Creo que es importante no dejar de pinchar en todos los enlaces porque cada uno de ellos es una demostración de lo que es trabajar para los demás, bien sea creando literatura o arte, difundiéndolo, o solidarizándose. Las personas que están detrás son amigas/os y, además, personas a las que admiro y quiero por su grandeza personal y creativa. Lo que más siento es no poder estar con ellos el viernes para darles un gran abrazo y disfrutar de su arte y de su compañía. Ellos/as son:
Bitácora de Isabel Huete
SOLIDARIDAD CON HAITÍ
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03 marzo 2010
Antonio Gómez y L.U.P.I. en NOTESALVES, en Béjar
"SUMO Y SIGO"
de la Editorial "La única puerta a la izquierda"
EN
5 de marzo de 2010 a las 7 de la tarde
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ANTONIO GÓMEZ
LEERÁ SUS POEMAS
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La Editorial "La única puerta a la izquierda" ha cedido
todos los derechos de esta edición a
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Creo que es importante no dejar de pinchar en todos los enlaces porque cada uno de ellos es una demostración de lo que es trabajar para los demás, bien sea creando literatura o arte, difundiéndolo, o solidarizándose. Las personas que están detrás son amigas/os y, además, personas a las que admiro y quiero por su grandeza personal y creativa. Lo que más siento es no poder estar con ellos el viernes para darles un gran abrazo y disfrutar de su arte y de su compañía. Ellos/as son:
ANTONIO GÓMEZ (el autor)
JUAN JESÚS SANZ (el editor)
MAYCA MARTÍNEZ (la del contenedor)
LUIS FELIPE COMENDADOR (el solidario)
Gente grande y poesía.
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Isabel Huete
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Etiquetas: Antonio Gómez, Béjar, Juan Jesús Sanz, Luis F. Comendador, LUPI, Mayca Martínez, NOTESALVES
13 julio 2009
Voces que manan como el agua - II
Béjar es una pequeña ciudad de provincias como las que me gustan a mí, acogedora y sencilla, sin pretensiones, aunque algo abandonada por su declive textil, pues fue el motor de su economía durante muchos años y, de hecho, aún se conservan los edificios de sus fábricas junto al río Cuerpo de hombre (creo que es su curioso nombre), ahora silenciosos cadáveres de ladrillo, cristal y chapa. Supongo que se habrá intentado su reindustrialización o la sustitución de la mano de obra fabril por la de cuello blanco tan característica del sector terciario o de servicios... No me sé la historia, tan sólo la intuyo. Lo que desde luego parece al recorrer sus calles es que su economía debe estar en permanente crisis y eso afecta al cuidado de sus entramado urbano, en el que se pueden ver edificios señoriales de gran belleza a la venta a pesar de su estado casi ruinoso. A pesar de todo tiene mucho encanto, o quizá por eso mismo, y si uno es capaz de superar sus cuestas sin desfallecer se dará cuenta de que conserva cierto señorío, de que esta pequeña ciudad no se ha rendido.
No me paré demasiado a tomar fotografías, no por falta de ganas sino porque cuando la recorría lo hacía a toda prisa para acudir a los recitales de Voces del Extremo y, aún así, no siempre cumplí con el horario... Sin embargo sí tomé instantáneas en algún momento de más relajación de cosas que me llamaron la atención de su arquitectura:

Curiosamente, muchas casas protegen sus fachadas con chapas de uralita, sobre todo me pareció que eran las más deterioradas. En ésta se ve claramente que es un edificio abandonado. No lo había visto en ningún otro sitio de España, aunque me imagino que los habrá y yo no me he percatado.

Otras casas ya no tan abandonadas, como es ésta, tienen las fachadas cubiertas de teja árabe colocadas por su lado convexo, lo que les da un aspecto muy rústico y original, y evidentemente bonito. Esta colocación de las tejas la he visto en los tejados de ciudades y pueblos de Segovia y Ávila, quizá también de Soria, pero nunca en las fachadas. En la de la foto me gustó especialmente su balcón cuajado de flores. Lástima de la ristra de cables "modelo diadema" colocados de cualquier manera. Un peligro asomarse a esos balcones, creo yo.
Y esta torre solitaria, pegada a la casa anterior, que no sé si es lo que queda de una iglesia o es una iglesia en sí misma. Me llamó la atención su magestuosidad a pesar de su sencillez, tan alta, tan soberbia. Lástima también la pobre rehabilitación efectuada en su parte más alta. A pesar de todo me pareció muy especial.
Y después, el último día, visitamos y comimos en Candelario, un pueblecito a 3,5 km. de Béjar, al otro lado del monte El Castañar. Yo ya lo conocía de otras épocas pero reconozco que no me cansaría de visitarlo porque realmente es espectacular su arquitectura y su conservación, tan de agradecer en un país en el que el abandono de nuestro patrimonio arquitectónico sigue siendo una enfermedad endémica a pesar de lo mucho que se ha hecho y se está haciendo, pero es tanto y rico que no creo que nunca nos curemos de ella.
No me paré demasiado a tomar fotografías, no por falta de ganas sino porque cuando la recorría lo hacía a toda prisa para acudir a los recitales de Voces del Extremo y, aún así, no siempre cumplí con el horario... Sin embargo sí tomé instantáneas en algún momento de más relajación de cosas que me llamaron la atención de su arquitectura:
Curiosamente, muchas casas protegen sus fachadas con chapas de uralita, sobre todo me pareció que eran las más deterioradas. En ésta se ve claramente que es un edificio abandonado. No lo había visto en ningún otro sitio de España, aunque me imagino que los habrá y yo no me he percatado.
Otras casas ya no tan abandonadas, como es ésta, tienen las fachadas cubiertas de teja árabe colocadas por su lado convexo, lo que les da un aspecto muy rústico y original, y evidentemente bonito. Esta colocación de las tejas la he visto en los tejados de ciudades y pueblos de Segovia y Ávila, quizá también de Soria, pero nunca en las fachadas. En la de la foto me gustó especialmente su balcón cuajado de flores. Lástima de la ristra de cables "modelo diadema" colocados de cualquier manera. Un peligro asomarse a esos balcones, creo yo.
Y después, el último día, visitamos y comimos en Candelario, un pueblecito a 3,5 km. de Béjar, al otro lado del monte El Castañar. Yo ya lo conocía de otras épocas pero reconozco que no me cansaría de visitarlo porque realmente es espectacular su arquitectura y su conservación, tan de agradecer en un país en el que el abandono de nuestro patrimonio arquitectónico sigue siendo una enfermedad endémica a pesar de lo mucho que se ha hecho y se está haciendo, pero es tanto y rico que no creo que nunca nos curemos de ella.
que parece un cielo estrellado, imposible y bellísimo.
el color de las flores, los rincones que albergan vidas
Quien no conozca Candelario y se acerque por Béjar y sus alrededores, no deje de visitar este pueblo único bañado por el agua, la luz, el color y la armonía. Yo sé que volveré.
Y colorín colorado esta segunda parte se ha acabado.
Otras Voces y poesía
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Isabel Huete
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Etiquetas: arquitectura popular, Béjar, Candelario, Voces del Extremo
07 julio 2009
Voces que manan como el agua - I
Cuando tomé esta fotografía en el Claustro del Convento de San Francisco, ahora Centro Cultural y lugar de celebración de Voces del Extremo, pensé que era una metáfora de lo que a pocos metros estaba sucediendo: las letras agrupándose para crear palabras, y éstas para conformar versos, y éstos para derramar poemas, en un torrente de sentimientos encontrados donde los diques se derrumbaban arrastrados por la fuerza de las voces recitando.
Yo sé que la poesía no es un arma cargada de futuro, pero a mí me mata. Y creo que me mata porque envidio a quienes son capaces de escribirla, de saber encontrar la palabra exacta, el verso inteligente, el poema casi perfecto (digo casi porque no creo en la perfección de los seres humanos). Inevitablemente hay poetas que me gustan mucho, otros poco y algunos nada, pero me siento incapaz de explicar el porqué porque mi valoración nace exclusivamente de las entrañas, del grado de vibración que alcanzan las cuerdas de mis sentidos y sentimientos cuando los leo o los oigo. Las voces del poema transmiten magia (a veces también truco) y tensan la mente y el espíritu en un derroche de dulzura, de sosiego, quizá también de ensueño.
Y si todo esto lo mezclas con una organización más que buena del encuentro -gracias, entre otros, al Ayuntamiento de Béjar, a Luis F. Comendador y a Antonio Orihuela-, unas gotas de simpatía, un chorro de cariño y unos cubitos de risas y complicidad, pues tendremos el coctel perfecto (o casi) que nadie puede negarse a beber a pequeños sorbos para saborearlo a placer.
Me encantó conocer a blogueras de las de rompe y rasga, dulces canallas, visitantes furtivas y no tanto, amigas ya para siempre, y a blogueros tan tiernos que se deshacen en las miradas. Fue una fiesta reencontrarme con otras personas, poetas y escribidores, por las que siento un enorme cariño, algunos/as de ellos amigos de muchos años. Y es que me derrito con estas cosas a pesar de ser tan bruta de mente, pero confieso, por si alguien lo duda, que tiernita de corazón también. Mi cariño y agradecimiento hacia todas/os es un poema que nunca sabré escribir.
Yo sé que la poesía no es un arma cargada de futuro, pero a mí me mata. Y creo que me mata porque envidio a quienes son capaces de escribirla, de saber encontrar la palabra exacta, el verso inteligente, el poema casi perfecto (digo casi porque no creo en la perfección de los seres humanos). Inevitablemente hay poetas que me gustan mucho, otros poco y algunos nada, pero me siento incapaz de explicar el porqué porque mi valoración nace exclusivamente de las entrañas, del grado de vibración que alcanzan las cuerdas de mis sentidos y sentimientos cuando los leo o los oigo. Las voces del poema transmiten magia (a veces también truco) y tensan la mente y el espíritu en un derroche de dulzura, de sosiego, quizá también de ensueño.
Y si todo esto lo mezclas con una organización más que buena del encuentro -gracias, entre otros, al Ayuntamiento de Béjar, a Luis F. Comendador y a Antonio Orihuela-, unas gotas de simpatía, un chorro de cariño y unos cubitos de risas y complicidad, pues tendremos el coctel perfecto (o casi) que nadie puede negarse a beber a pequeños sorbos para saborearlo a placer.
Me encantó conocer a blogueras de las de rompe y rasga, dulces canallas, visitantes furtivas y no tanto, amigas ya para siempre, y a blogueros tan tiernos que se deshacen en las miradas. Fue una fiesta reencontrarme con otras personas, poetas y escribidores, por las que siento un enorme cariño, algunos/as de ellos amigos de muchos años. Y es que me derrito con estas cosas a pesar de ser tan bruta de mente, pero confieso, por si alguien lo duda, que tiernita de corazón también. Mi cariño y agradecimiento hacia todas/os es un poema que nunca sabré escribir.
recitando por primera vez (para mí) sus poemas escritos. Un lujo
Hubo muchas más voces pero no puedo ponerlas todas, entre otras cosas porque me faltan algunas a las que no pude oír ni fotografiar porque el regreso a Madrid me lo impidió, es el caso de mi admirada Inma Luna, mi querido José Luis Morante y el siempre interesante Gonzalo Escarpa, pero al menos la muestra da cuenta de lo que fue el encuentro, aunque lo ideal sería poder leer lo mucho y bueno que hay escrito por todas ellas.
Otros eventos jalonaron el recorrido de Voces del Extremo y no quiero dejar de mencionarlos:
La colaboración de artistas en la decoración de mandiles de cocina de diversas formas y colores, en lo que se denominó "Enmandilarte"; mandiles que se expusieron y que quedaron realmente bonitos y originales y por los que se podía pujar para aportar fondos a esa gran obra solidaria que dirige Luis Felipe Comendador, llamada SBQ, de ayuda a diversas comunidades de países de África y Sudamérica asolados por la pobreza.
¿o quizá se estaba arrancando por bulerías?
Al fondo puede verse uno de los "mandriles" decorados
de cuyo nombre no puedo acordarme, que lo hicieron de lujo
Y por la noche los conciertos y la cenita de blogueros que ayudaron a sobrellevar la trascendencia de la poesía escuchada mañana y tarde, aunque he de decir que fueron actos tan poéticos como los que más porque el buen rollito también es poético, ¿o no?
de las órbitas a la mayoría de los caballeritos con sus potentes contoneos
Y después cenita bloguera en El Castañar, montaña cuajadita de castaños que se desliza hacia Béjar como un manto protector y desde la que pudimos ver la luna amagando su redondez, como un farolillo de buena fortuna. Aire limpio y fresquito acompañado del buen comer y beber.
(Foto cedida por Manolo)
Y colorín colorado, la crónica de este encuentro se ha acabado a la espera del próximo.
Habrá una segunda parte sobre Béjar y Candelario, el rincón donde las aguas corren en libertad.
Voces y poesía.
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Isabel Huete
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20:33
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Etiquetas: Béjar, poesía, Voces del Extremo y muchos más
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