Mostrando entradas con la etiqueta Dictadura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dictadura. Mostrar todas las entradas

8 de febrero de 2025

Cincuenta años del cierre de la Universidad de Valladolid

 

Aunque quizá adormecida en la memoria, la decisión de cerrar temporalmente, como sanción política la Universidad de Valladolid revive de vez en cuando en las conversaciones de quienes vivimos aquella experiencia y de los que, más jóvenes, se siguen interesando por ella.
Ocurrió el sábado 8 de febrero de 1975. Si se hiciera un recopilatorio de experiencias personales, el compendio sería llamativo como testimonio de lo que aquel hecho supuso en la sensibilidad de una generación, que, a raíz de la brutal medida, se dió cuenta de que la dictadura, con sus métodos y sicarios, estaba llegando a su fin.
Puedo dar fe de ello porque lo viví de cerca. Tenía 27 años, era profesor ayudante en el Departamento de Geografía y estaba a punto de presentar mi Tesis Doctoral sobre la Industria guipuzcoana. Algunos de mis compañeros, entre ellos mi maestro, y yo nos enteramos del cierre en Fermoselle (Zamora), donde estábamos preparando un trabajo de prácticas de campo, que habría de celebrarse la semana siguiente y que quedó suspendido.
El suceso operó como un catalizador de las conciencias, como un revulsivo motivado por el estupor que produjo y por el convencimiento de que las autoridades académicas y políticas de aquella época tenían gran responsabilidad en lo sucedido.
A raíz de aquello cobró fuerza y envergadura una reacción apoyada en debates y encuentros como no se habían vivido anteriormente. El cierre operó como una provocación. La reflexión política seria y rigurosa entró en las mentes y en los despachos y cristalizó en reuniones concurridas a las que asistieron profesores y alumnos que hasta entonces se habían mantenido al margen de la crítica asamblearia, reemplazada por espacios más entrañables, efectivos... y seguros. Lecturas recomendadas, reflexiones sobre la función de la Universidad, sobre la metodología docente, sobre "la alianza de las fuerzas del trabajo y la cultura', sobre el futuro de un país abocado a la democracia, especulando audazmente sobre un deseado proceso de transición que nadie imaginaba cómo se iba a producir.. El salto cualitativo, si es que puede llamarse así, fue considerable, al menos en sus aspectos formales.
El cierre supuso, en fin, un cambio de actitud a favor de la maduración de la responsabilidad que cada cual ostentaba. Aparecieron maestros inolvidables, como Julio Valdeón, Justino Duque, Pedro Gómez Bosque, Fernando Marquínez, Mikel Corcuera, José Ortega, José Luis Barrigón. Aunque se echó de menos la implicación de figuras egregias de la sociedad y de la cultura vallisoletanas, que miraron para otro lado.
El cierre nos ayudó a los jóvenes a ser mayores y más conscientes del valor de la crítica en libertad. Las aulas reabrieron en mayo, pero el panorama ya no era el mismo. En noviembre desapareció el dictador, al que la Universidad sobrevivió para relegarlo al desprecio y al olvido.

En la Universidad de Valladolid fue impartida esta conferencia de José Luis Villacañas en el acto conmemorativo

He asistido a la segunda de las Mesas Redondas organizadas para recordar este suceso.
La convocatoria ha sido un éxito. El Aula Mergelina a rebosar. Ha sido emocionante. Muchos rostros conocidos y espíritus entregados a la evocación de una experiencia inseparable de la juventud y de la maduración del pensamiento que el suceso provocó.
Excelentes intervenciones por parte de los cinco invitados, bien seleccionados. Jesús Quijano, Luis Arroyo Zapatero, Elena Pérez Martínez y Luis Gómez Acebo. El elenco de temas y perspectivas abordadas han ofrecido un magnífico panel de reflexiones, que han hecho posible recuperar la juventud y valorar hasta qué punto el paso del tiempo no hace mella en la viveza de los recuerdos. Se ha echado mucho de menos la presencia de gente joven, de estudiantes de nuestros días, lamentablemente algo habitual en los actos culturales en los que realmente se aprenden y descubren hechos interesantes.
Como no ha habido tiempo para el coloquio, me he quedado con las ganas de plantear una cuestión: ¿por qué si las tensiones políticas, asociadas a las movilizaciones estudiantiles, afectaron igualmente, e incluso con más intensidad, a otras ciudades españolas, se eligió Valladolid para hacer ese escarmiento? No sé si se ha hablado de ello en el conjunto del evento... pero considero que tal vez esa pregunta requiere una reflexión adicional como hipótesis que creo fundamentada.
El cierre de la Universidad como escarmiento, como demostración de poder y como decisión con efecto ejemplarizante ha de entenderse en función de lo que Valladolid representaba en el contexto nacional. Fue entre 1965 y 1975, dentro de su escala y como varias investigaciones avalan, la capital de provincia española afectada por el mayor nivel de transformación social, económica, cultural, demográfica y urbanística, con una expansión barrial o periférica, que trajo consigo, junto a las movilizaciones sindicales y estudiantiles, un fuerte impulso del movimiento de concienciación y reivindicación vecinal de los más activos entre las ciudades medias españolas. La figura de Millán Santos en Delicias es inexcusable en este proceso.
De ese modo, la ciudad del Pisuerga y la Esgueva se convierte en un referente de las tensiones a las que hay que poner fin, con la resonancia que esa decisión podría traer consigo. El salto cualitativo de la ciudad tradicional y reaccionaria a la ciudad movilizada socialmente es algo inasumible por el régimen de la época.
La tirada de huevos al rector Del Sol, y más allá de la critica que el hecho pueda suscitar, no deja de ser un pretexto. Fue la simbología de una ciudad rebelde lo que se trató de penalizar sin olvidar el calentamiento que en ese sentido probablemente introdujo - Julio Valdeón así lo creía- la intervención de Luis Suárez Fernández, predecesor en el Rectorado de Del Sol y vinculado al Ministerio de Educación del franquismo, como Director General de Universidades, hasta enero de 1974.
El corolario de ese proceso habría de cristalizar en la configuración de una nueva sociedad, que cuatro años después del cierre culminó con la elección de Tomás Rodríguez Bolaños como alcalde de Valladolid.

11 de enero de 2025

Venezuela o el fracaso del proyecto bolivariano: fraude electoral, corrupción, miseria, éxodo masivo

La tragedia que vive Venezuela trasciende la contraposición entre izquierda y derecha para convertirse en un problema que afecta a la sensibilidad de los defensores de la democracia más allá de las opciones políticas que representen. Cuando Gabriel Boric o Gustavo Preto, presidentes de Chile y Colombia,  afirman que desde la izquierda, a la que ambos se adscriben, el régimen que oprime a Venezuela es inequívocamente una ominosa dictadura, es evidente que la situación del país caribeño debe ser denunciada sin matices por cuantos defienden la democracia.

Venezuela se encuentra sumida en una catástrofe como país que se agudiza aún más tras la toma de posesión ilegal y fraudulenta de Nicolás Maduro. Durante su mandato, esta rica nación se ha visto sumido en la corrupción y la atroz dictadura represiva que conduce al desastre y a la destrucción de su sociedad, de su economía y de su medio ambiente (la explotación salvaje de la Franja del Orinoco) hasta uno de los niveles más dramáticos de Latinoamérica. Entre los muchos indicadores que revelan la magnitud de la ruina a que ese dictador conduce al país no hay ninguno tan elocuente como el abandono masivo de una parte significativa de su ciudadanía. Bastaría recordar que ya en 2021 la oficina del Alto Comisionado para los Refugiados, ACNUR presentó el contundente y riguroso informe en el que, tras Siria afectada por una situación de guerra,  Venezuela figuraba como el segundo país del mundo que había rechazado más allá de sus fronteras a un sector relevante de su población. A comienzos de la década actual el éxodo superaba los cinco millones de venezolanos que huían del pais destrozado por la corrupción y los efectos de una política inepta y miserable, bien identificada como "la peste militar" y los atroces efectos que trae consigo.  Es la manifestación inequívoca del fracaso del proceso bolivariano. y la situación de caos en la que se encuentra elpais. 






La magnitud del exilio no ha hecho sino aumentar hasta alcanzar en 2023 cerca de los ocho millones de personas. Es el reflejo de la desesperación y la miseria en que aparece sumido el pueblo venezolano.  Representa el reflejo más ostensible del fracaso de la llamada "revolución bolivariana", un desastre sin paliativos que sobrevive mediante la represión, el control obsceno de las instituciones y el fraude electoral.  

 




Recojo aquí la interesante reflexión de José Andrés Rojo


 " En el libro que el historiador Elias Pino Irrurieta escribió sobre Simón Bolívar  para criticar a “los pontífices que se anuncian como sucesores y continuadores del grande hombre mientras martirizan a sus pueblos y los conducen al precipicio”, rescata un fragmento de Venezuela heroica, la epopeya romántica que publicó en 1881 el político y escritor Eduardo Blanco. “De súbito, un grito más poderoso aún que los rugidos de la tempestad”, decía ahí, “recorre el Continente”. El libertador había logrado inflamar a “un pueblo de héroes” con una idea: “la emancipación del cautiverio”. Aunque esa retórica gloriosa tan manoseada por el chavismo pueda encender todavía los corazones, de manera más prosaica los venezolanos votaron el año pasado (28 de julio de 2024) para emanciparse del cautiverio. Y por eso hoy deberñia ser sobre todo la izquierda —que se quiere defensora de los más frágiles— la que tiene que señalarle a Maduro el camino de salida".

Todas las opciones políticas defensoras de la democracia - ya sean de derecha o izquierda - deben unir su voz contra los responsables de la tragedia que destroza Venezuela. 


24 de septiembre de 2019

Un día para la Historia

24 de septiembre de 2019: sentencia del Tribunal Supremo de España avalando por unanimidad la exhumación y traslado de los restos de Francisco Franco Bahamonde del mausoleo de Cuelgamuros; sentencia de la Corte Suprema del Reino Unido considerando ilegal la interrupción temporal de la actividad parlamentaria, forzada por el premier Johnson; presentación por el Partido Demócrata de los Estados Unidos de un impeachment fundamentado por Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, contra Mr. Trump.

Un día para la Historia. Que cada cual saque su opinión y sus conclusiones.
Related Posts with Thumbnails