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domingo, 12 de marzo de 2017

Un Isoetes y varios herpetos

Hoy os presento al ser vivo que más tiempo llevaba buscando este año, y que por fin el sábado pude encontrar: el Isoetes.

Isoetes sp.

Parece un hierbajo más, pero el Isoetes es una planta vascular sin semillas, es decir, un pteridófito, categoría que engloba a todos los helechos y afines, como ya expliqué en la anterior entrada del blog. Es por tanto, una planta criptógama:

Isoetes sp.

El tallo es muy corto, y se reduce a un bulbo que permanece hundido en el sedimento y envuelto por los restos esclerificados de las hojas de temporadas anteriores, los filopodios. De él brotan unas hojas estrechas y coriáceas (muy duras) de entre 4 y 10 cm, que se disponen formando una roseta al ras del suelo:

Isoetes sp. Con el tallo a la vista.

Se reproduce mediante la dispersión de esporas, que desarrolla en la base de las hojas.

Vive parcial o totalmente sumergido en el agua, principalmente en encharcamientos temporales de fondo arenoso, donde encuentra un medio idóneo para su desarrollo. Durante el periodo estival, y tras la maduración de las esporas, se seca hasta que las condiciones ambientales vuelven a ser óptimas.

Su identificación a nivel específico no siempre es fácil, y aquí tenemos un claro ejemplo, pues no podremos afinar hasta observar las megasoporas al microscopio, aunque ya sabemos que se trata o bien de I. histrix o bien de Idurieui, por la presencia de filopodios en la base del tallo, que los diferencia del binomio velatum/setaceum, las otras dos especies de probable presencia en la zona.

Nueva especie para mi lista de pteridófitos de Ledesma, que junto a la reciente incorporación del Cheilanthes maderensis (visto el 23 de febrero), hace la número 9 para el término municipal:


"Cinturones" de Cheilanthes maderensis en la base de rocas graníticas.

Detalle del envés de las pínnulas, con los soros en desarrollo.

Detalle del haz de las pínnulas.


De regalo, y por ser uno de mis helechos favoritos, aquí dejo esta 'matita' de A. ceterach, del mismo día y en el mismo lugar que los Cheilanthes:



Asplenium ceterach. Febrero de 2017.

La verdad es que me parece un helecho espectacular...


Y cambiando de tema, comentar que los anfibios ledesminos ya despertaron de su letargo invernal, aunque aún no están en su apogeo.
Si tuviera que destacar dos especies representativas de estas últimas semanas, sin duda me quedaría con el tritón jaspeado y el sapo de espuelas. Tanto uno como otro se muestran muy activos estos días, y al menos que yo sepa, el Pelobates ya está pringado hasta el fondo con el tema reproducción (vi la primera puesta este sábado).

Asimismo, hemos escuchado cantos de: sapo común, sapo corredor, sapo partero ibérico, rana común y rana de San Antonio. Además, la noche del 2 de marzo dimos con un sapo pintojo, y los encuentros con gallipatos y tritones ibéricos son ya frecuentes. Por tanto, sólo falta por unirse a la fiesta la rara salamandra común, de la que no tengo noticias desde el 2010...

Unas fotos de estas últimas semanas:

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus) macho adulto.



Sapo de espuelas (Pelobates cultripes).

Puesta de sapo de espuelas (Pelobates cultripes) en charca estacional.


Rana común (Pelophylax perezi).


Gallipatos (Pleurodeles waltl).


Sapo partero ibérico (Alytes cisternasii).


Tritones ibéricos (Lissotriton boscai) en una fuente tradicional.


Rana de San Antonio (Hyla molleri) macho cantor.


Galápago europeo (Emys orbicularis).

La noche del 2 de marzo dimos con este galápago despistado bajo el agua...


Sapo pintojo (Discoglossus galganoi).


Me gustaría poder publicar con algo más de regularidad, pero a día de hoy me es imposible por la total falta de tiempo disponible. El cuaderno de observaciones echa humo últimamente... ;-)

domingo, 27 de marzo de 2016

Turno para los herpetos

Ya llega la primavera, y ahora son los anfibios y reptiles los que deben mover ficha. Después de un invierno muy gaviotero, ya va tocando echarse al monte, que en estas fechas está espectacular:

Galápagos europeos (Emys orbicularis) en una rivera de encinar.

Como no podía ser de otra forma, he querido comenzar esta estación en mi lugar más querido: Ledesma.

Ya se hace frecuente la presencia de especies estivales en las dehesas, como por ejemplo curruca carrasqueña, mosquitero ibérico, mosquitero musical, golondrina dáurica, golondrina común, abubilla o milano negro.
Además se mantienen varias invernantes aún, como reyezuelo listado, zorzal común, mosquitero común o lavandera cascadeña.
Por si fuera poco, las residentes habituales (pico menor, trepador azul, gorrión chillón, cogujada montesina, totovía...) ya adornan el campo con sus repiqueteos, cantos y reclamos, por lo que es una buenísima época para visitar estos lugares.


Los herpetos son uno de los grandes protagonistas de estos parajes, y con algo de paciencia y sigilo, podremos encontrar gran variedad de estos animales: tritones, ranas, sapos, galápagos, culebras, lagartijas, lagartos...y un largo etcétera.

Algunos ejemplos, de estos días:


Sapo común (Bufo spinosus) macho.

Precioso anuro que en este momento está en plena época reproductora.

Sapo corredor (Bufo calamita) hembra.

Otro sapo no menos bonito que el anterior. Suele ir más adelantado en la reproducción que el resto de anuros.


Podarcis guadarramae macho.

La lagartija más "roquera" de Ledesma. Sobre todo presente en la villa, pero también en los granitos de la dehesa.

Por su parte, la colilarga, su pariente lejana, prefiere el suelo, y no se ve tanto por el pueblo:

Lagartija colilarga (Psammodromus algirus) hembra.


Rana de San Antonio (Hyla molleri).

Esta icónica rana es una habitual en muchos puntos de Ledesma.

Galápago europeo (Emys orbicularis).

Aunque si hay que hablar de iconos, sin duda este es el de Ledesma. Una especie fácil de ver, e incluso común en ciertos tramos de los ríos y riveras. Un lujo, si comparamos con otras zonas de Iberia, donde está en franca regresión.

Tritón ibérico (Lissotriton boscai) adulto en fase terrestre.

Una especie de la que tengo pocos datos en la comarca de Ledesma, al contrario que de su primo el jaspeado.

Otro ejemplar que saqué en el P.N Arribes del Duero el día 22 de marzo, para comparación:

Tritón ibérico (Lissotriton boscai) adulto en fase acuática.

Desde luego que parecen especies diferentes, según el medio que ocupen en cada época.



Lagarto ocelado (Timon lepidus).

Un lagarto jovencito que ya se está haciendo mayor...

Lagarto ocelado (Timon lepidus).

Este otro ejemplar, de mayor edad, se soleaba tranquilamente junto a la piedra que utilizaba la siguiente especie para lo mismo:

Salamanquesa común (Tarentola mauritanica).

Solemos estar acostumbrados a encontrar a las salamanquesas en los pueblos y ciudades, pero también habitan en las peñas de granito de los montes.


Gallipato (Pleurodeles waltl).

Este pobre animal cayó en las garras de un gran galápago europeo, que lo devoró sin miramientos.



Culebrilla ciega (Blanus cinereus).

Una de las más fáciles de encontrar aquí, y una de las más curiosas también, por sus hábitos hipógeos.


Culebra viperina (Natrix maura).

Quizá, la conocida culebrilla de agua sea el ofidio más común de Ledesma...


Sapo de espuelas (Pelobates cultripes).

La noche del 22 de marzo, un gran coro de ranas de San Antonio invadía el espacio acústico de la rivera, dificultando mucho la tarea de localizar los cantos de otros anfibios. Por suerte, pude localizar varios sapos de espuelas, algunos sapillos parteros ibéricos y otros pocos sapos comunes, además de un par de ranas comunes mudas.


Para finalizar, una imagen de digiscoping de un herpeto diferente, este de la comarca de la Armuña, de ayer mismo:

Galápago leproso (Mauremys leprosa).

Saludos.

jueves, 23 de julio de 2015

Una mañana cualquiera por La Guareña

- La Guareña, como ya he dicho muchas veces, es una comarca zamorana, colindante con las provincias de Salamanca y Valladolid, donde predomina el cultivo de secano, alternado (cada vez más) con el de regadío. Posee abundantes pinares (Pinus pinea) y alamedas (Populus alba y Populus nigra) dispersos, formando islas entre los cultivos que albergan gran cantidad de especies.

Es una comarca que visito a menudo, pero siempre hay zonas que por lejanía, escaso interés faunístico (aparentemente) u otros motivos, se me escapan.
El pasado sábado 12 de julio, visité una de esas zonas, en busca de odonatos, con el fin de ir rellenando cuadrículas poco muestreadas para un futuro Atlas de Odonatos de la provincia de Zamora que por el momento está en prooceso.

Gravera visitada para el muestreo, en el t.m de Parada de Rubiales.

Ciertamente, la mañana no destacó por los odonatos, en parte debido a que la UTM muestreada poseía pocos puntos de agua, dato perfectamente extrapolable al resto de la comarca.
Al mediodía mejoró la situación, ya que acabamos en La Armuña, concretamente en el t.m de Aldeanueva de Figueroa, donde la situación cambia radicalmente, ya que aquí no faltan las charcas.

Tórtola europea (Streptopelia turtur) adulta bajando a beber.

Para buscar odonatos no hace falta madrugar mucho, así que a media mañana empezamos con  la tarea.
El primer lugar (unas graveras), no deparó observaciones de interés de ninguno de los grupos habituales: algunas Tórtolas europeas, Rabilargos, Milano real, ningún odonatos y apenas una Lagartija colilarga...

La segunda parada, en una charca no muy lejos de allí, destacó por sus herpetos, comunes, pero muchas veces difíciles de ver, como son el Sapo de espuelas y el Gallipato:

Larvas de Gallipato (Pleurodeles waltl) muy desarrolladas.






Volviendo al fondo tras respirar.

Larva poco desarrollada de Gallipato (Pleurodeles waltl

Su confiadez extrema (como se ve en una de las fotos) me preocupó bastante. Esperemos que para cuando llegue la garza o la cigüeña estén un poco más avispados y no caigan tan fácilmente.
Unos 60 estimé.

Compartían sitio con unos cuantos Sapos de espuelas, también en diferentes estadíos del desarrollo larvario, desde renacuajos (muy grandes) a post-metamórficos:

Mostrando el detalle de la espuela, en su pata posterior, que usa para excavar.

Larva y metamórfico de Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)


Por supuesto, también había Ranas comunes:




Secuencia del canto de una Rana común (Pelophylax perezi).


El tercer punto de agua con resultado positivo, ya en Aldeaueva, nos deparó una escena donde la rana también sería protagonista:





Culebra viperina (Natrix maura) devorando una Rana común (Pelophylax perezi).

Aunque se retorció todo lo que pudo, la Natrix la tenía bien agarrada, y no pudo soltarse, al menos en el tiempo en que estuve yo mirando.

Además de este ejemplar, encontré otros tres, de 19, 20 y 38 cm. Eran dos juveniles y  un joven, respectivamente:

Uno de los juveniles (Natrix maura).

Comparación de los dos juveniles con la huella de un pie.


En el cuarto punto de agua, también en Aldeanueva, aparecieron los odonatos en abundancia. Algunos de ellos fueron:

Anax imperator hembra desovando.

Orthetrum cancellatum macho.

Crocothemis erythraea macho.

Lestes barbarus macho.

Erythromma viridulum macho.

Tándem de Erythromma lindenii.

Tándem de Coenagrion scitulum.

Sympetrum fonscolombii macho.

Es inevitable encontrarse pollos y adultos de Azulones, Zampullines chicos, Fochas, Gallinetas, o Rascones en los muestreos:

Focha común (Fulica atra) juvenil.

Gallineta común (Gallinula chloropus) adulta.

Acabo con un Aeshna affinis que encontramos en un pinar de Ferreruela de Tábara un día antes:


Aeshna affinis.

Un saludo,
Miguel.