No tenia pensat avui publicar un post com aquest, en realitat no pensava publicar-ne cap perquè estic patint una afecció al·lèrgica localitzada als ulls i no estic per a passar molt de temps davant la pantalla de l'ordinador però ha pogut més la indignació.
Us transcric un fragment (complet seria massa llarg però deixe l'enllaç per si algú el vol llegir complet) d'un
article que ha sortit avui al diari perquè tothom sàpiga què està passant en les terres valencianes:
"Pero después de los últimos acontecimientos no cabe pensar otra cosa que la de que existe una estrategia política para criminalizar al colectivo de los enseñantes, como antes se hizo con el de los funcionarios en general. Sólo en esa clave pueden entenderse las medidas en Educación anunciadas por Císcar tras el pleno del Gobierno autonómico del viernes.
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Lo que hizo Císcar el viernes no fue una broma, sino un aviso a navegantes. ¿Por qué cebarse en la Educación? Porque, a pesar de sus muchas diferencias internas, es el colectivo de los enseñantes el que más activo se está mostrando en contra de los ajustes impuestos por los gobiernos central o autonómico. El que lidera, de momento, las protestas en la calle. El que, ya digo que contra viento y marea, más unidad está demostrando. En resumen, el que verdaderamente moviliza a buena parte de la gente que está saliendo a protestar y, por tanto, el que el Consell empieza a ver como el enemigo a batir. Los sanitarios, por ejemplo, están siguiendo otra estrategia: la de la huelga encubierta, la huelga de celo. Atienden cada día a menos pacientes como respuesta a los recortes que les están imponiendo. Y saben, además, sobre todo los médicos, que tienen mucha más fuerza y no necesitan echarse al monte para mantener el pulso. Pero la Educación es otra cosa. Los sueldos ahí son, en general, bajos; la precariedad, alta; el reconocimiento social, mínimo y, como dijo un político tan sincero como cínico, a la hora de coger las tijeras lo más fácil es hacerlo en Educación porque los efectos de la poda sólo se verán a largo plazo, en las futuras generaciones, y para entonces los que ahora mandan ya estarán calvos.
La hiperactividad del Consell tomando decisiones semana sí y semana también en materia educativa empieza a resultar, más que desmedida, sospechosa. Parece como si la Educación fuera la madre de todos los problemas y no la sufridora de los mismos. Parece que la solución a la crisis se le hubiera encomendado, en vez de al conseller Vela o al dicharachero Buch, a la consellera Catalá. Como eso no tiene lógica, sólo cabe concluir que de lo que se trata es de estigmatizar a los profesores para restarles respaldo social. Ocurre que no conozco a ningún maestro que haya construido aeropuertos sin aviones, que haya quebrado entidades financieras, o al que le hayan regalado ni trajes ni bolsos de Loewe. Así que convendría no perder la perspectiva sobre quiénes merecen ser castigados sin recreo. Porque, por mucho que nos quieran distraer, no son precisamente los que dan clase en barracones, sino los que sólo salían del palacio para subir al coche oficial, los que nos han dejado en la indigencia."
Juan R. Gil
Información, 18-03-12