Los dos principios fundamentales de la llamada crítica histórica son el postulado de la vulgaridad y el axioma de la mediocridad. Postulado de la vulgaridad: todo lo auténticamente grande, bueno y verdadero es improbable, pues es extraordinario y, como poco, sospechoso. Axioma de la mediocridad: tal y como son las cosas entre nosotros y alrededor de nosotros deben haber sido en todas partes, pues todo es así verdaderamente tan natural...
Schlegel