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jueves, 18 de marzo de 2021

Diez consejos para padres

1. Lleva niños al hombro, échate carreras con ellos, enséñales el nombre de las estrellas y a no tener miedo a los perros y a devolver lo robado. Pon los puntos sobre las íes y besos en la frente. En fin, sé padre. 

2. Solo una cosa hay más vital, entusiasta y bella que ser un padre joven: ser un abuelo joven. 

3. Lo mejor de tu cuerpo ha fecundado a tu esposa; ahora dale lo mejor de tu alma. 

4. Todos los padres van al cielo a esperar a las madres vestidos de novio. 

5. Ama como un príncipe, lucha como un héroe, muere como un patriarca. 

6. Padre, ni lobo ni perrillo faldero, sino león defendiendo gacelas. 

7. Lleva a tu mujer en brazos a la alcoba, tus hijos a hombros, tu dignidad en el pecho.

8. “¡Por mis hijas!” era la única manera que tenía el padre de soportar a un jefe insoportable. 

9. No eduques a tu hijo para ser feliz, sino para ser bueno y poderoso. La felicidad se le dará por añadidura. 

10. Padre, tú que no has dado la sangre y el pecho a tu hijo, dale tu aliento y tus principios.

lunes, 19 de marzo de 2018

Padres, hombres con un par

Hoy la figura del padre está muy cuestionada porque es una figura viril, cargada de autoridad e irreductible al igualitarismo sexual. Ahora que el patriarcado es la bestia parda, ser padre y ejercer de tal requiere de tener un buen par de virtudes: la primera es cumplir con el deber de educar y la segunda pasar olímpicamente de modas y presiones sociales anarcoides y hembristas que quieren al padre convertido en amiguito, coleguita o mero expendedor de semen.

Padre solo puede ser el varón: por más mujer que se sienta un hombre, no podrá ser madre y, por más hombre que se sienta una mujer, no podrá ser padre. La naturaleza nos impone ese límite.

El padre o tiene autoridad o no puede ejercer de tal, porque sin ella ni puede alentar contra los impulsos destructivos ni contra el caos del mundo ni educar ni establecer límites ni celebrar los logros. En mi opinión, el padre que hace de amigo y no de padre no puede realizar todas esas funciones.

En mi experiencia puedo decir que agradezco infinito que mi padre y mi madre hayan asumido en mi educación papeles distintos: la naturaleza los hizo distintos y me ofrecieron de la vida y del ser humano facetas y visiones y referencias distintas que me han enriquecido.

Padres, os animo en vuestro día a serlo con orgullo, amor y legitimidad. No somos imprescindibles, pero sí insustituibles. Ni seáis como Murdstone, el padrastro de David Copperfield, preocupado tan solo, y sin amor, por la disciplina y la compostura del niño, ni el padre de Pippi Calzaslargas, preocupado tan solo por que la niña fuera feliz y no buena y, ausente siempre, le dejó en la casa una bolsa de dinero y caramelos. Estad al pie del cañón hasta que la muerte os abata. Sed, como en Roma, el sacerdote doméstico que realiza los sacrificios en casa; sed quien bendice la mesa; sed quien lleva a hombros a los niños.

lunes, 19 de febrero de 2018

Menos feminismo y más humanismo

Me preguntaron el otro día unos alumnos si yo era feminista. Cuando les dije que no, unos se llevaron un chasco y otros se miraron con el rabillo del ojo censurándome, como si fuera pecado no compartir esa ideología. Les respondí:

-No soy feminista. Soy humanista. Defiendo a hombres y mujeres, pero no el feminismo.

Eso no significa que yo apoye la marginación de la mujer, sino que apoyo la dignidad humana sea quien sea la persona y, sobre todo, significa que, en mi opinión, se margina a más gente por su aspecto físico, su edad, sus aficiones y su religión que por su sexo, y de esas otras marginaciones se habla muy poco.

Yo he notado cómo ciertas personas son excluidas de asociaciones, pandas de amigos, entrevistas, grupos de trabajo o de influencia, de mesas redondas, etc porque está gordo, o no cree en el poliamor o va a misa y le gustan los toros o la caza o es muy pijito, en fin, por no ir a favor de la presión social y de lo políticamente correcto.

Por eso, permitidme este consejo: no creáis que ser marginada por ser mujer es más grave que ser marginada por ser feo.

sábado, 25 de junio de 2016

Me despido hasta septiembre

Mis queridos amigos, en esta foto feliz realizada desde las alturas por mi colega, y también cantor y fotógrafo y amigo de la belleza y mío, José Manuel Aceces Ruiz, me llegó el turno de hablar unos cinco minutos a profesores, padres y alumnos de cuarto de ESO que celebran su fin de etapa. Iban ellos de chaqueta y corbata o pajarita y ellas de largo o con minifalda. Daba gusto verlos. Yo me había preparado un discurso en un papel que, en una reunión previa, perdí. Y lo tuve que rehacer en un papel sucio cinco minutos antes.

Después de dar gracias a los alumnos por ser educados (lo mejor que se puede hacer con el cuerpo) y sonrientes (lo mejor que se puede hacer con la cara), hablé de la diferencia entre dos cosas muy feas: la prohibición y la coacción. La segunda es mucho peor, porque, si me prohíben una cosa, puedo hacer otra, pero no tengo escapatoria si me obligan a hacer una cosa, en este caso, estudiar hasta los dieciséis abriles seis horas al día entre cuatro paredes y con compañeros, profesores y materias que uno no ha elegido. "Si habéis conseguido aprender en esas terribles condiciones sin tirarme por la ventana a mí, que soy a vuestros ojos el representante directo de ese Estado que os coacciona, es por mérito vuestro, de vuestros profesores y de vuestros padres, pero desde luego no del actual modelo educativo. Y por eso os felicito, mis queridos alumnos".

Y algunas más cosas dije y acabé con un "¡Que Dios reparta suerte!".

Así me despido también de vosotros hasta septiembre. Y permitidme un consejo. Te lo digo a ti en privado: si nadie te coacciona ni te prohíbe cosas, aprovecha este verano para hacer algo voluntario y bello que estés deseando hacer y que no requiera un gran sacrificio por tu parte o por parte de los que te quieren; eso es lo mejor que puedes hacer con tu libertad. No hace falta estar en el sitio ideal, sino allí donde estés. Si no tienes nada bello y voluntario que hacer, piénsate algo.

Yo, por ejemplo, este verano me voy a dedicar a los ángeles, a conocerlos, a leer sobre ellos, a escribir sus historias. Eso sí, siempre con un café frappé helado o una coronita con una rodaja de limón.

Os deseo mucha suerte a vosotros y a vuestros ángeles.

lunes, 28 de marzo de 2016

Entre la cena y la cama

He tomado una decisión de la que estoy contentísimo y recomiendo: abstenerme de Internet después de la cena y dedicarme a leer.

Hace muchos años que me liberé de la inercia de ver la tele antes de dormir, pero luego caí en la inercia de bichear por Internet saltando de un sitio a otro y leyendo oblicuamente. Quizá otros se sientan a gusto leyendo en la Red todo lo que ella nos ofrece, que es mucho, pero, en mi caso, me dispersaba, me hacía ir por aquí y por allá, de modo inconexo y fragmentario. 

Así que ahora que he vuelto a la paz de la lectura serena y profunda, me siento como un patriarca que lee a Homero mientras en mi huerto crecen los árboles por la noche.

Teniendo en cuenta que tengo en mi biblioteca más libros de los que me va a dar tiempo a leer en esta vida, lo mejor que puedo hacer es volver a las buenas costumbres.

Recomiendo volver a este diálogo con los sabios que nos han precedido. Es de las mejores cosas que se pueden hacer entre la cena y la cama.

Si después de una cena frugal y sana y de leer un buen libro, te vas a la cama en buena compañía, ¿qué más le puedes pedir a la vida? ¿Cómo no vas a dar gracias?

viernes, 18 de marzo de 2016

De lo que me pasó con Verónica

Alguna vez ha salido el tema del espiritismo en clase y entonces les he contado a mis alumnos que, a mis diez o doce años, se puso de moda invocar a una tal Verónica preguntándole por cosas ocultas y futuras y ella supuestamente respondía gracias un mecanismo consistente, si mal no recuerdo, en un catecismo colgando de un hilo de lana que colgaba a su vez de unas tijeras que sostenían varias personas. Pues bien, nos pasamos varios amigos toda una tarde preguntándole a Verónica las preguntas que podían caer en el examen del día siguiente. Era una tarea tediosa, porque las preguntas que podían caer eran casi cien, y Verónica se tomaba su tiempo en responder a través de nuestros deditos asustados y, según recuerdo, solo podía decir sí o no. El caso es que al final nos señaló diez preguntas. Y esas fueron las que nos estudiamos. Mas he aquí que al día siguiente no cayó ninguna de esas dos preguntas. O Verónica era un cuento chino o tenía muy mala idea y nos la jugó bien.

Yo suelo aconsejar a mis alumnos que se dejen de ouijas y demás espiritismos, porque o son un camelo y por tanto una pérdida de tiempo o, si funcionan, no puede ser por nada bueno; y que, si existe Dios, es mejor rezarle a él directamente y confiar en que, aunque desconozcamos lo oculto y lo futuro, va a pasar lo mejor. Ya san Agustín nos dejó claro que hay con Dios conexión directa.

Y entonces les cuento la historia de Verónica.

martes, 17 de marzo de 2015

Sobre cómo enseñar a los hijos a desobedecer a veces ciertas normas

Una niña está en sexto de primaria, pero, dado que las compañeras de clase ya solo piensan en el móvil y en su perfil y en cuántos centímetros de pierna pueden enseñar subiéndose la falda, ella, que quiere seguir jugando, se va con los niños de cuarto de primaria a jugar al fútbol. Pero he aquí que en su colegio hay varios patios distintos: los de cuarto van a un patio y los de sexto a otro.

Hija: Papá, mis amigos están en otro patio y no me puedo ir con ellos porque está prohibido.
Padre: No pasa nada, hija mía. Tú vete con ellos al otro patio. Nadie te va a decir nada.
Hija: ¡Sí, mis compañeros se van a chivar y los profes me van a castigar por estar en el patio que no me corresponde!
Padre: Eso no va a pasar, hija. 

Y la hija hizo caso al padre y se lo pasó bomba jugando al fútbol con los niños de cuarto. Pero he aquí que algún alumno se chivó a los profes.

Hija: ¡Papá, se han chivado y ya no puedo ir al patio! Me van a castigar.
Padre: Hija, no te preocupes. Ningún profe te va a castigar. El profe hará la vista gorda, porque no estás haciendo nada malo.

Y, en efecto, la niña siguió jugando en el patio de los de cuarto.
Mas he aquí que un mal día un niño de cuarto se cayó al suelo jugando al fútbol y entonces el director dio un golpe en la mesa y ordenó que a partir de ahora se acabaron los trasvases de niños en los patios.

Hija: Papá, ¡el dire se ha enfadado y ha prohibido que vayamos al patio de otros cursos!
Padre: Entonces, espérate dos o tres días sin ir al patio de los de cuarto y, luego, vuelves con tus amigos. Así es como se hace.

Olé.Tal como pasó lo cuento. Eso es educar: no hay que convertir al hijo en un héroe ni enfrentarlo al poder, pero sí hay que enseñarle que no se hizo el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre. 

Como siempre, Cristo dio en la diana.

lunes, 19 de mayo de 2014

Consejos de Roma para Sevilla

Animo a las iglesias de Sevilla, aunque algunas lo hacen ya y mejores cosas que en Roma, a hacer estas cosas que he visto en las iglesias romanas por si a alguna le sirve:

1.  Apelar, con una hucha a la entrada, a la buena voluntad del visitante para que deposite una limosna para que el templo pueda seguir ofreciendo gratis su belleza y mantener el puesto de trabajo del vigilante que permite que la iglesia esté vigilada y abierta de nueve a nueve
2. Tener un libro de firmas para peregrinos, donde uno pueda dejar constancia de la experiencia espiritual o artística que el templo ha dejado en su alma
3. Tener una mesa con estampas y recuerdos referidos al templo
4. Propiciar las devociones populares, tales como velas, exvotos, vírgenes milagrosas, tallas procesionales muy queridas..., en fin, todo lo que demuestre que el templo está vivo y es una luminaria para el barrio
5. Preparar folletos explicativos sobre la historia del templo, e incluso audioguías. Cobrar un módico precio por esos plus y también por visitar criptas, cúpulas, etc. El peregrino amante del arte lo pagará con gusto, porque es poco y, si no quiere dar limosna, se contentará con visitar el templo.
6. Dedicar algún altar lateral a asuntos que no suelen estar presentes en las iglesias, pero que son de actualidad, tales como los mártires cristianos del marxismo y del nazismo, los niños no nacidos, las madres jóvenes con problemas, el amor a la naturaleza creada por Dios...
7. Atraer en fin a más peregrinos y amantes de la belleza que a turistas.

Si a todo eso Zoido, el alcalde,  añade el detalle de poner más fuentes públicas de agua potable en Sevilla, refrescaría la ciudad, la embellecería, haría incluso más simpático ese bochorno insoportable con que nos castiga a propios y foráneos. La belleza con fuentes es más belleza.


jueves, 13 de junio de 2013

Tú puedes, león

El otro día en el gimnasio, había tan poca gente, que Fernando, uno de los monitores, me llevó a una sala y me dirigió una sesión de calentamiento, porque sí, porque le apetecía. Él daba las órdenes como un capitán y yo cumplía como un soldado. “Tráete la cama elástica”, “Pon doce discos en el suelo”, “Anda hacia atrás”, “Salta”... Y para que no flaqueara me jaleaba con palabras del tipo: “¡Vamos, león, león, león, toca ahí, hasta el fondo, dale caña, bravo, otra, impresionante, Jesús, rápido, rápido, león, león, león!”.

Si yo fuera rico, lo contrataría para mí todos los días. Acabé reventado, pero feliz. Rinde uno más si lo alientan.

Este Fernando, además, tiene para cada persona una palabra amable. A mí me dijo el otro día que iba elegantísimo. Las chicas están encantadas con él, porque no es un adulador, sino que tiene ese don, que también tenía mi padre, de resaltar lo bueno de cada cual en cada momento, con sinceridad y con gracia. ¡Gusta tanto que nos echen un piropo! Anda, piropead un poco, pero no solo a los cuerpos, sino también a las personas. Con eso ganaréis puntos ante la gente y, encima, la haréis feliz.

martes, 18 de diciembre de 2012

Heterosexual, pero que baile bien

En muchos saraos, bodas, discotecas y fiestas he comprobado que bailar les gusta más a los mujeres que a los hombres y que estos prefieren verlas bailar a bailar con ellas, pero que ellas disfrutan mucho cuando un hombre que baila bien las saca a bailar.

El hombre que sepa moverse en el baile con virilidad y con sentido del ritmo y que la corteje con la mirada y los movimientos tiene para ligar muchísimos más puntos que el que, acodado en la barra, espera que su sola presencia las atraiga a él.

Pero ese hombre que las saca a bailar y que baila la mar de bien suele ser gay.

Así que, aunque en estos asuntos eróticos tengo más interés que experiencia, creo que un buen consejo para varones que quieran ligar mucho y bien es bailar como a ellas les guste que baile un hombre: para ella y con ella y en torno a ella, con osadía, pero sin perder la apostura varonil.

De hecho, sé de un bailarín heterosexual de una compañía de ballet casi toda de mujeres que el pobre no da abasto para tanto plan.

Y felicidades a Enrique Barrero por coronar su empresa poética con mil décimas. Las Musas han sido generosas con él, pero él ha sido aún más generoso con ellas.

lunes, 16 de abril de 2012

¿Qué le regalo por su cumpleaños?

El materialismo soez que nos tiene contaminaditos del todo nos impide reparar tanto al regalante como al regalando que se pueden regalar no solo cosas, sino también actos y que estos se disfrutan a veces mucho más que las cosas y no se rompen ni se pierden ni caducan ni se estropean ni te los pueden robar y, además, son mucho más baratitos. Y la mejor manera de regalar actos es entregar al regalando un vale, donde el regalante se compromete en el tiempo y en el espacio a cumplir con los actos que promete.

La idea la he tomado de mi querido Reyvindiko, que esta vez ha regalado a quien más quiere un vale con regalos activos como los siguientes:

1. Vale por una semana entera de bañar a los niños y darles de cenar mientras tú lees o navegas por Internet.

2. Vale por media hora de masaje corporal con aceites aromáticos. Los servicios suplementarios se cobran aparte.

3. Vale por una cena romántica en ese restaurante que tanto te gusta.

4. Vale por cinco desayunos en la cama durante cinco sábados consecutivos, con zumo de naranja, tostadas, café y bollo, como a ti te gusta.

5. Vale por cinco horas semanales a tu servicio para que me mandes hacer lo que te dé la gana, desde hacerte la manicura y posar para tu cuadro a pintar las rejas de las ventanas y raspar el verdín de las baldosas de la terraza.

Pues, hala, que obras son amores y no buenas razones.

jueves, 1 de marzo de 2012

Consejos para obsesivos como yo

1. Ese pensamiento que te ocupa es una urraca que visita tu árbol muy a menudo y espanta a los demás pájaros con sus graznidos. Ni lo espantes ni le prestes atención. Ya se irá.

2. En otras circunstancias, en otra persona, ese hecho no te habría obsesionado tanto. Relativízalo así.

3. No pienses qué diré, qué haré, cómo reaccionaré si ocurre eso que te obsesiona. Ya se te ocurrirá algo, ya pondrá el Espíritu las palabras en tu boca.

4. Cada día tiene su afán. Obsesiónate con el problema del instante, como si ese fuera el único del mundo.

5. Ríete de tu obsesión. Seguirás obsesionado, pero te parecerá menos grave.

6. Dedica tus energías obsesivas a crear cosas hermosas. Es el mejor fruto que puede dar una obsesión.

7. Cuéntale tu obsesión a gente de criterio y de confianza que te quiera mucho. Al convertirla en palabras uno la oye fuera de su mente, como algo externo, y le pierde parte del miedo. Hablar de lo que nos preocupa nos libera y, además, quien nos escucha puede darnos buenos consejos.

8. Si es muy persistente, escríbela y busca algunas salidas o soluciones provisionales para bandearla.

9. No te maldigas por ser obsesivo. Todo tiene su lado bueno y su lado malo.

10. Da gracias a Dios por tu obsesión, porque ella te ayuda a mejorar y a superarte, aunque, en tu desesperación, no lo entiendas por el momento. E imagina que, por cada día en que sobrellevas el sufrimiento, te haces más atleta y acumulas más gracia del Cielo para repartir brazadas de felicidad a tu alrededor.

miércoles, 8 de junio de 2011

Poetas entre ruedas y alicates

Comentamos mis amigos y yo con frecuencia que entre los poetas hay demasiados profesores. Por eso, cuando me encuentro un poeta ingeniero, como José María Jurado o vigilante nocturno, como Elías Moro, salto de alegría. Hoy quiero hablar de dos poetas que no son profesores.

El primero es mi sobrino, Fernando Cotta, mecánico de coches.

Hay en los Cotta una vena poética muy caudalosa. Mi sobrino es alto y guapetón. Sonríe mucho. Y su poesía es emoción pura a raudales y a chorros tempestuosos, con el grito en el cielo y los pies sobre una alta roca, sin romanticismos ni sensiblerías. Es la voz de un hombre joven que promete y yo lo animo a llenarse de versos la cabeza y esas manos que se manchan de grasa de coches, porque él, con su poesía, podrá matar sus demonios y hacerse más fuerte. Está enamorado hasta las trancas y el amor lo ha metamorfoseado en poeta para siempre.

El segundo es Arturo. Y arregla todo lo que se puede arreglar en un gran edificio donde trabajamos muchos profes. Hoy me ha dicho: "Puede fallarte todo: el dinero, la familia, el trabajo... pero siempre estará ahí la poesía para salvarnos. Ella es la belleza y uno no puede perderla de vista, porque, cuando deja de verla, se le pone el alma negra. Que se hunda el mundo a mis pies, pero que ella no me abandone. Eso es lo que pido".

Eso quería decir yo, pero no me salía. Gracias, Arturo.

A todos los que les rebose el corazón y no sepan qué hacer con él, escriban y canten y así descubrirán qué tesoros tenían dentro sin saberlo.

sábado, 14 de mayo de 2011

Consejos para las chicas que buscan chico

1. No le entregues tu corazón a un chico que te diga: No te pongas esa falda, no te pintes los labios, no hables con otros chicos, no tal y cual... Ese chico no te quiere.

2. Sí, ya sé que te gustan los chicos malos, los que tratan a las chicas con la punta del pie. Quizá te parezcan más viriles, pero no seas tonta. Los chicos buenos son mejores compañeros y en la cama no te dejan a medias. Y, lo más importante, no soportan a los tipos que te tratan mal.

3. Tú vales muchas flores y muchos poemas. Que gozarte les cueste un poco de estrategia, simpatía y seducción. Si te entregas a la primera, no invertirán en ti tiempo, energía, inteligencia, sino sólo sus cómodos espermatozoides. Si eso te parece bien, ¿no sería más inteligente cobrar al menos un poco de dinero?

4. No seas una chica fácil, pero tampoco difícil. Sé sencillamente lista para escoger bien y, una vez que escojas, hazlo feliz sin atosigarlo. Muchas te lo querrán quitar, pero tú no te enfrentes a ellas. Que sea él quien las espante. Si esa táctica no funciona, escoge a otro mejor.

5. ¿Que te ha dejado embarazada y te ha dicho que él te acompaña a abortar en vez de alegrarse de tener un hijo contigo? Ese no te quiere. Mándalo a la mierda.

6. No lo apartes de sus amigos. Para él, relacionarse con hombres es casi tan importante como tener novia. No te conviertas en una persona molesta y pejigueras y aguafiestas y posesiva a la que no le gusta lo que él era antes de conocerte.

7. Igual que tú no soportas a un hombre mentiroso y cobarde, él no soporta a una mujer murmuradora, cotilla, enredadora y criticona.

lunes, 4 de abril de 2011

Consejos para féminas y másculos

A propósito de la muerte de Elizabeth Taylor, no sé cómo, la conversación entre mis compas de trabajo derivó hacia los defectos del varón. Como en mi curro hay más trabajadoras que trabajadores, yo era el único representante del másculo, y he aquí que las féminas, todas al unísono y por aclamación, concluyeron que el principal defecto del másculo es que no sabe escuchar, que no le interesa lo que la mujer tenga que contarle, lo que revelaba egoísmo y cerrazón e incapacidad congénita de amar y ponerse en el lugar del otro. ¡Lo decían todas con una amargura y con un deseo de que no fuese así!

Como yo estaba tan calladito escuchándolas, todas me dijeron que yo tenía toda la pinta de ser de esa franca minoría de varones que sabe escuchar. No supe si tomármelo como un cumplido o como una manera indirecta de decirme que en ese aspecto yo no era muy masculino. Entonces he aquí que llegó otro másculo a la conversación y, en cuanto se enteró de qué iban los tiros, él se quejó de ese afán que ellas tienen por controlar la vida de ellos, qué camisas se ponen, qué hacen en su tiempo libre, qué están pensando en ese momento, que si depílate esa ceja, que si no has doblado bien la camisa, que si pídele al jefe un aumento de sueldo, que si acuéstate con pijama... Coño, déjame vivir. Y que por eso los hombres acaban buscando a veces la compañía de otros hombres que no sean tan pejigueras y tiquismiquis y controladores.

Así que, varones, ya sabéis: atended a la rosa, sea ella el centro del universo mientras esté contigo, y, mujeres, al pajarito dale mimos, pero no le pongas barrotes.

Y, en fin, Ryanair nos gastó a todos una inocentada. ¡Y como yo han picado algunos! Me alegro por los niños y el hombre.

lunes, 14 de marzo de 2011

Ceremonia para librarse de las preocupaciones

Atención al último consejo de mi amigo Guillermo, muy apropiado para los que necesitamos ritos y ceremonias a la hora de deshacernos de nuestras manías y obsesiones. Las ceremonias solemnizan y dan energía.

"Mira, Jesús, dado que todos tenemos que deshacernos de nuestros residuos sólidos biológicos más o menos una vez al día, aprovecha ese momento para deshacerte de esas preocupaciones que te lastran. Piensa que esas preocupaciones las estás echando por el agujero negro. ¿A que huelen mal? Pues menos mal que te has deshecho de ellas. ¡Figúrate lo absurdo y asqueroso que es tenerlas dentro!"

¡Ya entiendo yo esa máxima latina de Cacatio matutina, tamquam medicina!

martes, 22 de febrero de 2011

La envidia

De los siete pecados capitales la envidia y la avaricia son sin duda los más feos y los más tontos. Nos puede caer simpático un perezoso, un soberbio, un goloso e incluso un iracundo, pero difícilmente un envidioso y un avaricioso.

Pocas veces he pecado yo de avaricia, que yo sepa. Pero reconozco que siento muchas veces surgir la envidia en mi corazón. Y noto que me lo ensucia. Y he descubierto que la mejor manera de combatirla es, sencillamente, alegrarme del bien ajeno. Así que, cuando envidio la belleza, la salud, el éxito, la excelencia, la suerte de otro, me digo: "Me alegro mucho por esa persona, sí señor. El mundo sería más triste si ella fuera desgraciada". Y, entonces, qué paz se siente.

Lo recomiendo. Se pasa uno el día celebrando cosas, porque como hay muchas cosas que envidiar, hay muchas cosas por las que alegrarse.

Y, a propósito, ayer estuve en el instituto Aguilar y Cano del estupendo pueblo de Estepa (el de los mantecados) y me quedé maravillado con lo limpio que estaba el centro y lo educados y amables que eran los alumnos. Soportaron mi rollo durante una hora, sonrientes y atentos y jóvenes y guapos y con todo el futuro por delante: les deseo a ellos lo mejor.

¡Hay esperanza, mientras haya chicos e institutos así!

jueves, 17 de febrero de 2011

Tabaco, deporte y un consejo

Desde que me hice un programa de deporte para desprogramarme de la nicotina, vivo entre dos programas, el de la salud y el del tabaco, que yo creía incompatibles, pero que se han hecho amigos. Para deshacer esa amistad, tendría que convertirme en un forofo del deporte, las calorías, los abdominales marcados y el maratón, algo que, en una persona obsesiva y adictiva como yo, es la mar de fácil, pero también la mar de feo.

Así que seguiré siendo esta contradicción andante que siempre he sido, supongo que como todos. Y, después de mis flexiones, mis carreritas y mis mancuernitas, me liaré un pitillo y me lo fumaré a vuestra salud.

Dos placeres: tabaco y deporte. Quienes consideran el deporte un tormento, han hecho poco deporte. Y quienes consideran el tabaco un vicio sin placer, han fumado poco o no han sabido fumar. Es un placer indecible la davídica sensación de fuerza en los brazos arrojando la piedra contra la cabeza de Goliat. Y es un placer indecible fumarte un cigarrillo después de hacer cosas como ésa.

Sin embargo, sé que esa amistad está destinada a deshacerse. No es más que una tregua y esa tregua es posible porque aún me sobran salud y energía y por eso las puedo desperdiciar con el tabaco. Pero llegará un día en que me sentiré obligado a elegir a uno de los dos. Y me temo que está llegando ese momento, porque, cuando hago ciertos ejercicios, no me falta la potencia, sino la respiración. Es un aviso claro.

Mientras tanto, ¡qué gusto vivir en esta incoherencia! ¡Cuánta paz! Os invito a la contradicción, a hacer lo que os salga de la punta, a quemar los libros de autoayuda, a vivir que son dos días en una mala posada que será mejor si os lo montáis bien en ella. Así viviréis en esta vida como viviréis en la otra: haciendo lo que os dé la gana. Eso sí, amor a espuertas. Si no, ¿para qué vivir?

viernes, 31 de diciembre de 2010

Plegaria de año nuevo

Menganito estaba desesperado porque le iban a embargar la casa y, de pronto, encuentra trabajo y comienza a pagar sus deudas.

Fulanita ya no sabía qué hacer con su hija adolescente, que ya no le daba el beso de buenos días ni quería sentarse con la familia a comer en la mesa. Y un día su hija encontró un buen novio y volvió a ser una chica dulce.

Zutanito estaba enfermo de no sabía qué. Los médicos no acertaban con el diagnóstico y él creía que se moría. Pero se puso a escribir poesía y se ha recuperado.

Perenganita tenía un vicio inconfesable y feo que le hacía la vida imposible. Pero ya lleva tres meses sin recaer en él y ahora está más guapa.

Por eso, amigos, creed en los milagros. La cruz de cada cual a veces se convierte en flores. Sed felices. Lo triste y lo malo no tienen por qué durar siempre. El destino no existe. Existen el cambio y la sorpresa. Siempre cae una estrella en el jardín, cuando menos uno lo espera.

Por ahí viene una. Que el Gran Citarista se la ponga en las manos a quien más la necesite.

martes, 7 de diciembre de 2010

Para que el niño haga los deberes

Se trata de un método expeditivo y eficaz para esos niños que se distraen con el vuelo de una mosca y tardan una hora en copiar el enunciado de un ejercicio. Me lo ha confiado una persona a quien quiero mucho y lo ha puesto en práctica con buenos resultados.

Instrumentos necesarios: un reloj, unas tenazas y el juguete favorito del niño, por ejemplo, un gormiti.

Cuando la madre está desesperada porque el niño no hace los deberes y llama a gritos al padre, éste debe hacer su aparición con los instrumentos en la mano. Le pondrá el reloj al niño delante del libro y le dirá:

-Si en quince minutos no has terminado los ejercicios de Cono, le corto con las tenazas una pierna a tu gormiti.

El niño no sólo terminará los ejercicios de cono, sino también los de mates.

Es un método avalado por la Federación de Pedagogos de Abisinia y sólo debe usarse en casos graves y si uno está seguro de que va a tener el valor de cortarle la pierna al gormiti.