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5 de noviembre de 2025

El modelo de Soria en la lucha contra los incendios forestales

 

Hace unos días hemos planteado en Tertulia en Barbecho una cuestión de actualidad que ha suscitado gran interés y propiciado un debate que resulta necesario cuando todavía perviven en la memoria las imágenes de los incendios que durante este verano han asolado miles de Hectáreas en todo el país, con especial incidencia en Castilla y León, Galicia y Extremadura.
En este escenario llama la atención, siempre la ha llamado, el caso singular, de la provincia de Soria frente al riesgo de incendio. Más que justificada está la atención que se la debe prestar. Un enfoque desde la Geografía y el conocimiento de ese espacio a cargo de uno de sus más que cualificados especialistas.

El desarrollo y las aportaciones del encuentro están recogidos en el siguiente enlace, cuyo visionado recomiendo. Están también abiertos a los comentarios que pudieran hacerse.


8 de julio de 2025

Una interesante reflexión sobre el Artico y el Antropoceno




La Doctora Ana Manero Salvador, Catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales en la Universidad Carlos III de Madrid, y autora de Antropoceno, expone sus ideas sobre dicho concepto y sobre los cambios que afectan al espacio ártico en este interesante documento 

8 de mayo de 2025

La ciudad inteligente: entre la utopía, la innovación y la equidad

 


Abierta al debate necesario, se impone una reflexión oportuna sobre el concepto de "Ciudad Inteligente". En ello se centra la sesión organizada sobre el tema por la Asociación Cultural Tertulia en Barbecho, nacida y desarrollada en Valladolid. Me cupo el honor y la satisfacción de exponer algunas ideas sobre esta interesante cuestión. 

La sesión está disponible en el siguiente enlace: 


https://1drv.ms/v/c/418f9defbcac0205/ERxS0ejIdeFOnlEf12KUsewB3R4Br1drExm9MDoy_7dMrg?e=OklibN



8 de febrero de 2025

Cincuenta años del cierre de la Universidad de Valladolid

 

Aunque quizá adormecida en la memoria, la decisión de cerrar temporalmente, como sanción política la Universidad de Valladolid revive de vez en cuando en las conversaciones de quienes vivimos aquella experiencia y de los que, más jóvenes, se siguen interesando por ella.
Ocurrió el sábado 8 de febrero de 1975. Si se hiciera un recopilatorio de experiencias personales, el compendio sería llamativo como testimonio de lo que aquel hecho supuso en la sensibilidad de una generación, que, a raíz de la brutal medida, se dió cuenta de que la dictadura, con sus métodos y sicarios, estaba llegando a su fin.
Puedo dar fe de ello porque lo viví de cerca. Tenía 27 años, era profesor ayudante en el Departamento de Geografía y estaba a punto de presentar mi Tesis Doctoral sobre la Industria guipuzcoana. Algunos de mis compañeros, entre ellos mi maestro, y yo nos enteramos del cierre en Fermoselle (Zamora), donde estábamos preparando un trabajo de prácticas de campo, que habría de celebrarse la semana siguiente y que quedó suspendido.
El suceso operó como un catalizador de las conciencias, como un revulsivo motivado por el estupor que produjo y por el convencimiento de que las autoridades académicas y políticas de aquella época tenían gran responsabilidad en lo sucedido.
A raíz de aquello cobró fuerza y envergadura una reacción apoyada en debates y encuentros como no se habían vivido anteriormente. El cierre operó como una provocación. La reflexión política seria y rigurosa entró en las mentes y en los despachos y cristalizó en reuniones concurridas a las que asistieron profesores y alumnos que hasta entonces se habían mantenido al margen de la crítica asamblearia, reemplazada por espacios más entrañables, efectivos... y seguros. Lecturas recomendadas, reflexiones sobre la función de la Universidad, sobre la metodología docente, sobre "la alianza de las fuerzas del trabajo y la cultura', sobre el futuro de un país abocado a la democracia, especulando audazmente sobre un deseado proceso de transición que nadie imaginaba cómo se iba a producir.. El salto cualitativo, si es que puede llamarse así, fue considerable, al menos en sus aspectos formales.
El cierre supuso, en fin, un cambio de actitud a favor de la maduración de la responsabilidad que cada cual ostentaba. Aparecieron maestros inolvidables, como Julio Valdeón, Justino Duque, Pedro Gómez Bosque, Fernando Marquínez, Mikel Corcuera, José Ortega, José Luis Barrigón. Aunque se echó de menos la implicación de figuras egregias de la sociedad y de la cultura vallisoletanas, que miraron para otro lado.
El cierre nos ayudó a los jóvenes a ser mayores y más conscientes del valor de la crítica en libertad. Las aulas reabrieron en mayo, pero el panorama ya no era el mismo. En noviembre desapareció el dictador, al que la Universidad sobrevivió para relegarlo al desprecio y al olvido.

En la Universidad de Valladolid fue impartida esta conferencia de José Luis Villacañas en el acto conmemorativo

He asistido a la segunda de las Mesas Redondas organizadas para recordar este suceso.
La convocatoria ha sido un éxito. El Aula Mergelina a rebosar. Ha sido emocionante. Muchos rostros conocidos y espíritus entregados a la evocación de una experiencia inseparable de la juventud y de la maduración del pensamiento que el suceso provocó.
Excelentes intervenciones por parte de los cinco invitados, bien seleccionados. Jesús Quijano, Luis Arroyo Zapatero, Elena Pérez Martínez y Luis Gómez Acebo. El elenco de temas y perspectivas abordadas han ofrecido un magnífico panel de reflexiones, que han hecho posible recuperar la juventud y valorar hasta qué punto el paso del tiempo no hace mella en la viveza de los recuerdos. Se ha echado mucho de menos la presencia de gente joven, de estudiantes de nuestros días, lamentablemente algo habitual en los actos culturales en los que realmente se aprenden y descubren hechos interesantes.
Como no ha habido tiempo para el coloquio, me he quedado con las ganas de plantear una cuestión: ¿por qué si las tensiones políticas, asociadas a las movilizaciones estudiantiles, afectaron igualmente, e incluso con más intensidad, a otras ciudades españolas, se eligió Valladolid para hacer ese escarmiento? No sé si se ha hablado de ello en el conjunto del evento... pero considero que tal vez esa pregunta requiere una reflexión adicional como hipótesis que creo fundamentada.
El cierre de la Universidad como escarmiento, como demostración de poder y como decisión con efecto ejemplarizante ha de entenderse en función de lo que Valladolid representaba en el contexto nacional. Fue entre 1965 y 1975, dentro de su escala y como varias investigaciones avalan, la capital de provincia española afectada por el mayor nivel de transformación social, económica, cultural, demográfica y urbanística, con una expansión barrial o periférica, que trajo consigo, junto a las movilizaciones sindicales y estudiantiles, un fuerte impulso del movimiento de concienciación y reivindicación vecinal de los más activos entre las ciudades medias españolas. La figura de Millán Santos en Delicias es inexcusable en este proceso.
De ese modo, la ciudad del Pisuerga y la Esgueva se convierte en un referente de las tensiones a las que hay que poner fin, con la resonancia que esa decisión podría traer consigo. El salto cualitativo de la ciudad tradicional y reaccionaria a la ciudad movilizada socialmente es algo inasumible por el régimen de la época.
La tirada de huevos al rector Del Sol, y más allá de la critica que el hecho pueda suscitar, no deja de ser un pretexto. Fue la simbología de una ciudad rebelde lo que se trató de penalizar sin olvidar el calentamiento que en ese sentido probablemente introdujo - Julio Valdeón así lo creía- la intervención de Luis Suárez Fernández, predecesor en el Rectorado de Del Sol y vinculado al Ministerio de Educación del franquismo, como Director General de Universidades, hasta enero de 1974.
El corolario de ese proceso habría de cristalizar en la configuración de una nueva sociedad, que cuatro años después del cierre culminó con la elección de Tomás Rodríguez Bolaños como alcalde de Valladolid.

29 de enero de 2025

Tres meses han pasado ya desde los terribles destrozos ocasionados por la riada en Valencia y Albacete.


 La movilización social que ha provocado la atroz riada sobre la Huerta Sur de Valencia y el sureste de la provincia de Albacete quedará para siempre en la memoria. Es la mayor catástrofe natural ocurrida en Europa en lo que llevamos de siglo. Ocurrió en una de las áreas demográficamente más densas de la Comunidad Valenciana. Afectó a 89 municipios de la provincia de Valencia y sur de Albacete con una destrucción equivalente a los 17.000 millones de euros.

Hoy hace ya tres meses que los cúmulos y nimbos vertiginosos henchidos de agua y lluvia en el cielo arrasaron vidas, tierra, viviendas, enseres... en el entorno de un Mediterráneo recalentado como jamás se había conocido. Los españoles y el mundo más sensible asistimos, sobrecogidos e impotentes, a la magnitud de una tragedia que fue desde el principio muy mal gestionada y que aún pervive en la afectada vida cotidiana de los municipios que fueron anegados, con impactos de toda índole que posiblemente nunca serán superados.
En medio de la tragedia afloran la fortaleza y la sensibilidad del pueblo valenciano. Las gentes de Paiporta, símbolo de la entereza de una comunidad admirable, se reunieron un día para transmitir a través de la música que seguían ahí y que tenían muchas cosas que decir. Tres meses después de la calamidad, emerge la música coral, aglutinada por una magnífica canción de Nino Bravo.
Modestamente, me permito desde aquí sugerirles que muchos les estaríamos agradecidos si, en una próxima representación, dieran a conocer su talento y su voluntad con "Al vent, la cara al vent, al vent del món...", del gran Raimon, paisano de Xátiva.



25 de enero de 2025

2025: Año Internacional de Preservación delos Glaciares

 Cuando acaba de comenzar el año 2025 es bueno recordar que, entre otras efemérides a tener en cuenta, ha sido proclamado en 2022  por la Asamblea General de las Naciones Unidas como Año Internacional de la Preservación de los Glaciares,  concretando la fecha del 21 de marzo como el Día Mundial de los Glaciares. 




Se trata de una llamada de atención sobre los riesgos de deterioro a que se enfrentan las masas heladas de la Tierra. Según Naciones Unidas están registrados más de 275.000 glaciares en el mundo que ocupan una superficie de 700.000 kilómetros cuadrados y en los que, junto a las capas de hielo, acumulan en torno al 70% del agua dulce del planeta.  De ahí  la necesidad de valorar la decisiva importancia que su preservación ostenta como garantía de la sostenibilidad medioambiental.  No en vano, se las considera como los "centinelas del clima". 




Pues es bien sabido que la estabilidad de la vida en la Tierra aparece estrechamente ligada a la conservación de los glaciares, por cuanto de ellos dependen los sistemas biológicos del planeta y el mantenimiento de las reservas de agua. Su fragilidad está científicamente constatada. Las investigaciones  señalan que la criosfera (combinaciones de glaciares, hielo, nieve y permafrost) se está derritiendo más rápido que en cualquier otro momento de la historia, con la consiguiente alteración que ello provoca en el sistema hídrico mundial. 

En esta misma línea, una rigurosa investigación, dada a conocer en 2019, revela que la mayoría de los glaciares que forman parte del patrimonio mundial han perdido una parte significativa de su entidad física desde comienzos del siglo XX, afectada, como se indica en el gráfico, por un generalizado y en determinados puntos muy intenso proceso de pérdida de su masa e incluso han llegado a desaparecer en lugares tan significativos como los Alpes o África. 


El mismo trabajo señala que cerca de la mitad de los glaciares del patrimonio mundial podrían desaparecer a finales del siglo XXI si las emisiones de gases de efecto invernadero continuasen al ritmo detectado actualmente, con las graves consecuencias que ello traería consigo.  



19 de septiembre de 2010

Hasta siempre, José Antonio Labordeta

Hace una semana recordaba aqui la figura de José Antonio Labordeta. Nada más tengo que añadir a lo que dije entonces. Ha fallecido en Zaragoza el domingo 19 de septiembre de 2010. Mis condolencias más sentidas al pueblo aragonés al tiempo que me sumo a la pena de los españoles que le admirábamos. Lo siento mucho. Echaremos de menos su voz y su mirada, sus palabras de ánimo y esperanza, su imagen de dignidad, coherencia y bonhomía. Su Canto a la Libertad nos acompañará siempre. Siempre.





Se le ha concedido, a título póstumo, la Medalla de Aragón. La pregunta surge de inmediato: ¿no había hecho méritos suficientes para recibirla en vida? Labordeta siempre pasó de medallas, pero sin duda ésta le hubiera complacido. No la cogerá en sus manos, no captará su significado. Ay, esa política, esos políticos que desconocen la oportunidad del tiempo.

30 de mayo de 2009

Joseph Haydn (1732-1809): El músico del cielo


Hace años Gabriel García Márquez escribió en la prensa un artículo que hoy merece ser recordado. Comentaba con su expresividad habitual la sensación que tuvo cuando, al entrar en una tienda de música en la ciudad de Los Ángeles, oyó una melodía que de inmediato le cautivó. “Sentí encontrarme en el cielo, transportado a espacios nunca sentidos”: de este modo tan gráfico explicó el escritor colombiano su estado de ánimo al verse envuelto por las notas de una composición musical de Joseph Haydn. No mencionaba de qué obra se trataba, pero sí se le hacia familiar el inconfundible estilo de ese genio de la música, fallecido el último día de Mayo de 1809. Poco importa la composición de que se tratase, aunque me atrevería a afirmar que quizá los sonidos percibidos emitieran notas tan bellas como las que adornan cualquiera de sus Sinfonías, de sus Cuartetos, de sus Conciertos para piano o para trompeta, de las arias de sus óperas o alguna de las piezas que proporcionan esa fuerza inmensa al oratorio de La Creación, con fundamento considerada como una de las realizaciones más impresionantes y hermosas de la historia de la música.
Recordar a Haydn en el bicentenario de su muerte supone algo más que expresar la admiración por su talento y subrayar la vigencia inalterable de una música realizada en la segunda mitad del siglo XVIII, en la que coinciden genios que han de marcar con poderosa huella la evolución de la cultura musical hasta nuestros días. La obra de Haydn nos sitúa en la perspectiva de la profunda transformación instrumental que experimenta la música de la mano de los dos grandes maestros que desde Austria contribuyeron en mayor medida a engrandecer el periodo clasicista, abriéndolo a la modernidad del Ochocientos. A él le corresponde el mérito de la consagración de la Sinfonía y de la música de cámara como dos formas singulares de expresión que dieron lugar a movimientos de renovación que cobrarían en Mozart su plasmación más sobresaliente, enriquecida en éste además por la brillantez de sus óperas.
La relación entre ambos, estrecha y fecunda, cimenta las bases de una etapa cumbre a la que más tarde aludiría Johannes Brahms, cuando se consideró heredero del legado transmitido por ambos genios a los que Viena y Salzburgo han dedicado sendos museos que resumen muy bien el particular entorno en que se desenvolvieron. Escuchar a Joseph Haydn nos sitúa en una época y en un espacio que identifica a los europeos con lo mejor de su tradición cultural. Pues, ¿hay alguien que no se emocione al oir interpretar el “Von deiner Güt’, o Herr und Gott” de La Creación o descubrir, entre otras maravillas, la belleza del Cuarteto Emperador Op. 76, en cuyo segundo movimiento se inspiró el himno oficial de la República Federal Alemana?

Disfrútenlos






27 de mayo de 2009

Haití en el puente del Titanic

Nunca se habla de Haití en ningún sitio. Existe el país, pero como si no existiera. La pobreza alcanza en él dimensiones sobrecogedoras. Relegado a la parte occidental de la Isla de la Española, en el centro del Caribe, su historia resume todas las tragedias humanas. Sin paliativos. Deseo aludir en el blog a este mundo desconocido, que no puede ser ignorado y que sólo cabe interpretar desde la perspectiva de una solidaridad bien entendida. Un colega brasileño, de la Universidad Nacional de Matto Grosso, acaba de regresar de Haití y me envía este escalofriante testimonio, que le fue entregado por un grupo cultural de la ciudad de Gonaïves. Refleja la profunda crisis de una sociedad y la desesperación de sus gentes. Es un testimonio desolador. Algo real, algo que sucede, algo que no se puede desconocer.



"¿Quién ha dicho Titanic?.

¿Porqué nos viene a la memoria la imagen de un navío que desaparece para siempre sin que nadie pueda remediarlo?, ¿qué hemos hecho los haitianos para que eso suceda inevitablemente?.

La relación entre el barco que se hunde y nuestro país cada vez es más clara. No nos queda más remedio que aceptarla. Refugiados en los lugares más altos, los residentes en Gonäives observan cómo el agua sube inexorablemente hacia ellos…hasta anegar todo el país, abocado a la desaparición.

Si no es esta vez, será la próxima. Dentro de un día, de un año. Es un fin anunciado. Irremediable. Es ese sentimiento de pasajeros del Titanic el que habita en nosotros indistintamente..

Ya no es cuestión de cuándo hay que hacer (o rehacer) el equipaje para abandonar el barco. Incluso los más resistentes. Incluso los ancianos impotentes. Incluso los más arraigados en esta tierra. Pues justamente ya no queda tierra. Todo se va.

Todas las ciudades están amenazadas al mismo tiempo de desaparición. Mi querida Gonaïves, pero también Les Cayes, Jacmel, Petit-Goave, Cabaret, Port-au-Prince. Constreñidas entre la subida del océano a un lado y otro, las olas que rugen como inmensas avalanchas y lo entierran todo a su paso. Esa montaña que durante siglos hemos deforestado se ha convertido en una pista donde nada interrumpe los deslizamientos. Vienen a nosotros sin que podamos hacer nada, porque no somos nadie.

Es un descenso a los infiernos. Nosotros los haitianos hemos fracasado en todo. De hecho hasta en la existencia misma de nuestro país. Todos los proyectos que hemos emprendido en esta tierra han sido fallidos. Y, peor aún, la impotencia total. La dimisión absoluta. No sabemos que hacer. No sabemos hacer nada. ¿Qué será de nosotros?."

En Gonäives, 15 de Marzo de 2009


Nota: el Mapa reproduce una fotografia de satélite de la Isla de la Española, compartida por Haití y la República Dominicana. Se puede observar el alto grado de deforestación del conjunto, pero sobre todo de la parte haitiana, donde en los últimos 50 años ha desaparecido el 72 % de toda la cobertera arbórea. Un desastre ecológico impresionante. Un desastre en un pais cuya música cautiva al sumergirnos en los aires y sensaciones más auténticas de la negritud caribeña



5 de mayo de 2009

La normalidad de despedir y dar la bienvenida al mismo tiempo





Vaya por delante un respetuoso adiós para despedir a Don Juan José Ibarretxe como lehendakari del Gobierno Vasco y a su partido como la opción política que ha gobernado sin interrupción la tierra de Euskadi durante tres décadas. El “Agur Jaunak” (Adios, Señor) es una bellísima canción coral de despedida que emociona oirla cuando se entona con ese sentimiento que ponen los vascos al agradecer y manifestar el reconocimiento que alguien les merece. “Agur” a Ibarretxe y “Ongi Etorri” (Bienvenido) a Don Patxi López, a quien le espera una tarea descomunal.
Y es que no pasa nada y pasa mucho a la vez.

No pasa nada porque es el juego libre de la democracia, el juego de las alternancias, de los cambios, de las nuevas perspectivas, que se ponen a prueba para tratar de reorientar los procesos y de hacerlos acordes con las mayorías que los respaldan. Dentro de unos años vuelta a las urnas y a ver qué pasa. Nunca el futuro está escrito. El Pais Vasco era la única Comunidad Autónoma española donde, desde su creación, siempre habían mandado los mismos. Es natural y bueno que el cambio político se produzca en una sociedad moderna y civilizada, de modo que nadie, con honestidad y espíritu democrático, debiera rasgarse las vestiduras o pensar que, con el cambio, se le ha arrebatado un derecho consuetudinario, impuesto por la tradición de forma natural e inamovible. Nada de eso ocurre, porque nadie puede sentirse propietario de las esencias y del destino de ningún territorio, cuya trayectoria evoluciona al compás de los comportamientos electorales de quienes residen en él. Es cierto que el PNV ganó las elecciones, pero muy lejos de la mayoría absoluta que no ha podido alcanzar con sus aliados de siempre. Así es la democracia y así debe ser.

Y, desde luego, pasa mucho a la vez, porque somos multitud los que miramos, expectantes, lo que pueda suceder a partir de ahora en el Pais Vasco, dada la resonancia que siempre ha tenido en la vida española y europea. Dos partidos que suscribieron la Constitución de 1978 deciden, tras las elecciones, unir sus votos para respaldar un gobierno que enlaza también con otra de las grandes señas de identidad de la sociedad vasca, como es la que se acoge bajo la enseña del Partido Socialista Obrero Español. La representante de la coalición Aralar, Aintzane Ezenarro (magnífica su alusión, en la misma entrevista donde hizo esas declaraciones, a la forma de asar los verdeles en Getaria, que sinceramente recomiendo), comentó que el hecho de que aunaran sus fuerzas ambas formaciones, incapaces de ponerse de acuerdo en el Estado, ponia de manifiesto la singularidad de la situación vasca. Tenía toda la razón. Pero nada de malo hay en ello, siempre que el acuerdo sea legítimo, que lo es, y siempre que aborde ese ingente desafío a que se enfrenta una sociedad rica, culta, dinámica pero a la par fragmentada, dividida, plural, en la que todo cuanto contribuya a integrar, cohesionar y evitar la dualización social no sólo es positivo sino, ante todo, una necesidad.


Por tanto, carecen de sentido los lamentos desgarrados, los reproches iracundos o las albricias excesivas. Un nuevo tiempo se abre para Euskadi, un nuevo tiempo donde, al fin, es normal conciliar el “Agur Jaunak” con el “Ongi Etorri”.


Imágenes: Cartel contra ETA en el balcón del Ayuntamiento de San Sebastián-Donostia. Calle Mayor de Getaria (Gipuzkoa)




28 de abril de 2009

Francia siempre interesará a España



No ha sido Francia un vecino fácil ni cómodo a lo largo de la Historia. No hace mucho hemos conmemorado con gran pompa y circunstancia el bicentenario de la lucha contra la ocupación francesa a comienzos del siglo XIX, es evidente que la postura de inhibición de Francia durante la guerra civil fue letal para la continuidad de la Segunda República, que no fueron gratos los años en los que grupos enormes de exiliados trataron de sobrevivir en aquellas ciudades y pueblos contra el menosprecio de muchos franceses, aunque pronto se verían, sin embargo, sorprendidos y admirados por la combatividad y el coraje que los que habían llegado de allende los Pirineos mostraban contra la presencia de los nazis en la Francia ocupada.


Los españoles estuvieron entre los primeros que liberaron la capital francesa y de España fueron también muchos de los que, con su trabajo e inteligencia, contribuyeron al progreso del país tras la Segunda Guerra mundial. Y, para concluir, no estaría de más recordar las resistencias de Giscard a la incorporación de España a las Comunidades Europeas, a lo que finalmente accedió porque no tenía más remedio, y las ambigüedades mostradas en la cooperación contra ETA, que durante años no dieron los frutos que cabria esperar de un país sin cuya colaboración seria imposible poner fin a esa lacra de muerte y extorsión apoyada en una causa y en unos métodos que siempre han tenido perdidos.

Todo parece indicar que las relaciones que actualmente se mantienen con Francia van viento en popa. Gracias a su presidente, y da la impresión que sin precio alguno, el Gobierno español ha logrado estar presente en las reuniones de los Grupos que tratan de hacer frente a la crisis mundial - sin que aún este muy claro el sentido de su estrategia y sobre todo su eficacia - y, lo que es más importante, parece ser que la actitud contra la banda terrorista es firme, resuelta y decidida. Continuará quizá su estela de muerte y destrucción, pero su persistencia va a resultar atroz para quienes la secunden. Ya lo estamos viendo, por fortuna.

Aunque solamente fuera por eso, y sin entrar en la peculiar personalidad del actual inquilino del Elíseo, bienvenida sea la visita oficial de Nicolás Sarkozy, por más que todavía subsistan prevenciones en ambos países sobre el grado de estrechamiento de sus vínculos y ante el hecho de que en sectores de las sociedades españolas y francesas afloren de cuando en cuando los recelos que normalmente surgen en toda relación de vecindad que se precie. Siempre será así, porque así suele ocurrir entre vecinos, pero de lo que no cabe duda es que Francia, más allá de sus vicisitudes políticas, siempre será en muchas cosas un referente incuestionable para los españoles. Lo es, en efecto, en cultura, en tecnología, en arte, en protección de sus paisajes, en ordenación del territorio, en el valor de lo público, en tolerancia, en espíritu critico, en respeto al adversario. En sentido del Estado. "Hay en mis venas gotas de sangre jacobina" decía Machado. Es una frase con la que siempre me he identificado.
Como todo país, Francia tiene sin duda muchos defectos, mas posee una cualidad que le caracteriza: con frecuencia se ha anticipado a los cambios históricos, lo que le ha permitido ir por delante de su tiempo, y su lema memorable - Libertad, Igualdad y Fraternidad - se corresponde con los ideales a los que debe tender la Humanidad. Por cierto, ¿se imaginan Vds. qué hubiera sido de España de haber arraigado en ella los aires de la Revolución francesa a comienzos del siglo XIX, dejando arrumbado para siempre el sórdido fardo de absolutismo e intolerancia que sobrevinieron cuando aquel infame Fernando VII decidio derogar el tímido soplo de libertad afrancesada que fue la Constitución de Cádiz de 1812?. Y es que "cuando canta el gallo negro es que ya se acaba el día, si cantara el gallo rojo otro gallo cantaría".



Imágenes: Arriba: El Panteón de Hombres Ilustres, en Paris. En el centro: Placa de reconocimiento a la participación de los republicanos españoles en la liberación de Francia, en Pau. Abajo: Alegoría de la República francesa en la plaza principal de Lille
No sé si les pasará a Vds., pero, dejando de lado su aire belicoso, a mí siempre me ha causado cierta emoción La Marseillaise





17 de abril de 2009

La omnipresencia de Mozart



Retrocedamos en el tiempo y escuchemos sus sonidos,
nos advierten de que algo grande va a pasar.
Los Alpes nos envuelven con su calma amenazante,
praderas inmensas enriquecen la mirada.
Todo es posible ante esa perspectiva.

La ciudad se engalana cuando el sol la ilumina,
es ciudad de acogida, de paso y de emociones.
Las calles son cortas, sinuosas, elegantes,
ordenan plazas que invitan al reposo,
las casas se engalanan porque se saben hermosas.

Al fondo se yergue la imponente fortaleza
el acceso no es fácil, desafía el equilibrio, fuerza la respiración.
Mas, cuando se llega, la impresión sobrecoge,
la importancia de la iglesia, la alerta permanente,
el gusto por la altura, los horizontes sin límite.
Allí está el poder

En ese escenario estalla la creatividad del genio,
impregna la memoria y brilla sin buscarlo.
Todo es mínimo ante su talento, mínimo y grande a la par.
Los sonidos emergen sin apenas darse cuenta,
tejiendo la armonía más bella que imaginarse pueda.
Allí está el placer.

El placer de saberse en el lugar donde Wolfgang Amadeus vio la luz.
Y comenzó a andar el mundo de su época.
Ya no se detendría jamás el aire sonoro que destilan las calles de Salzburgo.




Amigos, ¿pero es que hay alguien en el mundo que pueda sustraerse al placer de escuchar el Concierto para Piano nº 21 o el Coro cantando la Lacrimosa y Domine Jesu del Réquiem?




6 de marzo de 2009

El cinismo de Marruecos sobre la tragedia del Sáhara clama al cielo



Casualmente he tenido la ocasión de leer hace unos días la intervención del Rey marroquí con motivo de la conmemoración del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, que en su día comenté en este blog. Me ha picado la curiosidad saber de qué habló el hijo de Hassan II sobre un tema en el que resulta dificil reconocerle autoridad alguna. Formalmente democrático, el Estado marroquí es una autocracia que rige un país de escandalosas desigualdades sociales, donde la libertad de opinión está severamente controlada, donde no existe el más mínimo resquicio para la discrepancia y donde la legalidad reconocida a los opciones de izquierda exige como contrapartida la imposibilidad de hablar de los temas que incomodan al Rey o pueden, a juicio de la camarilla que lo rodea, representar un riesgo para la seguridad del Estado. Oposición moderada y a la par amordazada, eso es lo que hay.

Marruecos es un Estado que vive del, por y para el chantaje. Su política internacional no se basa en otra cosa. Es el pais que todo lo consigue mediante el pulso, la advertencia y la añagaza permanentes. Hacia España, hacia la Unión Europea, hacia Estados Unidos, hacia todo el que se tercie. Le va muy bien. Gracias al chantaje disfruta de un trato privilegiado con la UE, ha tenido siempre a los Gobiernos de España metidos en un puño y cuando está a punto de finalizar un contrato, arremete con alguna prueba de chulería o amenaza del peor estilo para sacar la máxima tajada posible. Cuando los Presidentes del Gobierno de España toman posesión, su primer viaje institucional al extranjero es siempre a Marruecos, como para rendir pleitesía. No se vaya a enojar el hijo del que se decía primo hermano o algo por el estilo, con reprocidad de tratamiento asegurada, de Don Juan Carlos de Borbón y Borbón.

Pero lo que es el colmo es el tratamiento que el soberbio monarca da a la ocupación del Sáhara Occidental. A veces he aludido a ese tema en este blog, aunque ahora evito detenerme en ello porque nunca podré aproximarme al rigor, precisión y amplitud de matices con que lo aborda mi buena amiga Antònia Pons, luchadora infatigable por la causa saharaui, en la que tengo la impresión que ha empeñado una parte de su vida y de su enorme talento y generosidad personal.

Me limitaré simplemente a decir que las palabras de Mohamed VI sobre los Derechos Humanos son simple y llanamente indignantes, una demostración de petulancia e insinceridad expuesta sin ningún rubor. Bastaría con traer a colación sus palabras cuando presume de «reafirmar el constante compromiso de Marruecos en favor de los nobles valores y de los principios que han sido consagrados en este Acta Histórica” o cuando asegura que “lejos de tomar como un simple slogan el principio de Dignidad y Justicia para todos, lo consideramos como un imperativo esencial para el conjunto de la humanidad, particularmente de las categorías y las regiones que sufren las afrentas de la humillación, la represión y la pobreza”, para concluir destacando impúdicamente "la firme voluntad de garantizar el pluralismo y el derecho a la diferencia en el marco de una democracia participativa". ¿De qué país nos está hablando ese sujeto? ¿realmente de Marruecos?. ¿No les parece increíble?
Mas, al final, el broche de oro no tarda en llegar cuando, en un alarde de mendacidad que haría sonrojar al mismísimo Tartufo, denuncia y se lamenta de «los sufrimientos y humillaciones padecidos por los marroquíes secuestrados en los campos de Tinduf”. No, no, han leido bien. No habla del expulsado, oprimido y vejado pueblo saharaui, al que le priva de su derecho a ser libre, sino que le aplica, vulnerando y violentando la legalidad internacional, y a sabiendas de que la UE y España no le van a desmentir, la nacionalidad marroquí, en un ejemplo de villanía, abuso de autoridad y humillación histórica que ofende esa dignidad humana que el soberano de Rabat pretende defender con un lenguaje que sólo provoca, a la vista de lo que sucede en su finca controlada, repugnancia y menosprecio.
Imágenes: Arriba: Trazados sucesivos del muro de la vergüenza construido por Marruecos en el Sáhara Occidental. Su evolución demuestra la lógica seguida por el proceso de ocupación, con la tolerancia de la comunidad internacional y sobre el que en España hay una enorme desinformación. Abajo: Conferencia impartida en el Ateneo Republicano de Valladolid ( 6 de Marzo de 2009) por el representante del Frente Polisario en Castilla y León, Abdulah Arabi. Un acto emotivo y muy esclarecedor. En el acto, se presentó un vídeo realizado por Silvia Munt, que todos deben conocer.



22 de febrero de 2009

Antonio Machado reposa en Collioure desde hace 70 años



Estos días azules
y este sol de la infancia

Son los últimos versos que escribió Antonio Machado poco antes de morir en la casa de huéspedes que le acogió, en compañía de su madre, en la villa francesa de Collioure. El poeta que tanta gloria y reconocimiento ha dado a la poesía española y universal, falleció, pobre y en el exilio, el miércoles 22 de Febrero de 1939, tal día como hoy hace setenta años. Siete décadas han transcurrido ya de aquel hecho, que simbolizó, entre tantos otros, el derrumbe y la desaparición de la Segunda República Española. Todo estaba perdido y la vida del poeta se extinguió con ella. Un símbolo de la tragedia, que entonces asolaba España y que se prolongó durante cerca de cuarenta años. Yace en una modestísima tumba en el cementerio de esa ciudad, a la que se llega enseguida nada más entrar en el pequeño camposanto. Siempre la adornan flores frescas que dibujan con frecuencia el colorido de la bandera republicana.



Una sensación de paz y de silencio inmensos envuelven el ambiente. Las palabras sobran, pues los sentimientos de admiración y gratitud no precisan ser comentados con nadie. Basta la mirada. El mejor homenaje que se le puede hacer al poeta y a la madre que le acompaña es visitar alguna vez en la vida el lugar donde reposan, y en el que han de permanecer para siempre.



Collioure y Montauban, ciudades del Sur de Francia donde yacen Antonio Machado y Manuel Azaña, son lugares asociados indefectiblemente a la historia de España. Como si nos pertenecieran de pleno derecho. Para siempre
.


Y qué mejor recuerdo en este día que escuchar de nuevo la excelente composición que Joan Manuel Serrat hizo del famoso poema, en el que Don Antonio quiso resumir su autorretrato, y que tanto sorprendió a Don Miguel de Unamuno, cuando esos versos llegaron a sus manos



27 de diciembre de 2008

La franja de Gaza ha sido bombardeada brutalmente por el ejército de Israel


Este comentario, escrito por un lector, ha aparecido editado en el Diario español "PÚBLICO" a propósito del brutal ataque israelí a la franja de Gaza, que ha tenido lugar hoy a las 10,30 horas. Me limito a incluirlo, porque sin duda invita a la reflexión:


"Cuando te bloquean las fronteras, no te dejan pasar ayuda humanitaria, alimentos básicos, personal médico,ambulancias, combustible,tránsito de personas, te cortan la carreteras, te ponen checkpoints, te cortan el suministro de luz y agua, detienen, torturan (reconocido en su Constitución), asesinan a ti y tu familia, te invaden el territorio, crean una comunidad de cuatro millones de refugiados, según la ONU, ¿qué te queda? Por lo visto callarte. No tires piedras, ni cohetes caseros que los medios te consideran terrorista".

¿Qué opinión puede merecer este comentario?

Mientras reflexionamos sobre la terrible situación que vive el pueblo palestino, a la que he dedicado varias entradas en este blog, no estará de más recordar la Jornada de Solidaridad con Palestina celebrada en Buenos Aires el pasado 8 de Noviembre. Argentinos anónimos - entre ellos, un colega de la Universidad Nacional de La Plata, que me lo comentó en su día - expresaron en las paredes de la ciudad alegorías alusivas a la barbaridad de ese "muro de la vergüenza", que rompe Cisjordania a la par que arrebata de manera definitiva tierras ilegalmente ocupadas, reproduciendo en Oriente Medio la misma política de apartheid y exclusión que el mundo condenó en Sudáfrica. 162 Estados lo han condenado en Naciones Unidas, al igual que la Corte Internacional de Justicia de La Haya considera que el muro viola la Convención de Ginebra de 1949 y el Derecho Internacional. Pero ahí continua viendo pasar el tiempo esa ignominia y esa afrenta miserable a los derechos y a la dignidad del ser humano.


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