La primavera del año 2011 fue la del Asphodelus roseus. Nos habíamos enterado de que era una de las últimas joyas que se habían añadido a la corona botánica de la provincia de Cádiz, y sabíamos de su existencia por un artículo de 1990 de Díaz Lifante, donde da cuenta del hallazgo de ejemplares de la especie a principios de los 80.
| Asphodelus roseus |
Las características de la misma son bastante similares a las de Asphodelus fistulosus, de la que hay quienes consideran que es una subespecie.