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Miscelánea del ascenso de River para el Ni a Palos

Tuve el privilegio de escribir un relato en el Ni a Palos que el fin de semana salió a la calle dentro del Miradas al Sur.

Y el tema que me pidieron tiene una profunda huella en mi vida. La consigna fue la siguiente: "una miscelánea del ascenso de River".

Acá está la nota.

Gracias Martín Rodriguez.

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Dialéctica de la emoción violenta (Miradas al Sur)

La nota iba a salir el fin de semana anterior pero la bajaron por cuestiones editoriales. A los pocos días un tribunal pampeano condenó a un femicida a prisión perpetua, y el diario, ahora sí, para el día de ayer domingo, publicó la nota.

El caso es estremecedor. Empezó y terminó en una barriada de General Pico, La Pampa. Una tragedia anunciada, dijeron algunos medios amarrillistas. Pero Miradas al Sur no es cualquier semanario. No se reconstruye la crónica policial, y ya. Las historias que se publican en la sección Delitos y Pesquisas siempre tienen una connotación política. Un fin. Un objetivo. Sirven para darle voz a los indefensos que todavía sufren los atropellos de las fuerzas de seguridad como la Bonaerense, o también, para desenmascarar la impunidad de una corporación que todavía no sintió el avance del kirchnerismo: el judicial. Como dijo alguna vez Eduardo Galeano, "la justicia es como las serpientes: sólo muerde a los descalzos".

En este caso, la nota se arma alrededor de dos figuras jurídicas profundamente cuestionadas: el avenimiento y la emoción violenta. Y el caso del femicida pampeano, claro.

Leer acá.

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Contra la violencia institucional en la provincia de Buenos Aires (Volvimos a Miradas al Sur)

El martes pasado me llamaron de Miradas al Sur. Por fin, pensé. Y qué bien me viene, celebré. Esa misma tarde tenía que ir a cubrir el lanzamiento de una campaña contra la violencia institucional en la provincia de Buenos Aires (acá está la nota). Ahí estuve. Dentro del Congreso. La iniciativa la habían tomado los compañeros del Movimiento Evita, que son muy jóvenes, y que le imprimen al ambiente legislativo una fuerza contagiosa. Tomé notas y grabé algunos testimonios con mi teléfono. A Axat, por ejemplo, defensor penal juvenil en la ciudad de la Plata y poeta, que en ambas disciplinas deja todo lo que tiene para dar. Un apasionado. Un compañero que defiende los derechos de los pobres y los ausentes en el territorio de Scioli. Y volví a abrazar a las Madres. Y volví a estremecerme con el padre de Natalia Melmann, y la violación y muerte de su hija, o Carreras, que estaba sentado ahí cerca. Que todos ellos estuviesen ahí, junto a nosotros, la militancia kirchnerista, me llenaba de orgullo. Pero se me hacía tarde, y tuve que irme antes de que terminase la jornada.

Paré un taxi. A la Recoleta, le pedí. No le pregunté si estaba trabajando bien, ni ninguna otra cosa que nos permitiese ponernos a hablar de actualidad. Estamos bien, pensé. Con problemas, claro, pero de pie. Jugando fuerte. Transformado. Cristina estaba anunciando el plan para construir 100.000 viviendas, pero yo no lo sabía. Bajé a dos cuadras de los cines. Hacía frío. Cuando entré al local de Cúspide del “Recoleta Mall”, tuve que sacarme la campera. Leopoldo Brizuela estaba presentando “Una misma noche”, la novela que le premió Alfaguara. Exultante, suelto, honesto, compartía con sus lectores parte de la cocina del texto. La dictadura, otra vez, abordada desde la ficción, y como siempre, para que funcione, desde la particularidad de un personaje, que en este caso es un escritor que vuelve a la Argentina y que ante un caso de inseguridad revive un operativo que el ejército argentino realizó frente a su casa, en 1976. Esperé mi turno, lo abracé, y le pedí que dedicara el ejemplar que acababa de comprar en el mostrador.

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Con Baltasar Garzón y para el diario Miradas al Sur

El jueves primero de marzo tuve el privilegio de cubrir para el diario Miradas al Sur una actividad que tenía un invitado de lujo: Baltasar Garzón.


Hacía sólo un rato la Presidenta nos volvía a dejar culo para arriba con sus capacidades oratorias y de conducción política, y yo me conmovía hasta las lágrimas en el trabajo cuando mencionaba a Néstor por la nota que le hiciese un periodista español a nuestro gran genocida Jorge Rafael Videla. Para colmo, el hombre que ella aplaudió de pie, con un profundo y evidente respeto, dentro de un rato hablaría de la vergonzosa situación personal que está viviendo en su país por querer hacer justicia para las victimas del franquismo, y yo tenía la responsabilidad de cubrir la noticia para los lectores del diario.

Cuando bajé al salón del Centro Cultural de la Cooperación donde ya casi todo estaba listo para recibir y escuchar a Garzón, y me acomodé en los lugares preparados para la prensa, ¡oh!, ¿quién estaba a mi lado, con esa cara aparentemente bonachona y campechana, férreo defensor de los desprotegidos del mundo, vestido de manera modesta con jeans y camisa a cuadros, solo, casi escodiéndose del resto?: el cronista estrella del grupo Clarín, Julio Bazán.

No le dije nada.

Acá, la nota que salió hoy domingo en la edición del diario.

Adjunto también la carta que escribió Eduardo Luis Duhalde (no pudo asistir porque está internado y su estado de salud es muy delicado) para solidarizarse con su colega y amigo Baltasar. La ofrezco y recomiendo, porque me parece que contiene una belleza admirable.

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KRANEAR en Miradas al Sur


La colega, compañera y poeta Jimena Arnolfi se puso en contacto con nosotros porque estaba produciendo una nota para la sección Cultura de la edición de hoy domingo de Miradas al Sur. Tema: las militancias no tradicionales. Nuestro aporte: la experiencia de la revista KRANEAR. Nos pasó algunas preguntas por correo. Sólo un puñado de reflexiones entraron en la nota. Aprovechamos este espacio para compartir parte de lo que no se publicó.

Acá, el cuerpo principal de la nota de Arnolfi.
Acá, el recuadro específico para KRANEAR.

Y éstas son parte de las reflexiones políticas y comunicacionales del director de la revista, Lalo Recanatini Méndez, y las propias, como Editor Responsable, que quedaron afuera de la entrevista impresa.

¿Cuál es la mirada que tienen respecto de la comunicación en política?

Lalo: La comunicación o la difusión masiva es un fenómeno instalado hace unos 30 años, no vamos a descubrir nada nuevo. La campaña de Alfonsín en el 83 fue la gran innovación en este sentido. Su importancia se ha vuelto casi decisiva (importante fue siempre) a partir de la invasión absoluta de pantallas en el entorno de cualquier persona que habite una zona mínimamente “urbanizada”. Se ha producido un cambio sustancial respecto de la percepción de la realidad, con lo que aunque parezca increíble el individuo tiende a más creerle al dispositivo que intermedia entre el y los eventos que a sus propios ojos . Hay una disputa por la subjetividad de los ciudadanos, donde el verdadero poder no reside en las instituciones políticas sino en los propietarios de los medios de producción de sentido, es decir los dueños de los medios de difusión que hoy tienden a ser los dueños de todo lo demás. Creo que en esta etapa de desarrollo del capitalismo no alcanza con modificar la estructura material de una sociedad para que esto repercuta necesariamente en la superestructura por decirlo de alguna manera, hay que “contarle” a ese grupo social que está recibiendo beneficios de ese cambio, que ese barrio que ve por la ventanilla del tren hace un año no estaba, que el aguinaldo que acaba de cobrar con el modelo anterior no existía, etc. Ahí, con toda la humildad del mundo lo digo, creo que le pifiamos, confiamos excesivamente en que por prepotencia de transformaciones el tipo se va a desazonzar, se va a empoderar, va a tomar una posición afín al proyecto nacional, se va a rebelar contra las cadenas mentales que lo oprimen . Y por otra parte la comunicación política sin respaldo material, te puede funcionar un par de veces , pero el truquito se cae ej: “Alica-alicate”, “Tengo un plan” o el mas reciente “Sos bienvenido”. Pero insisto, podés introducir un montón de cambios beneficiosos para un grupo humano y si no “les” comunicás efectivamente esos cambios, la percepción tiende a ser de que todo sigue igual o peor que antes. El desafío es fascinante.


Pensando en las nuevas tecnologías y la militancia. Pensando en la calle y la vuelta de stencils políticos y de intervenciones de la vía pública -como por ej el "Macri volvé a la empresa"-, ustedes dos que militan o han militado, hasta qué punto consideran que es importante ganar la calle desde la militancia hoy en día? Se ha descuidado la presencia en los barrios?

Lalo: La presencia en las calles sigue siendo tan importante como hace 2000 años, pero en lo político por sí sola ya no constituye un factor determinante. En ciertos momentos de tensión con el poder real es un demostración de la capacidad de adhesión y organización de un sector social o político determinado. De lo que no me cabe duda, mas allá de su efectividad o no es que es indispensable ganar las calles. Tal vez no se si repitiendo siempre el mismo folclore , quizá desplegando una liturgia más acorde a los tiempos, es materia de discusión. De lo que no hay duda es de que la derecha es todo lo contrario: lo individual, parcelado, egoísta, onanista, hipócrita, adusto, lo irremediablemente mediado y por supuesto totalmente contrario a la dinámica de lo impensado, como es una manifestación ganando las calles. Con respecto a la militancia en los barrios no se ha descuidado, lo que ha habido tal vez fue un desmembramiento del entramado político social que brotaba desde los barrios. La ferocidad de la dictadura y la brutalidad del desguace menemduhaldista destrozaron una historia rica en compromiso político volcado a lo barrial. Lo poco que quedó tal vez fue la versión mas degradada de ese lazo entre el barrio y el mundo político, eso que tan bien encarna Ritondo y utiliza el macrismo en la zona sur. Por suerte se está volviendo a los barrios, se retoma una tradición de militancia y referencia barrial, en la CABA cuando la elección de comuneros sea una cuestión prolongada en el tiempo seguramente la militancia en el barrio recuperará el vigor que supo tener en otras épocas. Y ahí la derecha tiene más para perder que para ganar, por la sencilla razón de que la intermediación entre el objeto y el sujeto es mucho menor y ahí la constelación Magnetto empieza a hacer agua, cuando el espectador se convierte en protagonista. Duran Barba se queda pedaleando en el aire.

Mariano: ganar la calle siempre será fundamental a la hora de hacer política. A diferencia de la generación de nuestros padres, nosotros nos encontramos con un escenario devastado, practicamente imposible de interpelar, porque las necesidades de la gente estaban antes que cualquier otra cosa. Cuando las medidas del gobierno nacional bajaron y cambiaron parte de la cotidianeidad de la población más vulnerable con mejoras concretas, el diálogo y la confianza fueron otros. No creo que se haya descuidado el trabajo territorial. Se ha crecido mucho en los últimos años, y la presencia es notoria. Falta, por supuesto, pero para el militante kirchnerista meter las patas en un barrio es convicción, y no conveniencia.

¿Se ganan votos con herramientas como twitter y facebook?

Lalo: No sé si son contundentes al ahora de ganar adhesiones electorales, aunque intuyo que sirven para no perderlas. La presencia de un contra discurso en todos los dispositivos que estén a nuestro alcance , no solo es beneficioso sino casi indispensable. Ceder el terreno en esos campos sería un suicidio.

Mariano: Yo creo que sí. Pero le hablás sólo a un segmento. No hay que olvidarse de todos aquellos que no están conectados a la red de redes.

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Ellos somos nosotros (entrevista a los abogados de las Abuelas de Plaza de Mayo)

El llamado cayó el viernes al mediodía, en medio de una reunión de trabajo. "Necesitamos una entrevista con los abogados de las Abuelas". "¿Por el fallo de ayer?". "Exacto. 9000 caracteres, e intentá sacarle un buen título". Luego de algunos llamados, y por medio de la buena disposición de algunos compañeros, logramos combinar una entrevista para última hora de la tarde con Mariano Gaitán.

Ir a la casa de las Abuelas siempre afloja las piernas. Están escribiendo lo mejor de nuestra historia y para nosotros es un enorme placer tocarles timbre, traspasar la puerta, hojear su semanario, mirar las fotos y placas, o escucharlas en la penumbra de la sala de reuniones de la calle Virrey Ceballos. Lo mismo con los nietos recuperados -perlas encontradas en el lo más profundo del lodo-, o en este caso, los abogados, que son todos pibes -y pibas-, que aparte de ser profesionales por los que cualquier exclusivo y tradicional estudio jurídico pagaría fortunas , son tan militantes de la causa como cualquiera de nosotros.

Acá, la nota que finalmente salió publicada en Miradas al Sur.

Lo más rico de la hora y pico que estuvimos con ellos, sin embargo, floreció, como suele suceder, cuando apagamos el grabador, porque tanto ellos como nosotros nos deshicimos de las cuerdas que impone el periodismo, y en el plano de la informalidad, charlamos acerca de su compromiso con la causa que podría cambiar de manera definitiva la relación entre la política y los medios hegemónicos de comunicación. "La estocada final".

Mariano y Alan son de carne y hueso, como nosotros. Te los podés cruzar en un fútbol 5, un asado o hasta un fiestón, y el ida y vuelta, de pie, en su oficina, valió mil notas. Justamente por esa sensación de que ellos somos nosotros.

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Enfrente de sus narices (señalización de CCD's)


El jueves y viernes pasado se señalizaron dos Centros Clandestinos de Detención y Exterminio. Ambos predios pertenecen a la Policía. El primero a la Federal, un edificio que respira picana ubicado a cien metros del Departamento Central de la calle Moreno, y que funcionó, aún antes del golpe del '76, para perseguir y torturar a la militancia. El otro es de la Bonaerense: la Comisaría 1era. de Tigre, en la zona norte del conurbano, por donde pasaron, entre otros, los delegados gremiales de la Ford.


Los dos actos corrieron por cuenta del Estado Nacional, a través de el Archivo Nacional de la Memoria (Ministerio de Justicia y Derechos Humanos), y del Ministerio de Seguridad. Si se dan una vuelta por la Ex ESMA, en la esquina con Defensores de Belgrano, van a ver los tres pilares típicas de la señalización: Memoria, Verdad y Justicia. Lo mismo en Campo de Mayo, o la Perla, en Córdoba, entre otros.

Con cada una de estas placas, la reparación histórica gana espesura. Y el modelo de Néstor y Cristina, más legitimidad y más reconocimiento.

Publicamos ésta nota en la edición de Miradas al Sur del domingo, con la que repasamos parte de la macabra historia de Coordinación Federal. Deberían haber visto las caras impávidas de los azules, mientras Nilda Garré convidaba Kirchnerismo en el mismísimo comedor de su cuartel.

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Escribimos la nota de tapa de la THC: Porro en los 70, militancia y consumo de drogas


Van por el número 37. Más de cuatro años de militancia a favor de la cultura cannabica en la Argentina. Son un fenómeno de ventas, y de época. Los kioscos de diarios cuelgan sus potentes tapas a color en la zona más vistosa del puesto. Defienden las libertades individuales y fomentan la organización. Son una fuente de consulta permanente. Sus dos estandartes son la despenalización del consumo personal de drogas y el autocultivo de la marihuana en casa. Son gente joven, honesta y con muy buena leche. Se los dije cuando me invitaron a la redacción: “ustedes tienen mucho que ver con el histórico fallo de la Corte Suprema, que despenalizó el consumo". Ellos lo saben. Por y para eso sacaron una revista. Reconocen a Néstor Kirchner como el hombre que por primera vez pateó el tablero, pero quieren más: una nueva ley de Drogas, que ponga al Estado, ya no en el lugar del milico que te reprime y manda preso como a un delincuente, sino que, en caso de que haga falta, te ofrezca asistencia sanitaria, te hable de Salud.

Cuando nos juntamos para pensar con qué tema yo podía aportar a la revista, no hizo falta dar demasiadas vueltas: la política. Néstor había muerto hacía poco y todavía estábamos tan desacomodados como doloridos. Política, sí, pero también drogas. Pensamos, entonces, en un informe que arrancase en la década del 70, y que terminase en el hoy, de la mano de los miles de pibes que ganan las calles interpelados por una pasión inaudita. Dos picos de participación política en nuestra historia política contemporánea. No sé si saldrá la foto del 2011 en el próximo número, pero sí salió una exhaustiva revisión la militancia de los años 70, y su relación con las drogas -y los primeros pasos que se dieron a nivel continental, y nacional, en la "lucha contra las drogas"-.

Para mí el placer es infinito. La revista me parece de excelencia, ellos derrochan humildad y sabiduría, y considero sustancial que tomen la posta con un tema que hoy nos tiene a unos cuantos agarrados del forro de las pelotas: la política, y su intrínseco poder para transformar la realidad. Esa misma política que le devolvió la dignidad a los jubilados, arremete con la Asignación Universal por Hijo, permite el Matrimonio Igualitario, o avanza por una nueva ley de Drogas que termine definitivamente con el salvaje maltrato que sufren los consumidores de drogas.

En todos los kioscos del país, entonces, con ustedes, el último número de la THC, cuya nota de tapa fue escrita por quien escribe, y Martín Armada, editor responsable de la publicación.

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Un año de la Metropolitana


Hoy publicamos en Miradas al Sur está nota sobre el año de la Policía Metropolitana en la calle.

De todas maneras seguimos pensando que por acá no vienen los principales dramas en materia de seguridad ciudadana. El problema de la Metropolitana es el de la película "El curioso caso de Benjamin Button", lo que aquí sería "El curioso caso de la Metro", una policía que nace vieja.

Los dramas están, por ejemplo, en la Bonaerense, en Casal, en Scioli, en León Suarez. Acá matan pibes que tienen hambre.

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El caso Barreda y el 2 X 1


Hoy publicamos esta nota en Miradas al Sur. En la previa consultamos a Gustavo Arballo (@GustArballo), prestigioso abogado y bloguero, sobre los aspectos jurídicos del caso. Con mucha generosidad y despliegue nos contestó. Lamentablemente la consulta fue muy sobre la hora y la respuesta vía correo electrónico llegó después del cierre de la nota. Pero por suerte las argumentaciones y el análisis sobre el tema los subió a su blog y desde acá los invitamos a pasear por ahí.

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Notas de la crónica en Miradas Al Sur de la sentencia del juicio ABO

El martes pasado estuvimos frente a los Tribunales Federales de Comodoro Py, participando del festival que los organismos de derechos humanos organizaron para seguir en vivo la sentencia del juicio del circuito ABO (los centros clandestinos de detención y Exterminio Club Atlético, el Banco y el Olimpo). Fue una noche especial porque estuvimos ahí como hijos de una generación desaparecida, y también como periodistas de Miradas Al Sur. En la semana le habíamos dicho a nuestro editor que estaríamos allá, que podíamos traer imágenes, palabras y sensaciones. Y así fue.


Acá está la nota que publicaron en el diario. Estamos contentos. Es una buena nota, propia, genuina, militante. El eje central lo habíamos punteado cuando arrancó el juicio, hace un año atras, ya que se estaba produciendo un hecho político transcendental: nuestra generación declararía por primera vez en un juicio por delitos de lesa humanidad, como querellantes directos, después de quince años de espera.


En la calle, frente a los Tribunales, estuvimos charlando, por ejemplo, con militantes de la Juventud Sindical. Entre otros, los chicos y chicas que trabajan en los peajes por los que pasamos cuando salimos de la Ciudad, que hoy están encuadrados en una organización que no para de crecer, y que según sus mismas palabras, estaban ahí, entre otras razones de tipo históricas -la mayoría de los desaparecidos fueron trabajadores-, porque es con este modelo de país que ellos están mejorando sus condiciones de vida. "Sabemos que este es el único gobierno que defiende nuestro intereses". También hablamos con algunos de los músicos detrás del escenario, y todos asumieron que la muerte de Kirchner los había despabilado, que hasta ese momento miraban la realidad política a través del vidrio de la indiferencia. Los HIJOS, a cargo del acto, nos comentaron que este juicio era muy especial porque varios de sus integrantes participaban como querellantes, y porque era la primera vez que se juzgaba a miembros de la Policía Federal Argentina, como el delincuente del Turco Julián.

Cruzarme con mi hermano, los dos con la libreta en la mano, intercambiando declaraciones de tipos como Claudio Morgado, o Pablo Lescano, bajo las banderas de las organizaciones, en el marco de una noche histórica, fue extraordinario.

La salida de nuestros compañeros, por la escalinata lateral, al final del juicio, fue memorable. La emoción que flotaba en el aire pegajoso y oscuro, nos la llevamos a casa, rebotando en la boca del estómago, y una de las situaciones que más nos impactó, fue el eterno agradecimiento que cada uno de los que estábamos ahí sentimos por Néstor Kirchner, el hombre que, sin dudas, nos cambió la vida.

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Perdimos mucho pero vamos ganando. Semana de la Justicia


Termina el año del Bicentenario, uno de los años más intensos de nuestras vidas. La muerte de Néstor como imagen total de dolor, pasión y compromiso puede ser el título o la metáfora del año. Muchas muertes, pero respondidas con mucha vida, con muchos proyectos, con mucho futuro.

Alguna vez Sandra Russo, en el living de su casa, cuando íbamos al taller de escritura que ella daba, nos dijo que teníamos una tremenda pulsión de vida. Que el asesinato de nuestro viejo y las desapariciones de varios familiares, nos había dado una energía especial. Piropo más, piropo menos, la cosa es que perdimos mucho pero vamos ganando.

El martes se dicta sentencia por los delitos de lesa humanidad cometidos contra 184 víctimas, en los centros clandestinos Club Atlético, Banco y Olimpo, que conformaron el circuito represivo “ABO” durante la última dictadura cívico-militar. Demasiada muerte ahí, pero respondida con exceso de vida. Por el juicio (que duró más de un año) pasaron a declarar muchos compañeros nuestros, de nuestra generación, que contaron el secuestro y la desaparición de sus viejos. Su huerfandad. Hay un festival de puta madre el martes organizado por H.I.J.O.S, en la puerta del Tribunal, en Comodoro Py, hay música, toca Fidel Nadal, hay fiesta. Cuando llega la justicia es una fiesta.

El miércoles los jueces cordobeses van a contarle a todo el que quiera escuchar la sentencia en uno de los juicios a los milicos que se lleva en Córdoba: van a condenar a Videla. A 200 años de la Revolución de Mayo, Argentina escribe las bases de los próximos años. Lo que sí y lo que no, en un país democrático y que apunta a la justicia social. Todo antes de navidad, para que pasemos una linda noche buena y un gran fin de año lleno de reparaciones.

Un rato después de la condena a Videla, vamos a estar presentando la revista Kranear (ver en la columna de la izquierda, arriba, en este blog). Un granito de arena en esta revolución de la era kirchnerista.

Y a pensar en el 2011. Hay mucho para hacer y mucha pulsión de vida para desparramar.

Viene Carmen.






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Siguen pegando abajo


Estos muchachos siguen pegando abajo.
El Congreso adorador de las instituciones ¿Va a discutir un día sobre
esta?

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Un pibe del bajo Flores y San La Muerte, en Delitos y Pesquisas


Escribir en la sección Policiales del diario Miradas al Sur es un desafío. Requiere compromiso y honestidad periodística. Tiempo y trabajo. El género es fascinante y existe una riquísima lista de escritores que caldearon su literatura a través de las fuentes de un barrio o los contactos en la taquería.

Nosotros nos damos el gusto de soltar la pluma, y mechar los hechos reales con retazos de ficción. El placer de la palabra escrita en función del relato de una historia -picante-.

Acá está la nota que escribimos el domingo, acerca de un supuesto asesino serial que hizo un pacto con San La muerte: un fiambre por semana a cambio de plata, drogas e inmunidad policial.

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Miradas al Sur: La Pampa enjuicia a sus represores


Nota escrita para el Miradas al Sur de hoy domingo 8 de agosto de 2010. Ya lo dijimos: los juicios afloran como hongos en el pasto húmedo. Las políticas de Estado avanzan, y hacen historia.

OCULTO

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Julieta Panebianco

Hoy publicamos esta nota en Miradas al Sur.

En lo personal fue lo más importante que escribí en el diario. Me duele la espalda.

Conozco a Julieta, de vista, hace mucho tiempo, no se cuánto. Trabajamos en el mismo lugar hace muchos años pero hasta hace pocos meses no habíamos cruzado palabras ni saludos. Un dia nos dimos cuenta que compartíamos historias en común con la dictadura y que habiamos ido al mismo colegio aunque en distinto turno. Trabajamos, como dije, en el mismo lugar pero empezamos a conocernos por mail.
Julieta lee este blog y le gusta (?!).


Hace unos 10 días me llamó al interno, me empezó a hablar de Mirta Legrand y yo no entendía nada. Una luz se prendió y relacioné Julio Panebianco con Julieta Panebianco. ¿Vos sos la sobrina nieta de Mirta Legrand?. "Sí", me dijo, "pero no le digas a nadie".

En el transcurso de esta semana mundialista que ahora termina nos conocimos bastante más. Julieta eligio el programa de H.I.J.O.S de FM la Tribu y a los hermanos Dios para hablar sobre las declaraciones de Mirtha Legrand. Cuidó mucho cada detalle, cada palabra, el tono. Tenía bien claro que tenía que hablar pero tiene aún mas claro que no quiere hacer de esto un espectáculo.

Nosotros estamos agradecidos que Julieta haya confiado en nosotros y muy contentos con el resultado.

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La "guerra" contra la inseguridad

Estas son las consecuencias de creer que se trata de una guerra. Este es el saldo de un combate. Una policía sin política democrática es una policía que negocia con traficantes y tratantes, es una policía que va a perseguir siempre a los más debiles, porque son cobardes, porque son la mano represiva de una clase que quiere seguir dominando.

Nuestra
nota hoy en Miradas al Sur

OCULTO

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Los hermanos Villalba en Miradas al Sur


Fuimos a Moreno a conocer a fondo este caso.

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Miradas al Sur en la web


Saludamos que Miradas al Sur está estrenando página web.

El domingo pasado publicamos
esta nota.

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Miradas al Sur: Sin Paz

Publicado por los Hermanos Dios en la sección Delitos y Pesquisas del diario Miradas al Sur, el último domingo 02 de mayo de 2010.


Sin Paz

El 19 de agosto de 2009, a las 15.30 horas, el frío que azotaba al barrio Fátima, de Villa Soldati, al sur de la Capital Federal, era amortiguado por un tibio sol. Claudio Paz, abrigado con una campera negra y una gorra roja y blanca, daba sus últimos pasos por la calle Riestra. Dos policías de la Comisaría 36 lo acribillaron a balazos. Al caer, desenfundó un arma y devolvió el ataque, hiriendo en la pierna a uno de los agentes. Sus asesinos siguen prestando servicios. Y van armados a todas las diligencias de la causa.

El informe médico detalla que Paz falleció en el hospital Piñero a las 16.00. En el expediente que se tramita en el Juzgado de Instrucción nº 31 las versiones son contradictorias: por un lado el relato construido a partir del testimonio de varios testigos y, por el otro, la versión policial.

El jueves pasado se realizó la reconstrucción, encabezada por la Jueza Susana Castañera y la Fiscal Viviana Fein. El registro estuvo a cargo de la Gendarmería.

Los abogados de la familia Paz, todos militantes sociales del barrio Fátima, aseguraron a Miradas al Sur que en la reconstrucción quedó en evidencia la debilidad de la versión policial y que el próximo paso debería ser procesar a los agentes. El relato de los policías, en sus declaraciones indagatorias (legítima defensa ante los disparos efectuados primero por Claudio Paz) no se condice con los testimonios que registra la causa. Hay testigos que afirman haber visto como los policías se acercaron a Claudio y, sin más, lo fusilaron; y que lo remataron en el suelo.

Natalia Belmont, una de las abogadas de la familia Paz, destacó la medida judicial de la reconstrucción del hecho: “es un instrumento judicial que tendría que ser más utilizado en este tipo de causas porque permite observar la factibilidad de las versiones. Un elemento de prueba fundamental. Los vecinos le agradecieron a la jueza que se acerque al barrio”.

Miradas al Sur conversó con dos testigos de los hechos que todavía no declararon judicialmente pero que lo harán en los próximos días. Ambos afirman que vieron a Claudio caminando solo (la versión policial insiste en que iba acompañado de dos personas más) segundos antes de los disparos. Uno de ellos vio como Claudio se ponía la capucha de su campera negra para protegerse del frío antes del ataque que sufrió.

Aquel día, un menor de edad que salía de su casa, recibió uno balazo policial en la cara, y el hermano de Claudio, Diego Paz, al enterarse que su hermano se desangraba sobre la calle, llegó corriendo al lugar. Pero fue detenido por otros policías de la Comisaría 36 (implicada en los casos Demonty y Masacre de Pompeya).

Diego le relató a Miradas al Sur: “Yo escuché los tiros pero no me imaginé que mi hermano estaba muriendo ahí. Me avisaron y bajé corriendo, desesperado, había bastante gente y muchos policías, quise acercarme a Claudio, se me abalanzaron, me golpearon y me tiraron al suelo. Pude ver a mi hermano temblando en el piso y vi que se pasaba la mano por su cabeza llena de sangre. Después me metieron adentro de un patrullero y me llevaron a pasear. Me decían: “vos sos un grata, un matarrati”. Yo les quería explicar que soy un trabajador, que tengo sueldo en blanco, que se estaban equivocando”.

Diego Paz trabaja como empleado de seguridad en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Ya contó muchas veces esta historia. Ni una sola vez perdió la calma ni varió el tono firme de su voz. Pero la bronca le inflama los ojos. “Me decían que uno de los suyos estaba herido y que yo la iba a pagar. Pararon el auto en un puente arriba del Riachuelo, me bajaron, me golpearon y me preguntaron si sabía nadar. Me volvieron a subir al patrullero y me amenazaban con dispararme y armar una causa. En un momento reciben por el handy una comunicación que indicaba que el policía herido estaba fuera de peligro. Y eso me salvó”. Pero los apremios no terminaron ahí. “Me metieron en un calabozo de la Comisaría 36 y alrededor de diez policías hicieron un circulo y me cagaron a patadas”. Su madre llegaba en ese momento a la Comisaría y escuchó sus gritos. En el expediente judicial está el registro fotográfico de la paliza: un ojo hinchado que no se abre, heridas cortantes y moretones en los brazos, las costillas y las piernas.

En el sumario iniciado en la Comisaría 36 se acusó a Diego de participar en el tiroteo con su hermano, y por ese motivo se encuentra imputado en la causa. Ni siquiera los policías que dispararon contra Claudio reconocieron en sus declaraciones judiciales que Diego estaba con su hermano al momento de los hechos. De los 14 testimonios que hay en el expediente, ninguno respalda la versión inicial de la Policía. Un escándalo.

Los dos policías involucrados en el homicidio de Claudio Paz continúan con servicio activo en la fuerza. En plena reconstrucción, ante un movimiento de uno de ellos, el brillo metálico, no de una sino de dos armas reglamentarias, a la altura de la cintura, quedaron a la vista de la jueza y todos los presentes. Y la magistrada le ordenó a los gritos que se deshaga de esas armas.

La defensa de los policías está en manos de un equipo de abogados de la misma Policía Federal.

El de Paz es uno de los veinte casos considerados de gravedad que la Defensoría del Pueblo de la Ciudad publicó en un Informe sobre hechos de violencia policial producidos por la Policía Federal entre 2008 y 2009. El informe advierte sobre el uso excesivo, desproporcionado e irracional de la fuerza en perjuicio, generalmente, de los sectores sociales más vulnerables. Y afirma que la necesidad de velar por los derechos humanos es ineludible en nuestra democracia y que es con los procedimientos y principios vigentes la única forma de resolver los problemas de seguridad. “De lo contrario, lo que se genera son más delitos y no una prevención y castigo de los mismos. En los casos en que se activa el accionar policial es imprescindible que se respeten los derechos que la Constitución les otorga a todos los habitantes: derecho a la vida, a la integridad física y el derecho de defensa”.

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Manu y Santino Dios

Manu y Santino Dios