Segundo día de migración otoñal: cómo no ver aves viendo aves
Martes, día 6 de septiembre. Subo a la azotea de mi casa, en Barcelona. Voy a vigilar el paso de rapaces hacia el sur en su migración postnupcial. Comienzo a las 10.20. Voy a explicar cómo es recomendable realizar la observación de aves en estos días de terrible calor. Es necesario ir bien preparado para las altas temperaturas: hay que buscar la sombra, llevar agua, ropa ligera y sombrero, gafas de sol, etc. Además por supuesto, como vamos a ver plumíferos, hay que cargar con el telescopio, los prismáticos, la cámara de fotos, una silla plegable, libros... Cuando tienes todo montado el siguiente paso consiste en tirarlo todo de una patada o lanzarlo al vacío y largarse a tomar una cerveza bien fresquita en la terraza de un bar. Porque después de estar tres horas cocinándome a la plancha en lo alto del edificio, marcharse con un triste cernícalo es bastante deprimente. O lo sería si mi cerebro no estuviera demasiado ocupado en revivir tras carbonizarse a casi cuarenta grados. ...