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martes, 16 de agosto de 2016

Choque de Reyes por las tarifas

Si la Corte gobierna, que pague el costo político, parece decir Prat Gay. Como si fuera kirchnerista, ¿no? Aunque el kirchnerismo, probablemente, hubiera enviado el tema al Congreso.

Así nos van a dejar el buraco, parece decir el ministro...
El macrismo juega al matoncito que tira piedras desde arriba de una tapia porque creyó que rosqueando con el círculo rojo alcanzaba. Chocó contra la realidad, ya que el tarifazo es brutal aunque ellos estén convencidos de que están siendo gradualistas; también chocó contra el republicanismo que predican y no practican, ya que las audiencias públicas que no realizaron deslegitiman su política tarifaria; y chocó también contra un techo de cristal (blindado), ya que ideológicamente creen estar haciendo lo correcto, por lo que cualquier juez —y más aun la CSJ— debería haberle dado ya la razón.

La Corte hace política, algo que el macrismo practica solo con la billetera por abajo mientras denigra en la superficie, censurando a la política con la antipolítica. Su práctica es deficiente, claro, al haber descansado en el antikirchnerismo durante su construcción y ascenso al poder. Así, por prepotencia, se ve obligado a chantajear a los Supremos con la opinión pública, como Morales Solá y Pagni demuestran en TN.


De todos modos, señalar la presión del oficialismo a la Corte tampoco es hacer política, como tampoco lo es asumir la misma posición honestista del oficialismo pero desde la oposición.

La Corte puede convalidar o no. Si existe una salida jurídica creativa, es materia de leguleyos. Si avala, compartirá el costo político con el macrismo. Si no, el oficialismo le tirará encima el costo de la recesión. Pero aún si todo el papeleo se soluciona, el tarifazo necesita una solución política que el macrismo puede o no intentar. Cualquiera sea la resolución, no deben existir antecedentes de un gobierno hackeado de tal modo por impericia política, tan temprano en su mandato. De la Rúa lamentó demasiado tarde el impuestazo contra su base social. ¿Se arrepentirá Macri, o el tarifazo forma parte fundamental de un plan económico recesivo? Aún si la pulseada política resultara favorable al macrismo, no sería sino una victoria pírrica. Se acabó el tiempo de solicitar sacrificios sociales sin afectar la imagen del gobierno.

viernes, 30 de agosto de 2013

La #LeyDeMedios como símbolo de la disputa

No existe obligación de empezar por el principio, sí el derecho. El de libertad de expresión no está en absoluto en riesgo. Pero, en principio, hay que decir que provoca tristeza estar todavía debatiendo la Ley de Medios a cuatro años de su sanción. Estuvieron bien en la Audiencia los Supremos, pero no estuvo bien que desde 2009 estuvieran gambeteando una definición. En 2011, a modo de ejemplo, el espacio para un fallo salomónicamente injusto, a medio camino entre las posiciones absolutas del Gobierno y Clarín, hubiera sido mucho menor. Hoy... no estamos en 2011.

Entonces hay que decir que las declaraciones de Lorenzetti, en el sentido de equilibrar las posiciones históricamente pendulares en nuestro país, no tienen al Derecho como horizonte sino a la política como medio e instrumento. Si antes eso, equilibrar, era un sciolismo, hoy es massismo hecho y derecho. Como lo definimos antes: decretar el fin de la historia fukuyamista, para nuestro país, tomando como mojón el actual estado de cosas.

La línea, lamentablemente (y tomando en consideración que el kirchnerismo es un reformismo y no la toma del Palacio de Invierno), se traza en el kirchnerismo pre125, que fue lo que parió -la 125- la lucha contra las corporaciones, SRA, Clarín y, hace poco, la batalla perdida contra el Poder Judicial. Por no hablar de otras, varias, batallas perdidas en el camino, traducidas en las urnas ya que el contexto económico deja traslucir que al kirchnerismo, las corporaciones, ya no le temen como antes. El límite fronterizo para hacer aduana, migraciones y retornar al país normal, ese que prometía Kirchner en 2003 pero que, evidentemente, significa distintas cosas según quién lo imagine. Yo digo país normal y pienso en trabajo en blanco para todos; desde los sectores opositores al kirchnerismo dicen país normal y se refieren a un estado de situación en el que los privados recuperen la maniobrabilidad y los resortes del poder que el oficialismo recuperó para la política y el Estado.

En definitiva, la pelea, y esto lo saben todos, argumentos más (que ayer demostró tener el Gobierno), argumentos menos (los presentados por los abogados de Clarín), es una disputa de Poder. Ni siquiera es Mercado vs. Estado, porque Clarín reconoció que no quiere libre competencia (fundamental del capitalismo) sino que pretende asociar a la libertad de expresión con el tamaño de una empresa para ejercerla. Una ridiculez supina. ¿Yo, acaso, no puedo ejercer mi derecho a la libertad de expresión porque sólo tengo un blog y una cuenta en twitter? La pelea es más terrenal, más sucia, más real que el enunciado Corporaciones vs. Gobierno: es una corporación, periodística, financiera, que simboliza además a otras una corporación, contra este gobierno porque interviene en economía y no como a las empresas a las que les interesa el país les gustaría.

Para ponerlo en contexto histórico, el kirchnerismo nos sacó del infierno pero, una vez arribamos al purgatorio habitual (en lo que respecta a distribución de la renta, igualdad y derechos tolerables como graciosa concesión de los dueños permanentes al resto de la ciudadanía), le dijeron muchas gracias, muchachos, hasta aquí llegaron, ahora tomamos la posta nuevamente nosotros. La disputa por la Ley de SCA no es un capricho: traduce, en la superficie, ese conflicto.

lunes, 11 de febrero de 2013

Montonero Ratzinger, ¡renuncie!

Ratzinger anunció que renuncia, algo casi insólito para un cargo vitalicio como el papal. El supremo Carlos Fayt anunció que sólo renunciaría sobre su propio cadáver. Y ni así. Aunque la Constitución fije los 75 años como tope, estimados lectores republicanos, el juez Fayt ganó en juicio su derecho a acogerse a la legislación anterior, caduca para el resto de los mortales.

Ratzinger apela a un bielsismo: la falta de energía. Fayt apela a un papalismo: los supremos eran vitalicios, asegurando así más fehacientemente uno de los mandatos de cualquier Poder no sometido al escrutinio de los votos: el de asegurar que la balanza se mantenga en un punto fijo. La perpetuación del status quo. No sea que un desequilibrio en la conformación del máximo tribunal desequilibre algunos intereses, como a los que hacía referencia Verbitsky en enero:

“Regalo de Reyes [1]

Este año cumple una década la medida cautelar que permitió al diario La Nación acumular una deuda que la AFIP calcula en 280 millones de pesos. Tres años y medio de esa dilación transcurrieron en la propia Corte Suprema, ominoso presagio sobre lo que puede ocurrir con el Grupo Clarín y con la Sociedad Rural".

Algunos dicen que Ratzinger renuncia por los escándalos de pedofilia y el VatiLeaks. Otros dicen que un grupo de Caceroleros Anonymous lo obligó a renunciar debido a la cantidad de días nublados que mandó Tata Dió' durante las vacaciones en la Costa (enfurecidos como estaban ya por tener que vacacionar con la chusma y no en Miami por culpa del cepo al dólar de la Yegua). Lo único que se con certeza es que ahora sí: eligen un Papa Negro y se acaba el mundo, loco. Quizás después de que eso ocurra, Fayt renuncie.

[1] http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-211307-2013-01-06.html

sábado, 4 de agosto de 2012

Oh, yo soy magnettista / Es un sentimiento / No puedo parar


¡Olé, olé olé, olé olé y revista Muy! Lanata es bueno, Víctor Hugo es malo. Aún simplificado así, el magnettismo, el clarinismo al palo, no llega a ser siquiera un seisieteochismo básico. No importa, siempre tendremos a los Anónimos. Los Anónimos de la blogósfera no son sólo su reserva moral, sino comisarios políticos de aquellos. ¡Valientes luchadores! Son la resistencia dentro de la resistencia. Bien ahí:
Anónimo dijo...

Magnetto utilizó y utiliza mucho a los "caballos de Troya"; Es parte importante de sus tácticas. Alberto Fernandez, Cobos,Scioli, son ejemplos bien claros. Los introduce no solo en los primeros puestos de combate, los coloca en muchos y diferentes sitios. Me pregunto: ¿Habrá alguno ó algunos entre los titulares de blogs?...¡Me parece que sí!.

2 de agosto de 2012 14:48
Snif. Lloro. Los cachetazos de un enemigo duelen, los de un amigo más, pero los cachetazos de un Anónimo son lapidarios. Todo porque un Anónimo había dicho que «En diciembre, si estos tipos (NdE: Clarín) no quieren desinvertir y la corte se hace la que no sabe y no contesta, hay que sacarlo del aire a tn y listo...». Entonces uno, ultravanderkooysta, le contesta: «¿Y a la sacada del aire la va a hacer un anónimo o alguien va a tener que poner la jeta y pagar los costos? Digo, je». Con eso, aún alguien con el IQ de Charlotte Chantal se da cuenta de que este humilde bloguero pretendidamente kirchnerista es un caballo de Troya del magnettismo. Obvio. Aníbal, no me mandés más el cheque, mirá.

A ver, hay muchos festejando que la Corte Suprema dictaminara que el 7 de diciembre finaliza la cautelar clarinesca sobre el artículo 161 de la Ley de SCA. Si quieren festejar en serio tienen que juntar 100, 200.000 tipos frente a Tribunales. Con cartelitos que digan que todos somos iguales ante la Ley. Pero Clarín y yo, un perejilazo con blog, no somos iguales ante la Ley. O ante cualquier Juez. Incluído un juez de la Corte Suprema. Dijimos muchas veces que los triunfos se festejan cuando el réfer pita el final. Pregúntenle a Boca, Instituto y Central. Lo dijimos cuando hablamos de Monopolios y desinversión: llegará el 7 de diciembre y los que piensan que ese día entramos al paraíso son los verdaderos magnettistas (por aquello de apostar al cumplimiento de sus deseos mintiéndose y mintiendo a mansalva). El escenario de dilaciones que planteaba Marcelo, el gaucho en aquel post:
El fallo dice que el juez debe determinar la constitucionalidad o no de los artículos correspondientes de la ley antes del 7/12. Esta basura de juez va a cumplir su deber (no con vos ni conmigo, sino con los dueños del país): va a determinar el día 6/12, con suerte el 5, que son inconstitucionales. Nadie le va a pedir explicaciones de por qué le tomó tres años, más de mil días, llegar a esa conclusión.
Entonces el gobierno va a apelar, el caso irá a una cámara de apelaciones, suponemos que se va a declarar constitucional (a menos que sobornen a otros jueces, esta vez necesitan dos, y además no eligen ellos qué cámara resuelve). Ellos van a apelar, va a la Corte Suprema, que va a decidir lo que todos sabemos. Mientras tanto, todos los pasos procesales van a ser embarrados a conciencia. Como muy mínimo, seis meses.
Después van a decir que a partir de la decisión final de la CSJ hay que formar la Autoridad Federal, y a partir de su conformación, contar un año más para que entre en vigor la cláusula de desinversión.
Con muchísima suerte, recién a mediados de 2014 empezaremos a tener herramientas para obligarlos.
Es exactamente el que buscará Clarín. Lo reconocen institucionalmente acá:
...El tribunal estableció que el 7 de diciembre vence la cautelar que suspende para el Grupo Clarín la aplicación del artículo 161. Esto no afecta en nada el juicio de fondo por inconstitucionalidad, que sigue su curso. Si a esa fecha el juicio de fondo no está resuelto, la propia Corte sostiene que se puede ampliar la cautelar si subsisten las dilaciones del Estado en el expediente. De todas formas, si el 7 de diciembre entrara a regir el artículo 161 para el Grupo Clarín, comenzaría a correr allí el plazo de un año que establece la reglamentación, año con el que cuenta el Grupo Clarín para obtener una sentencia de inconstitucionalidad...
Porque la Corte Suprema, como dijimos en "No puede ser que cualquier Juez entienda en cuestiones de constitucionalidad", acata los resultados electorales: recién siete meses después del 54% puso límite a una cautelar de 2009, fijate. No en 2010, no en 2011. Para fallar definitivamente en contra de Clarín (Dios no lo permita, debe pensar Lorenzetti, principal candidato presidencial del Lorenzettismo), esperará el resultado de las legislativas 2013. Porque así entienden a la Justicia: no como darle a cada uno lo que le corresponde, sino darse a sí mismos lo que políticamente creen que les corresponde. A menos, claro, que encuentren 200.000 tipos manifestándose frente a Tribunales dos o tres veces. Tres, ponele. Y que no sean todos de La Cámpora, claro. Si no agrego eso último no parezco Óhoooo, yo soy mágnettístaaaa... es un séntimiénto... nó puedó paráaaaar...

Peren, que me llama el Jefe... ¿Sí, don Héctor?