NACIMIENTO
y me dijiste: «He aquí mi primer hijo
yo que nada sabía del ridículo gesto
de nacer»
“Narciso en el acorde último de las flautas” ,1979, Leopoldo María Panero.
.
Que lloren los ojos de la nada
en las puertas de los templos,
que lloren las puertas de los templos
en esta erupción solar,
sobrepasando
nuestra capacidad de extinción,
y el beber del lodo del tiempo.
.
La vieja carne no sabe igual
en este espejo lleno de islas
que refleja
como un dolor de parto
el rostro insomne
del que busca el apearse eterno.
.
La vida es una prostituta
que se vende al que más paga.
.
Por la tarde, cuando las mujeres
cierran los ojos
y besan a sus muertos,
los frutos del viejo bosque
atraen a las bestias,
que se comerán el mundo, otra vez.
.
Tarde negra,
agujeros que la larva horada
corredor infinito
vasto océano del semen.
.
(De Manual del asesino autodidacta, 2008)