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lunes, 18 de diciembre de 2023

La astucia de la confusión

 



A
unque la vistan de seda, lo que es (y es una aberrante monstruosidad), tal lo que es se queda:


 La sutil mención de lo pastoral como razón, confirma esa táctica anfibológica de conceder disfrazado de no ceder pero otorgando, de hecho, consentimiento y autorizando.

 ¿Es sacrilegio? Los autores (el sumo y su portavoz disimulado) dirán que no. ¿Y la fe católica y apostólica, qué dice? ¿Qué dice una bien formada conciencia católica consciente?

 No somos tontos ni comulgamos con ruedas de molino...y distinguimos la manzana tentadora y el pan empapado en ponzoña.

 Lo temíamos, lo esperábamos como se teme un crimen anunciado. Y ya está aquí. Que sea en vísperas de Navidad, oscurece aun más el maleficio.

 Tu autem Dömine, miserere. 

 +T.


domingo, 3 de febrero de 2019

Jerarquía francisquista: Un ejemplar


Un obispo argentino, nombrado por PP Franciscus, argentinus etiam, que conoce bien su tierra y a su gente, y, entre su clero, a aquellos que le inspiran confianza, los pastores que considera idóneos para la Iglesia.

Pero mejor que verbalmente, expresemosnos con la fuerza de las imágenes. Entren y vean:

Indecente celebración episcopal durante la JMJ de Panamá

El escandaloso reportaje es una muestra. Que hay más, todos lo sabemos. Y más lo lamentamos, heridos y enfermos, debilitados y afligidos por la irreverencia convertida ya en costumbre, en América, y en Europa, y en Asia, África y Oceanía; passim, en el mundo entero. Pues todo el orbe católico gime y se descompone en la crisis de fe más extensa y profunda que jamás se ha conocido. Las fotos del obispo impío, celebrando en la intimidad con su comunidad en la playa, es sólo un síntoma. El catálogo de males de la actualidad eclesial, también. No son causas del mal, sino síntomas, efectos, consecuencias.

Son cosas que pasan y están pasando porque no hay fe. Porque hemos perdido y estamos perdiendo la fe. Desde hace cincuenta años, esa es la trayectoria de la Iglesia.


+T.


domingo, 4 de marzo de 2018

Catholic Fashion


Lo que fascina a la gente de nuestro tiempo suele ser lo más pútrido de nuestra época. Y pocos mundos más putrefactos y fascinantes para la masa social que el de la moda, sobre todo la de más nivel, la de los salones y pasarelas internacionales. En esos antros deslumbran estafermos como las divas que salen en este vídeo, mascarones de maquillaje, fantasmones terroríficos, la jet del infecto sub-mundo de la moda. Me afecta poco, quasi rien, no sufro al respecto tentaciones. Pero esto otro sí me ha revuelto la atrabilis:




Se llevan al mega-antro de NY city los ornamentos sacros de los Papas para exponerlos en una galería de mundo-demonio-carne. Y un Cardenal de la Santa Romana Iglesia acompaña la aportación vaticana y la presenta ante la corte más sórdida de la jet-fashion, una orgía de monstruos de la degeneración, a cual más estragado por vicios y excesos.

Quizá el repugnante Ravasi incluya esa exposición y su sarao anejo entre sus actividades pastorales para la nueva evangelización. A mí, sin embargo, me parece un sacrilegio y una patética señal del des-catolicismo que nos descompone y nos corrompe.

Además, muy sutilmente, se ataca el sentimiento de los católicos tradicionales, que considerarán una abominación desoladora ver las tiaras, mitras y mantos pontificios en manos de esa panda infernal.

El daño que sufre la Iglesia Católica es grave y profundo, como lo demuestran estas escenas de canallesca frivolidad, contemporáneas del sufrimiento de los cristianos en el mundo, tan ajenos al repulsivo escenario donde se luce Ravasi llevando los ornamentos sagrados para disfrute de los impíos.

Se merece un final como el del bíblico festín de Baltasar.


+T.

sábado, 28 de mayo de 2016

La barca de Woelki

Del francisquismo asombran muchas cosas, entre ellas la doctrina light, de poco fuste. Y aun más que eso sorprende el servilismo de los corifeos, passim, donde y quien menos te lo esperas. Por ejemplo ese Woelki, cardenal Arzobispo de Colonia, de quien ya sabíamos que era uno más de la muy degenerada banda germana, pero no imaginábamos que se diera al espectáculo y el ridículo, rayando lo blasfemo:

Woelki celebra la Misa del Corpus sobre una barcaza de refugiados


Obviamente, la ocurrencia de Woelki es un acto provocativo, desafiante. Según la ética-estética de las vanguardias (¡aquellas antiguas vanguardias de mediados del siglo pasado!), embiste contra el acomodado catolicismo burgués insensible ante la calamidad de los miserables. Esta sería, más o menos, la argumentación de Woelki para justificar su atentado litúrgico, su pantomima profética.

Pero a estas alturas, después de los 50 años de crisis crónica post-conciliar, habiéndonos visto obligados a presenciar tantos episodios, casos, fenómenos, aquí y allá, de este y de aquel, con tanta experiencia a cuestas, ya sabemos reconocer los epifenómenos. Woelki, con lo de la barca, es el ejemplo del clérigo en crisis, en crisis de fe, perdiendo la fe, con poca fe; y la poca fe que le queda, la usa para provocar, para escandalizar, para inquietar y agitar (otros dicen 'hacer lío').

¿Es caridad? No, nunca ha sido caridad. Es la excusa para enmascarar la crisis personal. Siempre ha sido así: Se vuelven filántropos, alardean de sensibilidades sociales, escenifican melodramas, emprenden campañas, todo para ocultar el vacío religioso interior. Han dejado de creer en su sacerdocio, de respetarse sacerdotalmente, y se disfrazan de promotores de justicia y acción social.

Ordinariamente, cuando se trata de simples sacerdotes, todo termina con el abandono y una sotana colgada más.

Tratándose de un obispo, un arzobispo, un cardenal - como este Woelki - el peso de la púrpura es mucho para arriesgarse a perder posición, consideración, status. Y no se van. Se quedan, degenerados, para pena y castigo del pueblo de Dios, escándalo y confusión de los fieles. Y daño de la Iglesia.

Esto es lo que oculta la barca de Woelki.


Oremus !!


+T.

sábado, 16 de abril de 2016

Nuestro iceberg


La REC es una de esas ocasiones/celebraciones que han estandarizado la aberración del des-catolicismo. Se entiende, pues siendo un congreso de colegios/centros de educación religiosos y estando estos, mayoritariamete, en manos y bajo la dirección de congregaciones religiosas, estando estas inmersas en la profunda crisis de des-identidad desde el post-concilio, hace 50 años, todo lo que gestionan sufre la degeneración que les transmiten sus directores.


Con repugnancia, temiendo ver cosas que indignan los sentimientos de cualquier católico consciente, suelo echar un vistazo a las grabaciones con las imágenes de algunos los actos de la REC, especialmente las de la celebración de clausura. Si Uds. quieren, vean el yutube:

https://www.youtube.com/watch?v=kbQyyGnZCKI



No comentaré en detalle, solo un par de particulares, muy concretos. Pero diré que toda la celebración me parece un gran abuso: El ambiente de espacio-luz-sonido es el de un espectáculo made in Hollywood; como aquello es California y aquel mundo existe allí mismo, supongo que se trata - consciente o inconscientemente - de un acto/ejemplo de inculturación. Allí las cosas se hacen así y la liturgia de la Misa se somete al estilo de allí. El resultado es esa especie de sensación de sala de espectáculos, con sonido, cantantes, música y danza, protagonistas/actores y espectadores sentados en sus asientos y que a veces co-protagonizan también. Vean algunos detalles:

- Extrañas danzantes

- Extraños ritos

- Extraños gestos de concelebración

- Extraños gestos de concelebración general (todos concelebran)

- Extrañas ostensiones

- Extrañas procesiones


En el minuto 1:07:40 comienza el ofertorio, con todas esas adaptaciones modernas que gustan tanto a los ceremonieros: Seglares vistiendo el altar, más seglares haciendo el oficio de los acólitos, mujeres que se acercan al altar, danzarinas que llevan los cirios, gente con trajes típicos que llevan las ofrendas...etc.

Me llaman especialmente la atención las grandes jarras de cristal con vino, cinco o seis o más (dos o dos y medio litros cada una?). Con ellas se van a transgredir un par de rúbricas del Misal Romano (novus ordo), una que prohíbe los vasos sagrados de cristal (por su transparencia y fragilidad (salvando, además, la consideración de la indignidad de unas jarras corrientes en vez de los cálices prescritos)). La segunda transgresión será la comunión con el Sanguis, que, según el vino presentado en el ofertorio, tuvo que ser numerosa, pero sin justificación dadas las restricciones que el Misal Romano (rito ordinario) pone a la concesión de la comunión de los laicos con el Sanguis. Como en la inconsciencia de los liturgistas responsables/preparadores de la celebración late la firme convicción de que el Misal Romano (novus ordo/rito ordinario) fue concebido para ser transgredido, ninguno de estos dos particulares que reseño resulta (para ellos) problemático. Aunque las rúbricas escritas no se cumplen, sí se observa 'el espíritu' del actual Misal Romano (postconciliar/novus ordo/rito ordinario) y la intención de sus autores/promotores.

El otro particular que me ha provocado es el de unos oferentes en particular, dos hombres que se acercan al arzobispo y al altar llevando con ellos a un niño de unos cuatro o cinco años (ver a partir del minuto 1:11:40 del yutube); en la grabación se ve al niño abrazando a sus dos ¿papás? Porque eso es lo que parece ser: Una aberrante pareja homo, con pseudo-hijo acompañante, llevan la ofrenda, que recibe el obispo y que ponen después sobre el altar - némine discrepante - abrazándose tierna y emotivamente cabe el altar. Lo más probable es que el tierno abrazo, como todo lo demás, estuviera previamente ensayado. El arzobispo, aunque se le vea con cierra cara de pena, se presta y celebra. y no es el lamentable Mahoney (que es uno de los concelebrantes), sino su sucesor, el receptor de una, como se ve, lamentable herencia que - como se ve igualmente - mantiene y no erradica.

Concluyendo, aprovechando la novedad del documento recién publicado, podríamos decir, resumiendo, que la Amoris Laetitia no es nada más que la punta de un catastrófico iceberg.


+T.

sábado, 7 de marzo de 2015

Ab initio (hace 50 años)

Pablo VI celebra la primera Misa en italiano, el 7 de Marzo de 1965, en la parroquia romana de Ognisanti

Con lamentable, vulgar, torpe y desafortunada expresión, PP Franciscus ha celebrado los cincuenta años de la primera Misa "en la lengua de la gente". A pesar de la frecuencia e insistencia, no me acostumbro, no nos acostumbraremos a la imperfectísima locución francisquista. Si fuera por incapacidad de otra expresión mejor, no dejaría, empero, de ser preocupante; mas lo verdaderamente inquietante es que tales expresiones no sean efecto de la limitación de su pobre idioma, sino de su deliberada intención. Por extensión referencial concomitante, 'gente', en este caso, viene a ser como el 'conejos' de hace poco.

Afortunadamente, no me considero nominado en el colectivo 'gente'. Desde que tengo uso de razón he huido de esa y otras uniformidades genéricas. De todas formas, Franciscus, iterum, dixit.

De la efemérides en sí, rebélome si considéranla digna de celebración, siendo el hito de la degeneración y el derrumbe que nos afecta y estraga. Se celebran los faustos, no las calamidades, aunque sean dignas de recordación, pero no festiva.

De lo mucho que se podría decir, limítome a comentar un detalle de la foto que hoy han publicado muchos medios, esa instantánea en blanco y negro en la que se ve a Paulo VI celebrando aquella primera Misa en italiano:

El altar, aquel primer altar para la Misa en el idioma de la gente, es un altar tipo que inaugura también el minimalismo litúrgico galopante y su tropel de abusos. Un altar improvisado, cuasi un tablero sobre cuatro débiles patas. Sin frontal. Con un Crucifijo pequeño, quasi insignificante-insignificativo. Con micrófonos, cables y libretos encima. Lo único verdaderamente digno son (todavía) los manteles.

La pregunta emergente en la mente inquieta de muchos que vieran entonces la foto sería -'Si esta es la Misa del Papa, ¿cómo serán las Misas de los curas simples y corrientes?'.

La respuesta a aquella inquietante sospecha se repetía por doquier en aquellos mismos días. En Sevilla, como recordaba hoy la prensa local, incluso un mes antes, el 10 de Febrero de aquel 1965, en otra 'primera Misa en lenguaje de la gente', en español, claro; en la Universidad, en el aula magna de la Facultad de Ciencias, una improvisada capilla, sobre un improvisado altar que se adelanta al minimalista de Pablo VI en Ognisanti de Roma y supera su minimalismo deconstructivo litúrgico, ejemplarizando otros usos-abusos que se harán comunes, universales: En el altar de la neo-misa de Sevilla, el Crucifijo ya no está en el centro, sino desplazado en la esquina, entre dos someros candeleros (con velas rojas? o moradas?); en el centro está el celebrante (un célebre celebrante, por cierto), vuelto a la grey estudiantil del aula magna universitaria, siendo testigo cualificado de la celebración con sus pormenores un obispo presente en carne mortal, el entonces auxiliar de Sevilla (también muy célebre más tarde, cuando vascoñeó e ikurriñizó). Vean la noticia con foto aquí (aumenten la foto-pdf para ver mejor los detalles).

Desde aquellos inicios, todo estaba ya en germen de degeneración. Yo me pregunto si habría instrucciones previas, circulares de curia con orientaciones sobre cómo descentrar crucifijos y desmontar solemnidades.

De notar y subrayar es que 'la gente' de 1965, estaba con todo aquello encantada.

Ya se sabe que el vulgo se solaza con/en la vulgaridad, cuanta más mejor. Como la cerda de la IIª epístola de San Pedro - "...cerda lavada, en el fango se revuelca" IIª Pe 2,22.

Huelga también decir lo revolcada que está 'la gente' cincuenta años después de los primeros revolcones.

Tanto, que ya no distinguen (no saben) lo que se perdió. La mugre les impide apreciar lo impoluto.


+T.

viernes, 6 de febrero de 2015

Burke claro, sólido, rectilíneo


Seguramente comparto bastantes opiniones católicas con el Emmº Leo Burke, el Cardenal que destaca entre los cardenales. Hoy me he alegrado de saber que el Reverendísimo no admite cleriguillas trasvestidas de monaguillas; yo tampoco, of course. Por eso han arremetido contra el Cardenal, por no prestarse a la confusión de quienes bajo la manta de las niñas de altar esconden la pretensión de una futura hembra ordenada.

Conozco el caso de un cura que mandaba a los monaguillos a unas convivencias que organizaban en la Delegación de Pastoral Vocacional. Hasta que comprobó que a esas convivencias también iban y admitían niñas. Cuando llegó la siguiente ocasión, volvió a interesarse preguntando en directo a uno de los responsables -¿Irán niñas 'monaguillas'? El responsable, un poco extrañado, respondió -'Bueno, sí; si vienen niñas, como otras veces, también estarán en la convivencia'. -'Ah, entonces no mando a los monaguillos. No me gustan estas confusiones. Si son convivencias con sentido vocacional-sacerdotal, no deberían Uds. prestarse a la confusión'.

En el blog 'Messa in Latino' comentan que el autor del articulete de Vatican Insider que arremete contra el Cardenal Burke, un tal Gianni Gennari, es un cura renegado, casado, militante comunista y ahora periodista de vanguardia des-católica (estilo 'religiondigital', para entendernos). Poca credibilidad católica y visceral anti-catolicismo de pluma hiriente y tinta corrosiva, en suma.

El ex-cura filo-monaguillas arguye contra Burke aquella desgraciada y desafortunadísima disposición permisiva que se ha ido extendiendo, según tendencia vaticanosecundista que generaliza y universaliza una concesión bastante restringida. El último documento - creo recordar - que se refiere al caso es la Instrucción Redemptionis Sacramentum, de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, del año 2004, con el Cardenal Arinze de prefecto:

" 47. Es muy loable que se conserve la benemérita costumbre de que niños o jóvenes, denominados normalmente monaguillos, estén presentes y realicen un servicio junto al altar, como acólitos, y reciban una catequesis conveniente, adaptada a su capacidad, sobre esta tarea. No se puede olvidar que del conjunto de estos niños, a lo largo de los siglos, ha surgido un número considerable de ministros sagrados. Institúyanse y promuévanse asociaciones para ellos, en las que también participen y colaboren los padres, y con las cuales se proporcione a los monaguillos una atención pastoral eficaz. Cuando este tipo de asociaciones tenga carácter internacional, le corresponde a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos erigirlas, aprobarlas y reconocer sus estatutos. A esta clase de servicio al altar pueden ser admitidas niñas o mujeres, según el juicio del Obispo diocesano y observando las normas establecidas."

El texto mantiene y alaba la consideración vocacional del ministerio acolital de los niños, y sólo al final concede la posibilidad de las féminas sujeta al juicio del los Obispos en sus respectivas diócesis. El caso es que pocos obispos han reglamentado formalmente el supuesto de niñas-monaguillas, como si importara poco. Al final las cosas se aceptan sin más problema que las quejas de los recalcitrantes católicos, anclados en otros usos de otros tiempos. Usos genuinamente católicos de tiempos más católicos, tradicionalmente vivos, sin necesidad de hermenéuticas.

Lamentablemente ya no vige el cánon del antiguo Códex, tan claro:

"Can. 813. § 2. Minister Missae inserviens ne sit mulier, nisi, deficiente viro, iusta de causa, eaque lege ut mulier ex longinquo respondeat nec ullo pacto ad altare accedat."

El ministro que sirve en la Misa no sea mujer; a no ser faltando un hombre, por justa causa, asista con la obligación de responder (las oraciones del Misal que reza el monaguillo en respuesta al sacerdote celebrante) a distancia y no se acerque al altar por razón alguna.

La tendencia de conceder poco a poco algunas cosas, además de hipócrita contemporización con la dictadura del feminismo, supone actuar según una corrección política incompatible con la doctrina, el credo y la tradición de la Iglesia respecto a cosas esenciales. En el fondo, lo de las 'monaguillas' es jugar con algo tan sagrado como el Sacerdocio, cuya esencia no es un capricho de la historia sino parte fundamental-constitutiva de la Iglesia de Cristo tal y como la quiso Cristo y sus Santos Apóstoles nos la transmitieron

El resistirse a admitir 'monaguillas' no es escrúpulo de Burke. No es un detalle menor: Es un síntoma de algo muy grave, aviso de la descomposición que sufre el catolicismo desde hace cincuenta años. Medio siglo de crisis crónica, con el Sacramento del Orden especialmente afectado y amenazado.


+T.

viernes, 16 de mayo de 2014

Según el ejemplo de San Wojtyla


Por mucho que digan y sea quien sea el que lo diga, cuando un pagano realiza un acto de una falsa religión pagana en un templo cristiano, se comete una profanación. Si hay cristianos presentes, sean expectantes pasivos o participantes activos, sean consentidores o cooperadores, cometen todos sacrilegio (sean jerarquía, clero o laicos).

Esos orientales malcantando y tocando chinchines en la Catedral de Santiago de Compostela, primero me indignan, después me horrorizan (fotos aquí). En tercer lugar hacen que me cuestione a la Jerarquía que lo permite (y quizá hasta promueve), evidenciando que no creen, porque si creyeran, en vez de prestar espacio al error (y tantas veces al terror) de los paganos, se dedicarían con mejores fuerzas a evangelizar y no a confundir a los fieles, que se quedan influenciados con la mala huella del escándalo.

Además, me asombro de la necedad de nuestros jerarcas y de nuestras autoridades, que le ceden hoy las naves compostelanas a los sintoístas y mañana arman un conflicto con si se les deja o no la catedral de Córdoba a la morisma islámica. ¿Se dan cuenta del dislate? ¿Saben a qué clase de invitaciones, peticiones, demandas y/o exigencia se están prestando?

Hace un rato comentaba que Thomas Merton fue un adelantado de la confusión postconciliar. Nadie imaginaba cuando Merton falleció (de no se sabe bien qué forma) mientras tonteaba con los budistas de Tailandia, que a los pocos años seria el Papa quien tonteara con todas las falsas religiones de los cinco continentes, la mar de animoso, divertido y gustoso, provocando el malestar de los creyentes que distinguen la caridad del evangelizador de la torpeza del pánfilo ubícuo.



Lo de Santiago me ha recordado también el funeral de la modosita Chiara Lubich, cuando entraron en escena promíscua-litúrgica unos orientales pelones con paipays de paja y caña, en primer plano de escena, con todos los obispos y sacerdotes católicos modosamente contemplativos, ninguno indignado con la cuchufleta impía.

El Papa que abrió la caja de Pandora de Asís, recién canonizado entre el fervor de las masas, dejó sembrados ejemplos aberrantes, auténticos bofetones al muy olvidado (o preterido) 'Sancta Sanctis !!!', que hoy se obvia y pisotea católicamente por todo el orbe.

Conque súplicas hagamos al Señor Santiago porque nos perdone, y por nosotros ruegue a Cristo que a sus fieles conceda claridades de fe y doctrina, pues que tan turbios estamos.


+T.

viernes, 31 de mayo de 2013

Sacrìlego y cretino Novell


No me lo creía, ni cuando lo estaba leyendo. Después me dije que sí, que le pega al mentecato porque desde que le pusieron la mitra perdió el sentido común:

El Obispo Novell se disfraza de diablo (ver también aquí, aquí y aquí)

¿A qué juega? Porque eso es jugar con lo que es: Un obispo de la Santa Madre Iglesia - ¡imprudentes quienes lo promovieron, imprudente el que lo nombró, imprudentes quienes lo ordenaron !!! -.

Uno se pregunta qué valor le da Novell a ser obispo, qué significa para él ser jerarquía.

Imagino que estaba aburrido, fastidiado por no salir en la prensa que estuvo dos años sacando reportajes sobre el bisbet, el obispo más joven de España (aunque el preferiría decir 'de Catalunya', sola y exclusivamente). Por eso habrá tenido la indecente, aberrante y sacrílega ocurrencia de vestirse de diablo y fraternizar con el pueblo llano en La Patum, como si fuera un demoni más de esos que montaban los espectáculos de Els Comediants (que abusaron, por cierto, hasta el hastío de los demonis).

¿Y después de vestirse de demonio y payasear haciendo diabluras por las calles, tomó la Custodia con el Santísimo Sacramento y presidió como bisbe la procesión del Corpus Christi en Berga?

¿O después de salir de demonio ya no tuvo ganas de salir de obispo en la procesión?

Cuán cretino hay que ser.

¿Su metropolitano lo llamará al orden, canónicamente?



p.s. El detalle de la estelada catalano-republicana a la vera del demoni-bisbe que no me digan que es casualidad.


+T.

sábado, 13 de abril de 2013

Un modelo neo-católico / neo-evangelizado ?? La neo-santidad de la vida ordinaria ?'



Quien menos me podría esperar, un compadre (muy apreciado por mí, muy venerable) me ha mandado este youtube con la semblanza de este francés, un católico converso y profeso, admirable luchador, hombre herido por el mundo que ha encontrado el eje de Cristo, en torno al cual giran con sentido su pasado tremendo, su presente agradecido y su futuro preñado de esperanza. Un hombre y una vida que parecen el trasunto de una de aquellas novelas del XIX, con historias que podrían haber inspirado a Victor Hugo o a Dickens. Confirmando el tópico, la realidad supera a la ficción, sin entrar en detalles

Pero: Una vida real no significa una vida ejemplar, ni el drama de una vida traumática es apto para enseñarse a todos, ni siquiera a algunos. Las cosas de la vida, tal como yo la entiendo, no son para exponerlas en un fórum; algunas cosas vividas se pueden hablar en la intimidad de la familia y de la amistad, nunca más allá. En otro sentido (pero siguiendo con la misma línea) lo que es asunto de dirección espiritual no debe trascender más allá del ámbito de la relación espiritual; si es caso o materia de confesión, el límite es más reducido, necesariamente; el foro interno no es plaza pública.

Entiendo que el youtube se inserta en este medio social-cultural que afecta a los católicos del tertio millenio (adveniente/ineunte, que escribía el Beato magno) que también devoran reality shows y se solazan (intuyo) con este particular reality del protagonista del youtube. Sospecho que estamos a un paso de un 'granhermano católico', hasta me parece recordar que ya hay algo por ahí sobre una comunidad religiosa o un seminario grabado con cámaras que retransmiten en tv. No recuerdo ahora dónde lo he leído, incluso puede que me lo esté inventando, fantaseando, no recuerdo bien.

Del youtube, concretamente, me alarma la sensación de suma 'domesticidad' de la religiosidad que expone su protagonista.

Dice que llama a Dios 'Big Boss'; dice que no es 'el Dios del Domingo'. Con todo respeto, me pregunto: ¿Un Dios doméstico-consumible? ¿Un Dios calmante anti-stres? ¿Un Dios accesible-botiquín casero? ¿Un Dios self-service?

Por supuesto reconozco que todo eso está (y debe estar) en la religiosidad particular, personal y familiar, si no no habría verdadera religiosidad, ni devoción, ni conciencia de la presencia de Dios.

Pero el youtube da sensación de traspasar límites, de cometer excesos, de presentar una piedad subjetivizada en extremo, de transgredir la necesaria y absoluta separación de planos, de confundir cosas, de equivocar conceptos, de no traducir bien el lenguaje apropiado de una piedad cristiana católica personal y familiar.

En el minuto 0,41" del youtbe, monsieur Tim Guènard aparece en una especie de capilla(?) toma de un sagrario(?) abierto una pequeña custodia con la Hostia, y la deposita sobre un altar(?). Es un seglar, va en mangas de camisa, arremangado; se sienta entre otras personas y pone cara de recogimiento meditativo.

Me podrán explicar muchas cosas, justificarme todas estas cosas, pero para mí no tiene explicación consistente ni pueden justificarse satisfactoriamente.

Para mí, sacerdote, es un escándalo. No me hace admirable lo que veo, incluso me descalifica todo lo que en torno (antes y después de ver esa escena) se me cuente, se me diga, se me reflexione a propósito del protagonista del vídeo.

¿Esa es la espiritualidad del catolicismo del siglo XXI? ¿Así son, así creen, así rezan, así adoran, así se muestran los católicos modélicos del tercer milenio (adveniente/ineunte)? ¿Monsieur Tim Guerard es un modelo católico de la nuevangelización?

Insisto y subrayo que no juzgo vidas, ni particulares personales. Juzgo formas, actos, tendencias, movimientos. Quedando a salvo el de internis neque Ecclesia, digo y afirmo que de externis como el del youtube son prueba de lo descompuesta que está la Ecclesia.

Como su correspondencia habitual es de género edificante, le he escrito brevemente a mi amigo el cura, porque no me explico bien si me ha mandado el youtube admirando la cosa o escandalizado por ella.

Me temo que ha sido por lo primero.


+T.

viernes, 8 de febrero de 2013

Despotriquemos, que es carnaval



En la Europa en crisis, la Alemania de la severa y parsimoniosa canciller Ángela Merkel parece un alcázar sobre un picacho inaccesible con rico abasto de recursos. Sed contra, en la Iglesia de Benedicto XVI Ratzinger, Alemania es el muestrario cotidiano de la descomposición del Catolicismo. Aunque la grabación es de hace dos años, el youtube del cura-payaso sermoneando desde un precioso púlpito barroco es una impactante alegoría. Lo grave es que es verdad, que es real, que ilustra lo que pasa en Alemania (y en todos sitios).

Si pican Uds. en el youtube y acceden a la página donde está publicado el vídeo, como estrambote a la imagen podrán Uds. leer los comentarios, entre ellos estos dos, en español:

ortodoxiacatolica (argentina) dixit: 
"¡Vergonzoso, irreverente! ¡Menos mal que la "misa" del Novus Ordo no es válida! Estos son los frutos podridos del llamado Concilio Vaticano II, origen de la nueva nueva iglesia, que no es la fundada por Nuestro Señor Jesucristo, sino un burdo remedo de la misma."

jorge mario calderon (argentina) dixit:
"este ni siquiera está ordenado, pues el nuevo ritual de ordenación no es válido,por lo tanto allí no hay misa,y peor todavía la del novus ordo, no hay sacerdote, solo quedan los templos profandos, y los estúpidos aplauden."

Este tipo de observaciones no son fruto de la casualidad, no son una ocurrencia momentánea de un comentarista católico-tarado. Lo del cura payaso tampoco. El cura caricato puede decirse que es producto final de la degeneración católica post-conciliar, y los dos comentaristas también. Cada cual en una banda opuesta, corresponden a un mismo proceso polarizado de degeneración. Pero en ambos casos, tanto el cura clown como los comentaristas católico-histéricos han sido de-formados, cada uno de ellos por una mano/mente a su vez católico-trastornada.

No soy proclive a las medianías, y suelo recordar de vez en cuando que la posición media de los herejes semi-arrianos y semi-pelagianos no solucionó la herejía respectiva sino que inventó otra nueva. No obstante aborrezco tanto a los payasos curas como neo-recalcitrantes de pacotilla.

Repetir extremos termina suscitando gente que se tragan los extremos y luego vomita todo lo embuchado envuelto en bilis sedevacantista apocalipticista, con la extravagante conclusión implícita de que ya no hay Iglesia, ni Papa, ni Jerarquía y sólo quedan los 144.000 (o menos) dispersos por el orbe sin urbe, que son los católicos fetén, sin mezcla ni sucedáneos. A la postre, me temo que degenerarán como esos grupúsculos sectarios que andan sueltos por ahí, con anti-papas de opereta tragi-cómica cum degeneratione atque depravatione anexa.

Todavía les falta el detalle (no sé si alguno ya lo habrá hecho) de entrar en las iglesias de los curas-payaso, abrir los Sagrarios y pisotear el Sacramento, como en otros convulsos tiempos se hizo. Aunque hay que reconocer que los payaso-curas se atraen merecidamente las iras y el descrédito de los irritados (yo también me incluyo).

Los curas-payaso, la desgracia de la otra banda, son la evidencia de la inepta, irresponsable y culpable Jerarquía que los forma, los ordena y los consiente; a veces hasta los protege y mima como clero especialmente querido y motivante, agentes de nuevangelización.

La gente corriente, nuestra feligresía de diario, ordinariamente, ni se entera. Los que uno piensa fieles conspícuos son, muchas veces, relleno común, vulgo ordinario que consume Sacramentos sin discernir, incluso sin desear verdaderamente (témome algunas veces). Esta mañana mismo me he visto (des)calificado de 'meticuloso y lento' porque intento decir la Misa con devoción y recogimiento conscientes. El foco crítico en cuestión valoraba más la puntualidad relojera que la piedad sacerdotal, algo circunstancial (pensarían), que es (supongo que suponen) un capricho subjetivo y personal, tanto que nadie se rebela contra un cura vestido de payaso, porque lo ven tan tolerantemente como a un cura lento-meticuloso, dos casos, cada uno con sus peculiaridades. Sólo son matices (piensan, intuyo). Y (no lo quiero pensar con detenimiento) si el feligrés-a medios tuvieran que escoger entre un cura-payaso y un lento-meticuloso, se quedarían con el payaso (que les divierte más y les fastidia menos).

Para nuestros muy deficientes y decepcionantes prelados lo preocupante, lo que les haría reaccionar con ira impaciente y vis colérica, es saber que algún cura de su diócesis dice la Misa de siempre, vuelto al altar y con manípulo. El payaso no les supone problema, no les escandaliza. Pero el cura tradicional sí, porque la tradición católica ha sido erradicada por decreto como una especie de antiguo rito que el desventurado V2º arrambló y el entusiasmador Beato Magno barrió (*** el motu proprio Summorum Pontíficum es una extravagancia olvidable, nada más).

Por eso los católicos conscientes estamos tan incómodos, entre apocalipticistas sedevacantistas y payasos modernistas, orientando/ocupando coordenadas de un espacio propio que no es (no puede ser) centro entre extremos disparatados, ni punto medio de polos dispares.

Me gustaría decir que nuestro lugar está por encima de las dos puntas. Me gustaría decir que nos reconocemos en las palabras de tal o de cual mitrado, de aquella diócesis o de aquella otra. Pero no, de hecho no podemos ubicarnos porque las zorras tienen madriguera y los pajarracos nido (o campanario), los anglicanos ordinariatos y los luteranos aviso de ordinariato, pero los católicos conscientes no tenemos ni una parroquia donde recogernos piamente.

Por ahí hay algunas, lo sé, Pero por aquí no nos quieren ni en la punta de un cañón.

Si fueramos adictos a las payasadas, otro gallo nos cantaría.


+T.

martes, 22 de enero de 2013

Una misa(?) alegre

La composición musical llamada 'misa de la alegría' es un repertorio de coplas estilo sevillano-rumba-mix (por decir un estilo) que sacaron a la venta hace unos años los cantantes del grupo musical 'Siempre Así', un conjunto sevillano-pop (por definir una forma) identificado con el mundo 'pijo' sevillano; dicen algunos que son el grupo musical de la 'jet' y los 'vip', imprescindibles en las bodas (o pre-bodas) de las ellas y los ellos que salen en los reportajes del Hola y prensa rosa de su género. Si me explico.

La pachanguera 'misa de la alegría' tiene un próximo referente en las coplas rocieras que se cantaban en las 'misas rocieras', con las 'partes cantables' de la liturgia puestas en formato de sevillanas/rumbas con la letra alterada de las oraciones de la Misa, a la manera de glosas y estrambotes de los Kyrie-Gloria-Credo-Sanctus-Agnus más el Padrenuestro, y la Salve de despedida. Podemos rastrear perfectamente la formación de este repertorio desde los años 70 a través de sucesivas publicaciones de grupos profesionales/aficionados de sevillanas, por una parte, y de algunos coros de señaladas hermandades del Rocío, por otra. Esa 'misa de la alegría' sería el derivado final de ese tipo de composiciones, digamos, extravagantemente para-litúrgicas.

Si bien, los cantantes de 'Siempre Así' reconocen que también les ha influído mucho la 'misa campesina' del nicaragüense Carlos Mejía Godoy. Es el paradójico influjo del marxismo-revolucionario-asambleísta que muchos chicos de clase media-burguesa recibieron/aprendieron en los colegios de los pp. jesuítas, claretianos, picpus et alii entusiasmados con las experiencias y ensayos de los ideólogos de la teología de la liberación. La 'misa de la alegría' sería la versión mix-fusión de todo aquello más un toque pijo-sevillano.

Estos musicales pseudo-católicos gozan, sin embargo, de la mayor aceptación popular: Son canciones simpáticas, con ritmo, bailables, pegadizas, con letras sensibleras que hablan de Dios, de la Virgen, del amor y de otras cosas, con un lenguaje tópico, sugerente, políticamente correcto, al día, muy 'conectado' con la actualidad de la calle y el gusto de sus fans-aficionados.

Para que se hagan idea, miren y oigan estos youtubes de muestra:  1 / 2 / 3

Este es el Credo y este el Padrenuestro

Con estupefacción de propios y extraños (es un decir), la 'misa de la alegría' se estrenó y presentó solemnemente en la Patriarcal y Metropolitana Iglesia Catedral de Sevilla, allí donde compusieron, se tocaron y cantaron las piezas memorables de Morales, Guerrero, Correa, Eslava, Torres, Almandoz...Allí, el Cardenal Arzobispo Amigo en carne mortal, celebró solemne Misa amenizada con la música y la letra de la 'misa de la alegría'. Dijo en aquella (olvidable) ocasión, con quasi melodramático tono emocionado, esta impresionante sentencia: "La música es buena porque nos ayuda a ser buenos".

Vean, escuchen, comprueben: Catedral de Sevilla escenario de la 'misa de la alegría'

En ese youtube, uno de los cantantes del grupo 'Siempre Así' dice que ellos cantan 'siguiendo la liturgia católica'; obviamente no sabe qué es la Liturgia Católica ni distingue que lo que ellos interpretan es lo que nunca ha sido (justamente el nombre al revés del grupo musical-cantante) la Liturgia Católica.

El concepto de 'liturgia católica' que parece estar latente en la 'misa de alegría' sería - si atino a explicarlo brevemente - el de una especie de 'encuentro festivo para charlar y tomarse un par de copas (tapitas incluídas) con el compadre Dios, que es muy buena gente, choca esos cinco, tio, y vamos a tomarnos otra, que esta la pago yo, niño dale a la guitarra y venga esa rumbita, que no nos falte de ná', ¡qué bien se está aquí!. O algo (siempre) así.

Sin nombrar, sin citar, repito que ese concepto deformado/equivocado, proviene de mala la formación adquirida en colegios religiosos des-católicos, por influencia de curas poco-católicos, una combinación especialmente nociva por la que se han de-formado ciertas clases de cierto nivel social que antes tenían garantizada una buena formación católica en buenos colegios de religiosos y religiosas católicos, los mismos que hoy deforman y des-catolizan escandalosamente, con el resultado que se puede apreciar.

Este fin de semana pasado, la 'misa de la alegría' se ha interpretado en la Misa vespertina del Sábado-Domingo, con participación de coros infantiles y juveniles de algunos colegios religiosos sevillanos. Que algunos estuvieran representados, no me extrañó. Pero me escandalicé (es un decir) cuando me enteré que participaron también dos coros que yo no imaginaba ver en semejantes saraos litúrgico-bailables: Uno formado por alumnos-as de dos conspicuos colegios privados del Opus Dei, y otro del también colegio privado de los Legionarios de Cristo (vean la noticia aquí, aquí y aquí)

La Misa la celebró el obispo auxiliar de Sevilla, encantado y emocionado también. Salvo en el detalle de la estatura, todo sigue igual.

Ah, y otro detalle más, muy significativo, a mi entender: La 'misa de la alegría' se cantó en la Parroquia de San Bernardo, donde no quisieron dejar que se siguiera celebrando la Misa Tradicional, que comenzó allí, en esa parroquia, merced a los esfuerzos de Una Voce hispalense, su andadura diocesana, tan problematizada por circunstancias y circunstantes.

Diferentes sensibilidades para distintas realidades.

Muy distintas y muy elocuentes, en esencia, potencia y acogida empática.

Las conclusiones, sáquenlas Uds. mismos. Atrévanse.


p.s.  Para sorpresa mía (y espero que de Uds. también, católicos afines míos), en una de las secciones de 'vida social' de la edición local del ABC sevillano, publicaban ayer una galería con fotos de los participantes, todos tan chupi-guays como las fotos manifiestan; estuvo allí, inter omnes, el mismísimo sr. alcalde de la ciudad & family. Pasen y vean, please: A Dios por la música )

Simpático, todo muy simpático y nuevangelizante. ¿No les parece?

+T.

sábado, 29 de diciembre de 2012

No es una inocentada retrasada



En la Catedral de San Esteban, en Viena, én el presbiterio, ante el Altar Mayor, con un cura (el párroco de la Catedral, al parecer) revestido con una casulla decorada con dos franjas del arcoiris gay-lesbi del mariconerío militante, asistido por una 'acólita' con sotana y roquete, montaron esta secuencia del musical Sister Act.

Ya han pasado los días del bochorno y el escándalo, ya nadie se lleva las manos a la cabeza, ya parece que hasta gusta e incluso se espera que el cura ocurrente de turno se invente algo y añada la aberración de cada día a la Sagrada Liturgia, cada vez más descralizada y menos litúrgica.

Abochorna ver en la cúspide jerárquica a obispos que se resisten a la recuperación de la Misa tradicional, que jamás consentirán una Misa en sus catedrales, que prohíben a sus sacerdotes celebrar la Misa, pero que se prestan gustosos a bailar en la raya de la profanación y el sacrilegio, como si lo Sagrado que tienen gravemente encomendado fuera una broma, una ocasión para el chiste vulgar y la frivolidad de un vodevil.

Hoy en Viena, mañana en París, y otro día en Madrid, y en Sevilla, en Buenos Aires, en México, en New York, en London...por todo el mundo.

En Roma también.

Y la gente mira, apláude, sonríe, participa...

...Pero la fe se va.


+T.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Addenda-youtube al articulete anterior

Un amigo quasi-demiurgo, medio-gnomo, perito en cibernéticas y otras mecánicas enigmáticas de la red virtual, me ha conseguido el youtube con la grabación de la Vigilia. Ahí va:





En algunos pormenores, es peor que lo que imaginé, porque cuando escribí el articulete sólo había visto una secuencia de la parte final: El monitor con sus moniciones es tremendo; el corito de nenas es lamentable, las coplas que cantan son lamentabili-plus...Etc.

El sermón del Sr. Arzobispo está muy bien, pero desconectado en formato con la trivialidad confusa de las moniciones del monitor y el ambiente teen-junior creado por el corito melífluo-dramático de las chicas, tan descontextualizadas (intérpretes e interpretaciones) con el marco catedralicio.

Me ha chocado especialmente la entrada del libro y su entronzación, que se repetía casi en formato paralelo con el Santísimo (portado con humeral y bajo palio, menos mal), como subrayando una cierta 'presencialidad' (?), incluso una relativa 'complementariedad' (?), dando una impresión muy equívoca, resultando todo tan anómalo, tan inquietante, tan inapropiado. Con otros detalles más, algunos dignos de comentar con apostillas.

Imagino/sospecho la mano y creatividad de algunos de los concurrentes, agentes disculpables/excusables porque no han tenido, quizá, oportunidad de aprender más y mejor, y se les supone una buena intención, aunque luego no se alcancen resultados óptimos, como se puede ver.

En fín, así fue y así se transmitió.

Esperemos, para otra ocasión, mejores logros de puesta en escena y una menos confusa realización litúrgica, sin paralelos equívocos, con el libro en el ambón (que es su sitio) y el Santísimo en el altar, sin competencias de confusas y extemporáneas exposiciones simultáneas.

Amén.


+T.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Equivocolitúrgias con bi-adoración (?)

 
La ocasión no se prestaba, en principio, a equívoco: Una vigilia de oración en la noche-madrugada de la Inmaculada, en la Catedral, con el Santísimo expuesto, un acto de oración y adoración, una vela ante el Señor manifiesto en la custodia. Y los sacristanes sacaron para la ocasión la mejor custodia, una de oro y pedrería, la que se utiliza para las solemnidades con octava y Seises, Inmaculada Concepción y Corpus Christi. Hasta aquí, todo bien, solemne ambientación para un acto solemne.

Pero existe la gente que piensa que juventud y solemnidad no casan bien, un prejuicio aprendido, inculcado y practicado luego, cada vez que solemnidad y juventud se encuentran. La interferencia se salva con un adorno juvenil, un estrambote junior, una huella 'teenager', que será más o menos estridente, pegotera y/u hortera según el grado de idem del ocurrente de turno. El ocurrente suele estar fuera de la órbita teen por exceso de años cumplidos, pero parece ser una constante contrastable que cuanto más maduro, más petardo (ad casum).

Esta vez, salvo alguna copleta made in Taizé y algún detallito más, el aditamento juventud-católica-de marcha no fue troppo estridente. La estridencia vino aportada desde un nivel mayor y más alto. Confieso que no sé de quién sería la desconcertante idea, pero imagino la intención (y la fe) extraviada de algún pseudo-liturgista malformado y deformante.

Resumiendo y concretando, para evitar excursus, perpetraron esto:

- El Santísimo quedó expuesto en la custodia, sobre el altar, entre seis candelabros altos de plata y otros seis cirios tamaño codal con la calcomanía del logo-año de la fe

- En el mismo eje, en un plano un poco más bajo, más cerca de los fieles, otro altar más pequeño, también con seis cirios encendidos, y en su centro un atril con un libro abierto (no sé si Biblia, si Evangeliario, o si Leccionario)

La excusa - colijo - podría haber sido la de la misma vigilia, que incluía un pequeño aditamento temático: "...La Vigilia (...) consistirá en una oración en torno a la Palabra de Dios, Lectio Divina, concretamente del relato de la Anunciación con una exposición del Santísimo...", como explica el anuncio oficial de la misma. El resultado fue - como todo el mundo en general pudo ver - una superposición de presencias (?) expuestas (?) y adorables (?), el Sacramento en el altar, y el libro (biblia, evangeliario o leccionario) en su altarcito, un poco más abajo pero en el mismo eje, de modo que la vista iba de uno al otro, del libro expuesto a la Custodia con el Señor en manifiesto.

¿Lecturas, interpretaciones, explicaciones? Ustedes entenderán - si me entienden - que las argumentaciones en torno a cómos y porqués podrían ser varias, variopintas y con variantes, todas tan estrambóticas como el mismo hecho en sí, tan raro y poco visto. No diré que heterodoxo, porque asistían al acto y presidían dos prelados, a quienes no se les puede achacar nada semejante.

Este - entiendo - sería el último detalle (entre los más llamativos): Que todo eso ocurrió bajo la presidencia de dos prelados, que no sé qué pensarían cuando se encontraron con esa bi-exposición, esa adoración (?) dual.

Nosotros, los católicos, nunca hemos adorado libros. Tampoco reconocemos en ningún texto sagrado una presencia real, sólo apreciamos y veneramos una presencia virtual, que se podría explicar comentando que Cristo está latiente en la página escrita, miniada o impresa de un evangeliario de la misma y relativa manera que San Pablo se esconde tras la tinta y la escritura, impresión o pintura de un ejemplar de una de sus epístolas. Si me explico. Pues así.

La extravagancia que desataron las iniciativas y experimentos post-conciliares han degenerado en aberraciones como esos extraños sagrarios neocatecumenales-kikos, con doble compartimento: una taca para el Sacramento y otra taca para la Biblia (de Jerusalén, editorial DDB).

Lo que no me imaginaba, lo que no esperaba ver, lo que nunca podría delirar en mis delirios, es que en la Catedral Metropolitana de Sevilla se celebrara una exposición conjunta del Santísimo y un libro.

Témome que la cosa pase a mayores y que el ocurrente fautor de la aberrante/extravagante co-exposición/liturgia dual proponga sacar este año para el Corpus, en la procesión, una segunda custodia con la Biblia de Arias Montano, un poner.

Como es el Año de la Fe, así nos nuevangelizamos, más confusos que ayer y menos equívocos que mañana.

n.b. No he podido encontrar on line ninguna fotografía del acto. Se grabó en directo y fue emitido en diferido la tarde del 8 de Diciembre por MariaVisión. Agradecería si alguien aportara documento visual.


Tu autem, Dómine, miserere


+T.

martes, 24 de abril de 2012

Todos abusan, quienes menos se espera, también


Tocante a la liturgia, siento una profunda aversión al abuso caprichoso. Y no me refiero ya a la profanación o el sacrilegio cometidos por los 'creativos' pseudo-liturgistas postconciliares y demás panda des-católica, el viento los barra y los sepulte en le Mar Rojo con el Faraón y sus carros, amen, amen. No me refiero esta vez a esos. Me refiero ahora a los que van de súper-reverentes oficiales pero te montan un altar en cualquier sitio y celebran una Misa en donde sea.

Miren Uds. esto:

Los pro-vida de Denver celebran una Misa frente a la sede del Parenthood

Cuatro tablas para un improvisado altar, dos metros de raso morado, un aparato de megafonía, dos reclinatorios y los cuatro elementos imprescindibles para celebrar. Más una tropa de creyentes mentecatos con un reverendo mentecato al frente.

Los imbéciles, los cretinos, las histéricas y los bobos de baba pululan por todos sitios, por los grupos de católicos tradicionales también. No hay publicadas - que yo sepa - estadísticas geográficas, pero da la impresión de que por algunos pagos existe una mayor concentración de estos elementos, que, sin ser malos per se, son capaces, sin embargo, de ridiculizar, esterilizar y paralizar cualquier cosa, hasta las más serias, graves y trascendentales.

La culpa, en estos casos, suele ser del pastor que guía al rebaño, no por cañadas oscuras, sino por caminos de irrisión y valles de ridiculez, con vara y cayado de cartón con espumillón dorado y lentejuelas.

Subir al Mont Blanc para celebrar una Misa, es una sacrílega imbecilidad merecedora de suspensión a divinis y seis meses en manicomio; celebrar un sacramento en el fondo del mar con ropa de buzo es una profanación demente que merece pena canónica de por vida; exponer a la irreverencia y/o la profanación lo más sagrado desacredita y descalifica al incompetente que se presta a hacerlo.

Será que el que esto escribe tiene muchas llagas abiertas, muchos malos recuerdos, muchos tristes episodios presenciados, que por eso es hiper-sensible al caso. Mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa !!!

Si el aparentemente grave y reverendo padre con calva venerable no está convencido de que la Misa hay que celebrarla dentro de una iglesia y no en mitad de la calle, si no es capaz de convencer a sus entusiastas providas de que eso es lo conveniente, algo falla, algo no funciona bien en la intención y el ministerio del susodicho reverendo father. Y - por supuesto - en la autoridad de sus superiores que dejan hacer consintiendo o no toman medidas y corrigen al irreverente clérigo y sus extravagancias.


Parece como si existiera en algunos el muy errado juicio de que los abusos son tales sólo cuando los cometen otros, o que el hecho de ser católicos tradicionales o pro-life les exime de toda norma y les dota de privilegios e inmunidades para hacer todo lo que se les ocurra.

Entiendo que son precisamente estos círculos quienes deben mostrarse más rigurosos tocante a las celebraciones litúrgicas, teniendo muy claro que las excepciones valen para casos como el hundimiento del Titanic, y poco más.

No sé si lo entenderán, supuestas las capacidades de juicio que demuestran no tener.

+T.

martes, 24 de enero de 2012

¿Dos presencias equiparables y adorables? (liturgia y doctrina en un seminario neocatecumenal)


No es por insistir más, pero valga como prueba de lo dicho en el articulete anterior. Vean, fíjense con atención y juzguen textos e imágenes:

El Santuario de la Palabra de Dios

El texto que aparece citado en la página es equívoco y suscita confusión. Dice:

"La Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor..."

1) Una primera lectura de este enunciado saca la impresión de que el texto equipara el culto al Sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor con un 'culto a la Palabra' ; de esta primera impresión se deduce, igualmente, que existen dos presencias de igual orden/nivel, una en el Sacramento de la Eucaristía y otra en la Sagrada Escritura. El equívoco texto puede verse reforzado si existe una proclividad a enfatizar esa 'presencia' en la Escritura, a la manera en que se vive y enseña en las comunidades neocatecumenales.

2) El paso siguiente, como conclusión, es complementar el culto ya existente con el nuevo descubrimiento que implica el texto.

3) El resultado es ese aberrante "bi-sagrario" con un manifestador de la palabra arriba, conteniendo una Biblia, y otro debajo con la reserva del Sacramento (¿lo ven Uds. bien en las fotos?).

La etiología judáico-sinagogal también es evidente: Se remeda/adapta a la liturgia neocatecumenal el 'armario de la torá' que preside las sinagogas judías, ahora complementada con la Eucaristía, consiguiéndose el efecto mistérico-teofánico de ambos Testamentos, el Antiguo y el Nuevo, en la Palabra Escrita y la Palabra Encarnada-Sacramentada; o, también se podría decir, con ese lenguaje neo-teológico post-conciliar 'el sacramento de la palabra y el sacramento de la eucaristía', los dos juntos, reservados y/o expuestos para la adoración.

En las fotos que siguen se ve el bi-sagrario (más detalle en la imagen de encabezamiento de este artículo) y seguidamente una 'bendición con la palabra': El ministro sagrado (diácono, probablemente) toma la Biblia con un humeral y bendice a los fieles realizando una liturgia paródica de la Bendición con el Santísimo:





Insisto: ¿Se enseña que son dos Sacramentos de un mismo Misterium Salutis, igualmente adorables, de la misma entidad, la Palabra Escrita y la Eucaristía Sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor, con la misma Presencia de Cristo en uno y otro?

El texto citado más arriba parece que fundamenta y justifica todo esto. Pero el texto no es 'neocatecumenal', el texto citado es conciliar, un fragmento de la Constitución Dogmática Dei Verbum, el nº 21:

21. La Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la Sagrada Liturgia. Siempre las ha considerado y considera, juntamente con la Sagrada Tradición, como la regla suprema de su fe, puesto que, inspiradas por Dios y escritas de una vez para siempre, comunican inmutablemente la palabra del mismo Dios, y hacen resonar la voz del Espíritu Santo en las palabras de los Profetas y de los Apóstoles. Cfr DV cap VI nº 21

Por mucho que el texto se explaye luego, su enunciado es un patente ejemplo de lo que el maestro Romano Amerio denuncia y subraya en IOTA UNUM, la equivocidad de los textos conciliares y su confusionismo.

En otro plano, la liturgia volverá a insistir en lo mismo cuando distingue y divide la Misa en 'liturgia de la palabra' y 'liturgia del sacrificio'. Vuelve con ello a susrgir la duda: ¿Son dos partes equiparables, iguales, simétricas? ¿O la primera se ordena a la segunda como preámbulo?

Sin una recta y sólida formación, uno no sabría bien responder a estas custiones, equívocos, dudas y perplejidades.

Si en un seminario se forman así, con esa consumación de la confusión plasmada en la aberración de un bi-sagrario con dos presencias interpretadas erróneamente (heterodoxamente) iguales en esencia, el sacerdote-misionero neocatecumenal que se ha nutrido con esa doctrina ¿qué practicará, qué enseñará, qué difundirá, cómo celebrará cuando sea ordenado y ejerza su ministerio, aquí, allí o en la China?

La realidad, como Uds. pueden ver, supera al temor de los aprensibles.

¿Esto es lo que se está aprobando? ¿La audiencia del Papa Benedicto 'cubre' y valida también estas prácticas? ¿Quedan, si no expresamente, tácitamente aprobadas?

¿Alguien nos lo puede aclarar?

N.B. Esperamos/deseamos/exigimos que las aclaraciones no sean more equívoco conciliare, please.

p.s. Las fotos son de la capilla del seminario Redemptoris Mater, neocatecumenal, de Namur, en Bélgica. En las secciones de la página hay muchas fotos, entre ellas algunas del arzobispo primado de Bélgica, Mons. Leonard: ¿Aprueba ese bi-sagrario de equívoco culto?


+T.

domingo, 15 de enero de 2012

Domingo del París-Dakar


El escándalo nuestro de cada día a veces sorprende dónde menos te espera, por quién no te imaginas y por lo más absurdo del mundo:

Suspenden la Misa dominical en la Catedral de Lima por motivo del París-Dakar

Y no sólo eso, sino que el primado, el Cardenal Cipriani, bendice la ocasión y cede al pretexto.

Desconcertante.

El tercer mandamiento de la Ley de Dios puesto en solfa por una carrera de pijos jugando a aventureros. Los vicios de la decadencia de occidente (valga, más que nunca, la redundancia) interrumpiendo el culto dominical en una Catedral Primada, y contando con la aquiescencia complaciente del Arzobispo del lugar.

Con todas las excusas, explicaciones y salvedades que quepan y que haya (que las habrá), personalmente opino que la anécdota es una afrenta.

Si son los malos quienes nos ofenden, provocan o agreden, nos quejamos y ponemos el grito en el cielo. Pero si los que interfieren, se imponen y/o ocupan son de nuestra complacencia, dejamos que el Becerro de Oro se plante encima del Altar y el culto se suplante por el espectáculo.

¿O no se trata, en suma, de eso?

No conozco al Emmº Cipriani, pero, por ser quien es y de donde es, me lo imaginaba de otra calidad. No me explico esta condescendecia. No le encuentro razón.

'Proveer Coro y Altar' : Esta leyenda suele aparecer grabada en piedra o escrita en una tablilla en la puerta de entrada de las salas de cabildo de nuestras catedrales españolas e hispano-americanas. Servía para que los canónigos no olvidaran cual era su primera y principal obligación: Mantener constante el culto, rezando en el Coro y celebrando en el Altar.

Pocas veces se habrán suspendido esas dos sacras funciones por algo tan futil y mundano como esa estúpida carrera del Paris-Dakar con parada en Lima.

Lamentabile.

+T.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Confusiones


Que la crisis no cesa sino que progresa y se vuelve crónica, como una afección orgánica, es una de esas evidencias que unos se empeñan en no ver, otros en ocultar y otros en favorecer, promover, consentir y/o aplaudir. Es decir, que estamos los que decimos -'que no que no', los que replican -'por qué no, por qué no', y los radicales del -'y mañana más y al año que viene todo'. Si me explico. Si Uds. me entienden.

La estampa es desazonante, desarmadora, una declaración, un manifiesto. Sin palabras, porque sobran. Sin comentarios, por el valor elocuente de la imagen misma.

Comprendo - comprendemos - muchas cosas, dado como está el patio. Imaginamos la que se puede armar en la prensa, los medios y los ambientes sensibilizados si alguien aireara el caso (que no se ha dado) de un prelado que se negara en redondo a admitir, a consentir, a dejar pasar estas cosas, abusos al fin.

Lo peor es que desde dentro, desde nuestras propias filas, te argumentan que sí, que se puede, que se hizo, que se está haciendo; que el Papa, incluso, lo permitió, que el Papa también lo admite y consiente. Hay fotos, of course; las últimas de este género, las que recuerdo, son las del viaje a los EE.UU. Seguramente habrá más, passim.

En nuestro caso, la permisión de tunicelas (que el vulgo llama 'dalmáticas'), una inveterada costumbre sevillana, que pasó de la Catedral a la Cofradías, agrega una nota de confusión más extrema, porque si la foto se ve donde no se sepa qué es, lo que se verá será una mocita revestida de dalmática. Dramática.

Y así discurre el siglo post-conciliar, hoy más turbio que ayer pero menos que mañana.

El que piense que esto es peccata minuta, allá él. Nosotros - yo y otros -pensamos que son epifenómenos de algo mucho más grave.

La duda inquietante - y no me refiero a este caso de la foto, sino en general - es saber si no se actúa por impotencia o si se permite por estrategia.


+T.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Lo de Gerena


Sin entrar en detalles (el que quiera enfangarse que busque por ahí más detalles de la cosa, de la sinvergüenza y de todo lo demás), a mí, por lo que me toca, me afecta esto:

COMUNICADO DE LA ARCHIDIÓCESIS DE SEVILLA

El comunicado, si se queda en comunicado, resulta insuficiente, hirientemente insuficiente. Tan circunspecto, tan políticamente correcto. ¿Nada más? ¿No se destituye ipso-facto a la junta de la Hermandad? ¿No se manda a llamar al párroco para que explique lo que sepa? ¿No se anuncia un acto de desagravio?

El particular suscita cuestiones graves: Los ofendidos y heridos son los de Gerena, recalca la nota del Arzobispado, "los sentimientos de los fieles" y "la sensibilidad de los devotos". Vale. Pero ¿Y Dios? ¿Y la Virgen? ¿O es que lo sucedido no es, antes que nada, una ofensa a Dios y a la Virgen, una profanación de una iglesia, una blasfemia material? ¿Dónde se deja a Dios, debiéndosele a Él la primera consideración?

Cuando rezamos y decimos '...que vive y reina', ¿lo creemos o solamente lo pronunciamos como una fórmula obligada, sin creer, sentir, vivirlo y demostrarlo?

El atentado sacrílego exige reparación, desagravio. Con baculazo aleccionador y sanción canónica a quien corresponda. ¿O es que la cosa ha sido espontánea, sin que nadie lo supiera ni lo advirtiera? En un pueblo, en la ermita de la Patrona, van y retratan en cueros vivos a una reputada ¿y nadie lo sabe, nadie lo comenta, nadie dice ni mú hasta que sale publicado el reportaje impúdico y blasfemo? ¿Cuándo ocurrió, en qué fecha? ¿No había nadie de la Hermandad presente, ningún miembro de la junta, ni el santero, ni el capiller, ni el prioste? ¿Nadie vió nada, ninguno de la Hermandad lo sabía? ¿El cura no se enteró? ¿Nadie informó a nadie? Recalco y subrayo: En-un-pueblo, en Ge-re-na.

El caso sería de chiste si no fuera porque es para llorar de pena, de vergüenza y de rabia.

Están en París clamando por una obra de teatro blasfema, y en Gerena, Archidiócesis de Sevilla, montan una escena de burdel en una iglesia y ¿ya está? ¿la cosa va a quedarse en un comunicado, una nota de prensa?

Ponemos el grito en el cielo cada vez que un ministerio o una consejería subvenciona una exposición anti-católica, una película anti-cristiana o una sátira impía y en Sevilla descubrimos espantados que una hermandad le presta su ermita a una cuadrilla impúdica para que graben un reportaje indecente para un calendario obsceno para publicidad de un negocio.

A ver, a ver si se demuestra que no sólo decimos sino que creemos - ¡porque lo sabemos! - que Él vive y reina.

Y que tenga misericordia de nosotros, y que perdone nuestros pecados, y que nos limpie de nuestras inmundicias, torpezas y mil ofensas. Estas que han pasado y todas las demás que se callan y se tapan.

Tu autem, Dómine, miserere!

+T.