He visto el desamor
.....................................en su mirada, dijo
Y de pronto, los ojos se le hicieron
grandes y mojados.
Me prendí a los barrotes
del vomitorio público
y no encontré palabras
que hicieran de mis versos
lujuria fisiológica.
***
Nunca la quiso.
Pero el miedo a estar solo, levantaba
oleadas de espanto en su cintura.
(Andrés Salom, Los días de más allá del tiempo, Murcia, Nausícaä, Azarbe, Micromedia, 2005)