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30 de diciembre de 2025

Una reflexión sobre la lectura de la prensa en papel

 

Casualidades de la vida. Precisamente al lado mismo del viejo comercio de "confección de caballero" en el que trabajó mi padre, y al que a menudo acompañaba, en la calle Sombrerería en Burgos, hay una esbelta escultura en bronce que en cierto sentido representa un homenaje al lector de periódicos en papel. Esa escena, con la que me identifico como asiduo que soy a la lectura cotidiana en ese formato, y durante décadas, de las noticias impresas, me ha inspirado una reflexión que deseo compartir y someter a su consideración.
Opino que la lectura del papel impreso abre un campo de imaginación más profundo que su simple función como superficie de escritura. El periódico impreso simboliza el redescubrimiento de la curiosidad, el dominio de nuestra concentración, la disposición a avanzar lentamente y la resistencia a las violaciones de la privacidad que implica el uso de dispositivos conectados en un sistema impulsado y controlado por el mercado que trasciende a nuestra libertad e incluso la regula.

En cambio, en la era de la información algorítmica, el papel no controla a su lector, no captura su tiempo, no secuestra sus emociones, le confiere autonomía y libertad. No forja un camino estadístico contra la corriente de nuestra voluntad; al contrario, exige esfuerzo; manipular su diseño a veces incluso requiere un poco de contorsión. Cuando leerlo inspira una idea, lo dejamos, hacemos una pausa, reflexionamos, levantamos la mirada para pensar y, si acaso, interpretar con calma lo que acabamos de leer o afianzar las ideas volviendo sobre lo ya leido. Es el medio para recuperar la soberanía sobre los objetos de nuestra atención y, en consecuencia, sobre nuestras propias acciones. Por lo tanto, elogiar el papel no refleja una reacción conservadora, sino un movimiento racional y una necesidad intelectual.

5 de octubre de 2025

Viñetas que invitan a pensar. Un merecido homenaje a Gallego&Rey en su despedida

 

Más que una despedida puede suponer un reencuentro...para el redescubrimiento de trayectorias creativas en el ámbito del humor gráfico que, como testigos que son de su tiempo, conviene recuperar. El hecho de que Javier Rey y José María Gallego hayan puesto fin a las viñetas que durante décadas publicaron (Gallego & Rey) en la prensa española no supone la drástica ruptura que Rey presagió con pesimismo evidente en la excelente entrevista que le hizo hace unos días Televisión Española. "Los ayusistas han ganado", dijo, en referencia a la presión ejercida por la presidenta de la Comunidad de Madrid para que el periódico prescindiera de ellos. Tal vez sea así, pero la distancia en calidad y dignidad a favor de Gallego&Rey con esa gente ayusista será siempre sideral.
El motivo gráfico que han diseñado para decir adiós, un largo adiós, recoge la doble sensación que una retirada puede provocar: si se acabó la tinta con el vuelco del tintero, las huellas dejadas se mantienen incólumes en la memoria haciendo del horizonte iluminado un punto de partida y de llegada al mismo tiempo. Y es que, en mi opinión, en la magnitud del trayecto recorrido estriba la función de iluminaria permanente que el buen viñetista desempeña como referente al que acudir cuando se quieren despejar las brumas que entorpecen la visión correcta e inteligente de los hechos.
Confieso que como lector de diarios de papel durante toda la vida (pocos días hay en los que no me acompañen esas hojas que me son indispensables bajo el brazo), cuando echo la vista atrás los nombres que me vienen antes a la memoria son los dibujantes gráficos de prensa. Me los sé de carrerilla , entre otras razones porque con frecuencia lo primero que hago es echar un vistazo a los dibujos que reflejan los matices de lo que sucede y que no siempre aparecen bien reflejados en los artículos que los enmarcan.
Sinceramente, les admiro por dos razones: porque son provocativos e inducen a la reflexión (en este blog que mantengo dedico una sección a las "viñetas que invitan a pensar") y porque resulta de todo punto admirable el esfuerzo que implica una extraordinaria capacidad de síntesis para plasmar en unos trazados la complejidad de lo que sucede sin que ello implique simpleza o banalización.

Nombres como Mingote, Chumy Chúmez, Máximo, Quino, Forjes, El Perich, El Roto, Cesc, Gallego&Rey, Romeu, Sansón, Peridis, Carla Berrocal, Diego Mir, Daniella Martí, Vergara, Flavita Banana, Riki Blanco, y tantos otros genios de la imbricación producida entre realidad, sensibilidad y expresión gráfica, forman parte de ese magnífico caleidoscopio de talentos creativos que, supervivientes al paso del tiempo, jamás perderán el horizonte iluminado de la inspiración aunque el tintero quede vacío.. hasta la próxima.

Y es que nunca acabarán por despedirse.

14 de septiembre de 2024


 Me identifico plenamente con esa carta y con ese espacio.

Obligado a asumir "la modernidad" como algo inexorable y no tan negativo, no me siento, a diferencia del lector sevillano, atropellado por ella, pero es cierto que mi vida de jubilado, como la de tantos otros, se encuentren o no en la vida activa, se verá afectada por la sensación de vacío y desamparo que provoque, cuando tenga lugar, el hecho de no poder disfrutar de la lectura diaria del diario en papel con la grata compañía del café.



22 de septiembre de 2022

Contra la desaparición de esos kioscos que enriquecen el espacio urbano

Me sumo al clamor de lamento por los kioscos que desaparecen. Seguramente ese lamento es participado por muchos en estos tiempos que corren. Mientras subsistan me mantendré fiel a ellos, por la sencilla razón de que los necesito, aunque la ciudadanía ya no los necesite tanto.

Desde siempre he acudido a su vistoso y atrayente reclamo. Salvo que esté de viaje en lugares a los que no llega la prensa o por alguna circunstancia puntual, todos los días del año, todos- menos los tres en que no hay prensa en papel- me acerco a ellos al encuentro del periódico nuestro de cada día. Es un hábito muy placentero, que precede o culmina el paseo cotidiano o previo a la cita concertada. Un saludo y una pequeña parrafada con el kiosquero ilumina la mañana y la hace más completa.

Nunca dejarán de asombrarme esos espacios singulares, únicos, apetecibles. En apenas tres o cuatro metros cuadrados concentran un inmenso universo de información, cultura y disfrute, renovado de continuo. Representan la quintaesencia de hasta qué punto lo small is beautiful. Tras retirar lo que busco y a lo que ávidamente me adhiero, a veces me detengo en la observación detallada de lo que ofrecen a la mirada, no tan curiosa como sería deseable, del paseante. No son muchos los que se detienen ante ellos. La mayoría de la gente pasa de largo y ni siquiera matiza su indiferencia con una mirada fugaz. De cuánto se enterarían si prestasen atención a esa gama infinita de letras, colores y provocaciones visuales.
Los kioscos, los quioscos de la vida urbana. Los oasis donde se refugia uno de los productos más admirables del esfuerzo intelectual: los periódicos que tan gratamente acompañan los despertares mediante el tacto y la lectura de la letra recién impresa.


Publicado en El Pais (Madrid) el 26 de septiembre de 2022

23 de junio de 2022

En recuerdo a José Luis Balbín

 



El periodista José Luis Balbín se ha ido para no volver. La noticia duele, entristece, revela que todo tiene un fin. Pero es cierto también que, cuando una persona que ha dejado tanta huella se va, la memoria reverdece y, al tiempo que aflora la nostalgia, a muchos seguramente nos retrotrae a algunas de las experiencias más gratas e intelectualmente más satisfactorias de la vida. Nos devuelve a la juventud.

Jamás quedará desvanecida su figura de los recuerdos que nutrieron aquellas veladas, Interminables y tan cortas, en las que tanto se aprendía y que tantas brumas despejaron. Balbín marcó un hito "clave" en la historia de la comunicación española, así en la forma como en el fondo. Fue una escuela de libertad, respeto y sensibilidad.

Llegaba la hora de "La Clave" en Televisión Española y el silencio se imponía, nunca en solitario, siempre compartido. No era aconsejable verlo a solas. A callar y a escuchar. Los comentarios, al final. Era el momento de esa reunión tan deseada. Recuerdo aquellas noches de los sábados en el Colegio Mayor Santa Cruz, en el que la cita con la peli y con el debate moderado por Balbín fraguó una peña que anudó relaciones que aún se mantienen. Incluso quienes no éramos fumadores, echábamos un pitillo para entrar en un ambiente ahumado por la pipa de Balbín.

Todo lo que transmitía el programa daba pie al encuentro, a la sintonía y a la controversia. Política, literatura, arte, ciencia, economía... temas de actualidad que formaban la opinión y nos enseñaron a opinar y debatir. Las secuelas que dejaba en el ambiente rebasaban ampliamente el tiempo de la emisión. Y es que supo estar a la altura de lo que en aquellos momentos la sociedad española requería.

Convencido estoy de que muchos de esa época maduramos al socaire de aquellos debates que creiamos olvidados pero que hoy, al tener noticia de que José Luis Balbín ya no está, vuelven frescos a la memoria, impregnados de una gratitud eterna.

11 de junio de 2022

¿Comunicación real o comunicación virtual?

 Leo una frase que invita a la reflexión e, interesado en conocer la opinión ajena, creo que no está de más plantearla en este foro virtual, concebido precisamente para el fomento de la comunicación. Es de Jorge Freire:

"Como el paseante baudelairiano, que deambula entre las turbas sin mezclarse con ellas, nos rodeamos de cientos de amigos virtuales, pero seguimos solos. Lo que nos conecta nos aísla. Hoy estamos sintonizados en tiempo real; soliloquiamos simultáneamente, sin llegar a escucharnos."
Inevitablemente surgen algunas preguntas, que lanzo al viento por si a alguien le interesa: ¿Estamos tan solos como parece? Qué valor asignamos a este tipo de comunicación mediatizada? ¿De cuántas formas puede manifestarse la soledad? ¿La relación presencial queda eclipsada por la virtual? ¿La conexión no directa difumina el sentimiento de apego y solidaridad? ¿Cómo modifica todo ello la percepción de los espacios de vida y de relación?
Comento la frase con la pareja con la que he tomado café en una terraza de mi barrio, acompañado también por la prensa nuestra de cada día. Su reacción ha sido confusa. Tal vez todas las reacciones lo sean cuando la idea expuesta suscita inquietud. Hace calor. Mejor caminar. Sin rumbo. De pronto, me viene a la memoria la visita que hice a la planta de Cerealto Siro en Toro, actualmente afectada por una profunda crisis. Ayer hizo siete meses, a punto de finalizar el año. Esa Zamora del alma. Nada allí era virtual; todo real como la vida misma.

7 de marzo de 2022

Contra el genocidio y la destrucción de Ucrania: la libertad de información perseguida

 


Sabe bien el criminal del Kremlin lo que la libertad de información significa. Coherente con la brutalidad aplicada en la invasión y destrucción de Ucrania, las imágenes surgidas de la tragedia operan como aldabonazos contundentes en la opinión pública, para la que es inasumible tanta indignidad. Una agresión de esas características acaba trayendo consigo no sólo el hundimiento de la imagen de quien las provoca, aunque le importe bien poco, sino también su derrota definitiva en la guerra de la información, necesariamente decantada, por principio, a favor de la libertad como su indispensable y permanente asidero.

Y esa es la guerra que ha perdido Putin para siempre pues siempre permanecerán patentes en las páginas de la Historia la magnitud del genocidio cometido, los millares de desarraigos ocasionados, la muerte y la devastación por doquier. Así que pasen los años, las imágenes de su crimen le sobrevivirán y le marcarán con sus trágicos perfiles en las páginas del tiempo. Es ahora cuando volvemos a recuperar las estampas de Grozni y Alepo destruidos, la miseria producida en Crimea, los salvajes impactos en Chechenia. Son las imágenes del espanto eterno que acompañan a las agresiones que en el mundo son y han sido, pues nada hace olvidar, gracias a ellas, lo ocurrido en Palestina, en Irak, en Afganistán, en Vietnam, en el Sáhara, en Yemen, en Santiago de Chile... Las ciudades ucranianas nos remiten a la experiencia de Leningrado cercada por los nazis, ahora representados por la barbarie rusa. Putin trata de convertir a Ucrania, ochenta y un años después, en un inmenso Leningrado.
Es la Geografía del Horror en cuya descripción descuella, incólume, prestigiosa y necesaria, la labor de los periodistas, de los reporteros de la libertad que se juegan la vida y que, a la postre, se convierten en los mayores adversarios de los sátrapas y criminales precisamente porque la defensa de la libertad de información - y cuya prohibición ha motivado el abandono masivo de Rusia por parte de los medios de comunicación - edifica los pilares sobre los que se asienta su derrota al tiempo que evita que sus crímenes y salvajadas queden sumergidos en las fosas del olvido.

4 de enero de 2021

Un gran documento sobre el impacto de la Covid 19

 


La  presentación de este reportaje - La herida del 2020 - ha marcado un notable hito en la historia de la televisión de Castilla y León. Se ha dado a conocer como reflejo de la variedad de situaciones que han concurrido durante la etapa más crítica de la pandemia del Covid 19. La selección de los casos descritos es tan expresiva como respetuosa, sensible a las particularidades de las circunstancias a que se han enfrentado las personas y las familias en un contexto repleto de incertidumbres y necesitado de respuestas colectivas. 

Dirigido por la periodista Ruth García Ribote, responsable del guión y del montaje, el documento se apoya en las imágenes obtenidas por Samuel Gómez y Carmen Merino.  La calidad ofrecida y el esfuerzo realizado han sido reconocidos con el Premio Cossio en la modalidad de Televisión. 


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