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13 abril 2011

Al otro lado

Un apuesto joven al que besó en los labios con dulzura se convirtió en rana con un sonido sordo, introvertido, y un poco de humo. Ella se quedó mirándola  y la recogió del suelo, con disimulo, temerosa de que alguien, cerca del pajar, se diera cuenta de lo que había ocurrido. Después introdujo la rana en la bolsa que llevaba y se acercó de nuevo al camino que conducía a la fonda, a hacer mariposas con los ojos a otro peregrino. Sólo uno más y tendría suficientes para la docena de ancas de rana que se le habían antojado a su señor.

24 enero 2011

Consejos

Todos saben que es una mujer bala perfecta, se diría que ella misma es la única que lo ignora. Sin embargo les sigue la corriente a  Drácula y a la emperatriz Sissí, majestad, sus deseos son órdenes
Perfecta, le dicen, y ella afirma con la cabeza, sin alzar la mirada del plato, mientras esconde bajo la lengua las pastillas que le da la enfermera para después escupirlas a la menor oportunidad. Para ti sería fácil salir de aquí, le susurran al oído, ya sabes, escapar de todo esto, volando.
Una mañana la mujer bala no se presenta en la mesa seis a la hora del desayuno. Sus compañeros se extrañan, la emperatriz Sissí incluso se siente ofendida por el desplante, aunque pronto comprenden y se alegran de que haya podido huir de aquel sitio, volando, dice Drácula, mientras fracasa en su intento matutino de transformarse en lobo para huir de la luz del sol.

03 marzo 2010

Descreados

Casi lo había olvidado. Debe de ser por la impresión que me causó la muerte del último hombre en la Tierra. Yo no tuve nada que ver. Los siguientes días se extinguieron los animales, los peces, las aves hasta que el planeta quedó desierto. El sol y la luna se vieron inmersos en un eterno eclipse que sumió todo en la más absoluta oscuridad. Mañana, jueves, acabaré con la vegetación, total para qué, para quién. Así que sólo me quedará hacer barro con la tierra y el agua y, el sábado, fundiré la noche con el día. El domingo te dejaré mi sitio, Jesús, hijo mío.

01 marzo 2010

Motivación

Bicho gafoso de mierda, le dije. Entonces me miré en los cristales de sus anteojos y vi al cucaracha, como me decían entonces por ir siempre vestido de negro. Vi mis dientes torcidos y recordé a los niños llamándome tiburón y huyendo de mi lado como si temieran que los fuera a devorar allí mismo. Vi mis brazos largos, mis piernas arqueadas y recordé cómo me decían maguila gorila. 
Pero, al fin, era yo el que tenía cogido al bicho de la pechera y no podía echarme atrás. Porque si lo hacía a la cucaracha, el tiburón y maguila tendría que añadir el gallina.

*Otro de tantos intentos fallidos. No es fácil llegar a la final en este concurso, pero por probar que no quede.

El primo Carlos

Además me voy a chivar a mis padres, digo. El primo Carlos es el mejor del mundo. Sabe los juegos más divertidos y me encanta ir a su casa, sobre todo cuando no están sus papás y podemos jugar al escondite, al balón en el pasillo y saltar sobre las camas. Los tíos son muy buenos pero se enfadan si gritamos mucho y hacemos ruido, más cuando el tío Fran está viendo la peli del oeste.
Hoy el primo Carlos se ha inventado un juego nuevo. Yo estoy enferma y él me cura. Pero me ha hecho daño ahí abajo.

*Lo cierto es que nunca albergué muchas esperanzas de que "El primo Carlos" pudiera ser del gusto del jurado, pero lo escribí, y aquí os lo dejo.

20 enero 2010

Alucinación

Mientras recojo mi destino del frío suelo de la cocina noto a Charo abrazada a mi espalda. Vuelvo a alzarlo lo más que puedo, lo acerco al fluorescente para verlo a contraluz. Parece un cuadro de Warhol de su cerebro pero en negativo. Le muestro a Charo la mancha que sale en su lóbulo frontal y siento sobre mi hombro la humedad de las lágrimas que me atraviesan. Me doy la vuelta, la miro a los ojos y le pido que no se asuste, que según el doctor tal vez sufra alucinaciones. La beso. Acaricio su cráneo suave, liso, sin un solo cabello. Estoy contigo. Y desaparezco.

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