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domingo, 9 de mayo de 2010

Un escándalo en Sevilla


Un escándalo relativo, porque conociendo personajes y circunstancias es lo propio. No se puede pedir peras al olmo ni que el plomo se vuelva oro. Por lo mismo, un Cabildo como el de la Catedral de Sevilla no puede porque no puede, y eso, al fin, se traduce en un "no quiere". Pero la cosa se ha sabido.

En resumen, lo que ha pasado ha sido esto: El pasado mes de Marzo, en plena Cuaresma, con la polémica sobre la nueva ley pan-abortista-socialista en plena virulencia, a uno de los canónigos del Cabildo Catedralicio de Sevilla se le ocurrió proponer que el Cabildo Metropolitano se sumara de alguna manera, con alguna declaración o manifiesto de apoyo, a las movilizaciones pro-vida/contra-abortistas. La iniciativa del canónigo fue contestada por otro canónigo que dijo que no, que al Cabildo Catedral no le competían tales acciones y que, además, sería "políticamente incorrecto" intervenir. Se votó la propuesta y salió un NO mayoritario que paró en seco la propuesta pro-vida, venciendo la "políticamente correcta" de callarse y mirar para otro lado.

El Cabildo de Sevilla fue hasta no hace mucho una venerable institución, con dignos representantes del mejor y más venerable clero diocesano. No es que todos fueran reverenciables por mor de eximias virtudes, pero sí que eran todos muy dignos de ocupar las prebendas y oficios de sus canonjías.

Sin embargo, en los últimos treinta años, las canonjías a las que antes optaban (u opositaban) los mejores, se fueron adjudicando por otros medios, arbitrarios la mayor parte de las veces. Y el senado de los venerables y doctos fue convirtiéndose en lo que es hoy.

Para que un cabildo eclesiástico desprecie una propuesta pro-vida juzgándola "impolítica-incorrecta", en las circunstancias en que se presentaba, con el ambiente de aquellos días en que las Cofradias sevillanas se fueron sumando, una a una (no todas) a las manifestaciones, declaraciones y movilizaciones anti-abortistas, para que una institución de (se supone) graves pro-hombres de Iglesia se resista y se oponga votando mayoritariamente en contra de una propuesta pro-vida, esa institución debe estar muy dañada, muy descompuesta.

Y lo está. Por ejemplo, ha sido (y sigue siendo) vox populi que algunos de los más reputados canónigos eran íntimos amigos de la plana mayor del Psoe sevillano (entiéndase "nacional"), con amistades estrechísimas, quasi familiares, con algunos de los excelsos e "históricos" próceres sociatas. De todo esto se cuenta y no se acaba, con detalles, con casos y cosas imposibles de creer si no fueran tan ciertas, probadas y archisabidas. No se sacan a la luz porque están a la luz del día, ese cálido, brillante y cegador (recalco "cegador") Sol sevillano.

Pues todo eso del manifiesto contra-abortista que el cabildo renunció a asumir, ha salido ahora en la prensa. No la prensa de primera plana, de portada, sino la prensa importante de la sección de Cofradías, una de las mas influyentes y con más peso en la prensa local hispalense. La noticia apareció el Viernes en el ABC, sin dar nombres, y en el Diario de Sevilla, con nombre.

Digo "nombre", en singular, porque se cita sólo el del canónigo que propuso y vió negada su iniciativa pro-vida. Del que se le opuso y le dijo que no era "políticamente correcto", no se dice el nombre, no han querido ponerlo. Un absurdo porque en Sevilla se sabe todo. Por ejemplo se sabe quiénes son los que dominan el Cabildo y manejan sus riendas, eso lo sabe toda Sevilla. Conque ya está dicho todo, sin decir nada ni nombrar a nadie.

Yo, sin embargo, añado esto: Que es un pseudo-escándalo, vacío y tardío. En la mente de los canónigos del Cabildo no cupo una duda en contra de la vida; lo que sí tuvieron fueron temores de inquietar a los socialistas (sevillanos, andaluces y nacionales), es decir, de malograr esa especie de "entente cordiale" o modus vivendi de buenos vecinos. Más o menos.

Por otra parte, pienso que a los sociatas abortistas habría que haberles puesto freno, bozal y traba cuando llegaron en el otoño de 1982, entonces. En el 2010, al presente, caciquean y dominan todo de tal manera que es imposible ponerle bridas a la fiera. Ya no se puede, ya no.

Esto último lo digo pensando en gente real, personajes concretos, bienintencionados, de recta intención, con iniciativas (iniciativas "pro vida", por ejemplo) que a lo mejor hoy piensan otra cosa - probablemente - pero que en aquellos días, cuando arribaron al poder los "padres" del aborto, les animaron, los acogieron, los sostuvieron, aplaudieron, ayudaron, votaron y casi los sacaron a hombros. Y me refiero a gente de Iglesia, reverendos entusiasmados con el partido del capullo (de rosa) en el puño (izquierdo). Reverendos que a lo mejor hoy se destacan y proponen y piden no sé qué cosa, pero que entonces no abrieron la boca, ni dijeron mú, ni dijeron pío.

De aquellos polvos, estos lodos...etc. O también, dicho con otro refrán, "a la vejez, viruelas".

Pues eso digo. El que pueda interpretar que interprete. Y no digo más.

El Cabildo sí ha dicho. En cuanto ha salido la noticia en la prensa, en cuanto se ha sabido, el Cabildo se ha ido por la pata abajo (con perdón) y le ha faltado tiempo para sacar una notita, muy ponderadita, nada del otro mundo, muy de circunstancias, muy circunspecta, muy comedida, sin pasarse. Dice:

COMUNICADO DEL CABILDO CATEDRAL:


Ante la información aparecida en algunos medios de comunicación, la Comisión Delegada del Cabildo Catedral Metropolitano de Sevilla, reunida en la mañana de hoy, desea dejar bien claro que el Cabildo y cada uno de sus miembros profesan desde siempre su adhesión a la doctrina de la Iglesia sobre el aborto, el valor y la defensa de la vida, y hacen suyas cuantas directrices emanan de la Conferencia Episcopal Española.

Sevilla, 7 de mayo de 2010




Bueno. Vale. Bien. Pero entonces ¿qué pasó? ¿Quién dijo que no? ¿Quiénes votaron que no? ¿Con qué intención, con qué valor, bajo qué condicionantes dijeron no???

¿Va a pasar algo, alguien va decir algo, alguno se va a atrever?

Porque va a ser un espectáculo ver al Cabido con sus capisayos morados delante de la Custodia, el dia del Corpus, dentro de un par de semanas, procesionando por el centro de Sevilla, con toda Sevilla sabiendo que va en procesión el Cabildo que no quiso manifestarse contra el aborto.

Va a ser un espectáculo, repito. Un espectáculo digno de no verse.


+T.

martes, 12 de mayo de 2009

Tres prelados proskinetes (more Taizé)

La verdad es que no sabía qué título poner a esta entradilla bloggera. Después he pensado que la foto se comenta sóla. Pero luego decidí que había que ponerle cabeza al articulillo, et voilà: Tres prelados por los suelos, un cardenal y dos obispos (el cuarto, el de la hopa blanca, es un "monje" de Taizé). Están en la Catedral de Sevilla, en la nave del Crucero, ante el Altar de plata del Monumento, ahora permanentemente (?) instalado en el extremo del crucero de la nave del Evangelio, en la Puerta de la Concepción, como altar para celebraciones ocasionales.
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Porque Taizé ha sido el "marco" de esta ocasión. Tiene la justificación de que están adorando la Santa Cruz (modelo Taizé). Tiene la injustificación de que, seguramente, el Viernes Santo, en los Santos Oficios de la Pasión del Señor, ninguno de los tres, ni el cardenal-arzobispo de Sevilla ni sus dos obispos sufragáneos de Cádiz y Huelva, se postrarían de manera tan patente a la hora de adorar la Santa Cruz.

προσκυνéω es la palabra griega que significa postrarse en adoración, y adorador se dice προσκυνητης ; las dos palabras y sus derivadas tienen como etimología la palabra κuνóς/perro, porque el gesto típico de adoración era echarse por tierra, en el suelo, como un perro, en la postura que recuerda a un perro rendido con la cabeza y los cuartos delanteros a ras de suelo y las patas traseras dobladas. Así se representan a los adorantes en la iconografía oriental. En los iconos, ante la figura de Cristo Pantocrátor o Entronizado, a sus pies, suelen aparecer dos (o más) figuras prosternadas de esa guisa (basileus, patriarcas, jerarcas, etc.). En las ceremonias del Rito Romano, las postraciones de ese tipo no existen. Los fieles están de pié, de rodillas, o tendidos bocabajo en postración completa (como piden las rúbricas para el comienzo de los Oficios del Viernes Santo, o para las Ordenaciones de diáconos, presbíteros y obispos, durante el canto/rezo de las letanías). Pero esa "proskínesis" oriental no se conoce entre las posturas litúrgicas de nuestro Rito. Adviértase que es la misma postura adorante característica de los musulmanes cuando oran.
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Resulta curiosa la "atracción" de esas formas adoptadas en Taizé. Taizé es un interesante "proyecto" ecuménico. No sé cómo lo explicarán los miembros de esa famosa comunidad, pero yo supongo que cierto "vacío" ritual-devocional en el frío y severo ámbito de las liturgias minimalistas protestantes, condujo al hermano Roger, Max Thurian y aquellos primeros miembros de su comunidad a adoptar una serie de elementos de la espiritualidad y la liturgia católica y greco-ortodoxa, asimilándolas poco a poco a la "experiencia" ecuménica de Taizé. De hecho, existe una aproximación desde el protestantismo al catolicismo utilizando como "puente" el Oriente Ortodoxo. Con la Palabra, la Cruz, la iconodulía, los cantos antifonales y responsorios, ciertas formas de convivencia comunitario-monacal etc. , con todo eso se ha ido operando un acercamiento a la Iglesia que "culminó" con la todavía no bien explicada Comunión que el hermano Roger, el fundador de Taizé, recibió de manos del Cardenal Ratzinger en la Misa funeral de Juan Pablo II, una aparentemente pública confesión de su pertenencia (?) a la Iglesia Católica. Aunque ya digo que no suficientemente aclarada. No sé si el tiempo pueda desvelar (oportunamente) más datos al respecto.

Ciertamente la comunidad fundada por el hermano Roger Schutz ha navegado en una corriente "católica" desde sus orígenes protestantes. Taizé es una encrucijada en la que el "encuentro" hace que se desdibujen las distinciones y los protestantes se acerquen a lo católico, y los católicos se aproximen a lo protestante. Para algunos, una muy apreciable (y viable) realidad ecuménica. Para otros (más conscientes?) una dudosa promiscuidad con ciertos peligros anejos, conducentes a la confusión de doctrina-credo y liturgia.

Claro que todo ello late en el confuso (equívoco?) concepto de "ecumenismo" que sustenta/justifica a Taizé, para algunos el mismo que subyace (o resalta) en ciertas interpretaciones según "el espíritu" del Vaticano IIº. Adviértase que esta discusión sobre la entidad y el valor de lo de Taizé ocurre in situ en la misma Francia de la FSSPX y el cada vez más afianzado tradicionalismo católico.


De la foto que ha dado pié a este articulillo, y volviendo a ella (esta de arriba muestra la "ambientación Taizé" instalada en el susodicho Altar del Monumento) , se me ocurre comentar que la apertura de nuestros prelados al "ecumenismo" de Taizé no se corresponde con una simpática sensibilidad intra-católica.

Quiero decir - por ejemplo -que ni el Cardenal Amigo Vallejo, ni Monseñor Ceballos, ni Monseñor Villaplana han celebrado públicamente (no me atrevo a decir que ni siquiera en privado; quizá (?)) la Santa Misa en su forma extraordinaria, algo de tanto valor para significar (y realizar) la "comunión" , sobre todo después de la publicación-recepción del Motu Proprio de Benedicto XVI, tan explícitamente "positivo" en su intención de restaurar y normalizar la celebración según el antiguo Misal.

No estoy en contra, al contrario, de "experiencias" como Taizé, y de rezar o cantar con cosas de Taizé que aproximan a Taizé a la Iglesia Católica. Pero me extraña la fácil acomodación a esas "formas" (véase la foto) y las dificultades, reluctancias y/o displicencias para (o contra) lo nuestro, lo que más identificativamente podemos considerar como nuestro.

¿Resistencia a lo católico y apertura a lo extra-católico-ecuménico? Desconcertantemente, esa parece ser la actitud predominante en ciertos niveles en los que se esperarían otras proclividades y/o firmes, sólidas, constantes convicciones.
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domingo, 10 de agosto de 2008

De puertas, novenas, impedimentos y otras cuestiones


Me subleva la gatera que dejaron para entrar y salir de la Capilla Real. Un portillo que hubo que destapiar y que se remontaba a cuando hicieron la capilla, más o menos. La puertecilla están tan disimulada, que como no sepas donde está te pasas de largo y no la ves. Las que eran puertas para entrar y salir (que esa es la función de una puerta) las dejaron "señalizadas" y reservadas bien para entrar o para salir. Los turistas, preferentemente.

Las puertas de nuestra Catedral son...a ver si me salen del tirón: La primera, la principal y mayor y más grande, la de la Asunción, que se abre cuando llega y hace su entrada solemne un Arzobispo nuevo y cuando sale porque lo llevan a enterrar (oportunidades celebradas, unas más que otras, según quién cómo y cuándo. Huelgan comentarios.). También se abrió las dos veces que estuvo el Papa Juan Pablo II, y la última vez para una ocurrencia que quiso remedar la apertura de la Puerta Santa cuando el Jubileo del MM. Es la puerta de las puertas, con el nombre de la Titular del Templo Catedral, la Asunción.


Después, la de San Miguel, la que da frente al antiguo Colegio de San Miguel, hoy colmena de soñados y envidiados pisos y apartamentos de canónigos. Al que piense que el clasismo en la Iglesia terminó, que se pase y se dé una vueltecita por la Plaza del Cabildo y compare las condiciones en que viven unos pocos por obra y gracia de su Señor (Arzobispo). Alecciona y desengaña mucho. Pues frente por frente al arquillo de entrada a las casas de los canónigos está la Puerta de San Miguel, con el precioso relieve del Nacimiento (Mercadante de Bretaña fecit), por la que sale la Custodia el dia del Corpus y por la que entran los pasos de las Cofradías de Semana Santa.


Haciendo pareja, al otro lado está la Puerta del Baptisterio, junto al extremo de la fachada que se continua con el Sagrario. Como la de San Miguel, está decorada con esculturas en terracota , de Mercadante y Pedro Millán; la escena del Bautismo del Señor en el tímpano y Santos sevillanos en las enjutas del arco, bajo doseletes. Preciosas y muy afectadas por la intemperie, las nefastas palomas y la contaminación de los coches (más las constantes y regulares trepidaciónes del tren pseudo-tranvía de Menteserrín). Una pena que a saber cuánto va a aguantar. Más de una vez se ha pensado en meter las esculturas dentro y mandar hacer réplicas sintéticas para sustituirlas fuera. Total, qué más da si lo que nos da fama y prestigio es el tren pseudo-tranvía, tan necesario, que no nos lo merecemos de bueno que es.


Esas son las tres puertas de la fachada occidental, la principal. En la parte opuesta, mirando al Oriente, la Puerta de los Palos, por la que entra la Custodia, sale y entra la Virgen de los Reyes el dia de la Asunción, y por donde salen los pasos de Semana Santa (y por donde entra y sale el Señor Arzobispo cuando viene a la Catedral, porque es la que le pilla más cerca de Palacio) . Otra preciosidad (la puerta, no el Señor Arzobispo) del XV-XVI (idem), con esculturas del maestro Perrín o Florentín (según quién sea el que te haga de guia). Con el particular de que es la vecina de la Giralda y la más utilizada para entrar y salir de la Catedral hasta que empezaron los vetos, obstáculos y ordenanzas para entrar y salir.

Al otro lado del ábside de la Capilla Real y haciendo pareja con la anterior descrita, la Puerta de Campanillas, del mismo estilo, cronologia y artista. Allí, en el muro de la cabecera de la Capilla Real, es donde abrieron la gatera como entrada "para el culto". La Capilla Real es la única de la Catedral que mantiene culto regular y diario (excepción hecha de la Misa Capitular que se celebra - si el tiempo no lo impide - en la Capilla del Altar Mayor).

Durante todo el año salvo las Solemnidades, la Catedral es más museo que templo. El turismo entra por la Puerta del Príncipe - por otra puerta menor y discreta que da a su amplio atrio -. La Puerta del Príncipe o de San Cristobal o de Colón está en el extremo del crucero de la nave de la epístola, frente a la Lonja del Archivo de Indias. Por esta puerta entran los Reyes, príncipes y visitantes de rango y honor. Es una entrada extraña porque cuando le colocaron delante el cenotafio de Cristóbal Colón, quedó muy limitado el acceso (aunque en muchos sitios ya darían lo que no tienen por tener semejante "obstáculo" colombino en una puerta).


Queda la Puerta del Lagarto, que da al Patio de los Naranjos. Y la de la Concepción (brazo del crucero del evangelio), que no se abre porque lo impide el Altar del Corpus, un monumento de plata que era desmontable y ahora está el año entero montado. En la misma nave, a los pies, junto al Baptisterio, la Puerta del Sagrario, que da directamente a la nave de la Parroquia aneja. Casi tocando a la Giralda, la puerta que da a la nave del lagarto y la Colombina por el Patio, puerta muy "discreta" pero la más antigua de las que hay. Y finalmente la Puerta del Perdón, en las Gradas, acceso principal al Patio de los Naranjos, y uno de los enclaves más castizos de nuestra Catedral.


En estos días de la Novena de la Virgen, abren las puertas que dan a la Avenida (San Miguel y Bautismo) y las dos de la Plaza (Palos y Campanillas); durante la mañana, sólo queda abierta la de los Palos. Para llegar al Altar de la Novena, unas antipáticas azafatas te franquean el paso (aunque reconozco que a mí me ven venir y se esconden, más bien). Delante de la Virgen siempre hay gente, más de la que da impresión porque la Catedral es tan grande que nunca se calculan bien. Por las tardes, se llena la nave de la crujía-crucero y dos buenas partes de las naves del evangelio, a un lado y otro del estrado donde está la Virgen.

La Virgen está en su paso de tumbilla, ya montado. Tiene delante el altar de plata de la Capilla Real, y detrás el Monumento. Los dias de la Novena se rezan las antiguas plegarias y se cantan en responsorio adaptado una de las Cantigas de Alfonso X (que estaban en la Capilla Real por expreso deseo del testamento del Rey Sabio y que Felipe IIº expolió para llevarselas al Escorial, de donde deberían haber vuelto sin contemplaciones). Como los canónigos son cutres y mezquinos, la decoración es mínima. Menos mal que los elementos son de primerísima y de museo, rentas de otros tiempos y más espléndidos calonges. Llamativa paradoja, la ciudad de los priostes no tiene priostía para su Patrona.
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Pero la Virgen lo centra y lo colma todo, sonriente (su sonrisa "egineta" que decía Hernández Díaz), con el Niño más sonriente, tan morenito. La corona de filigranas y amatistas tiembla y reluce cuando pisan la tarima (la de oro y brillantes de la Coronación sólo se la ponen para la procesión de tercia del dia de la Asunción, con uno de los mantos de salida, que van rotando para que no se repitan). Lleva en Sevilla casi ocho siglos, desde que la entronizó San Fernando cuando la Reconquista. Rezar ante Ella es conectar con el Cielo desde la Historia de España, como una gracia especial, gratis data. Y sevillana. No se le dicen vivas, pero se le sueltan lágrimas y suspiros a golpes de abanico y ritmo de Salve.

Si a estas alturas algún paciente visitante se pregunta a qué viene esta perorata de puertas y novenas, le aclaro que viene por esto. Y en esto pregunto (retóricamente) : ¿A quién siendo impio confeso se le ocurre quejarse de trabas a la piedad? ¿A quién siendo impío confeso le extrañan las adaptaciones modernas de la piedad al "turismo cultural"? ¿A quién siendo impío confeso le importa un pito jerarquías y demás clericaturas las que sean? Que me importen a mí, se entiende; pero a los desafectos, no. Como si yo me irritara porque ponen vallas en la Meca y no dejan pararse un segundo seguido en la Kaaba. Pues lo mismo con los mutatis mutandis de rigor.

Y para que no se piense mal, recomiendo a los afectados que la próxima vez se procuren introductor de embajadores y eviten tratos con azafatas, guardias y demás clases plebeyas. Para ciertas visitas, mejor ir con un compadre que sepa y pueda. Yo mismo me ofrezco para. (De nada, de nada; para eso estamos).

p.s. Ah! Una cosa, que se me olvidaba: Es curioso que a los impíos que no rezan les den brotes de santas indignaciones en las circunstancias más desventajosas, precisamente las que más les animan a mantenerse impíos y sin rezos. ¡Qué misterio!
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p.p.s. Y otra: Que yo no pedí ni pido rien de rien, faltaría más. Je ne connais personne, si me explico (y soy - más bien - partidario de la libertad de cátedra...sin pasarse).
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p.p.p.s. ¡Qué ocurrencia hacer turismo en Sevilla en Agosto! Hay ascetas de todo, con las más peregrinas variantes.
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lunes, 26 de mayo de 2008

Octava (infra)

Las tardes de la Octava van a ser este año de Corpus de Mayo tardes frescas, casi de Abril. Prefiero la Octava en Junio, con la Catedral en penumbra de siesta y la frescura agradable al pisar el umbral y dejar fuera el solitero de la calle.

He conocido la Octava cuando todavía Urcelay era Maestro de Capilla, y los Seises cantaban y bailaban, y las voces se iban tornando con el baile, cuando giraban y daban la cara o la espalda. La Escolanía era toda de niños, vestidos de sotana negra y roquete y un lazo azulón. Los canónigos eran de verdad, de los de calonjía ganada en oposición, tan firmes en sus derechos de Cabildo para plantarle cara y pléito, si se terciaba, al Arzobispo incluso si era Cardenal. Canónigos de capisayo morado dentro de la Catedral y sotana con filetata y botonadura fuera. El mismo Urcelay todavía llevaba manteo y canoa por la calle, clericalmente arrogante como un clérigo de Clarín.

Hoy se avergüenzan de vestir (o de ser?) curas en la calle, aunque sí guardan con celo y lucran con fruición las prebendas canonicales, que todavían quedan algunas. Menos mal que revisten hábitos corales y ocupan los bancos de la Octava entonando en morado. Es curioso que se pavoneen por las naves y se acharen por las calles, como si dieran la razón a los que embisten para que lo católico se quede de puertas adentro y el laicismo impere por plazas, foros e instituciones.

Pero yo iba a escribir de la Octava, con la Catedral oliendo a incienso de Corpus que no es del mismo olor que el de Diciembre; como tampoco la luz de la Inmaculada es la de Mayo o de Junio. Ni las corrientes de dentro de la Catedral, que te cortan por la Purísima, se agradecen en el Corpus, y se buscan en Agosto. La temperatura interior de la Catedral, tan variable y estacional, un microclima que según dónde y cuándo te puede templar o enfriar o caldear la devoción. También pasa en otras catedrales, pero en la nuestra, pasar del tabardillo con escalofríos al torozón con sofoco, puede ocurrir sin solución de continuidad espacial y temporal.



Las horas han cambiado. Con las dos que llevamos de adelanto sobre el sol y sus horas, las horas ya no son las mismas. Imaginar a Blanco White o a López Cepero, a Morales o a Eslava, a Mateos Gago o Muñoz y Pabón, hay que hacerlo con dos horas de adelanto, retrasando para ajustar la imaginación y no desafinar con anacronismos. Aunque el anacronismo está dentro, con un reloj tocando campanas solemnes sobre la tumba de Colón con dos horas de adelanto, como si el Nuevo Mundo hubiera impuesto prisas a la Magna Hispalensis, algo incongruente y vulgar, tan vulgar como el horario de fuera, del mundo.

La Catedral no es mundo, aunque esté en el mundo. Es más que nunca catedral cuando te saca del mundo y te eleva, te sube, te transporta, te rapta, te asume más allá, plus ultra de bóvedas apuntadas, de crujías en ojiva. A mí me pasa cuando la Bendición, cuando empiezan a oirse las campanillas del coro y arranca el pino mayor de la Giralda...y me dura hasta que el coro y los Seises cantan el Alabado.

No me gusta la Octava en la Puerta de la Purísima, en el crucero del Evangelio, en el Altar de Plata que era el del Corpus. Yo conocí la Octava en el Altar Mayor y la prefiero entre luz dorada de retablo y de reja. Matices de buen o mal gusto, definitivos de más cosas.

Hace años que no voy. Son posesiones pacíficas que o se gozan en plena expresión, o mejor recrearlas en interna semblanza y quieto solaz. De todas formas, son sólo muestras, avisos, aperitivos de Gloria para aliento de itinerantes ad vitam sine termino in Patria.
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