Leo que este verano ha muerto Darío Lancini, viajero impenitente, poeta, escritor y autor de un libro prodigioso,
Oír a Darío, cuyo título (un palíndromo) anticipa sutilmente el contenido. Palíndromas son aquellas palabras, o frases, que pueden leerse igual en una dirección que en otra: A RESACA LA CASERA, SÉ VERLE DEL REVÉS, SE ES O NO SE ES y, a veces, también algo más inesperado: NO TE COMAS LA SALSA MOCETÓN, por ejemplo, este último del propio Darío.
Oir a Darío es la mayor colección de palíndromos de la que tengo noticia, desde frases de pocas palabras -¿SON RUIDOS ACASO DIURNOS?- hasta pequeños poemas y textos inesperadamente extensos - hay incluso obritas breves dialogadas- todos capicúas y todos originales de Lancini.

Entresaco del libro éste palíndromo que puede leerse igual de arriba abajo que de abajo a arriba:
Seas árbol
o dios
la fe
falso ídolo,
brasa es.