Y llegó septiembre y como esperabamos todo está siendo atropellado e incierto. Seguimos donde lo dejamos, con muchas sombras y pocas certezas. Algunas son entendibles pero otras, como la falta de previsión, no tanto. En 10 días comenzaremos las clases, masificadas, con pocos medios y normativas ambiguas. Y ahí estaremos, dándolo todo, hasta que podamos.
Comencemos con alegría y con música. Que la fiesta no decaiga. ¿Quién se apunta?