Allí estaba el Viejo Teleférico de Fuente Dé, en su obligado retiro. Observaba a cada momento como su joven sucesor subía y bajaba realizando ese trayecto que él tantas veces había realizado. A pesar de ello, era feliz, allí donde vivió toda su vida, con vistas a la pared de roca que había sido testigo mudo desde su nacimiento.
Fotografías de Cantabria tomadas por Daniel Alonso Felices.