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12 de mayo de 2026

Un encuentro memorable con el arte nórdico


 Descubriendo en Madrid (Museo Thyssen) arte desconocido, la sensibilidad de lo nórdico, lo sencillo, lo que deslumbra a partir del "ojo que escucha". Magnífico emblema para significar y expresar lo mucho que da de sí la sensibilidad del pintor danés Vilhelm Hammershøi.

Paz, belleza, silencio. Adentrarse en la creatividad que estimula la imaginación y la mirada a través de los espacios, los paisajes y los personajes del Norte de Europa, eternos y henchidos de talento y memoria, ayuda a relativizar las incertidumbres y zozobras que acechan en exceso.

5 de octubre de 2025

Viñetas que invitan a pensar. Un merecido homenaje a Gallego&Rey en su despedida

 

Más que una despedida puede suponer un reencuentro...para el redescubrimiento de trayectorias creativas en el ámbito del humor gráfico que, como testigos que son de su tiempo, conviene recuperar. El hecho de que Javier Rey y José María Gallego hayan puesto fin a las viñetas que durante décadas publicaron (Gallego & Rey) en la prensa española no supone la drástica ruptura que Rey presagió con pesimismo evidente en la excelente entrevista que le hizo hace unos días Televisión Española. "Los ayusistas han ganado", dijo, en referencia a la presión ejercida por la presidenta de la Comunidad de Madrid para que el periódico prescindiera de ellos. Tal vez sea así, pero la distancia en calidad y dignidad a favor de Gallego&Rey con esa gente ayusista será siempre sideral.
El motivo gráfico que han diseñado para decir adiós, un largo adiós, recoge la doble sensación que una retirada puede provocar: si se acabó la tinta con el vuelco del tintero, las huellas dejadas se mantienen incólumes en la memoria haciendo del horizonte iluminado un punto de partida y de llegada al mismo tiempo. Y es que, en mi opinión, en la magnitud del trayecto recorrido estriba la función de iluminaria permanente que el buen viñetista desempeña como referente al que acudir cuando se quieren despejar las brumas que entorpecen la visión correcta e inteligente de los hechos.
Confieso que como lector de diarios de papel durante toda la vida (pocos días hay en los que no me acompañen esas hojas que me son indispensables bajo el brazo), cuando echo la vista atrás los nombres que me vienen antes a la memoria son los dibujantes gráficos de prensa. Me los sé de carrerilla , entre otras razones porque con frecuencia lo primero que hago es echar un vistazo a los dibujos que reflejan los matices de lo que sucede y que no siempre aparecen bien reflejados en los artículos que los enmarcan.
Sinceramente, les admiro por dos razones: porque son provocativos e inducen a la reflexión (en este blog que mantengo dedico una sección a las "viñetas que invitan a pensar") y porque resulta de todo punto admirable el esfuerzo que implica una extraordinaria capacidad de síntesis para plasmar en unos trazados la complejidad de lo que sucede sin que ello implique simpleza o banalización.

Nombres como Mingote, Chumy Chúmez, Máximo, Quino, Forjes, El Perich, El Roto, Cesc, Gallego&Rey, Romeu, Sansón, Peridis, Carla Berrocal, Diego Mir, Daniella Martí, Vergara, Flavita Banana, Riki Blanco, y tantos otros genios de la imbricación producida entre realidad, sensibilidad y expresión gráfica, forman parte de ese magnífico caleidoscopio de talentos creativos que, supervivientes al paso del tiempo, jamás perderán el horizonte iluminado de la inspiración aunque el tintero quede vacío.. hasta la próxima.

Y es que nunca acabarán por despedirse.

24 de junio de 2025

Las manos que no cesan


 "Tengo las manos de ayer

me faltan las de mañana"

Me detengo en esta idea, que invita a pensar sobre lo que tenemos y lo que nos falta. Queda aún mucho por escribir, por dibujar, por discutir. Siempre hay un horizonte por descubrir
Es un texto de Eduardo Chillida en la magnífica exposición de su obra en el Palacio de Villena, en Valladolid. Muy recomendable

22 de mayo de 2025

Teatro en la calle

 



La calle es el espacio público donde el afán de descubrimiento y comunicación alcanza un valor que merece ser reconocido.

Apetece tomar contacto con las iniciativas que en la calle propician el encuentro de manera espontánea y creativa. En este aspecto, las posibilidades son grandes y las opciones que lo facilitan permiten sentir la presencia de una sociedad plural que acude al evento motivada por el placer de sentirse participe de un proyecto cultural que la enriquece al tiempo que aporta la percepción de momentos tan imprevisibles y sorprendentes como satisfactorios.
Llevar el teatro a la calle revitaliza la sensación de pertenencia a un espacio colectivo del que se desprenden lecciones valiosas para el fortalecimiento de la convivencia al amparo de la creatividad que el arte escénico posee. Me detengo un rato para contemplar la diversidad de rostros, expresiones, mensajes y colores que se concitan para disfrutar de lo ofrecido.
Y lo cierto es que lo inesperado y espontáneo que siempre encierra la creación teatral libre ilumina los ojos de niños, mayores, hombres y mujeres hasta culminar en el aplauso sincero que recompensa, tal vez de manera insuficiente, el esfuerzo de quienes consiguen hacer pasar un buen rato y transmitir la idea de lo mucho y bueno que el teatro modesto es capaz de brindar.

19 de mayo de 2025

Disfrutando de la paz en Silos

 



Amanece en Silos de buena mañana. No supone el madrugón ningún esfuerzo cuando se trata de observar y disfrutar de cerca de los sonidos del canto gregoriano en un recinto impresionante, sobrio y sin alharacas, donde reinan la paz y la sensación de sumergirse en un ambiente que sobrevive al paso del tiempo más allá de las creencias que cada cual pueda tener. Hay ocasiones en las que las sensibilidades culturales de calidad desvanecen las diferencias ideológicas.

Acercarse a Silos, apenas sale el Sol, cruzando el desfiladero de la Yecla en esa espectacular hendidura de falla que rompe la armonía del anticlinal cretácico para manifestarse en un entramado bellísimo de formas kársticas, modeladas por el agua, es realmente un placer mientras se comprueba la belleza del espléndido sabinar que tapiza el paisaje de montaña media, preludio de la cordillera Ibérica. Todo es silencio, quietud y belleza, culminados por las voces de los quince monjes que en la Basílica rompen con delicadeza asombrosa el silencio que identifica a quien lo disfruta con lo mejor del paisaje emocionado.


25 de febrero de 2025

La libertad de la expresión artística


 ¿Dónde están los límites y las fronteras de la expresión artística? ¿Hasta qué punto los cánones convencionales han quedado, sin necesidad de que hubiera un debate al respecto pero tampoco sin eludirlo ni posponerlo, alterados por el amplio campo de perspectivas y posibilidades abiertas por la creatividad libre, sin restricciones ni estimaciones o prejuicios predeterminados? ¿Se está o no de acuerdo con la afirmación de Eric Sadin cuando define la creación artística "como un gesto singular, en diálogo con la realidad que recompone"? 

Si son numerosas las manifestaciones que expresan esta tendencia, lógica por otra parte, hacia el reconocimiento de la heterodoxia estética, el aficionado al disfrute del arte siente un fuerte impacto visual cuando entabla contacto con autores y autoras como Lara Almarcegui. Queda sorprendido cuando trata de profundizar en el significado que la autora otorga a los elementos más deleznables de la Naturaleza antropizada. Derrubios, graveras, arenales, desmantelamiento de suelos, acumulaciones de rocas, materiales de construcción, edificios en demolición y espacios desolados por la marginalidad urbanística (lo que ella llama descampados). Ofrece imágenes provocadoras, refractarias a la indiferencia. Me ha recordado mucho la fotografía impactante de Ricardo González, cuya obra también ha atraído al Museo Patio Herreriano de Valladolid.
Es Almarcegui una autora audaz, que merece ser reseñada. Por los temas y escenarios elegidos, y por su compromiso a favor de la conservación de los paisajes. Con la conciencia de que algo hay que hacer en este sentido, ha trabajado en la gestión y negociación de contratos de derechos minerales, mediante firma de contratos para la protección de suelo, en los que las autoridades dan permiso para la explotación.
Merece la pena adentrarse en ese mundo, que personalmente me atrae, pues me ha permitido descubrir lo que no sabía. Y lo he hecho motivado por el afán de percibir y valorar el significado espacial que tienen los Museos como elementos esenciales del espacio público. Y es que, más allá de ser custodios de colecciones, estas instituciones se transforman en agentes activos de cambio social, tecnológico y territorial.

En un mundo donde la sostenibilidad y la interconexión son prioritarias, estos espacios deben repensar la función que desempeñan y para la que fueron concebidos. Pues el fin no puede ser otro que el de hacerlos mejor conocidos y más participativos Es un gran desafío que exige repensar la relación con sus públicos, abriendo las puertas a todas las voces y demostrando lo mucho que la creación artística puede dar de sí.

27 de febrero de 2024

Mensajes en la calle: cuando los niños visitan los museos

 


A esas edades, la visita al Museo en el día que marca el año bisiesto puede llegar a ser una experiencia inolvidable


15 de enero de 2024

Eduardo Chillida se merece más que eso




Lo profundo es el aire. Obra cedida por Eduardo Chullida a la ciudad de Valladolid en 1982 

 No sé si lo vieron ustedes, pero a mi ese programa (emitido el día 14 de enero por la 2 de TVE) sobre Eduardo Chillida, al que admiro y que esperaba con interés, me provocó una gran decepción. No por las imágenes, los paisajes, el entorno magnífico de Chillida Leku y la perspectiva de San Sebastián desde Igueldo Fue un programa fallido porque incomprensiblemente las observaciones sobre la figura y la obra universales de Chillida estuvieron secuestradas, blindadas, aherrojadas por su familia. No restare méritos a sus hijos, pero lo cierto es que aportaron bien poco, redundaron en los mismos temas, repitieron ideas archisabidas, abundaron en tópicos innecesarios. Al final, todo resultó monocorde y previsible, En ese programa sobre un Imprescindible quienes intervinieron fueron casi prescindibles.

Se echaron de menos las aportaciones externas, la valoración de los expertos, la interpretación de la obra desde la perspectiva de quien sabe de arte contemporáneo para situarlo en su contexto y lo que, dentro de él, el caudal de creatividad aportado por Chillida significa en el arte español y universal. Esa dimensión brilló por su ausencia. Quedó circunscrito al ámbito local, ni siquiera se lo entendió dentro de la cultura vasca. Una pena. El clan familiar, que daba impresión de notable medianía, lo impidió. Ignoro las razones aunque las intuyo.

24 de septiembre de 2023

Una excelente exposición sobre los pintores del paisaje

 


He aprovechado este fin de semana relajado y tranquilo, cuando comienza la otoñada, a base de paseos, algo de bici, lecturas, teatro ( espléndida María González en el Zorrilla) y conversaciones varias, para descubrir y deleitarme con un fenómeno artístico de primera magnitud y obligado conocimiento y reconocimiento. No suelo recomendar obras en este foro, pero creo que merece la pena apreciar el valor de la que aquí comento, pues hacia tipo que no disfrutaba de una iniciativa museística y editorial tan maravillosa, tan digna de ser reconocida y justamente valorada.

Se trata de abrirse a las placenteras sensaciones que aporta el hecho de apreciar la dimensión estética del paisaje a través de la pintura enmarcada en la época cumbre del paisajismo español que tiene en Joaquín Sorolla su representante más relevante. La exposición, que engrandece la Sala de la calle de la Pasión de Valladolid, queda magníficamente recogida en una obra única, que yo sepa, hasta la fecha. Enhorabuena, Raúl Fernández Sobrino .
En edición bilingüe (español e inglés), incluye una colección espectacular de las obras más representativas del paisaje (de cuando los pintores salen de sus talleres y descubren lo que hay fuera) acompañadas de unos textos que, al tiempo que dan a conocer, enaltecen una etapa excelsa de la cultura española. No hay nada como deleitarse con la belleza de vez en cuando para conciliarse con el entorno y el momento que a uno le ha tocado vivir.

1 de octubre de 2022

Iniciativas culturales en la España despoblada (ni vacía ni vaciada)

 Vinieron del extremo oriental castellano y se hicieron plena y dignamente con la capital. Desconocía su existencia, pero desde ayer me será difícil olvidarles. Son de Soria y sus afanes de creatividad artística se despliegan con entusiasmo, sobre todo en el territorio soriano... y seguramente más allá. Se dice de él que está débilmente poblado, y es verdad, pero en modo alguno se encuentra vacío ni falto de vida y de ilusiones que pugnan por darse a conocer luchando frente a la ignorancia o la indiferencia. Menudo son los sorianos.

Hace un cuarto de siglo que pusieron en marcha una iniciativa admirable, que ha sobrevivido a todo tipo de avatares. Crearon el Grupo de Teatro Boeme. No sé si son unas siglas o evocan en cierto modo la pasional ópera de Puccini. Lo forman un grupo numeroso de personas, en su mayoría adultas y algunas incluso provectas. Por lo que ayer se comentó representan obras libérrimas, frescas, vitalistas, llenas de movimiento y expresividad verbal y visual.

Llevan a las tablas creaciones de autores sorianos, desconocidos, audaces y admirables a la par. Dedicados a enriquecer la vida cultural de los pueblos de esa provincia, movilizan a la sociedad que los contempla con esa creatividad que trata de alentar la construcción de un mundo rural vivo y culto. En la foto intervienen las dos actrices que recibieron el galardón. Espléndidas.





¿Que cómo los he conocido? ¿Cuándo? Ayer recibieron uno de los Premios Dialogo que anualmente concede - y ya van trece ediciones - la Fundación F Jesús Pereda del Sindicato Comisiones Obreras. Fui a acompañar a mi amiga María Calleja, otra de los premiados, a los que se sumó el Centro Obrero El Candil, del barrio de El Egido, de León, que mantiene el recuerdo de los trabajadores de la minería leonesa.
Tuve la oportunidad de disfrutar con uno de los actos culturales más hermosos, entrañables, divertidos y mejor organizados que recuerdo. A ello contribuyeron la genial presentación del Grupo Valquiria Teatro y el maravilloso concierto de zanfona interpretado por Germán Díaz, digno seguidor de la saga de Joaquin Diaz Gonzalez y Luis Diaz Viana.

6 de septiembre de 2022

Reivindiquemos la denominación de "Hombre de Atapuerca"

 



Fue un gran hallazgo, decisivo en la historia de la Paleontología y en el conocimiento y valorización del Patrimonio Cultural. Sin embargo, y ya lo he publicado en varias ocasiones, me parece inconcebible que ese elemento clave no fuese denominado y conocido desde el primer momento como el "Hombre de Atapuerca", siguiendo el criterio geográfico utilizado, como es bien sabido, en descubrimientos de esta relevancia. Llamarlo Miguelón, en reconocimiento al ciclista navarro, es una simpleza, una muestra de banalidad y oportunismo, y, sobre todo, un menosprecio a la toponimia del lugar donde se realizó el
hallazgo. La localización como principio identificativo es esencial. Y obvio.

Hace años planteé una iniciativa en este sentido, que no mereció la atención que esperaba. No me resigno a que esa identificación sea reconocida e interpretada en analogía con lo que sucede en las aportaciones científicas sobre esa materia. No olvidemos que Atapuerca es el complejo arqueopaleontológico más importante del mundo.


17 de junio de 2022

El valor de la compenetración

 

Fue un placer asistir a ese concierto de piano en el Círculo de Recreo, ese espacio de encuentro cultural de gran calidad, gestionado con sensibilidad y buen gusto por Manuel Conde del Río. Una magnífica oportunidad para descubrir a la juventud implicada en el reconocimiento y difusión del valor de los clásicos. Gonzalo Villarruel y Carolina Hernández, muy jóvenes y excelentes intérpretes, empeñados e ilusionados por dar a conocer, mediante la magia inmensa del piano, las enormes posibilidades que la buena música encierra.

Mientras interpretaban de consuno, me detuve a observar sus rostros. Aportaban una sensación perceptiva impresionante, avivada por el ambiente que crea la complementariedad del manejo del teclado transmitido a cuatro manos. La mirada, la indagación, la concentración, la complicidad, el desafío de responder fielmente a lo que representa el cumplimiento sin error de ese empeño ilusionante compartido. Deduje, al verles, que en eso consistía el buen trabajo en equipo.
Y, además, el placer de oírles y verles interpretar a mi admirado Carlos Guastavino y su música argentina. En ese momento daban a conocer su Romance del Plata, concretamente en el "andante cantabile sereno", que conduce a ese horizonte del paisaje relajante e indómito a la vez que forma, a su paso por Buenos Aires, el Río de la Plata.
Por un momento, y observando su imagen, tuve la impresión de que Gonzalo Villarruel era la viva estampa de un jovencísimo Carlos Gardel. Así se lo comenté a Manuel Conde, artífice del prestigio cultural alcanzado por el Círculo de Recreo de Valladolid.

17 de octubre de 2020

Ese no es Miguel Delibes

 


Fotografía: Fernando Manero

Nunca hablé con él, y mucho que lo lamento, pero le recuerdo bien. Erguido, buena planta, paso ligero, espigado; en suma, como un ciprés de larga sombra. Además las fotografías siempre han destacado reiteradamente la agudeza y la amplitud de su mirada. Y es que se pasó toda la vida oteando el horizonte, los horizontes más diversos, y sus personajes, en todos sus detalles, para plasmarlos a continuación con su inconfundible letra manuscrita. Por eso es inimaginable y sorprendente la figura de Miguel Delibes con la cabeza baja, expresión torva, mirando al suelo, con la bufanda cerrando una boca de la que hacía continuo uso para comunicar e indagar.

El arte es libre para interpretar la realidad como el artista desee y prefiera. Nadie lo cuestiona. Pero cuando de reflejar la imagen simbólica de una persona para siempre se trata, la estética utilizada debe ser respetuosa y fiel a la estampa consagrada en vida, a sus rasgos distintivos y singulares, sobre todo cuando se pretende realismo y expresividad en la representación. En mi opinión, lo que hoy se ha inaugurado en Valladolid en homenaje y recuerdo a Delibes con motivo de su centenario es otra cosa. Reproduce un hombre en el declive de la vida, cerrado en si mismo, ausente de su entorno y con la vista dirigida hacia la nada, detalles que en nada se corresponden con la vitalidad y el sentido de la curiosidad que el escritor transmitió en vida y que tan bien refleja su obra.

29 de agosto de 2020

Colorines en el Cantábrico

 En principio, todo cabe o todo es posible en el irrefrenable mundo de la expresión artística. Las sensibilidades son diversas, por lo que la controversia es inherente a la obra que la imaginación produce. Pero en esto del impacto en el paisaje, creo, conviene ser precavido, pues el paisaje - y el entorno que crea- marca, o debiera marcar, la pauta a seguir. Trato simplemente de dar mi modesta opinión a propósito de lo que se ha hecho en el faro de Ajo, en Cantabria, otrora provincia de Santander, de la que tan orgullosos se sentían Don Marcelino Menéndez y Pelayo y Don José María Pereda, entre otros próceres de conspicua alcurnia santanderina.



La polémica está servida. Nadie y nada están libres de ser cuestionados. Lo que no se critica no existe.
El espacio del Cantábrico - el Atlántico Norte - es verde, azul y embarnecido con las múltiples y cambiantes tonalidades del gris. Un escenario relajante en su sobriedad. Mezclar colorines de lo más variopinto y abigarrado es fácil. Muchos lo hacen, ofreciendo una obra que, pasada la novedad, acaba en la indiferencia o en el hartazgo. Lo difícil es integrar cromáticamente la estructura en el espacio natural, como un complemento inteligente y respetuoso del paisaje. Pero, a todo se acostumbra uno, incluso a que el artilugio distraiga de la perspectiva de un entorno incomparablemente más bello, que es lo que merece la pena, no los pastiches como el que nos ocupa. Así lo entendió Chillida en Gijón y San Sebastián. Sin comparación. ¿Se imaginan la torre de Hércules en A Coruña de colorines?
Pero Miguel Ángel Revilla, del que no se sabe si va o viene, no cabe en sí de gozo. No es que le guste: es que le encanta, y hoy por hoy es el que manda y paga ( a costa del presupuesto, naturalmente). Según él, puede ser un "revulsivo". Todo se puede justificar, por fas o por nefas.




Hace años, el centro de la ciudad de Valladolid se llenó de figuras de colorines, colorines y más colorines, que evocaban, según se dijo, las torres de la Alhambra de Granada, el monumento más visitado de España. Una joya de la Humanidad. Los característicos y discretos ocres originales de sus torres y adarves, de diseño ortogonal, se tornaron, por obra y magín de Cristóbal Gabarrón, en irregulares y retorcidos trozos de todos los colores imaginables. a cual más estridente a la vista. Alguien dijo también que era un "revulsivo", palabra utilizada para explicar lo inexplicable. Aquello fue un horror. Por fortuna, no ha vuelto a ocurrir. ¿Serán también un "revulsivo" las puertas de la fachada principal de la Catedral de Burgos, encargadas por el cabildo de marras a Antonio López, y más allá del coste que ello pueda suponer?

12 de septiembre de 2019

Admirando la obra de Vermeer



Nunca había visto hasta hoy en directo el mítico y excelente cuadro de Vermeer, que recoge la mirada del geógrafo y el ambiente de trabajo que le rodeaba en la Holanda de la segunda mitad del siglo XVII. El cuadro, propiedad del Museo de Frankfurt, se expone temporalmente en el del Prado, de Madrid, en una exposición que impresiona, deleita y sobrecoge sobre la representación de la mirada en el arte, apoyada con visión comparativa en el talento de Rembrandt, Velázquez y el maravilloso pintor de Delft.

Uno se detiene ante ese cuadro y le cuesta apartar la vista: tantos son los elementos que encierra, tantas las señales que hablan del sentido del oficio de geógrafo, tan deslumbrante y simbólica la luz que lo anima y envuelve. Ante la prohibición de fotografiarlo in situ, el observador aprovecha para compartir durante un momento el espacio en la calle con el rostro de la admirada figura. Al fin, he visto el cuadro de Vermeer. Me he quitado una espina de encima. Y además se lo he explicado a quienes me acompañaban. Comentar el significado de la Geografía y el trabajo de los geógrafos en la Europa del Seiscientos.

Y a las puertas del Museo del Prado. Un placer.

1 de abril de 2017

El arte estimula la creación de espacios imaginativos



Los contrapuntos en la percepción de las diferentes formas del arte alientan y estimulan la imaginación de quien las contempla. Magnífica es la perspectiva que ofrecen las esculturas, suavemente modeladas en bronce, de Henry Moore frente a los relieves en piedra, donde se simboliza la Historia de España a finales del siglo XV en el Colegio de San Gregorio, en Valladolid.

Imaginemos, por un momento, que Fray Bartolomé de las Casas y Ginés de Sepúlveda salen a la plaza, tras la batalla dialéctica que mantuvieron durante la Controversia de Valladolid, celebrada en ese edificio en 1550, y que tan decisiva fue en el reconocimiento de los derechos de los indígenas americanos. Con la mente agotada y el ánimo necesitado de estímulo visual, es muy probable que ante las imágenes de Moore recobrasen el sosiego que esas modulaciones proporcionan a cuantos se situan ante ellas para entender que las aristas de los argumentos pueden ser matizadas por las sinuosidades que el escultor británico ha proporcionado a sus obras como réplica, siquiera sea temporal, a la rotundidad de los estilos, las filigranas y los alardes estéticos propios del gótico tardío.

20 de febrero de 2017

La obsesión museográfica



DE PASEO POR ESPAÑA. Sí, señor, hasta el fondo, hasta el final, hasta el principio, hasta lo más profundo de las esencias y de la mismidad inquebrantables. Que nada entorpezca la puesta al descubierto de lo que nos identifica, muy superior y más rutilante que lo que singulariza al pueblo de al lado, y no digamos al que no se merece ni figurar en el mapa, de manía que nos tiene. La identidad - y, si no la hay, se inventa - es lo más importante, lo único que merece la pena, la que nos justifica para alumbrar los más disparatados desvaríos.
De ahí emana el inventario de festejos, improvisados o no, que entretienen a la muchachada y con la intencíón de deslumbrar al visitante, que va a saber lo que es bueno cuando nos visite.

¿Qué no viene nadie a visitar el museo donde se da cuenta de nuestras raíces, más o menos reales? ¿Que está vacío como un erial a pastos, que decían los mapas topográficos de antaño? Pues, peor para él. Pura envidia. Aunque menos mal que no se entera, porque de eso no se habla, de la pasta que nos ha supuesto construir tamaña "infraestructura" y cuyo mantenimiento evita que nuestro enteco peculio vaya a resolver necesidades que los de la cizaña de siempre consideran prioritarias. Todo sea por el patrimonio pseudopatrimonializado o, mejor dicho, impostado.

16 de febrero de 2015

Arte y cultura al servicio de la sociedad


Son figuras admirables de la historia de la cultura que conviene recordar. En esta ocasión, aludo a ellas porque supieron entender, tras alcanzarlo todo, que el arte cobra valor y trascendencia cuando se ofrece al ciudadano como patrimonio que le pertenece lo que es propiedad del Estado. Magnífica la escena de la película dedicada a Joseph Turner (Mike Leigh, 2014), el impresionante pintor de paisajes, cuando declina vender su obra al empresario que le ofrecía un cheque en blanco ya que su objetivo estaba centrado en ceder al Imperio británico la totalidad de la obra de que pudiera disponer. 

Es la misma actitud adoptada por el ingeniero belga que se enamoró de España al descubrir algunos de los más importantes yacimientos de la Península, de tanta relevancia como el de los Millares o El Algar. Hace unos días me encontré con esa figura mientras recorría las salas del Museo Arqueológico Nacional, cuya remodelación aún no había visto. Merece la pena. Es uno de los lugares museísticos más atractivos y mejor concebidos de España. Impresionan la riqueza prehistórica y las manifestaciones del arte ibérico. 

En la segunda planta, el visitante se encuentra de pronto ante el legado de Louis Siret. Una vez conocido, dejará profunda huella en la memoria. Su nombre emerge con fuerza y admiración al comprobar el inmenso patrimonio que consiguió descubrir y que pertenece a España porque en su momento hizo lo mismo que Turner. Ante la oferta jugosa que se le ofrecía, su respuesta no admitía réplica: "el arte no se vende y estos valiosos objetos que encontré en España los quiero ofrecer a España". Visiten el Museo Arqueológico Nacional, deténganse en la sección dedicada a Siret y valoren el gesto de los que anteponen la importancia del patrimonio común al egoísmo personal.

7 de enero de 2015

Un obsequio maravilloso


Quisiera hacerles partícipes de un obsequio que acabo de recibir de allende el Atlántico y que confieso que me ha emocionado. Se trata de la edición facsímil del texto elaborado por Santiago Cortés, fundador de la Sociedad Colombiana de Geografía, en el que describe la “Historia Natural y Paisajes de la Guajira, región del Catatumbo y del Páramo de Tamá”, fechada en 1900. 


Con el título “Una geografía hecha a mano” recoge los dibujos y los textos realizados por Cortés como parte de los trabajos destinados a trazar la frontera entre Colombia y Venezuela, un litigio que solo podía resolverse diplomáticamente sobre la base de un conocimiento detallado del territorio. Como se señala en la presentación “es la primera muestra de la minucia, aprendida en el microscopio, que usó en los dibujos y acuarelas del territorio que recorrió paso a paso este botánico, zoólogo y geógrafo” o, como se le denominaba en la época, este “naturalista” bogotano”. 

La obra fue editada en 2014 por la Subgerencia Cultural del Banco de la República, en Bogotá. Una delicia bibliográfica, que me ha hecho llegar gentilmente la profesora Lucila Reyes, de la Universidad Nacional de Colombia. ¿Quien, al observar estas imágenes, no se siente transportado a las vivencias que describe Gabriel García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera", con sus travesías incesantes, henchidas de sensibilidad, a lo largo del río Magdalena?



4 de diciembre de 2013

"Se acabaron las lágrimas": homenaje y apoyo de Fernando Fradejas a la mujer liberada



Basta una imagen en blanco y negro para dejar testimonio fehaciente de una tragedia que no debe producirse, que se puede evitar, a la que hay que enfrentarse también con el valor de la fotografía y de la palabra como poderosas herramientas de denuncia. El maltrato a la mujer es una lacra inadmisible, atroz, sobre la que caben pocas palabras porque el simple hecho, con su cortejo de sensaciones y efectos repudiables, lo dice todo. Es esa "macabra realidad" como acertadamente la denomina García Marbán en la tarjeta alusiva a la exposición (Vid. infra).  No se necesita demasiado espacio para reflejar esa realidad que hunde a la mujer en el dolor, en el sufrimiento y en la miseria que deriva de su propia subestimación. 






Fernando Fradejas, excelente fotógrafo de Medina de Rioseco (Valladolid),  ha recogido en una treintena de fotografías todo, lo mucho, lo terrible, que el problema da de sí. Y lo ha hecho con la sensibilidad de quien conoce bien la magnitud que alcanza un problema representado a través de las múltiples y diversas manifestaciones ofrecidas por la barbarie que no cesa. Ahí quedan como aldabonazos incesantes sobre la conciencia de quienes las contemplan, como revulsivo ante el que nadie puede permanecer indiferente. Humillación, agresividad, amenazas, miradas perdidas, miradas como dardos. Lágrimas contenidas, lágrimas explícitas, lágrimas desconsoladas. Lágrimas a eliminar. 






Mientras visitaba la exposición no me he cruzado con nadie, a nadie he visto. La soledad del recinto y el silencio a mi alrededor contribuían a acentuar la elocuencia de las expresiones reflejadas en esas ventanas que exponían el horror, lo que permitía captar e interpretar los contenidos que el autor ha pretendido, y logrado, transmitir. En ese ambiente cobraban mayor expresividad aún las palabras que acompañan a las imágenes, con las que marcan un valioso contrapunto: son la expresión de la rebeldía, el estímulo a la esperanza, la reacción ante ese atentado brutal contra la libertad, instando con ellas a que sea, al fin, recuperada. Es un homenaje a la emancipación de la mujer, un alegato contundente frente a tanto tópico miserable acerca de la sumisión femenina.







Nota: Ojalá esta exposición sea presentada, conocida y valorada en otros muchos lugares. Como indica el autor en su amable comentario a esta entrada, quien lo desee puede ponerse en contacto con Don Miguel García, del Departamento de Cultura del Ayuntamiento de Medina de Rioseco (Valladolid). Tfno: 983.700850/700825

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