Mostrando entradas con la etiqueta depredador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta depredador. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de mayo de 2014

Asilidae



 Los asílidos o moscas salteadoras, también conocidas por los poco agraciados epítetos de "moscas ladronas" o "moscas asesinas", son una familia de dípteros que comprende la nada despreciable cifra de más de siete mil especies descritas en cerca de quinientos géneros. Son depredadores con apetito voraz (como larvas y como adultos) y ocupan su nicho selectivo encargándose de equilibrar las poblaciones de muchos otros artrópodos (avispas, abejas, libélulas, saltamontes, moscas y arañas).




Muy abundantes y frecuentes en ambientes soleados y secos, su variedad viene determinada por el hábitat, pudiendo encontrar representantes de esta familia con tamaños que varían desde pocos milímetros hasta varios centímetros. Generalmente robustos, sus colores pueden variar desde el naranja vivo hasta el azul metálico. Sus patas son largas y fuertes, presentando gruesos pelos pardos o dorados, así como una serie de "espinas" que le ayudan a mantener bien sujeta a su "caza".



Presentes en todo el mundo, en la península ibérica se conocen más de doscientas especies de varios tamaños. La mayoría tienen grandes ojos que les permiten localizar y capturar a sus presas, presentando un característico "bigote", que les ayuda a proteger su cara cuando combate con sus víctimas. Su trompa, en forma de probóscide como en el resto de dípteros, les sirve para inocular a sus presas una saliva con altas concentraciones de enzimas neurotóxicas y proteolíticas, comenzando una "digestión externa" (como en el caso de las arañas), licuando las proteínas de la víctima para ayudarle a absorberlas.




Su apetito insaciable puede llegar a ser un problema para los apicultores y a los agricultores en general, ya que en algunas zonas pueden diezmar las poblaciones de abejas, peligrando también la polinización.


Generalmente, las hembras realizan su puesta en materia vegetal en descomposición como árboles caídos, hojarasca, etc. (también en materia orgánica animal, como heces). Sus larvas son aún más voraces que los adultos, y no le hacen ascos a nada, pudiendo llegar a devorar la ooteca de otros insectos. Aunque no es muy conocido su ciclo biológico, suelen presentar una única generación anual, pasando el invierno como larvas maduras (en su quinto o sexto estadío).




Es típico encontrarlos posados en lugares estratégicos (ramitas que sobresalgan de la vegetación, salientes del terreno, etc.), generalmente a baja altura, oteando a cualquier cosa que vuele para "echarle el guante". Su control en vuelo es excepcional, con muy pocos fracasos en su caza. Su nombre proviene del latín (Asilus, tábano). La mayoría de las fotos que os muestro corresponden a las especies Asilus crabroniformis, Zosteria sp. y Laphria marginata.



Árbol taxonómico: Animalia / Arthropoda / Hexapoda / Insecta / Diptera / Asilidae

Nombre en inglés: Robber fly
Nombre común: Mosca salteadora, Mosca asesina, Mosca ladrona, Mosca predadora, Mosca cazadora

Hábitat: Prefieren zonas soleadas, secas o arenosas, pero ocupan casi todos los ambientes.
Distribución:  Mundial.





(c) Javier Díaz Barrera, 2014

viernes, 4 de abril de 2014

Mantis religiosa


La Santateresa (Mantis religiosa) es uno de los pocos representantes del orden Mantodea presentes en León (ya vimos la Empusa pennata). Se trata de un insecto de tamaño mediano a grande (en León no las he visto mayores de 6-7 cm., pero en otras partes de España determinadas hembras pueden llegar a los 12), con un tórax muy largo y delgadas antenas. Como curiosidad, es el único animal conocido que cuenta con un SOLO oído (localizado en el tórax).



De sus seis patas, las dos delanteras se han especializado y están provistas de varias espinas para atrapar y retener a sus presas. Estas dos patas normalmente las tienen recogidas, de ahí su apellido, ya que parece que estuvieran rezando. Su color críptico les permite pasar desapercibida a sus depredadores, fundamentalmente pájaros. Si se ve amenazada, muestra la cara interior de sus patas delanteras, que presenta varias manchas oscuras.



Posee una singular cabeza de forma triangular, con un aparato masticador bastante característico y dos grandes ojos compuestos y, entre estos, tres ojos sencillos dispuestos de forma triangular. Su cabeza puede girar hasta 180 grados.

 

Pese a lo que pueda parecer, los machos, más pequeños, son grandes voladores. Sin embargo, las hembras, más limitadas por su tamaño y sus aspecto desgarbado, utilizan las alas para desplazamientos cortos. Son animales de hábitos solitarios y viven sobre todo en zonas soleadas, preferentemente secas y cálidas.




Se ha mitificado mucho una característica que si bien ocurre en determinadas circunstancias es muy poco frecuente en especies en libertad. Se suele decir que la hembra devora al macho tras aparearse o incluso mientras se está apareando. Si la hembra está bien alimentada, esto no ocurre nunca. Sí pasa en las criadas en cautividad... y no tiene nada que ver con el sexo. Si colocamos en un mismo terrario dos mantis hembras y no las alimentamos convenientemente, es muy posible que cualquier día encontremos solo una y los restos de la otra. El canibalismo no es tan infrecuente en especies carnívoras y agresivas con otros insectos (no tenemos más que ver comer a la Mantis... es impactante), si bien en libertad no es algo que ocurra todos los días.


El respeto y temor ancestral hacia estas criaturas (completamente inofensivas para el hombre), así como los cambios agrícolas, hacen que este insecto esté en franca regresión en Europa, sobre todo en la gran zona de Europa Central. No olvidemos que es francamente beneficioso, ya que se encarga de devorar muchos de los insectos nocivos para la agricultura y jardinería, considerándose un importante control biológico que cada vez se tiene más en cuenta.




Su ciclo de vida abarca el año natural. A finales del verano los machos, excitados por las feromonas emitidas por las hembras, pelean entre sí para conseguir copular con una de ellas. Tras varios apareamientos, ya en el otoño, la hembra deposita varias ootecas en montoncitos espumosos que oculta bajo las piedras o entre la vegetación.




A principios de la primavera, las minúsculas Mantis (apenas unos milímetros, como una pequeña hormiga) surgidas de los huevos, como un pequeño ejército, comenzarán a repartirse estratégicamente por el territorio cercano a la puesta. Este éxodo es muy rápido, ya que suele darse el canibalismo entre hermanos. De los más de doscientos huevos de cada ooteca solo sobreviven unas pocas ninfas. El color verde, amarronado más o menos oscuro o amarillo pajizo del adulto viene determinado por el hábitat en que se encuentre durante su última muda (de un total de seis "estirones").




Dentro de sus presas aparecen distintas moscas, hormigas o arañas, pero también insectos tan grandes como el propio depredador: saltamontes, mariposas, polillas, grillos, atreviéndose incluso con pequeñas ranas, lagartijas o ratones.




Sus patas delanteras especializadas son rápidas como un látigo: pueden atrapar un insecto en vuelo. Entre sus enemigos más comunes se encuentran las aves insectívoras (Petirrojos, Ruiseñores, Zorzales, Alondras, etc.), y dependiendo de zonas, los murciélagos.

Árbol taxonómico: Arthropoda/ Insecta / Mantodea / Mantidae / Mantis / Mantis religiosa L., 1767
Nombre en inglés: European Mantis
Nombre común: Mantis religiosa, Santateresa, Tatadiós, Teresa, Comepiojos.



Distribución: Todo el sur de Europa, cada vez menos frecuente en la zona central.
Hábitat: Zonas soleadas, preferentemente secas y cálidas, bordes de cultivos, terrenos incultos con césped o hierba larga.






(c) Javier Díaz Barrera, 2014.