Es sujeto aquel que reúne el máximo de facultades inmediatas sobre un organismo, que por esta razón se predica como suyo. Si tras una intervención quirúrgica tu brazo responde sólo a las órdenes de mi cerebro, deja de ser tuyo, aunque tú sigas existiendo y ejerciendo tu conato en un ámbito de realidad disminuido. Es lo que sucede en el supuesto tantas veces citado de absorción entre gemelos univitelinos, pese a que aquí no se pierda el brazo, sino la totalidad de los órganos, como ocurre al morir.