Contemplad, oh, mortales, el rostro de MODOK.

Probablemente, habreis apartado la vista con horror y repulsión. Acostumbrados como estamos a pensar que la cara es el espejo del alma, es muy posible que ese rostro, ese rictus, os haya hecho pensar en un ser malvado, retorcido, despreciable.
Pensadlo de nuevo.
Porque ya me gustaría a mí ver qué cara pondríais
vosotros....

...si tuvieseis un Hulk agarrándoos de las pel*tas y otro metiéndoos el puño por el c*lo...