Si paseamos por alguna dehesa de
nuestra sierra, podemos ver como literalmente, llueven bellotas. En
estos tiempos de abundancia, hay quien piensa que pronto vendrá el
frío o que los marranos tarde o temprano no dejaran ninguna, por lo que
comienzan a guardar comida que buscaran mas tarde. Es el caso del
Arrendajo, que suele guardar frutos en agujeros realizados en el
tronco de los arboles.