Mostrando entradas con la etiqueta Arquitectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arquitectura. Mostrar todas las entradas

30 de agosto de 2016

El gran balcón de la historia de Rusia a través de su arquitectura





Cuando el viajero se asoma al puente sobre el río Moscova, que se abre tras haber cruzado la Plaza Roja en la capital de Rusia, tiene ante sí la historia del país. Allí detiene su paseo durante un largo rato, de ninguna manera entorpecido por la lluvia, para contemplar una panorámica soberbia, expresiva e impresionante de la evolución de Moscú y del Estado que simboliza como ningún otro la trayectoria histórica y política de la Europa Oriental. Ante él se extiende la muralla que delimita la inmensa fortaleza medieval del Kremlin en cuyo interior se yerguen algunos de los más relevantes testimonios de la arquitectura de la religión ortodoxa hoy revitalizada de forma sorprendente y a la que acompañan los grandes palacios de la época zarista.  


Al fondo hace su aparición en medio de la bruma otro de los grandes Al fondo, hace su aparición en medio de la bruma otro de los grandes edificios que integran el conjunto arquitectónico - las siete hermanas las llaman- impulsado por Stalin en los años culminantes de la experiencia soviética. Y, como contrapunto, la mirada no puede permanecer indiferente ante las construcciónes en altura que simbolizan la imagen de los grandes centros financieros que en el mundo afloran al compás de los desafíos de la economía capitalista globalizada, también perceptible en la tierra que vio nacer a Leon Tolstoi y Pyotr Tchaikovsky. La reciente visita a Rusia me ha proporcionado elementos de juicio muy interesantes sobre la evolucíón de ese país, de sus tendencias, de sus contradicciones, de sus expectativas. No estamos ante una realidad baladí: se trata del país más grande de la tierra y de una de las piezas esenciales del equilibrio geopolítico mundialedificios que integran el conjunto arquitectónico- las siete hermanas las llaman- impulsado por Stalin en los años culminantes de la experiencia soviética. Y, como contrapunto, la mirada no puede permanecer indiferente ante las construcciones en altura que simbolizan la imagen de los grandes centros financieros que en el mundo afloran al amparo de la economía capitalista globalizada. La reciente visita a Rusia me ha proporcionado elementos de juicio muy interesantes sobre la evolución de ese país, de sus tendencias, de sus contradicciones, de sus expectativas.  No estamos ante una realidad baladí: se trata del país más grande de la tierra y de una de las piezas esenciales en el equilibrio geopolítico mundial.



5 de febrero de 2010

Los alardes irresponsables de ayer son hoy dolorosas advertencias

La noche se cierne sobre el Palacio de las Ciencias y las Artes de Valencia

Hubo un momento en que nos creimos más que sobrados para hacer lo que nos apetecía. La vida nos sonreia y el mundo – al menos, así pensaban algunos – quedaba deslumbrado a nuestro paso. “España va bien”, decía uno de derechas. "España es el pais donde mayores fortunas pueden hacerse en menos tiempo", bramaba otro que se decía de izquierdas.
Nada que objetar. Las proclamas triunfalistas dominaban el ambiente, la falta de dinero para adquirir lo que se antojaba no era ningún problema, pues quienes lo tenían, es decir, los buenos amigos banqueros, no hacian remilgos para prestarlo durante el tiempo que se quisiera. Los intereses no eran altos y, aunque había que devolver lo prestado, la confianza estaba garantizada. Visión a corto plazo, carpe diem, el hoy nos pertenece, el mañana…. quién sabe. Seguro que también, pues la "ola es duradera", recordaba otro que politicamente estaba en todas partes. Una corriente de optimismo cortoplacista impregnó la vida española como hacia tiempo desconociamos. La corrupción campaba a sus anchas, mientras quienes debían atajarla miraban para otro lado porque estaba mal visto meterse con el listo que triunfaba sin entrar a analizar de qué artimañas se habia servido para ello. Lo terrible es que suscitaba más admiración que rechazo.
Desde el poder no se advertía nubarrón alguno, incluso se alentaba a embarcarse en esa especie de vértigo, que creaba falsas ilusiones, como aquella que no pocos ciudadanos se hacían pensando que de la noche a la mañana se habían hecho millonarios porque la vivienda que habían adquirido por X, en un año valía ya tres veces más. La obscenidad de la riqueza basada en el puro y simple pelotazo especulativo. Ningún rubor impedia presumir de tamaño disparate. Animados por el cotarro, los ciudadanos nos lanzamos a la piscina de la vida obsequiosa, tirando la casa por la ventana, endeudándonos hasta las cejas, asumiendo hipotecas de por vida, comprando lo innecesario, aventurando proyectos que dejaban de ser quiméricos cuando uno se proponía financiarlos confiado en que podía hacerlo sin riesgos.
Entre tanto, y a nuestro alrededor, las administraciones públicas nadaban en la opulencia programática, a base de tirar cohetes "con la pólvora del rey". Nada se les ponía por delante. Aquí y allá, las ciudades se fueron llenando de alardes que dejaban boquiabierta a la audiencia que aplaudía entusiasmada. Palacios de Congresos, Ciudades de las Ciencias, de las Artes, Terras Miticas, Universidades, Auditorios, polideportivos, Museos y más Museos, Artes Contemporáneos a esgalla, ilusiones sin fin. Y eso sin contar con la plétora de asesores, consultores, pensadores, acólitos y turiferarios que llenaban los pasillos de los palacios remozados, mientras alababan las excelencias de quienes les habian nombrado y asegurado sinecuras de por vida. ¿Qué el déficit se elevaba?, ¿qué las cuentas estaban desbordadas?, ¿qué el sentido común se avenía mal con la realidad edificada a base de presupuestos inflados? No importa. Las cuentas del Estado arrojaban superávit, los Fondos Europeos eran un magnífico colchón para soportar la caida, la entrada en el euro nos permitía confiar en que nuestros grandes aliados nos sacarían del apuro si llegaba la ocasión.
Hemos vivido en España por encima de nuestras posibilidades, nos hemos creido más de lo que somos, hemos confiado en nuestro destino en lo universal, no hemos sido vigilantes ante la falta de sinceridad de nuestros políticos pluridotados para la autoestima sin restricciones….. y así nos va.
Sic transit gloria mundi”. De pronto, el ciudadano se da cuenta de que nada era como le habian dicho. Los jóvenes, que ninguna culpa tienen en esta feria de las vanidades, acusan con enorme crueldad los efectos de tanta fantasmagoría. Perplejos y desconcertados, todos miramos cómo se debilitan nuestros bolsillos, mientras no acertamos a entender cómo vamos a afrontar las costosas secuelas de tanto esplendor ficticio. Basta, pues, de debates innecesarios sobre las identidades colectivas, sobre si las provincias sirven o no, sobre si este o aquel atiende mejor o peor mis intereses, sobre las carreras políticas amparadas en las ostentaciones del fútbol….. Ha llegado el momento de la verdad. De esa verdad que tan bien describiera Quevedo, con palabras que sorprenden por su contundente vigencia:

Pues amarga la verdad,
quiero echarla de la boca;
y si al alma su hiel toca,
esconderla es necedad.
Sépase, pues libertad
ha engendrado en mí pereza
la pobreza.

22 de octubre de 2008

Cien años del "Jorge Manrique" de Palencia: el valor y los méritos de la enseñanza secundaria pública



Maria Antonia y yo asistimos ayer al acto inaugural de las actividades que conmemoran el comienzo de las obras del impresionante edificio que alberga al Instituto Jorge Manrique de Palencia. Fue un acto muy bien concebido y desarrollado, en un ambiente gratísimo y cordial, como corresponde a la diligencia y eficacia con que hace las cosas su actual Director, mi buen amigo Jesús Coria Colino, Catedrático de Geografía e Historia. Sinceramente lo bordaron, él y quienes le ayudaron a ello, incluyendo la lección inaugural que el Dr. Coria impartió sobre la historia del edificio, obra del arquitecto palentino Jerónimo Arroyo y una de las edificaciones más espectaculares de los centros de enseñanza secundaria construidos en España a comienzos del siglo XX. El texto de la intervención ha sido editado en una obra de gran calidad, que merece ser consultada por quienes se interesen por el desarrollo de la enseñanza en España y su incidencia en la renovación arquitectónica y funcional de los edificios con fines educativos.

Aludo a este tema en el blog por dos razones. La primera porque creo que nunca se destacará con el suficiente énfasis lo mucho que han representado los Institutos de Segunda Enseñanza en la historia de la educación en España. Nacidos al amparo de la Ley de Pedro José Pidal en 1845 han supuesto desde sus inicios uno de los pilares básicos en el proceso de formación de muchas generaciones de españoles. Tarea lograda en un proceso que gradualmente fue incorporando a las aulas a los hijos de las clases medias y, más tarde, de los niveles socialmente inferiores, en un ejemplo de integración educativa que ha simbolizado hasta nuestros días la capacidad inherente a la enseñanza pública para luchar contra las diferentes formas de exclusión en la enseñanza, impulsar el desarrollo global de la sociedad y la acreditación de quienes, con su esfuerzo y talento, se hacían merecedores del máximo reconocimiento con independencia de su origen social.
Por eso, cuando en estos momentos se cumplen los centenarios de la primera etapa de los Centros creados y construidos en las capitales provinciales, donde comúnmente se identifican con edificios emblemáticos y de gran calidad arquitectónica (hace un año se celebró la misma efeméride en el Instituto Zorrilla de Valladolid), justo es reconocer sus merecimientos y enarbolar sin rubor la bandera de lo que representa la escuela pública. Ayer, hoy y mañana.


Y, por otro lado, deseo también aludir a la relevancia del profesorado que, en condiciones muy difíciles, dignificó la labor llevada a cabo en estos Centros. La nómina sería enorme, tan formidable como la categoría que en el tiempo ha tenido el Cuerpo de Catedráticos de Instituto, hoy lamentablemente devaluado por mor de iniciativas oficiales que han lesionado la imagen del profesorado de Enseñanza Secundaria, aunque en no pocos casos sus méritos y capacidades darían varias vueltas a colegas que se vanaglorian de su condición de profesores universitarios.



La celebración de ayer en Palencia dejó testimonio fehaciente de este hecho. El acto sirvió para hacer un homenaje a dos antiguos profesores que han marcado huella en la historia de la educación y de la ciencia españolas. Es el caso del Dr. D. Mamés Esperabé Lozano, que llegó a ser Rector de la Universidad de Salamanca durante muchos años, y el Dr. D. Miguel Catalán Sañudo, autor de descubrimientos decisivos en el campo de la Espectrometría. Sendas placas evocan su paso por el “Jorge Manrique”, como expresión de la relevancia que estos Centros tuvieron como ámbito de trabajo de profesionales de la docencia con extraordinaria proyección en su tiempo y hacia el futuro.

19 de noviembre de 2007

La arquitectura al servicio de la educación

El 15 de Noviembre de 2007 fue presentada en acto público celebrado en el Paraninfo del IES Zorrilla de Valladolid esta obra que recoge la edición facsímil del proyecto de construcción del que en su momento fue conocido como el Instituto General y Técnico de Valladolid, inaugurado en 1907, y que actualmente alberga el Instituto de Enseñanza Secundaria Zorrilla.

Después de muchos años de indagaciones, la toma de contacto con el Archivo Central de Educación (Archivo General de la Administración) despejó todas las incertidumbres que hasta entonces habian existido al respecto. Fue merced a la información, precisa, pormenorizada y rigurosa, suministrada el 16 de Febrero de 2007 por Evelia Vega González, facultativa de dicho Archivo, como le fue posible a Maria Antonia Salvador González disponer de tan importante documento y proceder a su publicación.
El resultado de este esfuerzo editorial, propiciado por el entusiasmo de Paz Altés Melgar, responsable del Departamento de Publicaciones del Ayuntamiento de Valladolid, está a la vista y ha sido objeto de los comentarios más elogiosos.

Tras una breve presentación de la profesora Salvador y de la referencia archivística efectuada por la Sra. Vega, el libro recoge íntegramente la Memoria técnico-económica y los Planos de la obra (1902), diseñados por el arquitecto municipal Teodosio Torres, y un excelente estudio introductorio del Dr. Juan Carlos Arnuncio Pastor, Catedrático de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valladolid. En conjunto, constituye una gran aportación al conocimiento de la arquitectura civil española de comienzos del siglo XX, reflejada en un edificio que simboliza el empeño a favor de una mejora de la infraestructura educativa del país.




Junto con el catálogo de la Exposición conmemorativa del 150 aniversario del Centro y del centenario del edificio, este libro completa hasta hora la producción bibliográfica relacionada con la efeméride. Está previsto la publicación de los textos de las conferencias impartidas a lo largo del Curso.


(En la fotografía, de izquierda a derecha, Evelia Vega, Juan Carlos Arnuncio y Maria Antonia Salvador)
Related Posts with Thumbnails