29 diciembre 2009

Seguridad

-Señorita, me cago.

A la azafata aquello le pareció muy sospechoso pese a lo cual y por si acaso, activó el nuevo protocolo de despresurización intestinal y volvió a instruir al pasaje sobre el modo de utilizar las mascarillas de oxígeno.

27 diciembre 2009

De vuelta

En el tren, competición de tecnología; uno con su MacBook internet móvil, otro con su iPhone lleno de up's, el tercero con unas enormes gafas reproductoras de divx. Sonriendo les digo, yo en realidad viajo en tren por romanticismo y desaparezco bajo el cono de luz que emite el gorro de lana que me pongo cuando ya quiero estar en casa.

13 diciembre 2009

Cerrado por reformas

Con el fin de año he decidido darle un nuevo aire al blog. Cuando lo comencé hace unos meses no estaba muy convencido de que durara mucho pero, ahora que parece que sigue adelante, me gustaría hacerlo un poco más cómodo y visible, lo que dada mi pericia informática no sé muy bien cómo acabará. Así que si notáis cosas extrañas o, incluso desaparezco de vez en cuando, no temáis, es que estoy de reformas. Si tenéis algún tipo de sugerencia como blogs con buenos consejos o ayudas, serán bien recibidas.
Un abrazo muy fuerte a todos.

PD Intentaré no tardar mucho, no sea que pierda a la media docena de lectores que tenéis la paciencia de pasaros por aquí.

24 noviembre 2009

IX Premio Diomedea de Relato Mínimo

El relato "El Niño y la Guerra", justo en el post anterior, ha resultado finalista del IX Diomedea. Para quienes no lo sepáis ésta es una iniciativa desinteresada de Sergi Bellver en su bitácora. Si os gusta la literatura en general y el cuento en particular no dejéis de visitarla. Os lo pongo fácil: tan sólo pinchad en el título de la entrada. Veréis como me lo agradecéis

07 octubre 2009

El hombre del parque

A B. le gusta ir al parque. Siempre al mismo banco, siempre a la misma hora. A B. le gusta observar a la gente, memorizar sus hábitos, sus rutinas.
B. es un tipo moreno, de estatura y peso normales. Siempre viste vaqueros y camiseta y, ahora, en invierno, una cazadora sencilla. No habla nunca si no es imprescindible y consigue lo que pretende; pasar desapercibido.
El sólo mira, graba en su cerebro lo que ve, selecciona y elimina, busca. Sin dejar escapar un gesto de su cara.
A las cinco de la tarde el parque se llena de niños que acaban de salir del colegio. Todos ellos van acompañados por sus madres o sus abuelas. B. prefiere este parque a otros por que los niños y niñas casi nunca van acompañados por sus padres. Los padres se aburren pronto de las conversaciones de las mujeres, de jugar o estar pendientes de su hijo, y se acercan al primer hombre que ven para hablar de fútbol, de política, o de lo mal nacido que es el jefe. B. no sólo no tiene el problema de aburrirse en el parque, sino que disfruta de su visita. Un día tras otro aprende algo nuevo, cada día añade detalles nuevos al mapa de costumbres que va creando en su cabeza. Costumbres ajenas. Costumbres de madres. Costumbres de niños.
Tras semanas de observación, sabe que la madre del niño pegón del parque, también es la que más habla en el corro de madres, y la que menos pendiente está de su niño. Sabe que Ángeles y Paula, desoyen a menudo los consejos de mamá y se alejan unos cincuenta metros al este, junto a la fuente, donde se sientan al pie de un árbol. Sabe lo que merienda cada uno de los niños, quién prefiere lo dulce a lo salado, y dónde prefieren ocultarse cuando juegan al escondite.
En invierno anochece temprano. No son ni las seis de la tarde y el día va perdiendo su claridad que, a duras penas intentan suplir las farolas.
Las madres comienzan a batirse en retirada. Comienzan a llamar a sus hijos y van gritando que es hora de ir a casa, a bañarse, a cenar. A descansar. En unos minutos sólo un niño se balancea en uno de los columpios. B. se levanta del banco, más ágil de lo que hasta ahora parecía, y se dirige hacia él. El niño lo mira, frena el balanceo y baja del columpio. B. le tiende una mano que el niño coge sin dudar.
-Es tarde cariño. Mamá nos espera.

05 octubre 2009

Alternativa


Frankenstein cogió a la niña de la mano. Pasó de largo junto al lago, algo le decía que era mejor evitarlo, y entró con la pequeña en un huerto cercano. Vio un fresal y se agachó para recoger el delicioso fruto, rojo y jugoso. La niña abrió su boquita y disfrutó de la fresa, color de fresa, como a ella le gustaba. Recorrieron juntos el huerto y mientras Frankenstein recogía fresas, cerezas, ciruelas, albaricoques, peritas de sanjuán, la niña las iba engullendo de un solo bocado; tan sólo abría la boca y las devoraba, una tras otra, sin aparente fatiga ni hartazgo. Frankenstein la miraba divertido, ignorante de lo difícil que era ir junto a una niña capaz de tragar de aquella manera pero satisfecho por la sensación que tenía de que había hecho bien alejándose del lago. La recolecta prosiguió del mismo modo que la ingestión masiva de frutas cada vez más grandes, por aquella niñita tan mona, tan pequeña y tan tragona. Por fin Frankenstein llegó a un campo de sandías. Miró aquellos grandes balones de interior carnoso, comparó lo que veía en el campo con el tamaño de la boca de su amiguita y sonrió. Recogió la más grande, la más pesada y la llevó hasta la niña. Apoyó la sandía en la boca de ella de modo que casi ni se la veía, y cuando creía que la pequeña sería aplastada por la fruta, sintió cómo algo cedía, vio cómo la madíbula de la niña se desencajaba, comenzaba a dilatarse hasta que la sandía comenzó a atravesar su boca, a recorrer su cuerpecito por dentro, por las entrañas, hasta que se instaló en el vientre hinchándolo y pesándole tanto que la niña quedó sentada, de culo, bamboleándose como un tentetieso.

13 septiembre 2009

Empatía

Siendo domingo y a estas horas pensé que no querríais leer nada. Por eso no he escrito más. De nada.

07 septiembre 2009

Víctor

Durante el verano que nos llevó de quinto a sexto de básica Víctor se transformó. No sólo se convirtió en el único niño del curso cuyos padres estaban separados sino que pasó de ser un relamido, remilgado y gafotas empollón, a una especie de John Rambo, sin ametralladora pero con todos y cada uno de los músculos de aquel. Sustituyó las gafas por unas lentillas, el chándal azul marino con rayas blancas en los laterales, por camisetas y vaqueros tan negros como ceñidos, y los libros por una desmesurada afición a dibujar ojos voladores allá donde conseguía que su boli marcara con regularidad. El asombro por un cambio tan radical no nos dejaba reírnos de Víctor como habíamos hecho hasta entonces . En todo caso un día, durante el recreo y tras haberlo anunciado con carteles por todo el cole, Víctor se plantó en el patio y se quedó boca abajo, en equilibrio, haciendo el pino. Y así comenzó a andar por la línea lateral del campo de fútbol, sobre sus manos, un paso tras otro. Algunos rieron, otros sonrieron y unos pocos jalearon el intento. Víctor intentaba recorrer de esa manera el perímetro completo del campo de fútbol, tal y como había anunciado en su propaganda. Debió de lograrlo porque no recuerdo muchas risas con Víctor como objeto desde aquel recreo.

04 septiembre 2009

Teide


Si recorres la red buscando literatura reciente, sobre todo española y, sobre todo, referida al cuento, seguro que conoces a Sergi Bellver. Sergi es un loco por la literatura que, además de escribir y enseñar a escribir, en la Escuela de Escritores por ejemplo, tiene una enorme ilusión por hacer cosas nuevas e iniciativa, y valor, suficientes para embarcarse en un nuevo proyecto que él ha denominado Teide ( Taller-Estudio Itinerante de Escritura) que pretende llevar la literatura a cada rincón de, ésta, nuestra piel de toro. Desde luego deseo que Sergi tenga el pelín ese de suerte que siempre viene bien cuando te metes en un follón de esas dimensiones, tengo la certeza de que trabajo y del bueno no va a faltar, y desde aquí te invito a que pinches en el título del artículo y eches un vistazo a su web en la que te explicará el proyecto y sus primeras convocatorias con todo detalle.

03 septiembre 2009

Puntería

"Mira que nunca paso por aquí, ni me escapo del trabajo en horario laboral pero tenía que venir a recoger el último Larsson en esa librería que no he pisado en mi vida y todo, precisamente hoy que había soñado contigo". Todos hemos dicho algo parecido tras encontrarnos con un viejo amigo de la infancia al que hacía años que no veíamos. Y, al menos durante unos minutos, nos hemos quedado convencidos de que alguien mueve los hilos por detrás porque no es posible tanta coincidencia.
Esto os lo cuento por que he leído que ayer, en Viladecans, una mujer se arrojó desde el octavo piso con toda la idea de matarse y cayó encima de un ciudadano ucraniano que tuvo la desgracia de pasar por ahí, aplastándolo. Ya sé que, lo más seguro, es una estupidez buscar causalidad donde no hay más que casualidad pero no logro salir de mi asombro.

02 septiembre 2009

Chinitos dormidos


Cuando tenemos hambre nos paramos a comer. Si necesitamos ir al baño, buscamos uno y listo, tampoco es cosa de aguantarse, y no pocos sacan el níspero a pasear y riegan cualquier cosa que se encuentren, sin importarles mucho su necesidad de riego. Hoy me he enterado de que en China es habitual, común y completamente normal que una persona que tiene sueño se eche a dormir. En cualquier sitio sin vergüenza ni precaución. Y es que bien pensado vivir con sueño es peor aún que hacerlo con hambre, me refiero a lo que llamamos hambre en el primer mundo claro, y equiparable a tener la vejiga a punto de estallar mientras recorres bares con el cartel de WC averiado disculpen las molestias. El caso es que los chinos se echan a dormir allá donde el sueño se lo pide y si quieres comprobarlo, pincha en el título del artículo y mira tú mismo.

31 agosto 2009

Una de colmos

El colmo de la soledad es enviarse un email a uno mismo y recibirlo como correo no deseado.

13 julio 2009

Galilea

Pese a que en general han sido unos días bastante satisfactorios, he de decir que ser Jesús en Galilea es mucho más duro de lo que nunca pensé. He pasado todas las vacaciones multiplicando panes, amén de peces, y realizando todo tipo de milagros que, de verdad, no debería alternar con mis días de descanso. Enfín, he devuelto la luz a los ciegos, el sonido a los sordos y la palabra a los mudos, apañé a un par de cojos para que anduvieran con soltura e incluso el viernes estuve a punto de realizar una rápida resurrección, que por no fastidiarles el entierro a los del pueblo que tan bien les estaba quedando y porque creí que tal vez sea cierto que la naturaleza es sabia y que si había decidido que al viejo Damián le había llegado su hora a los ochenta y ocho años por algo sería.
El sábado, sin embargo, la casualidad quiso que escuchara una conversación entre la alcaldesa y la oposición, el otro concejal, expresando su coincidencia en la voluntad de redondear el programa de fiestas del mes de agosto con una espectacular crucifixión, que si bien no pude enterarme de en quién habían pensado para tan apreciado papel, dadas mis últimas intervenciones en el pueblo y el sospechoso silencio con que fue recibida mi llegada al bar del Santi decidí que, por si habían considerado hacerle a uno el honor, estaría bastante más seguro en Donosti. Además si hay que hacer un esfuerzo y milagrear un poco, pues vale, aunque sea durante mis vacaciones, pero las pasiones y los martirios nunca se me han dado bien que por algo uno es de naturaleza quejica y tirando a miedoso. Así que, no sin antes dejar una prolija e instructiva epístola para que el párroco lea durante la próxima misa explicando al pueblo de Galilea que a mí se me dan bien los milagros y demás intervenciones divinas mientras que mi cuñado Jesús, más dotado para el drama, se encargaría de sufrir una pasión más que digna a nada que se lo pidieran con educación, decidí coger el autobús de las diez de la mañana del lunes. Por si acaso.

02 julio 2009

Vacaciones

Me voy de vacaciones así que os tendré un poco abandonados. ¿Que cuál es la diferencia con lo que hago ahora? Bueno la diferencia está en que será por una buena razón: estaré descansando en un pueblecito del tamaño de una par o tres de manzanas de las de Barcelona. Cuidaos y sed buenos.
P.D. El día 10 de este mes es la final de Relatos en Cadena de la SER. Como sabéis soy uno de los diez finalistas y el premio de 6.000 euros es como poco apetitoso. Así que deseadme suerte.

18 junio 2009

Apunten, fuego

Desde el bar donde tomábamos café pudimos oír el chirrido de los frenos, vimos al autobús dar bandazos de derecha a izquierda e irse al final contra la gente que esperaba en la marquesina, arrollándolos. El chico que había en la barra junto a mí se levantó de un salto del taburete y, por primera vez, vi que llevaba colgada del cuello una cámara de fotos. Apuntó y disparó sobre el amasijo de hierros en que se había convertido el frontal del autobús, apuntó y disparó sobre los cuerpos desparramados por el suelo, tiñendo el asfalto de negro sangre; apuntó y disparó sobre los gritos de dolor. Sólo después de apuntar y disparar sobre todo lo que creyó conveniente sacó un móvil de su bolsillo, supongo que para llamar a emergencias. No pude soportar más el espectáculo y, tras dejar el importe del café sobre la barra, me fui.

31 mayo 2009

Ausencia


Carles hace girar la silla de ruedas ciento ochenta grados y vuelve a repasar cada una de las dos docenas de piezas que le quedan por colocar. Las coge, las voltea, las mira por todos los ángulos que le ofrecen, como un gemólogo analiza un diamante, y las vuelve a dejar sobre la mesa de la sala. Se diría que sabe perfectamente cuál es el lugar que corresponde a cada una pero está disfrutando del momento, dilatándolo, recreándose tras más de dos meses de trabajo. En el sofá, Nieves sostiene el portátil sobre los muslos y teclea con agilidad de mecanógrafa mientras oye la tele. Ni sabe ni le importa el canal que tiene puesto. Ahora está absorta en el trabajo, en sus tablas y sus cuentas, en sus proyectos. Sólo el tecleo sobre el portátil, el ocasional chirrido de las ruedas de la silla de Carles y el murmullo de la tele rompen un silencio que hace tiempo que ha dejado de ser cómodo, y mucho menos cómplice. Nieves pregunta a Carles si quiere cenar. Nieves come muy poco desde hace un par de meses. Está adelgazando. También Carles ha bajado de peso, claro que en su caso no es exactamente adelgazar lo que ha hecho, aunque también. Nunca ha querido preguntar cuánto pesa una pierna o cuánto deja de pesar un cuerpo sin la pierna derecha. Tres kilos o cuatro, calcula. Preguntarlo le haría sentirse como de compras en una carnicería.
Carles, concentrado en las piezas, alza la mano sin levantar la vista de la mesa para pedir a Nieves que espere un poco pero ésta no advierte el gesto y sigue hablando sola y le dice que a ella le da igual, que en realidad no tiene hambre y no va a cenar, que lo decía para que él se preparara lo que quisiera sin esperarla. Carles sacude la cabeza, afirmando. Coge una pieza con tres salientes y un entrante y la acerca lentamente a uno de los huecos que quedan en este tetris horizontal. Entra dócil, con suavidad. Desde que perdió la pierna nada ha encajado en su vida con esa perfección. Más bien todo se ha desencajado y ha quedado como un edificio de oficinas tras un terremoto. Devastado, desordenado, víctima de un caos a veces imperceptible desde el exterior.
Encima de la mesa sólo quedan ocho piezas sin colocar. Nieves apaga el ordenador y se queda mirando la tele, con el portátil cerrado en su regazo. Se frota el nacimiento de la nariz con los dedos pulgar e índice de la mano derecha y no llega a abrir la boca porque Carles se le adelanta y le dice que vaya a acostarse si quiere, que él irá enseguida, mientras mueve las piezas que le quedan por encajar en el puzzle como si fueran los cubiletes de un trilero. Nieves se acerca a la mesa y ve que el puzzle está prácticamente terminado. Le dice que pensaba que no sería capaz de acabarlo. Carles le contesta que él también, mientras encaja una nueva pieza delante de ella, una pieza blanca por completo, del mismo color que todas y cada una de las diez mil que completan el puzzle. Nieves besa la frente de Carles desde arriba, detrás de él, agarrada a las asas de la silla y, después, se dirige hacia la puerta de la sala. Carles lleva la mano derecha al lugar donde su mente recuerda haber tenido una pierna y toca el asiento de cuero. Le dice a Nieves que si mañana tiene tiempo de pasarse por la tienda le compre otro puzzle. Nieves le pregunta cómo lo quiere, le pregunta si ha pensado en algo especial esta vez. Carles, mientras juguetea con una pieza entre los dedos, una pieza blanca, inmaculada, le contesta que lo quiere igual que éste último. Nieves se lleva el dedo índice de la mano derecha a la boca y se lo mordisquea.
—Pero en negro —añade Carles, sin levantar la vista de la mesa, mientras Nieves sale de la sala y desaparece en su habitación.

27 mayo 2009

Papeles inesperados

Como si nuestro amigo Julio se hubiera guardado un as en la manga todos estos años. Este mismo 2009 hemos conmemorado el 25 aniversario de su muerte y nos encontramos con que centenares de papeles guardados en una vieja cómoda se han convertido en un libro póstumo, casi se diría que de autohomenaje, gracias al excelente y apasionado trabajo de Carles Alvarez Garriga, experto donde los haya en la obra de Cortázar, y de la viuda de Cortázar, Aurora Bernárdez. Enfín que en un volumen de unas 450 páginas, quien no tenga suficiente con todo lo que nos dejó escrito Julio, se encontrará con once relatos inéditos, tres historias de cronopios perdidas, trece poemas, un capítulo inédito de "Libro de Manuel", artículos de temática variada, once episodios protagonizados por Lucas y un largo repertorio de cartas, pequeños ensayos e inclasificables. No bromeo, no. Lo edita Alfaguara y ya lo tienes en las librerías. La verdad, no entiendo qué haces ahí sentado todavía. Ve a por él.

26 mayo 2009

Perturbaciones

La editorial Salto de Página acaba de publicar la antología de relato fantástico español actual "Perturbaciones". El prólogo y la selección corren a cargo de Juan Jacinto Muñoz Rengel y es una verdadera guía de escritores jóvenes y no tanto, en muchos casos casi desconocidos, que merecen mucho la pena. Un libro magnífico que te hará pasar muy buenos momentos y seguro que te dará más de un nombre al que, a partir de ahora, querrás seguir. No te lo pierdas.

23 abril 2009

¿Rutina?


Rutina. Salgo a la hora de siempre de casa y entro en la estación de Torrassa. Llego al andén y me sitúo justo en la línea de separación que hay entre las baldosas que quedan entre los dos primeros bancos de la derecha. Esto casi me garantiza ser el primero en entrar en el vagón y, por lo tanto, sentarme. Saco de mi mochila "El fantasma de Canterville". Estoy listo.
El convoy entra en la estación. Según lo previsto, me siento y, como otros pasajeros, comienzo a leer. Es muy temprano y casi me duermo. Lucho contra el sopor pero al final me vence el sueño y cierro los ojos unos segundos. Los vuelvo a abrir, agitado, temiendo haberme saltado mi parada de destino. Pero no. Estoy en Plaza de España. Aún falta mucho. Pero algo me llama la atención. El hombre que va sentado justo en frente de mí viste un trasnochado traje negro con chaleco, tiene el cabello negro, ensortijado, y un pequeño y cuidado bigote. "Demonios", pienso, "este tío es clavado a Poe". Bajo la vista hacia mi libro pero no puedo evitar volver a mirarlo y, entonces, me doy cuenta de que el hombre que está a su lado, un tipo magnífico, con barba y mirada intensa es clavadito a Cortázar. Juguetea con un cigarrillo apagado, preparado para encenderlo en cuanto se asome a la salida del metro. Estoy perplejo y comienzo a fijarme en el resto del vagón. Se abre la puerta para que entren los pasajeros que aguardan en la parada de Universitat y, justo con los pitidos que anuncian el cierre de puertas, se asoma un bastón blanco, tanteando el suelo. Voy a levantarme para cederle el sitio pero algo me hace quedar a medio impulso y sentarme de nuevo; el hombre que sigue al bastón es igual que Borges. Si no fuera por el asiento habría caído de espaldas al suelo. Y no es sólo Borges. Están todos. Las decenas de escritores y escritoras que me han acompañado durante tantos años entran y salen de mi convoy como si fueran trabajadores que acudieran a sus empresas, ojerosos, somnolientos, algunos ojeando libros que en sus respectivas épocas nunca habrían podido leer porque, entonces, sus autores ni siquiera habían nacido. Dickens lee por encima a Ruiz Zafón y se pavonea por las continuas referencias que éste hace de él. Poe lleva una novela de Stephen King y lo veo reírse, orgulloso como siempre, de que lo consideren su sucesor. Sentado en el suelo, Bukowski bebe de una botella envuelta con la sección de economía de El Periódico mientras, Cortázar, garabatea en un trozo de papel las “Instrucciones para beber de una botella sin derramar gota”. Charles Baudelaire recita, admirado, poemas de Gil de Biedma y Manolo se desdobla en Carvalho para descubrir con Terenci quién diablos acabó con Tutankhamon.
No puedo evitar buscar a Oscar Wilde. Al fin y al cabo, suyo es el libro que tengo entre mis manos. Pero no lo veo.
El convoy entra en la estación de Sagrera y comienzo a prepararme para bajar. Con naturalidad. Extrañamente natural.
Me levanto, guardo “El fantasma de Canterville” en la mochila y la cargo en mi espalda. Me quedo de pie, esperando que el metro se detenga y veo mi reflejo en el cristal de la puerta. Tengo un aspecto horrible. Me enderezo la pajarita y en mi cerebro comienza a formarse una idea. Un espejo, o un cuadro, sí, mejor un cuadro, que absorbiera los defectos de uno. La pintura se iría deteriorando mientras la persona retratada seguiría siempre igual. Creo que al protagonista lo llamaré Dorian, sí, Dorian Gray.

13 abril 2009

Apóstata no practicante


Con motivo del proyecto de ley sobre el aborto, me veo de nuevo integrado en un segmento de población, utilizado en las encuestas que realizan los distintos medios de comunicación, que se llama católico no practicante. Por una vez me paro a pensar en qué significa ser católico no practicante. Durante muchos años me he limitado, como seguramente habréis hecho muchos de vosotros, a creer que era ser católico y no ir a misa, pero hoy, no sé por qué, me resulta demasiado simple y vago. No me vale. Así que lo amplío y pienso que es un católico que no participa de los ritos propios de su Iglesia. Pero me encuentro con que conozco a muchos, poco católicos digamos, que se casan, bautizan a sus hijos y acuden, espero que con poca frecuencia, a funerales. Yo mismo participo de estos ritos con frecuencia aunque sólo sea como asistente. Y seguramente cuando muera, aunque sólo sea entonces, mis seres queridos celebrarán un funeral en el que un cura que no me conoce hablará de lo gran tipo que he sido y del sitio de privilegio que Dios me tiene reservado en el cielo. Sin embargo no creo que eso me convierta en católico, aunque lleve detrás la coletilla de no practicante. Tampoco tiene nada que ver con el comportamiento social y ético que uno mantiene, suponiendo que Hannibal Lecter hubiera sido bautizado resulta gracioso pensar en él como un católico no practicante, sobre todo si uno tiene la mala suerte de acabar formando parte de su menú.
Así que llego a la conclusión de que un católico no practicante es una persona que fue apuntada a la Iglesia por medio del bautizo, que incluso hizo la Primera Comunión, como es mi caso, y que después de esto no ha querido saber nada de la Iglesia el resto de su vida. Y no sé a los demás, pero a mí, me da bastante rabia que se me siga considerando católico, según para qué intereses, así que propongo que se me incluya en otro segmento de población que se podría llamar "apóstata no practicante". Si borrarse de la Iglesia fuera tan sencillo como marcar la casilla de darse de baja en la web de la parroquia, yo lo haría. Y si tú lo harías también, eres, como yo, un apóstata no practicante. Y la Iglesia ya no podrá usarnos para ampliar sus estadísticas de socios.

10 abril 2009

Frases


Un egoísta es un tipo que está todo el día pensando en sí mismo, en lugar de en mí.

Robots repulsivos


En el programa de radio "Ser curiosos" escucho a un científico, experto en robótica, un comentario que me llama la atención. Dice que se ha comprobado que cuanto más se parecen los robots al ser humano, más repulsión nos provocan. La observación se me queda enredada en las neuronas, dando vueltas y vueltas, hasta que al fin me pregunto; ¿y si a Dios le pasó lo mismo con nosotros?

09 abril 2009

Al otro lado del espejo

Tras un largo período de ausencia, aquí estoy para comunicaros dos breves noticias. Por un lado la aparición de una nueva revista digital dedicada al cuento que se llama "Al otro lado del espejo". Picad en el título del artículo para dirigiros a la página de la revista. Aún no he podido mirarla con atención pero merece, como poco, mi apoyo inicial. La segunda noticia, y sé que está feo que lo haga yo, es que el relato "La mesilla" que se encuentra unos artículos atrás, y con el que gané el concurso semanal de "Relatos en cadena" el diecisiete de marzo, también ha sido declarado ganador del mes. Queda poco humilde pero para una vez que gano algo me apetece que lo sepáis. Enfin, nos seguimos leyendo.

17 marzo 2009

Muziic


Hace unos días os hablaba de Spotify, un programa fantástico para escuchar música vía streaming, sin necesidad de descarga. Hoy os hablo de otro muy similar que funciona en Estados Unidos. Parece ser que Spotify ha tenido ciertos problemas legales al otro lado del Atlántico y por eso nace Muziic, un programa conceptualmente muy similar que nos permite escuchar millones de temas diferentes y con un añadido para usuarios habituales de Youtube: tienen un acuerdo entre ellos para que Muziic tenga acceso a toda la música que hay en Youtube. Yo he trasteado con mucha frecuencia en Youtube tan sólo para escuchar a mis grupos favoritos o buscar curiosidades. Ahora con Muziic podrás crearte tus playlist y acceder a horas de música con un par de clicks. Programa gratuito que tendrás instalado en unos minutos. Para enlazar pica en el título del artículo. ¿Alguien da más?

16 marzo 2009

Polémica


Recomendaría a la Conferencia Episcopal que cambie de agencia de publicidad porque llevan una racha... Ya la han montado otra vez y todo porque no se saben explicar, no saben comunicar.
Han hecho una campaña contra la ley del aborto en la que, como puedes ver, equiparan el peligro de extinción en el que se encuentra el lince ibérico con el del ser humano. O eso es, al menos, lo que ha entendido todo el mundo. Y claro, muchos se han indignado porque no parece de recibo comparar a un niño con un bicho, por importante que sea que el bicho tampoco se extinga . Pero el significado verdadero del cartel no es ése y, gracias a dios, aquí estoy yo para explicároslo. Y es que el bebé del cartel no es un ser humano, bueno sí, quiero decir que no representa a los seres humanos. Es un cristianito. Lo que la Conferencia Episcopal nos dice en su campaña es que los católicos están en peligro de extinción, como los linces, y en eso sí que estamos de acuerdo, y nos pide que luchemos contra ello. Entiendo que lo que quieren es que nos pongamos a fornicar como conejos para llenar el mundo de catoliquitos como el de la foto. Y seamos honestos: nadie se ofendería por una campaña en la que nos animaran a estar todo el día fornicando. Bueno, sí que se ofendería alguien: la Conferencia Episcopal. ¿Nos estamos volviendo locos?

Aniversarios


Estamos de celebración. El mes pasado se conmemoró el doscientos aniversario del nacimiento de Edgar Allan Poe, y hace unos pocos días el veinticinco de la muerte de Julio Cortázar. Dos autores sin los que sería difícil entender la literatura actual pero, sobre todo, el cuento, género en el que ambos son indiscutibles maestros. Tal vez por eso, pese a que cualquier persona medianamente leída los conoce, no son muchos los que han seguido su obra. La razón es simple; el cuento no consigue sacudirse el sambenito de ser el hermano pequeño de la novela. Incluso no son pocos los que creen que el cuento es la obra de un gandul, incapaz de trabajar lo necesario para llegar a las doscientas páginas que, como mínimo, ha de tener cualquier novela que se precie.
Parece, sin embargo, que los nuevos tiempos, repletos de prisas y estrés, benefician a la rapidez del cuento, y esto, unido a las celebraciones que he citado en el inicio del artículo, haya ayudado al cuento a convertirse en un género respetado y solicitado por los lectores.
No voy a recomendaros los cuentos completos de nadie, ni pretendo que a partir de ahora os leáis todas las antologías que con casi cualquier excusa van inundando el mercado editorial. Tan sólo os invitaré a leer dos cuentos de cada uno de los autores citados. Ambos son excelentes ejemplos de su narrativa y, por descontado, son de mis favoritos. Entre las decenas de relatos de Poe "La caída de la casa Usher" y "Los crímenes de la calle Morgue". Son tan fáciles de conseguir como ir al catálogo de Alianza Bolsillo y comprar el volumen uno de sus cuentos (está editado en dos volúmenes). Si ya Poe es un magnífico escritor, no pocos autores reconocen que la traducción de Cortázar casi lo mejora). En el caso de Cortázar, dada la cantidad de cuentos que tiene publicados y su variedad, es más difícil, si cabe, quedarse sólo con dos pero allá va; leeros "Casa tomada" y "La noche boca arriba". Igual que antes, los tenéis en Alianza Bolsillo. Si os gustan, buscad vosotros mismos porque habréis encontrado un nuevo mundo donde nunca más brevedad, será sinónimo de inferioridad. Os lo garantizo.

Escritura creativa

Si te gusta escribir, escribe. Si conoces gente con tu misma pasión, mejor. Si tienes a mano una escuela o taller de escritura, fantástico. Y si la disciplina no es lo tuyo, tus amigos no leen ni el periódico y no tienes dinero para un taller, te voy a dar una opción. Existe un tipo fantástico llamado Alex Hernández Puertas que, de forma completamente desinteresada ha reunido una serie de herramientas de las que las nuevas tecnologías ponen en nuestras manos, para montarse un taller. Alex creó un podcast, originalmente, en el que va dando lecciones de muy buena calidad, tanto técnica como de contenidos, que en los últimos meses ha complementado con un blog y un foro, cuya finalidad es que todos los seguidores del podcast podamos ponernos en contacto y hablar, reflexionar y debatir sobre nuestra afición. Está fenomenal y, aunque va despacio, poco a poco empieza a crecer y a coger vidilla. Así que ya sabes, pica en el título de este artículo y preséntate. Te esperamos.

El Sueño del Fevre


Al hilo de las historias de vampiros, tan de moda en los tiempos que corren gracias a series de tv como True Blood o películas como Crepúsculo, ambas muy poco de mi gusto, quiero recomendaros una pequeña joyita escrita hace ya unos cuantos años y no muy fácil de encontrar. Se trata de "El Sueño del Fevre" un libro de George R. R. Martin, autor célebre por sus series de libros de fantasía, sobre todo la serie de "Canción de hielo y fuego" que lo ha catapultado a los primeros puestos de ventas los últimos años.
"El Sueño del Fevre" es una novela escrita en 1982 y publicada en su día por Acervo que no ha sido reeditada últimamente, que yo sepa al menos. La historia transcurre en el Missisippi del siglo XIX y es intrigante, entretenida y aterradora a partes iguales y una completa lección de literatura oscura, con un estilo ágil y elegante y una trama que sin entrar en grandes complicaciones te mantiene alerta y tenso durante toda su lectura. Es un tipo de novela vampírica más relacionada con las Crónicas Vampíricas de Anne Rice que con el Drácula de Bram Stoker aunque no faltan guiños a éste último. En resumen una magnífica novela, injustamente olvidada que, si queréis, podríais rescatar para vuestro disfrute.

Watchmen (y 2)


Watchmen es una buena película basada en un cómic muy complicado. Es un película que en ocasiones resulta densa donde el cómic era profundo, cosa impensable en el más bien insípido género de los superhéroes. Tiene unos personajes interesantes, llenos de dudas, contradicciones y miserias.
La película es oscura, el día casi no existe y la noche es húmeda, lluviosa y la pantalla exuda el olor a podrido de una Nueva York al borde de la destrucción. Es una película de extremos donde no hay término medio. Los superhéroes son, más bien, vengadores que disfrutan destruyendo todo lo que encuentran por delante, o son ultraderechistas amargados, o seres tan poderosos que dios a su lado parece un aprendiz. Es una película de cabezas parlantes, problema difícil de resolver cuando hay tanta idea, tanta reflexión por mostrar al espectador. Es violenta por que el mundo en el que se desarrolla es una visión estética y pesimista de éste, en el que nos ha tocado vivir. Tras verla te quedas callado durante un buen rato intentando decidir si te ha gustado lo que has visto. Es difícil de decir.