida puesta en práctica del mismo por parte de Argentina.

3-5-2. 3-5-2 te voy a dar a vos, Sabella. No te me crucés, ¿eh? Mirá que desde este blog lo volteamos a Batista. Y, si hubiera tenido blog por entonces, hacía que Basile renunciara antes. Acordate.