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30 diciembre 2011

Ciudad-Olvido

Comenzó a cavar por no molestar a nadie. Se pegará un tiro en el borde de la tumba.
Nunca imaginó que cavando encontraría la paz y el equilibrio que la vida le negará. Y menos aún que los deseos de morir se diluirían palada a palada. Así que siguió hasta llegar a un lugar que tendrá la tierra donde suele estar el cielo y el cielo bajo los pies de sus habitantes.
No tardó en golpearle el hombro el primer pedacito de carne que caerá de los ataúdes resquebrajados del cementerio. Corre a refugiarse antes de que la lluvia arrecie.

05 diciembre 2011

Epitafio


02 diciembre 2011

詩學

完全到達35然後,左腳被截肢一種罕見的疾病
未來十年往返醫院一塊不浪費他們四肢,以阻止血液流動,達到他們,再武器
他們把他出了醫院,綁在輪椅穩定自己,穿了一個的球衣,仍然面帶微笑,看著高興¿並說“我想我需要離開有點完美。

12 noviembre 2011

Genética


Algunos domingos papá y mamá me ponen guapo y me llevan de visita a casa del tío Norm. El tío Norm es bastante flaco y serio, y a veces tartamudea, pero siempre me da galletas y batido de chocolate y me deja tocar los animales que diseca; los tiene guardados en el sótano.
A mamá no le gusta que juegue en el sótano porque me ensucio y puedo hacerme daño pero el tío Norm le dice que no se preocupe, que la abuela cuidará de mí y mamá mira a papá de reojo y se queda muy callada. Yo bajo corriendo al sótano, me acerco al rincón donde la abuela descansa y le doy un beso; después empujo la mecedora para que se balancee.
Mientras juego, ella sonríe.

17 octubre 2011

Bucle

Salgo de casa antes de que mamá me devore.
Por el camino compro un ramo de flores, una caja de bombones y me detengo en un limpiabotas para que deje mis zapatos relucientes.
Llego a casa de ella y me encuentro que hay cinco tipos exactamente iguales a mí esperando en la puerta; con el mismo traje, el mismo ramo de flores,  la misma caja de bombones, los mismos zapatos relucientes. Pasa el primero de ellos y al cabo de quince minutos sus huesos, blancos y relucientes, salen escupidos por la ventana.
Ya falta menos para que sea mi turno.

13 octubre 2011

Imagina

Imagina que te apuntas a un taller de microrrelato. Imagina que el invitado a dar la charla inaugural es Sheldon Cooper. Imagina que dijera algo así:

Al ver aquí vuestras ilusionadas caritas me acuerdo de cuando yo solamente era un aprendiz de escritor y estaba, como vosotros, decidiendo mi futuro literario; claro que tenía catorce años y había escrito más páginas y de mejor calidad de lo que vosotros conseguiréis en toda vuestra carrera a pesar de que tenía que acostarme a las nueve. Tal vez un par de talleristas en esta sala tengan lo que hay que tener para escribir un libro de, al menos, mediana calidad, aunque es más probable que paséis vuestra vida enseñando a críos lo que es un sintagma nominal y que Cervantes perdió una mano en la batalla de Lepanto.
En resumen, si alguien os ha dicho que escribiendo esos microrrelatos algún día podríais hacer alguna contribución de importancia a la Literatura se ha reído de vosotros con la mayor crueldad.
¿Alguna pregunta? No, claro que no. Qué pena me da, mirándoos, el futuro del mundo de las letras.


*Adaptación de una charla ficticio-real del propio Sheldon, sobre Física Teórica en aquel caso.


Sheldon Cooper intentando comentar en todos los blogs que tiene enlazados al suyo mientras escucha la banda sonora de Star Treck por Spotify.

02 octubre 2011

Breve pataleo sobre la brevedad


¿Habéis visto el tamaño de las raciones en El Bulli, Arzak, Mugaritz o tantos otros? ¿Es que no tienen vergüenza? ¿Es que no saben llenar un poco el plato? Mira, que yo por menos de un buen cocido o una tortilla de patata, ni me siento a la mesa.
¿Y las canciones pop-rock, incluso los temas de jazz de Duke Ellington? ¿Qué pretenden con esos temitas de cuatro minutos, que cuando uno ha comenzado a llevar el ritmo con el pie ya se han acabado? Donde esté una buena ópera de Puccini, o de Verdi, o de Wagner, por dios qué deleite y qué entrada más bien amortizada.
¿O esa porquería de carreras de cien metros, que uno se pasa todo el día esperándolas y un minuto antes te entran ganas de ir al baño y para cuando vuelves el negrazo de Usain Bolt ya se ha duchado y todo, después de batir otro récord mundial? Mucho mejor una buena maratón que uno hasta se lee el periódico entero mientras, de reojo, disfruta del padecimiento de los atletas…
¡Qué decepción La Gioconda (confiesa), tan chiquitita, que si uno no se acerca bien ni la sonrisa ni nada se aprecia, comparada con la grandiosidad del Gernika que uno no habla de si le ha gustado sino de cuánto ha tardado en verlo entero!
¿Y la birria esa de Freaks, que por hacerla corta hasta utilizaron actores a los que les faltaban miembros, altura y buenas dosis de normalidad, cuando uno puede realizar un drama memorable ambientado en la Guerra Civil americana de tres horas como “Lo que el viento se llevó”?
¿Y los argumentos para menospreciar un cuento breve o brevísimo? Esos sí que son pequeños. “Es que es tan corto…” Estírate un poco, hombre, que nunca he leído una crítica de “Crimen y castigo” que dijera: “me ha encantado; ¡es tan larga!”

11 septiembre 2011

Delirio nº9


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Ya está disponible el número 9 de la revista Delirio, dedicada al Miedo en esta ocasión. No os la perdáis.

19 abril 2011

Jesús en Galilea

Basado en hechos reales


Mi cuñado Jesús me ofreció su casa de Galilea, un pequeño pueblo cerca de Logroño. No pude rechazar la perspectiva de unas vacaciones gratis, amén de que llamarme Jesús (sí, yo también) y pasar las vacaciones en Galilea, parecía lo más natural. Y he de decir que, pese a que en general han sido unos días agradables, ser Jesús en Galilea resultó mucho más duro de lo que nunca imaginé.
He pasado todas las vacaciones multiplicando panes, además de peces, y realizando todo tipo de milagros que, de verdad, no debería alternar con mis días de descanso. Enfín, he devuelto la luz a los ciegos, el sonido a los sordos y la palabra a los mudos, apañé a un par de cojos para que anduvieran con soltura e incluso el viernes estuve a punto de realizar una rápida resurrección, que por no fastidiarles el entierro a los del pueblo que tan bien les estaba quedando y porque creí que tal vez fuera cierto que la naturaleza es sabia y que si había decidido que al viejo Damián le había llegado su hora a los ochenta y ocho años por algo sería.
El sábado, sin embargo, la casualidad quiso que escuchara una conversación entre la alcaldesa y la oposición, el otro concejal, expresando su coincidencia en la voluntad de redondear el programa de fiestas del mes de agosto con una espectacular crucifixión, que si bien no pude enterarme de en quién habían pensado para tan apreciado papel, dadas mis últimas intervenciones en el pueblo y el sospechoso silencio con que fue recibida mi llegada al bar del Santi decidí que, por si habían considerado hacerle a uno el honor, estaría bastante más seguro en Donosti. Además si hay que hacer un esfuerzo y milagrear un poco, pues vale, aunque sea durante mis vacaciones, pero las pasiones y los martirios nunca se me han dado bien que por algo uno es de naturaleza quejica y tirando a miedoso. 

Así que, dejé una prolija e instructiva epístola para que el párroco leyera durante la próxima misa y que explicaba al pueblo de Galilea que a mí se me daban bien los milagros y demás intervenciones divinas mientras que mi cuñado Jesús, más dotado para el drama, se encargaría de sufrir una pasión dignísima a nada que se lo pidieran con educación. Después cogí billetes para el autobús de las diez de la mañana del lunes.
Por si acaso.

14 enero 2011

Instrucciones para saludar en Donosti (estilo clásico)

Adóptese la posición de paseo, no pretendo restar importancia al saludo estático, que recibirá atención en su momento dadas sus características particulares y, sobre todo, la especial disposición de ánimo que requiere.
La posición de paseo se obtiene de la conjunción de dos gestos. En primer lugar, crúcense ambas manos por detrás de la espalda agarrando con la derecha todos los dedos de la izquierda y dejando libre al pulgar para poder moverlo al gusto. La elección de mano agarrada y agarradora podrá variar en función de la tendencia de cada uno hacia lo siniestro. De ser manco, póngase toda la atención en la mano presente ignorando por completo la ausente, por más que aún le pique. En segundo lugar, mírese hacia el suelo como si la resolución de la conjetura de Poincaré dependiera de su inteligencia. La concentración obtenida le ayudará a fruncir levemente el ceño, muestra de carácter que no de enfado o mal humor. También favorece una ligera cargazón de hombros. Manténgase el equilibrio y comiéncese a andar.
Durante el desplazamiento, alce la vista cada minuto para determinar su posición espacial y detectar a posibles conocidos y sus respectivas trayectorias. No tema que se le pueda escapar alguno porque el donostiarra de nacimiento posee un sexto sentido para localizar cualquier presencia amiga en cinco metros a su alrededor, por mucho que su mirada permanezca fija en el suelo. Los nacidos fuera de Donosti pueden tardar varios años en adquirir esta habilidad y, en casos extremos, incluso no lograrlo nunca.
Llegado el momento de cruzarse con un conocido, amigo o familiar, levante la mirada del suelo, enarque muy levemente las cejas y aproveche ese mismo impulso para dar un ligero cabezazo hacia arriba y en dirección al saludado, acompañándolo de un “¡epa!” golpeado, seco, ligeramente sincopado con el ritmo del paso, que será respondido, a su vez, por una suerte de eco ignorado.
Tras el saludo, recupérese la posición inicial, sin perder el equilibrio ni el paso, y coméntese con el acompañante, de tenerlo, la vieja amistad y profundo cariño que se siente por la persona saludada. Si el paseo se realiza en solitario, regrésese sin pérdida de tiempo a la reflexión sobre la conjetura de Poincaré.

21 junio 2010

Imitación

Felipe Gómez Verdasco es, reconocido por todo el mundo, el mejor imitador de Michael Jackson que ha existido nunca. Si no lo creéis, teclead su nombre en Youtube. Es cierto que aún no lo clavaba en el vídeo de Billy Jean, y se puede mejorar su performance de Thriller. Pero la  imagen de su cadáver yaciendo dentro de un ataúd en un cementerio olvidado es tan maravillosa que, durante unos segundos, crees estar observando el proceso de descomposición del mismísimo rey del pop.

15 enero 2010

Cocaine

¡¡¡Sniff!!!
De pequeño esperaba durante todo el año a los Reyes Magos. Ahora sólo me importan los camellos.
¡¡¡Sniff!!!    

05 octubre 2009

Alternativa


Frankenstein cogió a la niña de la mano. Pasó de largo junto al lago, algo le decía que era mejor evitarlo, y entró con la pequeña en un huerto cercano. Vio un fresal y se agachó para recoger el delicioso fruto, rojo y jugoso. La niña abrió su boquita y disfrutó de la fresa, color de fresa, como a ella le gustaba. Recorrieron juntos el huerto y mientras Frankenstein recogía fresas, cerezas, ciruelas, albaricoques, peritas de sanjuán, la niña las iba engullendo de un solo bocado; tan sólo abría la boca y las devoraba, una tras otra, sin aparente fatiga ni hartazgo. Frankenstein la miraba divertido, ignorante de lo difícil que era ir junto a una niña capaz de tragar de aquella manera pero satisfecho por la sensación que tenía de que había hecho bien alejándose del lago. La recolecta prosiguió del mismo modo que la ingestión masiva de frutas cada vez más grandes, por aquella niñita tan mona, tan pequeña y tan tragona. Por fin Frankenstein llegó a un campo de sandías. Miró aquellos grandes balones de interior carnoso, comparó lo que veía en el campo con el tamaño de la boca de su amiguita y sonrió. Recogió la más grande, la más pesada y la llevó hasta la niña. Apoyó la sandía en la boca de ella de modo que casi ni se la veía, y cuando creía que la pequeña sería aplastada por la fruta, sintió cómo algo cedía, vio cómo la madíbula de la niña se desencajaba, comenzaba a dilatarse hasta que la sandía comenzó a atravesar su boca, a recorrer su cuerpecito por dentro, por las entrañas, hasta que se instaló en el vientre hinchándolo y pesándole tanto que la niña quedó sentada, de culo, bamboleándose como un tentetieso.

13 septiembre 2009

Empatía

Siendo domingo y a estas horas pensé que no querríais leer nada. Por eso no he escrito más. De nada.

03 septiembre 2009

Puntería

"Mira que nunca paso por aquí, ni me escapo del trabajo en horario laboral pero tenía que venir a recoger el último Larsson en esa librería que no he pisado en mi vida y todo, precisamente hoy que había soñado contigo". Todos hemos dicho algo parecido tras encontrarnos con un viejo amigo de la infancia al que hacía años que no veíamos. Y, al menos durante unos minutos, nos hemos quedado convencidos de que alguien mueve los hilos por detrás porque no es posible tanta coincidencia.
Esto os lo cuento por que he leído que ayer, en Viladecans, una mujer se arrojó desde el octavo piso con toda la idea de matarse y cayó encima de un ciudadano ucraniano que tuvo la desgracia de pasar por ahí, aplastándolo. Ya sé que, lo más seguro, es una estupidez buscar causalidad donde no hay más que casualidad pero no logro salir de mi asombro.

02 septiembre 2009

Chinitos dormidos


Cuando tenemos hambre nos paramos a comer. Si necesitamos ir al baño, buscamos uno y listo, tampoco es cosa de aguantarse, y no pocos sacan el níspero a pasear y riegan cualquier cosa que se encuentren, sin importarles mucho su necesidad de riego. Hoy me he enterado de que en China es habitual, común y completamente normal que una persona que tiene sueño se eche a dormir. En cualquier sitio sin vergüenza ni precaución. Y es que bien pensado vivir con sueño es peor aún que hacerlo con hambre, me refiero a lo que llamamos hambre en el primer mundo claro, y equiparable a tener la vejiga a punto de estallar mientras recorres bares con el cartel de WC averiado disculpen las molestias. El caso es que los chinos se echan a dormir allá donde el sueño se lo pide y si quieres comprobarlo, pincha en el título del artículo y mira tú mismo.

31 agosto 2009

Una de colmos

El colmo de la soledad es enviarse un email a uno mismo y recibirlo como correo no deseado.

13 julio 2009

Galilea

Pese a que en general han sido unos días bastante satisfactorios, he de decir que ser Jesús en Galilea es mucho más duro de lo que nunca pensé. He pasado todas las vacaciones multiplicando panes, amén de peces, y realizando todo tipo de milagros que, de verdad, no debería alternar con mis días de descanso. Enfín, he devuelto la luz a los ciegos, el sonido a los sordos y la palabra a los mudos, apañé a un par de cojos para que anduvieran con soltura e incluso el viernes estuve a punto de realizar una rápida resurrección, que por no fastidiarles el entierro a los del pueblo que tan bien les estaba quedando y porque creí que tal vez sea cierto que la naturaleza es sabia y que si había decidido que al viejo Damián le había llegado su hora a los ochenta y ocho años por algo sería.
El sábado, sin embargo, la casualidad quiso que escuchara una conversación entre la alcaldesa y la oposición, el otro concejal, expresando su coincidencia en la voluntad de redondear el programa de fiestas del mes de agosto con una espectacular crucifixión, que si bien no pude enterarme de en quién habían pensado para tan apreciado papel, dadas mis últimas intervenciones en el pueblo y el sospechoso silencio con que fue recibida mi llegada al bar del Santi decidí que, por si habían considerado hacerle a uno el honor, estaría bastante más seguro en Donosti. Además si hay que hacer un esfuerzo y milagrear un poco, pues vale, aunque sea durante mis vacaciones, pero las pasiones y los martirios nunca se me han dado bien que por algo uno es de naturaleza quejica y tirando a miedoso. Así que, no sin antes dejar una prolija e instructiva epístola para que el párroco lea durante la próxima misa explicando al pueblo de Galilea que a mí se me dan bien los milagros y demás intervenciones divinas mientras que mi cuñado Jesús, más dotado para el drama, se encargaría de sufrir una pasión más que digna a nada que se lo pidieran con educación, decidí coger el autobús de las diez de la mañana del lunes. Por si acaso.

13 abril 2009

Apóstata no practicante


Con motivo del proyecto de ley sobre el aborto, me veo de nuevo integrado en un segmento de población, utilizado en las encuestas que realizan los distintos medios de comunicación, que se llama católico no practicante. Por una vez me paro a pensar en qué significa ser católico no practicante. Durante muchos años me he limitado, como seguramente habréis hecho muchos de vosotros, a creer que era ser católico y no ir a misa, pero hoy, no sé por qué, me resulta demasiado simple y vago. No me vale. Así que lo amplío y pienso que es un católico que no participa de los ritos propios de su Iglesia. Pero me encuentro con que conozco a muchos, poco católicos digamos, que se casan, bautizan a sus hijos y acuden, espero que con poca frecuencia, a funerales. Yo mismo participo de estos ritos con frecuencia aunque sólo sea como asistente. Y seguramente cuando muera, aunque sólo sea entonces, mis seres queridos celebrarán un funeral en el que un cura que no me conoce hablará de lo gran tipo que he sido y del sitio de privilegio que Dios me tiene reservado en el cielo. Sin embargo no creo que eso me convierta en católico, aunque lleve detrás la coletilla de no practicante. Tampoco tiene nada que ver con el comportamiento social y ético que uno mantiene, suponiendo que Hannibal Lecter hubiera sido bautizado resulta gracioso pensar en él como un católico no practicante, sobre todo si uno tiene la mala suerte de acabar formando parte de su menú.
Así que llego a la conclusión de que un católico no practicante es una persona que fue apuntada a la Iglesia por medio del bautizo, que incluso hizo la Primera Comunión, como es mi caso, y que después de esto no ha querido saber nada de la Iglesia el resto de su vida. Y no sé a los demás, pero a mí, me da bastante rabia que se me siga considerando católico, según para qué intereses, así que propongo que se me incluya en otro segmento de población que se podría llamar "apóstata no practicante". Si borrarse de la Iglesia fuera tan sencillo como marcar la casilla de darse de baja en la web de la parroquia, yo lo haría. Y si tú lo harías también, eres, como yo, un apóstata no practicante. Y la Iglesia ya no podrá usarnos para ampliar sus estadísticas de socios.

10 abril 2009

Robots repulsivos


En el programa de radio "Ser curiosos" escucho a un científico, experto en robótica, un comentario que me llama la atención. Dice que se ha comprobado que cuanto más se parecen los robots al ser humano, más repulsión nos provocan. La observación se me queda enredada en las neuronas, dando vueltas y vueltas, hasta que al fin me pregunto; ¿y si a Dios le pasó lo mismo con nosotros?

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