Jovenes:
No se dejen engañar por la propaganda oficial. Este gobierno no es más que un liberalismo stalinista. A través de los medios de comunicación, apropiados por el aparato del Estado Nacional, nos mienten descaradamente. Se preguntarán el por qué de esta denuncia. He aquí mi exposición de los hechos ocurridos hace tres meses:
Yo me encontraba en mi casa, junto a mi amada novia, que había traído de la calle a un perro con una patita lastimada. Algún descarado e insensible lo arrojó de su casa y aquel pobre animal se encontraba vagando por las calles, buscando abrigo y comida. Nosotros, como toda familia de bien, recibimos a aquella criatura con los brazos abiertos. Le alimentamos y luego acostamos en el sillón junto a nosotros mientras veíamos el noticiero. El perro dormía plácidamente.