Nadie muere mocho: Alfonsín acepta, entre masoquista y estoicamente, que De Narváez le juegue a dos puntas. Bueno, al fin y al cabo es De Narváez, ¿no?: estuvo con Menem, con Solá y Macri y ahora con el radicalismo. Sólo le falta una fórmula con Altamira y ponemos los fideos. Lo triste para Ricardito es que hasta su familia lo abandona: a Roberto Iglesias, en Mendoza, sólo le falta decir que él nunca se metió en política, siempre fue peron... ¡kirchneris...! ¡¡Cristinista quise decir!! -gritaría el candidato radical a la gobernación mendocina si pensara que alguien puede creerle-. Ésta me estás cortando, debe pensar Alfonsín. Pobre.
♫ ¿Quién es? Soy yo. ♪ ¿Qué vienes a buscar...?: en el duhaldo-dasnevismo federa... (ah, no, el peronista federal es Rodríguez Saá, quien ni siquiera fue a cenar a la casa de Magnetto...). En el unionpopularismo Duhalde y Das Neves tienen diferencias. Tantas que sólo los une la estatura, parece. Quizás la talla de los zapatos. Duhalde denuncia "fraude" y a Das Neves se le quita lo portugués y se transforma en tano para gritar que ¡en Chubut no hubo fraude!. No, pará -le dice Eduardo-. En las primarias, me refiero. ¡Ah! Ehm... no: ahí tampoco -le replica el tenor portugués-. Y continúa el patagónico: vos, Edu, militás por Clarín. Y después la gente, en el cuarto oscuro, no encuentra la boleta del oligopolio ni de LA NACION. ¿Cómo que no? -se sorprende el de Lomas-. Si a mí me dijeron que yo iba a ser el candidato de ellos cuando se bajó Macri... Te mintieron, Eduardo. Fuimos patéticos. ¡No, bolú...! ¿Y ahora qué le digo a la Chiche? Y... decile que hable con los de LA NACION, urgente, que la foto que le pusieron en esta nota es de hijos de puta. ¿A ver? No, mirá, dice de "Archiv...". Ah, dejá, ya entendí.
Había una vez... ¡un circo!: un diputado provincial que se borocotiza y se pasa al incipiente binnerismo (el segundo "ismo" de moda en los medios masivos). Una diputada nacional que coquetea con el macrismo. Una senadora que también coquetea con el macrismo. Bullrich y Estenssoro. Por si eso fuera poco, una de las declaraciones más desopilantes que leí en mi vida. El diputado que ♪ dió la media vuelta y se fue con el sol, cuando muere la tarde ♫, Sebastián Cinquerrui, dijo que... (wait for it):
"Carrió era el equilibrio...".
(...)
No... Es mucho. Después de leer "Carrió" y "equilibrio" en una misma oración tengo miedo de que la continuidad temporo-espacial colapse y todo se transforme en un agujero negro, un nuevo big bang o en un disco de Fabiana Cantilo -no se qué es peor-. La frase completa dice: "Carrió era el equiblirio entre la izquierda y la derecha del partido hasta que le dio la conducción estratégica a Patricia Bullrich y nosotros veníamos resistiendo esto...".
Listo. Fijate si está cerrada la llave del gas y apagá todo. Fue un gusto conocerlos, che. No creo que se repita.