Mostrando entradas con la etiqueta Offtopic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Offtopic. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de enero de 2016

Perdonad que offtopiquee

Perdonad que offtopiquee, pero es que me pide el cuerpo que os cuente una cosa.

Sicilia, 1920.

Perdón.

Barcelona, digamos hará unos añitos. Hete aquí que un buen día me encontré en la necesidad de adquirir, para un uso completamente respetable (la planificación familiar, concretamente, y más concretamente aún, la de mi señora y mía, que viene a ser la misma) un juego de esos pequeños (bueno, no tan pequeños, ejem ejem) adminículos de látex de gran simplicidad estructural pero difícil manejo conocidos como profilácticos, preservativos o bien, para lo que viene siendo el vulgo, condones.

Así que, de las dos farmacias ("A" y "B" que se encontraban aproximadamente a una distancia equivalente a mi situación geográfica (las proximidades de la residencia de mis padres) elegí una al azar (que designaremos como "A") y para allá que me fui. Después de guardar el preceptivo turno, me dirigí al dependiente, un caballero de edad ligeramente superior a la mía y aparente buena disposición, en los siguientes términos (o en todo caso, muy parecidos a los que a continuación referiré:

- Amable boticario, ¿tendría usted la bondad de facilitarme, a cambio de una cantidad económica por usted fijada, un paquete de sus mejores profilácticos (talla grande por supuesto)? Pues no es otro mi deseo que proceder en fecha próxima a lo que vendría a ser el coitum con mi muy respetable costilla, dado que encuentro que un sano esparcimiento y refocile revitaliza el cuerpo y el espíritu, a fe mía.

Lo he adornado un poco quizás, pero os haceis una idea.

Bueno. Pues el boticario encogiéndose de hombros, como pidiendo disculpas -pero con gesto adusto- repuso:

 - Lo siento, pero aquí no vendemos de eso.

Cabe decir que yo era por aquel entonces un señor con toda la barba y que nos encontrábamos en pleno siglo dieci... veint... veintiuno! Una respuesta así, de habérmela encontrado veinticinco años atrás, hubiera derivado con bastante probabilidad en a) un inconexo balbuceo por mi parte, acompañado de b) una transición facial de mi habitual blanca palidez hacia un rojo tomate, e incluso c) una momentánea pero fatal pérdida de control de mis esfínteres.

Pero por suerte, yo era ya un hombre hecho y derecho, así que sin descomponer el gesto, repregunté:

- ¿Y eso?

- Es que al dueño no le gustan. Es un hombre de principios.

Ajá. Pensé, mira, un hombre de principios. No le agradan los profilácticos, preservativos, gomas o condones (o la gente que los usa) y por tanto, no los vende. Qué temple -pensé yo- hace falta para obviar el hecho de que la farmacia "B" sita a escasos ochenta metros venda sin problemas tales artículos, y afrontar la sin duda deficitaria en términos económicos decisión de negarle al mercado, siempre tan sabio, lo que éste desea. Que León de la moral. Que Titán de la decencia. (Y si condones no, como para venir a buscar pastillicas del dia después, anoté mentalmente).

De manera que decepcionado por mi fracaso en la tarea de aprovisionamiento, pero admirado por la existencia de un farmacéutico dispuesto a perder dinero por mantener bien firmes sus -justo es reconocerlo, un tanto anticuados- principios salí de dicha farmacia, recorrí los ochenta antedichos metros, compré los condones en la farmacia de al lado ("B"), a la que me he dirigido cada vez que he tenido la necesidad, y jamás en mi vida volví a poner los pies en la farmacia designada como "A".

Porque principios tenemos todos, señora.

(Y por cierto, sí, hubo gran refocile). 

Os preguntareis por qué os cuento esto.

Bueno. Pues os lo cuento porque sin duda, vosostros como yo os habreis preguntado qué sería de aquel Guardián de la Moral. Aquel respetable hombre de negocios dispuesto a afrontar un grado marginalmente inferior de  rentabilidad en su inversión, a cambio de salvarnos a todos un poquito del fuego infernal que sin duda merecemos cuando evadimos la sagrada función del refocile, esto es, la reproducción de la especie.

Bueno, pues que sé que estais intranquilos, pero no lo esteis.

Nuestro Fénix de las Buenas Costumbres ha encontrado una fuente alternativa de ingresos que no entra en conflicto con absolutamente ningún precepto moral y/o ético. Porque, a ver...


Digestiones pesadas, síntomas de resfriado, ojos rojos, ansiedad y nerviosismo, piel irritada y picaduras, dolores musculares, mala circulación, higiene bucal... qué util és el agua con (poca) azúcar, ¿eh?


¿...qué daño va a hacerte un poco de azúcar...?


jueves, 19 de febrero de 2015

Catalunya, tierra de acogida

Érase una vez un bistec.



Este bistec venía de muy, muy lejos, de ignotas tierras. Pero decidió venirse a Barcelona, a Catalunya, a probar fortuna. En busca de una vida mejor. Y en Catalunya, tierra de acogida, pues fuimos y le acogimos entre nosotros. pero no como un extraño, qué va.




Como uno más de nosotros. Vamos, como si hubiese nacido en, yo qué se, Palau de Plegamans. Ni más ni menos. 

"Hecho aquí"

Porque así somos. Tierra de acogida.


(Ya sabeis que yo soy muy de la coña, pero todo lo anterior es tal cual. Esos sí, todavía no tengo claro si lo que está "fet aquí" es el plastiquito o la bandeja, o quizás la pegatina. O a lo mejor en el Carreful alguien tenía el día tonto. Pero no me negaréis que manda huevos...)

lunes, 4 de octubre de 2010

Deporte olímpico pero ya!

Atención: ¿serías capaz, avispado lector, de relacionar los siguientes elementos?

- Una (1) grúa
- Un (1) arnés de seguridad
- Una veintena larga (20+) de cajas de cervezas vacías
- Un (1) palo largo
- Uno (1) o varios (n) deportistas

Pues en mi barrio, sí que lo son: el deportista -uno cada vez- se calza el arnés de seguridad, y éste a su vez se fija a la grúa. El deportista apila caja tras caja de cervezas, subido a la propia pila en todo momento. El objetivo, mantener el equilibrio sobre la torre de cajas de cervezas más alta posible, antes de que inevitablemente se caiga.

Ja, que creéis que me lo invento.

¡Pues hice fotos!


¿Que para qué es el palo?


¿Y cómo creéis que le hacen llegar las cajas al atleta? Deporte olímpico pero ya!

martes, 17 de noviembre de 2009

[OT] Ya está bien, hombre

En declaraciones espontáneas y no solicitadas a la Agencia Efe, el conocido bloguero especializado en comic JotaceDT -que pidió se respetase su anonimato- expresó el "profundo malestar" que reina a su juicio en la blogosfera entera ante la avalancha de sitios web que postean noticias inventadas como si fuesen de verdad con ánimo humorístico.

Basta ya de noticias inventadas como si fuesen de verdad con ánimo humorístico, hombre.


"Es que no hay derecho, hombre. Una noticia inventada redactada como si fuese de verdad con ánimo humorístico de tanto en tanto siempre te salvaba ese día tonto, que no sabes qué postear y éramos muchos los blogs que las utilizábamos con gran éxito de público y crítica. Pero ahora, claro, como hay sitios que se basan en eso y postean varias noticias inventadas redactadas como si fuesen de verdad con ánimo humorístico cada día, pues lo que consiguen es desgastar el género. Oigame bien lo que le digo, pollo: llegará un día en que ya nadie se ría cuando lea una noticia inventada redactada como si fuese de verdad con ánimo humorístico", afirmó cariacontecido y circunspecto el bloguero.

Finalmente, el bloguero, ya enfurruñado por completo, añadió: "Y encima, ahora cuando haces una noticia inventada redactada como si fuese de verdad con ánimo humorístico, siempre sale el listo que te dice que te has copiado del Garrofer o El Mundo Today. ¡Si es que no hay derecho!"