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miércoles, 10 de septiembre de 2025
Libro imposible
I. Qué buen e imposible libro sería el de contemplar a las personas que han inspirado sin sospecharlo grandes poemas; quizá tú mismo eres uno de ellos
lunes, 9 de octubre de 2023
Asamblea de neuronas
Andaba yo muy mustio porque a mi edad empiezo a no recordar datos y nombres que he leído; ya me había dado por pensar que casi todo lo que leía acababa engullido por el agujero del olvido definitivo. Y de pronto encuentro en mi librería un libro sobre ángeles y de cuya existencia ya ni me acordaba, y dentro veo un folio donde yo había tomado notas con una letra muy pequeña hacía casi veinte años, décadas antes de mi presbicia. Y me puse las gafas para leer qué decían las notas, pensando que me sonarían a chino, cuando compruebo para mi estupor que absolutamente todas ellas me habían servido de un modo u otro para una novela sobre ángeles que he escrito hace unos cinco años y que, Dios mediante, pronto será publicada; todas esas notas, como pájaros que no sabían que podían volar, eran ideas que habían permanecido vivas y fecundas en ese lugar de mi mente que no es consciente pero sí activo, mío y fecundo. Mis neuronas, reunidas en secretas asambleas, me han hecho un servicio impagable. A lo mejor yo soy una creación de mis neuronas, ¡pero con cuánta fidelidad me sirven!
lunes, 5 de junio de 2023
Universidad de la Mística
La Universidad de la Mïstica celebra su tercera jornada de conferencias y coloquios sobre Dios y la literatura. El sábado 17 de junio doy allí un recital. Convivir en aquel recinto maravilloso durante esos dos días es realmente una experiencia inolvidable.
CÓMO QUE SOLO EXISTE
¿Cómo que solo existe
esto que vemos, cómo
que basta la energía,
que somos solo vueltas
de un eterno retorno
que hace y deshace el mundo
sin saber nuestros nombres?
¿Cómo que somos motas
de esta burbuja cósmica
que no aguanto y me asfixia
y que quiero romper
con un haz del espíritu
para que irrumpa así
La Luz De Lo Que Sea Que Me Ame?
miércoles, 27 de abril de 2022
Bendición y maldición de un escritor
lunes, 7 de septiembre de 2020
Motas de polen
Estoy muy contento de publicar un nuevo libro de aforismos, disponible en librerías y en la red, gracias a Apeadero de Aforistas.
Estuve dándole vueltas a la idea de organizarlos por temas, como hice en mi primer libro, y al final me decidí a agruparlo por tonos.
Para quien quiera, aquí:
¿Qué es escandalizar a un niño? Educarlo como si fuera un animal más.
El loco del pueblo a todos les daba flores, pero ninguno le dijo que eran preciosas.
La naturalidad consiste en que nos parezca imposible que alguna vez pudiera haber sido de otra manera.
Dichas en prosa, las fórmulas mágicas no surten efecto.
lunes, 9 de marzo de 2020
El cántaro a la fuente
Es una buena lectura para quienes quieran no solo conocer qué se escribe y se publica del aforismo hoy en España, sino también para quienes quieran darse el gusto de leer quintaesencias en vez de fárragos.
La relación entre dos o tres ideas se puede expresar de muchas maneras. El buen aforismo escoge la mejor. Y lo hace del modo más sencillo, que no es lo mismo que del modo más simple.
"Si lo vemos todo en términos de todo o nada, entonces no sabremos qué hacer con este mundo: no es todo, pero tampoco es nada", de Gabriel Insausti.
"Si el precio de ser feliz es que los tristes piensen que eres tonto, es bastante barato", de Enrique García-Máiquez.
"Mira el árbol aquí descortezándose para subir un poco más a él", de Lorenzo Oliván.
"Un verso es un cristal que se mancha mientras pones la mano", de Javier Sánchez Menéndez
"El alma que agradece, ¿qué podrá mancharla?", de José Mateos
"Dada su ambición, la vida del hombre es la más corta", de Emilio López Medina.
"Igual que a una mosca la música le parece ruido, al hombre le parece azar el cosmos", de Jesús Cotta.
"El poema es el rodeo que dan las palabras para volver al canto"; de Jesús Montiel.
Y muchos más
lunes, 24 de febrero de 2020
El amor es ahora, de Pedro Sevilla
Siempre he pensado que la poesía es la manera más elegante de desnudarse, como en estas memorias ha hecho Pedro Sevilla, que da la sensación de abrirnos la puerta de su corazón desde luego no para exhibirse sino con la libertad de los niños, bajo la luz directa de unas vidrieras catedralicias, como san Agustín en sus Confesiones.
Y lo hace sin caer en el tópico ni en el rebuscamiento. Su don es sorprender desde la naturalidad.
La poesía, como Dios y el amor, nos salva del olvido y de la muerte. Y ese alto cometido ilumina este libro desde la primera palabra hasta su final.
Siempre me ha sobrecogido la indiferencia del mundo ante la muerte de lo más importante del mundo: una persona. Con razón mi padre, cuando lloraba de niño en el funeral de su madre, no entendía que a unos metros de él un hombre se estuviera riendo con no sé qué cosas.
Qué bien lo expresa Pedro Sevilla en estas líneas, con las que recomiendo encarecidamente su lectura
"El sol, la luna, las estrellas, el río, no saben que mi madre ha muerto y siguen con sus brillos y sus matemáticas, con sus aguas abajo. Solo cuando los miro o los evoco, se ponen tristes."
lunes, 25 de noviembre de 2019
Sueños de persecuciones
Cuántas veces he soñado que no acabo de escapar de un perseguidor que no acaba de atraparme. Hace dos mil ochocientos años los hombres soñaban lo mismo, como parece indicar el símil del que nuestro maravilloso Homero echa mano para ilustrar cómo perseguía Aquiles "de pies ligeros" a Héctor "de tremolante casco". Cuando veo que un perro dormido se remueve en sueños, ¿no estará soñando que lo persiguen? Debe ser un sueño muy primario y universal. A los niños, en cuanto echan a andar, les chiflan los juegos de las persecuciones, como a los adultos las películas de persecuciones.
Tras el símil, Homero pasa del mundo de los sueños a la realidad, que es el terreno natural donde intervienen hombres y dioses. Ahí es donde Apolo, "el que hiere de lejos", toca las piernas de Héctor para transmitirle un plus de vigor e impedir su desfallecimiento. Los dioses no niegan ni suprimen las leyes naturales, sino que se añaden a ellas, y tampoco suprimen la libertad humana, sino que la inspiran.
¿Cómo no voy en clase a leer a Homero subido a la mesa?
sábado, 27 de abril de 2019
La lección de Pulgarcito y la revista Numen
Estimados amigos:
El lunes 19:00 en la biblioteca pública Infanta Elena de Sevilla tendrá lugar la presentación del libro de aforismos Metas volantes de Felix Trull, de la editorial Karima.
Y luego a las 20:00 tendrá lugar la presentación de una revista de literatura, arte y pensamiento llamada Numen y para ello habrá un coloquio entre el poeta José Julio Cabanillas y un servidor.
Será un placer contar con vuestra presencia.
Ex corde,
Jesús Cotta
El lunes 19:00 en la biblioteca pública Infanta Elena de Sevilla tendrá lugar la presentación del libro de aforismos Metas volantes de Felix Trull, de la editorial Karima.
Y luego a las 20:00 tendrá lugar la presentación de una revista de literatura, arte y pensamiento llamada Numen y para ello habrá un coloquio entre el poeta José Julio Cabanillas y un servidor.
Será un placer contar con vuestra presencia.
Ex corde,
Jesús Cotta
lunes, 26 de junio de 2017
Antígona
Leyendo Antígona con los alumnos, me pasan dos cosas maravillosas: me elevo en alas de lo sublime y, a la vez, me lo paso en grande, porque no hay frase de la obra que deje indiferente a nadie o no suscite controversia o no sugiera mil ejemplos, lo cual es una gozada para un profesor como yo que disfruta ilustrando con ejemplos prácticos los principios generales.
Todos los personajes tienen su parte de razón y, precisamente en llevarla hasta sus últimas consecuencias caiga quien caiga consiste su sinrazón. Eso sí, de todas las razones y sinrazones, las de Antígona son las que suscitan todas mis simpatías.
Creonte utiliza con ella la falacia ex populo, consistente en dar por falsa una opinión porque nadie la comparte. Y Antígona, en vez de rebatirla afirmando que una mayoría se puede equivocar frente a un solo hombre, prefiere afirmar que la mayoría lo ve como ella, pero que calla por miedo y así la vuelve contra él y la convierte en fundamento de la democracia.
En medio de discusiones sobre la justicia y la ley, los hombres y los dioses, la tiranía y la democracia, el placer y el deber, el hombre y la mujer, etc. resuenan como un chorro de sangre esas palabras dolidas de Antígona a las puertas de la muerte, las únicas que nos permiten adivinar que su amor por su prometido Hemón, era sincero y espontáneo:
“Ah queridísimo Hemón, ¡cómo te deshonra tu padre!”.
Todos los personajes tienen su parte de razón y, precisamente en llevarla hasta sus últimas consecuencias caiga quien caiga consiste su sinrazón. Eso sí, de todas las razones y sinrazones, las de Antígona son las que suscitan todas mis simpatías.
Creonte utiliza con ella la falacia ex populo, consistente en dar por falsa una opinión porque nadie la comparte. Y Antígona, en vez de rebatirla afirmando que una mayoría se puede equivocar frente a un solo hombre, prefiere afirmar que la mayoría lo ve como ella, pero que calla por miedo y así la vuelve contra él y la convierte en fundamento de la democracia.
En medio de discusiones sobre la justicia y la ley, los hombres y los dioses, la tiranía y la democracia, el placer y el deber, el hombre y la mujer, etc. resuenan como un chorro de sangre esas palabras dolidas de Antígona a las puertas de la muerte, las únicas que nos permiten adivinar que su amor por su prometido Hemón, era sincero y espontáneo:
“Ah queridísimo Hemón, ¡cómo te deshonra tu padre!”.
domingo, 29 de mayo de 2016
Mecánico de un barco petrolero, segundo premio Orola de este año
Fernando Orlando Olasagasti, empresario y escritor, convoca cada año un premio literario de vivencias, género que él mismo cultiva, y este año me han concedido a mí el segundo con este breve texto donde la poesía a lo divino salva a un hombre de su soledad, su desgracia y su destierro. Me dieron el premio además el 24 de mayo, día de María Auxiliadora. Le debo muchas mercedes a la Virgen y no sé ya cómo agradecérselo.
La poesía y España son dos cosas que me gustan mucho y en ese texto vienen juntas y, encima, me lo premian. Es una razón más para amar a mi país que en él haya mecenas como Fernando Orlando preocupados por darle razones para la belleza y la esperanza en esta época donde cunden el feísmo y la desilusión. Me alegro de que me hayan elegido a mí para esa tarea. Os dejo, pues, con la vivencia por la que me han premiado (que, por cierto, también la han publicado aquí)
Mecánico de un barco petrolero (dedicado a Arturo Blanco)
En el Dimna, un barco petrolero que bordea las costas de África, se habla inglés, portugués, griego y árabe. Solo Arturo habla español, pero no tiene con quién desde que se embarcó en él para olvidar a España y, en ella, un amor.
Siempre anda en las entrañas del Dimna, con su mono sucio de grasa. Émbolos, poleas, tuercas, cadenas y motores ensordecedores lo cercan en la oscuridad. Y cuando dolor, suciedad y locura pesan sobre él más que todo el Dimna en sus anchas espaldas, se arrodilla y grita hasta la afonía los versos del único libro que encontró en el barco, en la maleta del difunto capitán, que lo sacuden y purifican en español y le ponen pájaros en los hombros y ríos en los ojos.
«Nuestro lecho florido, de cuevas de leones enlazado…».
Él arregla todas las máquinas del barco, pero a él solo lo arreglan esos versos. Puede fallarle todo, pero no ellos, fluviales, labrados en el mismo idioma con que su madre lo acunaba. Solo ellos lo levantan del suelo y le cincelan el corazón en el yunque de un ángel majestuoso y lo encienden de amor y luz cuando el alma se le pone negra como el carbón que lo ensucia. Ni la fealdad y la oscuridad de todos los Dimnas del mundo pueden con esa «llama de amor viva», esa «cristalina fuente», «las ínsulas extrañas».
Los motores son alemanes, pero qué bien se saben ya esos versos escritos en la lengua materna de Arturo para siempre, porque él los grita a pleno pulmón mucho más alto que ellos: «¡Oh bosques y espesuras, plantadas por la mano del Amado!…». Y ellos lo salvan de la locura, la desesperación, la grasa, el carbón, el estruendo.
Y la tripulación se ríe. No ve su catedral de versos transparentes. «Ya está aquí el loco», dicen. Pero tan solo a él, cuando atardece, le regalan sus saltos los delfines, porque nada es más puro que sus ojos.
La poesía y España son dos cosas que me gustan mucho y en ese texto vienen juntas y, encima, me lo premian. Es una razón más para amar a mi país que en él haya mecenas como Fernando Orlando preocupados por darle razones para la belleza y la esperanza en esta época donde cunden el feísmo y la desilusión. Me alegro de que me hayan elegido a mí para esa tarea. Os dejo, pues, con la vivencia por la que me han premiado (que, por cierto, también la han publicado aquí)
Mecánico de un barco petrolero (dedicado a Arturo Blanco)
En el Dimna, un barco petrolero que bordea las costas de África, se habla inglés, portugués, griego y árabe. Solo Arturo habla español, pero no tiene con quién desde que se embarcó en él para olvidar a España y, en ella, un amor.
Siempre anda en las entrañas del Dimna, con su mono sucio de grasa. Émbolos, poleas, tuercas, cadenas y motores ensordecedores lo cercan en la oscuridad. Y cuando dolor, suciedad y locura pesan sobre él más que todo el Dimna en sus anchas espaldas, se arrodilla y grita hasta la afonía los versos del único libro que encontró en el barco, en la maleta del difunto capitán, que lo sacuden y purifican en español y le ponen pájaros en los hombros y ríos en los ojos.
«Nuestro lecho florido, de cuevas de leones enlazado…».
Él arregla todas las máquinas del barco, pero a él solo lo arreglan esos versos. Puede fallarle todo, pero no ellos, fluviales, labrados en el mismo idioma con que su madre lo acunaba. Solo ellos lo levantan del suelo y le cincelan el corazón en el yunque de un ángel majestuoso y lo encienden de amor y luz cuando el alma se le pone negra como el carbón que lo ensucia. Ni la fealdad y la oscuridad de todos los Dimnas del mundo pueden con esa «llama de amor viva», esa «cristalina fuente», «las ínsulas extrañas».
Los motores son alemanes, pero qué bien se saben ya esos versos escritos en la lengua materna de Arturo para siempre, porque él los grita a pleno pulmón mucho más alto que ellos: «¡Oh bosques y espesuras, plantadas por la mano del Amado!…». Y ellos lo salvan de la locura, la desesperación, la grasa, el carbón, el estruendo.
Y la tripulación se ríe. No ve su catedral de versos transparentes. «Ya está aquí el loco», dicen. Pero tan solo a él, cuando atardece, le regalan sus saltos los delfines, porque nada es más puro que sus ojos.
sábado, 6 de abril de 2013
Consejo para escritores jóvenes: más verbos que sustantivos
Hay un vicio muy frecuente en ensayistas de poco estilo y escritores técnicos consistente en preferir la expresión nominal a
la verbal, como si decir, por ejemplo, “La utilización de conceptualizaciones
propias de la escuela marxista en el programa político de nuestro partido no
implica la admisión de postulados marxistas en el partido” fuera más
científico que decir simple y llanamente, como pide la preferencia del español
por lo verbal, “En el partido utilizamos a veces términos marxistas, pero eso
no significa que lo seamos”.
Ese lenguaje nominal sin acción alguna refleja una mente poco dinámica que cree que lo serio y lo científico es hacer equivalencias o jerarquías entre conceptos expresados con sustantivos abstractos, cuando lo elegante, lo estilístico y lo real consiste más bien en lo contrario: en que los conceptos parezcan en el papel tan vivos como en la realidad las cosas que ellos representan.
Para conseguir eso nada mejor que poner el verbo, la acción, en el centro de la frase disponiendo y gobernando con manos de malabarista.
La expresión verbal está viva como el mundo y tiene más que decir que un nombre. El nombre de Dios, con ser el más grande, es poco para Él y por eso no se debía pronunciar. Es mejor referirse a Él mediante lo que hace.
Para conseguir eso nada mejor que poner el verbo, la acción, en el centro de la frase disponiendo y gobernando con manos de malabarista.
La expresión verbal está viva como el mundo y tiene más que decir que un nombre. El nombre de Dios, con ser el más grande, es poco para Él y por eso no se debía pronunciar. Es mejor referirse a Él mediante lo que hace.
lunes, 14 de junio de 2010
Salvando a caballeros y princesas
¡Hombres y mujeres del mundo, oídme! En los oscuros laboratorios del Igualitarismo Internacional se ha creado un virus biónico que está causando estragos en el cerebro (en el celebro) de algunas personas a las que les da por odiar a los caballeros y princesas de los cuentos.
Los afectados por el síndrome, cuando ven a un caballero matando a un dragón o a una princesa que borda o se viste para el baile, echan espumarajos, se les vuelven los ojos, hablan lenguas extrañas y giran la cabeza hasta que les cruje un hueso.
Por desgracia, su enfermedad no está catalogada en el Catálogo de Enfernedades y entonces se niegan a ser curados, es más, no saben que están enfermos. Y están entrando en los colegios, en los manuales de enseñanza, en las facultades de pedagogía e incluso en las familias para matar a caballeros y princesas o convertirlos en chicos con faldas y chicas que escupen.
Se ha dado el caso de que en un cuento el caballero ha entrado para salvar de un dragón a una princesa y he aquí que la princesa no era más que un psicólogo peludo disfrazado y han acusado al príncipe de un delito de antiecologismo por intentar matar al dragón.
¡Esto es el fin!
Salvemos a los caballeros y a las princesas. Si no, ya no podremos decirles a las niñas que llamar a grito pelado en la calle a Jennifer Mari es impropio de una princesa, ni les podremos decir a los niños que hacer concursos de eructos no es la mejor manera de despertar a Blancanieves.
miércoles, 2 de junio de 2010
Aforismos literarios
1. Si la poesía es más don que mérito, ¿de qué te enorgulleces, poeta?
2. Sea o no de evasión, con la buena novela uno se evade.
3. Preferir Bukowski a Bécquer es como preferir un alacrán a una paloma, pero queda muy bien.
4. Lorca es un poeta muy español y por eso es universal. Otros iban de europeos, pero nadie en Europa los lee.
5.Para ganar concursos, plagie a Pemán y Maeztu. Seguro que el jurado no se los ha leído.
6. Las buenas novelas no tienen moralina ni inmoralina. Se limitan a contarnos una buena historia.
7. Los poetas suicidas nos están esperando ansiosos en sus libros.
Por cierto, qué simpático y qué guapo Daniel Diges y, sin embargo, su saboteador, ¡qué cosa más fea y más tonta!.
2. Sea o no de evasión, con la buena novela uno se evade.
3. Preferir Bukowski a Bécquer es como preferir un alacrán a una paloma, pero queda muy bien.
4. Lorca es un poeta muy español y por eso es universal. Otros iban de europeos, pero nadie en Europa los lee.
5.Para ganar concursos, plagie a Pemán y Maeztu. Seguro que el jurado no se los ha leído.
6. Las buenas novelas no tienen moralina ni inmoralina. Se limitan a contarnos una buena historia.
7. Los poetas suicidas nos están esperando ansiosos en sus libros.
Por cierto, qué simpático y qué guapo Daniel Diges y, sin embargo, su saboteador, ¡qué cosa más fea y más tonta!.
martes, 29 de septiembre de 2009
Ulises y las sirenas. El dilema de la infidelidad
Una vez, a un amigo una tipa despampanante le propuso irse una tarde con él a un hotel.
-Ya sabes -me dijo- que quiero mucho a mi mujer, pero ¿qué daño le hago por preferir durante una tardecita una inyección de autoestima y juventud a sus dolores de cabeza, a bregar con su madre y llevar los niños al parque?
En fin, que me pedía consejo. ¿Y qué le aconseja uno a Ginebra, cuando se debate entre el amor a Arturo y el deseo de Lanzarote? Yo también me debatía entre ser cómplice de mi amigo y evitar los cuernos sobre la cabeza de su mujer, a quien aprecio tanto como a él.
Como no conocía las respuestas, comencé a buscarlas desde aquel día en los filósofos y me fui dando cuenta de que había amantes socráticos, platónicos, epicúreos, kantianos, posmodernos, etc., y que algunas mezclas eran explosivas y que cada uno de ellos concebía el amor y la fidelidad de un modo distinto.
Y, tras recopilar anécdotas y confidencias, acabé escribiendo el libro que me habría gustado tener entonces en las manos, un libro que procurase ser tan profundo como desenfadado, tan filosófico como práctico. Se titula Ulises y las sirenas. El dilema de la infidelidad.
Y lo he escrito para aquellos buenos amantes de sus amados, pero que no por eso dejan de pirrarse por las sirenas y los faunos que les guiñan un ojo. Yo sé la confusión mental y sentimental que eso a veces supone.
Lo publica la editorial Paréntesis que dirige Antonio Rivero Taravillo y ya está en las librerías.
Y quería compartir con vosotros mi alegría.
sábado, 23 de mayo de 2009
Una técnica literaria
Recomiendo este ejercicio. Por ejemplo, uno se imagina que un personaje ha recibido una iluminación divina y que por tanto conoce secretos que el hombre corriente es incapaz de imaginar. Otro personaje es un hombre de una libido desmedida y unas técnicas amatorias impresionantes que por las noches rueda pelis porno. Otro está narrando en hexámetros latinos la historia de la evolución de las especies.
El escritor, sin embargo, no dice ni una palabra de eso en la novela, sino que pone a actuar a los personajes en una empresa o en una investigación policial. Salen cosas muy curiosas.
Y para los que quieran, hoy a las diez de la noche en la pérgola de la Feria del Libro de Sevilla, diez escritores leemos nuestros microrrelatos inspirados en las fotos de Antonio Acedo y él expondrá las fotos que le han inspirado nuestros microrrelatos.
Que paséis, amigos, un buen fin de semana.
El escritor, sin embargo, no dice ni una palabra de eso en la novela, sino que pone a actuar a los personajes en una empresa o en una investigación policial. Salen cosas muy curiosas.
Y para los que quieran, hoy a las diez de la noche en la pérgola de la Feria del Libro de Sevilla, diez escritores leemos nuestros microrrelatos inspirados en las fotos de Antonio Acedo y él expondrá las fotos que le han inspirado nuestros microrrelatos.
Que paséis, amigos, un buen fin de semana.
martes, 31 de marzo de 2009
Técnicas para escribir aforismos
A continuación, amigo lector, lectora querida, te doy cierto truco para construir frases interesantes. Te aconsejo que las atribuyas a personajes como Gandhi o Tagore. Si son tuyas o de tu abuela, la gente no las valora tanto.
Técnica A: Lo importante no es X, sino Y.
Por ejemplo, "Lo importante no es avanzar, sino andar".
Técnica B: Todo el mundo quiere X, pero todo el mundo olvida Y.
Por ejemplo, "Todos quieren ser amados, pero todos olvidan amar".
Técnica C: Si X en activa, recuerda cuando fuiste X en pasiva .
Por ejemplo, "Si odias, recuerda cuándo fuiste odiado".
Técnica D: No hay un camino para X (X debe ser cualquier cosa hermosa): X es el camino.
Por ejemplo, "No hay un camino para la belleza: la belleza es el camino".
Técnica E: ¿Por qué conformarte con X, si puedes Y?
Por ejemplo, "¿Por qué te conformas con ser bueno, si puedes ser mejor?"
Técnica F: Contri más me lo X, más Y.
Por ejemplo, "Contri más me lo digas, mecagüenla, más lo vihacé. Sin encambio, contri menos me lo digas, más caso te vihacé."
Ejercicio: Constrúyanse unos cuantos aforismos, cuélguense en un papel del despacho o en un powerpoint y la gente los leerá como si en ellos estuviese la solución de su vida. Nunca se sabe.
Técnica A: Lo importante no es X, sino Y.
Por ejemplo, "Lo importante no es avanzar, sino andar".
Técnica B: Todo el mundo quiere X, pero todo el mundo olvida Y.
Por ejemplo, "Todos quieren ser amados, pero todos olvidan amar".
Técnica C: Si X en activa, recuerda cuando fuiste X en pasiva .
Por ejemplo, "Si odias, recuerda cuándo fuiste odiado".
Técnica D: No hay un camino para X (X debe ser cualquier cosa hermosa): X es el camino.
Por ejemplo, "No hay un camino para la belleza: la belleza es el camino".
Técnica E: ¿Por qué conformarte con X, si puedes Y?
Por ejemplo, "¿Por qué te conformas con ser bueno, si puedes ser mejor?"
Técnica F: Contri más me lo X, más Y.
Por ejemplo, "Contri más me lo digas, mecagüenla, más lo vihacé. Sin encambio, contri menos me lo digas, más caso te vihacé."
Ejercicio: Constrúyanse unos cuantos aforismos, cuélguense en un papel del despacho o en un powerpoint y la gente los leerá como si en ellos estuviese la solución de su vida. Nunca se sabe.
martes, 10 de marzo de 2009
Preparando mi frase póstuma
Me contó un amigo que Lorca, cuando lo iban a matar, dijo: "¿Por qué me matáis, si yo también creo en la Virgen?".
Y otro me contó que Pedro Muñoz Seca, cuando lo iban a matar, dijo: "Me lo habéis quitado todo: casa, familia, hacienda... Pero hay una cosa que no me podéis quitar: el miedo que os tengo" (por cierto, recomiendo la versión que de La venganza de don Mendo ha realizado Antonio Cabello Reyes: su coro de odaliscas es admirable).
Ignoro si esas frases póstumas son reales o leyendas. En ambos casos, son muy propias de quienes supuestamente las dijeron. Y si alguien fue capaz de matar a gente que dice cosas así, tuvo que ser alguien muy malo.
Así que por aquí ando pensando cuál será mi frase póstuma. Quiero que sea la repanocha, la repera, el novamás. No sé si darle un toque misterioso o de humor. La diré con la mano en el pecho y procuraré que haya gente cerca para que me la oigan.
¡No os imagináis lo dificilísimo que es pensar en la frase póstuma de uno mismo! Cualquier cosa que se me ocurre es una tontería. Estoy pensando en una como la que soltó Sócrates en el último momento:
"Oh Critón, debemos un gallo Asclepio. Pagad la deuda y no la paséis por alto".
Y otro me contó que Pedro Muñoz Seca, cuando lo iban a matar, dijo: "Me lo habéis quitado todo: casa, familia, hacienda... Pero hay una cosa que no me podéis quitar: el miedo que os tengo" (por cierto, recomiendo la versión que de La venganza de don Mendo ha realizado Antonio Cabello Reyes: su coro de odaliscas es admirable).
Ignoro si esas frases póstumas son reales o leyendas. En ambos casos, son muy propias de quienes supuestamente las dijeron. Y si alguien fue capaz de matar a gente que dice cosas así, tuvo que ser alguien muy malo.
Así que por aquí ando pensando cuál será mi frase póstuma. Quiero que sea la repanocha, la repera, el novamás. No sé si darle un toque misterioso o de humor. La diré con la mano en el pecho y procuraré que haya gente cerca para que me la oigan.
¡No os imagináis lo dificilísimo que es pensar en la frase póstuma de uno mismo! Cualquier cosa que se me ocurre es una tontería. Estoy pensando en una como la que soltó Sócrates en el último momento:
"Oh Critón, debemos un gallo Asclepio. Pagad la deuda y no la paséis por alto".
sábado, 7 de marzo de 2009
Recomendaciones
Hoy estoy recomendón. Así que recomiendo:
-La bitácora Bola de espejos, que tengo enlazada en la mía, porque es ingeniosa y elegante, como su autor.
-La última entrada de Baltanás. Sus aforismos y greguerías son jugosísimos.
-El libro Escritores y editoriales, modo de empleo, de José Miguel Desuárez, para todos aquellos escritores que quieran saber un poco de la relación real entre ellos y los editores.
-Y un baño relajante, con amor y felices sueños.
Por último, se me olvidaba decir que en Canora habrá que labrar la tierra, por si alguna vez nos hartamos de cocoteros. He pensado que podíamos usar como guía de agricultura las Geórgicas de Virgilio.
Que paséis todos un feliz fin de semana.
-La bitácora Bola de espejos, que tengo enlazada en la mía, porque es ingeniosa y elegante, como su autor.
-La última entrada de Baltanás. Sus aforismos y greguerías son jugosísimos.
-El libro Escritores y editoriales, modo de empleo, de José Miguel Desuárez, para todos aquellos escritores que quieran saber un poco de la relación real entre ellos y los editores.
-Y un baño relajante, con amor y felices sueños.
Por último, se me olvidaba decir que en Canora habrá que labrar la tierra, por si alguna vez nos hartamos de cocoteros. He pensado que podíamos usar como guía de agricultura las Geórgicas de Virgilio.
Que paséis todos un feliz fin de semana.
domingo, 1 de marzo de 2009
Los que practican la literatura y, además, la conocen bien
Aunque la literatura es mi segunda gran pasión y le dedico más tiempo que a la primera, el caso es que, si alguien me dijera:
“El buen escritor adjetiva con los verbos, como hace Joyce en el capítulo quinto del Ulises, cuando dice aquello de: Brendan desdentó sus remordimientos de un manotazo”,
yo, como no me he leído aún el Ulises, no repararía en que me está mintiendo, que no hay ningún Brendan en el Ulises (porque no lo hay, ¿verdad?). Y dado que tampoco me he terminado La divina comedia ni le he hincado el diente a Fichte ni le he metido mano a Balzac, me podría engañar todo el mundo con supuestas citas de unos y de otros ¡y eso que estaría dispuesto a batirme en duelo (dialéctico, claro) con quien dijera que Dante era un pelmazo!
Siempre he admirado a esas personas que no sólo aman la belleza y la practican sino que además conocen todas las artes y saben aconsejarte y, para colmo, escriben bien. No sólo son buenos poetas, sino que además son buenos lectores y buenos críticos de todo. Mi amigo José Julio Cabanillas es uno de ellos. Otros, sin embargo, nos contentamos con pedirles consejo, aprovecharnos de su saber para no meter demasiados patones.
“El buen escritor adjetiva con los verbos, como hace Joyce en el capítulo quinto del Ulises, cuando dice aquello de: Brendan desdentó sus remordimientos de un manotazo”,
yo, como no me he leído aún el Ulises, no repararía en que me está mintiendo, que no hay ningún Brendan en el Ulises (porque no lo hay, ¿verdad?). Y dado que tampoco me he terminado La divina comedia ni le he hincado el diente a Fichte ni le he metido mano a Balzac, me podría engañar todo el mundo con supuestas citas de unos y de otros ¡y eso que estaría dispuesto a batirme en duelo (dialéctico, claro) con quien dijera que Dante era un pelmazo!
Siempre he admirado a esas personas que no sólo aman la belleza y la practican sino que además conocen todas las artes y saben aconsejarte y, para colmo, escriben bien. No sólo son buenos poetas, sino que además son buenos lectores y buenos críticos de todo. Mi amigo José Julio Cabanillas es uno de ellos. Otros, sin embargo, nos contentamos con pedirles consejo, aprovecharnos de su saber para no meter demasiados patones.
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