Aunque el Otoño aun no se muestre con todas sus señas de identidad, el campo esta lleno de frutos. Dicen que este año es malo de aceitunas, pero sera para nosotros porque algunos roedores se están poniendo las botas. No solo son las aves las que se ceban en los olivares. En cualquier rincón, podemos encontrarnos con esto.
Y si ampliamos un poco mas, podremos ver una buena despensa de huesos de aceitunas, y algún que otro caracol.
Un poco mas cerca.
Quizás en otras visitas conozcamos al dueño de este comedor, muy probablemente algún ratoncillo de campo.