Para enmarcar y no olvidar. Interesante la hiedra colonizando 1944... Me quedo meditando... Gracias por compartir esta imagen sensitiva, emocional, inmortal.
Parece que todo queda aprisionado detrás de ese enrejado, las palabras del texto y las plantas que asoman tímidamente. Un detalle que no todos hubiesen alcanzado a ver.
El Ghetto de Venècia es una maravilla. Entre otras cosas, está en un barrio como el Cannaregio por el que los turistas circulan poco, al menos hasta hace 10 años (la última vez que estuve) era así. Siempre que he estado ahí, me ha encantado perderme por el Cannaregio, la Santa Croce o el Dorsoduro y huir de San Marco o Rialto que es el lugar más concurrido ya que la mayoría de visitantes estan en la ciudad, unas horas o un dia máximo, y naturalmente han de visitar lo que se ve en las películas o donde les lleva el guia de turno. La foto me encanta y es un recuerdo vivo de la marginación de los que vivieron en ese lugar. Un abrazo Joaquin Un abrazo Joaquin
Every time has its events. The memory remains.
ResponderEliminarPara enmarcar y no olvidar. Interesante la hiedra colonizando 1944... Me quedo meditando...
ResponderEliminarGracias por compartir esta imagen sensitiva, emocional, inmortal.
Parece que todo queda aprisionado detrás de ese enrejado, las palabras del texto y las plantas que asoman tímidamente. Un detalle que no todos hubiesen alcanzado a ver.
ResponderEliminarDerrière les barreaux
ResponderEliminarBien vista y encuadrada, Joaquín.
ResponderEliminarSaludos.
El Ghetto de Venècia es una maravilla. Entre otras cosas, está en un barrio como el Cannaregio por el que los turistas circulan poco, al menos hasta hace 10 años (la última vez que estuve) era así. Siempre que he estado ahí, me ha encantado perderme por el Cannaregio, la Santa Croce o el Dorsoduro y huir de San Marco o Rialto que es el lugar más concurrido ya que la mayoría de visitantes estan en la ciudad, unas horas o un dia máximo, y naturalmente han de visitar lo que se ve en las películas o donde les lleva el guia de turno.
ResponderEliminarLa foto me encanta y es un recuerdo vivo de la marginación de los que vivieron en ese lugar.
Un abrazo Joaquin
Un abrazo Joaquin